Media tapa en Olé:
00:00 | LAS JOYAS SE QUEDAN EN CASA
Niños envueltos
River consiguió sus mejores refuerzos: el Keko y Funes Mori arreglaron su primer contrato por cuatro años y el club se aseguró un patrimonio por ahora incalculable.
JORGE LOPEZ | jorgelopez@ole.com.ar
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El Melli tiene 18 años y el Keko, 17. Dos pibes made in Núñez.
A pesar de que no estaba ante un terreno agreste para negociar, Passarella se subió a la 4x4 y sorteó el único obstáculo que le quedaba en lo futbolístico luego de las llegadas de los cuatro refuerzos: las renovaciones del Keko Villalva, los Mellizos Funes Mori y el tucumano Víctor Pereyra. Cuatro temporadas más para los cuatro apellidos. Y a cuatro partidos de perder la posesión del Keko, cuatro suspiros de alivio para los dirigentes. Así, las nuevas joyas de las Inferiores quedaron blindadas en la caja fuerte del club.
De los cuatro (anote para la quiniela) contratos que se acordaron ayer en el despacho del presidente, dos mantuvieron expectantes al ámbito riverplatense hasta el anuncio del acuerdo. Uno, el del Keko, el heredero de Ortega según el vaticinio del propio Burrito. El otro, el de Gabriel Funes Mori, el símil de Crespo de acuerdo al prisma por el que lo mira (y lo disfruta) Matías Almeyda. Dos cracks que con apenas 17 y 18 años desempolvaron el recuerdo de cuando el club ilusionaba con los talentos que promovía. Calendario en mano, el nubarrón finalmente no se hizo tormenta: hasta el Mundial de Río 2014 serán propiedad de River. Excepto, claro, que los vendan antes…
Aguilar le había dejado al Kaiser una tarea complicada y con muchos bemoles: evitar el costo político y/o económico y/o futbolístico de la fuga de dos de las mayores promesas del club y de otros tantos proyectos con buenos horizontes. Por eso, Passarella en persona se puso los galones de capitán y negoció anoche durante cuatro horas con José Garibaldi, uno de los representantes del Keko. Hoy, cuando sólo resta legalizar lo pactado de palabra, el presente de los que en breve valdrán millones ya es bien diferente a lo que fueron sus pasados inmediatos. Con 11 partidos en Primera (por Reglamento se convertiría en profesional al sumar los primeros 15), Daniel Villalva dejó de ganar apenas 800 pesos por mes para pasar a beneficiarse por un contrato mil veces más alto, con aumentos progresivos y con eventuales incentivos económicos por productividad. El vínculo incluirá que deje de vivir en la pensión del club en un corto plazo y cumplir su sueño de la casa propia. ¿Y Gabriel F. M.? Gozará de un acuerdo de las mismas características, aunque por el momento continuaría hospedado en las instalaciones del Monumental.
“Lo que yo no quiero es que un jugador salga de las Inferiores y diga ‘mi ambición es jugar en tal equipo de Europa’. Tu ambición tiene que ser triunfar en River”, había destacado Astrada en una entrevista con Olé realizada en Salta. El mensaje del DT fue el que tomaron como bandera Villalva y Funes Mori. A ninguna de las figuras que la rompieron contra Boca en el verano se le cruzó por la cabeza armar las valijas. “Queremos seguir en River”, insistieron. Y cumplieron. Ahora sólo falta que los chicos pongan sus firmas en los contratos. O sus garabatos, como en el cole. ¿O acaso no son dos niños envueltos?
van por mas pollitos…
Además de haber resuelto los primeros contratos del Keko, los hermanos Funes Mori y Roberto Pereyra, los dirigentes avanzarán con propuestas similares (también por cuatro temporadas) en los casos de Erik Lamela, Leandro Chichizola y Adrián Cirigliano.
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Es fútbol hoy, plata mañana
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EZEQUIEL COGAN | ecogan@ole.com.ar
Entre los dos no suman esos 15 partidos que convierten a un jugador en profesional. Entre los dos ni siquiera llegan a soplar las velitas que ya apagó Almeyda. Y entre los dos armaron un flor de lío en Boca. Porque sí, fue ese primer superclásico de Mar del Plata el que apresuró los tiempos. Unos se fueron y otros se quedan.
Amores de verano pueden haber muchos. Es cierto. Villalva y Funes Mori todavía no son un matrimonio consolidado, pero al menos reavivaron la pasión y enterraron el temor de varios hinchas con la calculadora en mano. Aunque por algo será que los que más conocen a estas joyitas aseguran que aún no mostraron ni la mitad de lo que son capaces. Eso está por verse, pero la mejor noticia para River es que se verá en Núñez y lo que vayan a valer irá a parar a las arcas del club. Y es, además, un mimo para Astrada, quien invierte buenas horas de sermoneo para que los pibes sepan que Europa queda más lejos que Figueroa Alcorta.
O sea, 800mil pesos para el Keko en 4 años por lo que entendí, 200mil pesos x año entonces. O sea un poco mas de u$s 50mil hoy (o sea 15 veces menos de lo que cobran Rosales y Ahumada, pero por año!). Pero claro, tendrá aumentos y otros pagos por productividad.
Que bien, ojalá le arreglen pronto a Chichizola y Lamela. Olid Apaza ya arregló el año pasado, falta Cirigliano entonces, otro que me pone contento que cierren contrato.