1. La idea central que repiten
En resumen:
- Que EEUU “parió” a Al Qaeda al armar y financiar a los muyahidines en Afganistán en los 80.
- Que ISIS no es un monstruo fuera de control, sino una pieza más del tablero para justificar guerras, bases militares y leyes de seguridad.
- Que cada vez que aparece un grupo nuevo y brutal, hay que preguntarse quién le vende las armas, quién le abre las fronteras y quién se beneficia del caos.
Proyectos que monitorean desinformación en Europa citan literalmente estas narrativas: que EEUU habría “instigado, financiado, apoyado y protegido” a Al Qaeda, al Estado Islámico y a los talibanes, y que incluso “creó” a los terroristas que mataron a periodistas en África. Ellos lo catalogan como teoría conspirativa, pero dejan claro que es un relato muy extendido.
2. Afganistán: el “pecado original” según los conspiranoicos
El punto de partida que usan es real: la guerra de Afganistán contra la URSS.
- Hubo un programa de la CIA llamado Operation Cyclone, activo entre 1979 y principios de los 90, para armar y financiar a los muyahidines afganos a través de los servicios secretos de Pakistán.
- Fue una de las operaciones encubiertas más caras de la historia de la CIA, con cientos de millones de dólares en armas, entrenamiento y logística, buena parte canalizada hacia facciones islamistas duras.
En los foros, esto se convierte en:
“Ahí está el origen de todo: EEUU convirtió a los muyahidines en un ejército yihadista global. Después parte de esa gente, redes y armas alimentaron lo que hoy llamamos Al Qaeda y derivados. Si los fabricaste, ¿de verdad sos sólo la víctima?”
Aunque los estudios serios matizan mucho esa conexión, en el mundo conspiranoico se saltean todos los matices: para ellos, apoyar a los muyahidines = crear Al Qaeda y todo lo que vino después.
3. ISIS: la “estrella” favorita de las teorías
Con ISIS pasa lo mismo pero más exagerado. Artículos de análisis sobre opinión pública en Oriente Medio cuentan que la idea de que “EEUU creó el Estado Islámico” es uno de los mitos políticos más repetidos en la región.
El combo que repiten en los foros:
- La invasión de Irak en 2003 destruyó el Estado iraquí, disolvió el ejército y dejó miles de combatientes sunníes resentidos y sin trabajo.
- EEUU y aliados jugaron con milicias, señores de la guerra y grupos sectarios para controlar el terreno.
- En medio de ese caos, aparece un grupo que termina siendo ISIS, se queda con ciudades enteras y petróleo, y durante un tiempo nadie parece poder frenarlo.
Y el relato conspiranoico remata:
“Eso no es un error, es diseño. Primero desarmás el país, después soltás el monstruo, y al final vendés la solución: bombardeos, bases, contratos de defensa, más vigilancia y poder político.”
Algunos análisis de medios árabes comentan justamente cómo, en Irak y Siria, las dudas sobre el origen de ISIS alimentan teorías de que fue una creación intencional o que alguien lo dejó crecer a propósito.
4. Qué se dice en foros en español
En foros en castellano tipo Burbuja (muy dado a política, economía y conspiración) se ven hilos con títulos del estilo:
- “quienes crearon a ISIS, financian, arman y protegen?”
- Mensajes donde se habla de USA, Reino Unido y Arabia Saudita como “núcleo duro” detrás del grupo.
Ahí la lógica es siempre la misma:
- Se menciona que los combatientes de ISIS son en su mayoría musulmanes reales, no “actores de la CIA”.
- Pero se insiste en que las armas, la plata y la libertad para moverse les llegan porque potencias y aliados del Golfo miran para otro lado o directamente facilitan cosas mientras les conviene.
Un típico comentario que se ve en esos debates, resumido, es algo así:
“ISIS no es un invento de laboratorio donde todos son agentes del Mossad, pero sin el dinero, las rutas de armas y el juego sucio de EEUU y sus socios, nunca habría pasado de ser una banda de locos con Kalashnikov.”
5. Foros y discursos en el mundo musulmán
En foros y redes del mundo musulmán también circula fuerte la idea de que el terrorismo yihadista grande escala está, en el fondo, dirigido por Washington:
- Se citan discursos de políticos que acusan directamente a EEUU de haber creado Al Qaeda y el Estado Islámico, o de “dirigir el terrorismo global desde la sombra”.
- Se repiten historias donde casi todos los atentados o grupos importantes acaban, de un modo u otro, ligados a un interés occidental: un oleoducto, una base militar, un cambio de régimen, un contrato millonario.
Proyectos como EUvsDisinfo recopilan justamente este tipo de narrativas: que “Occidente está detrás de las organizaciones terroristas en Oriente Medio”, que “EEUU generó y respaldó a Al Qaeda, el Estado Islámico y los talibanes”, etc., dejándolas registradas como ejemplos de desinformación recurrente.
Los conspiranoicos usan esas recopilaciones al revés:
donde el informe dice “esto es mentira pero mucha gente lo cree”, el foro lee:
“¿Ves? Lo niegan tanto que debe ser verdad”.
6. Cómo arman el “dossier” conspirativo
Si lo desarmás, la receta que usan para construir el relato es bastante clara:
- Hechos reales
- EEUU financió y armó a los muyahidines afganos contra la URSS (Operation Cyclone).
- Años de ventas de armas a aliados del Golfo que luego terminan en manos de grupos en Siria, Irak, Yemen, etc.
- Vacíos, ambigüedades y cagadas reales
- Decisiones militares mal tomadas, retiradas desordenadas, errores de inteligencia.
- Estados destruidos donde florecen grupos extremistas.
- Testimonios y artículos que recogen estas teorías
- Medios o líderes políticos que culpan a EEUU de “crear” a tal o cual grupo.
- Informes que cuentan que mucha gente en Irak, Siria o África cree que Estados Unidos está detrás de ISIS y otros grupos.
- Salto conspiranoico
Con todo eso en la mesa, hacen la transición que en los textos serios nadie se anima a hacer:
“Si los armaste ayer, los entrenaste, los dejaste crecer y hoy te sirven de excusa para todo… entonces no es un error, es un plan.”
Y listo: ya no es sólo “EEUU jugó con fuego y se quemó”, pasa a ser
“EEUU diseñó el incendio”.
7. El remate narrativo: el imperio del caos
El cierre típico en estos posts es casi siempre el mismo:
- Cada nuevo grupo que aparece, por más salvaje que sea, encaja casualmente en la agenda de alguien:
más presupuesto militar, más control interno, más miedo, más necesidad de “protección”.
- El mapa queda siempre igual:
países rotos, recursos estratégicos bajo la órbita de empresas y aliados occidentales, y una población aterrorizada a la que es fácil venderle “seguridad” a cambio de derechos.
La conclusión conspiranoica suena más o menos así:
“El terrorismo moderno es la herramienta perfecta: descentralizado, imposible de erradicar, siempre disponible para justificar guerras nuevas. Y cada vez que aparece un logo nuevo y una bandera negra distinta, hay que mirar menos el pasamontañas y más quién sigue cobrando el presupuesto de defensa, firmando contratos y moviendo fichas en el tablero global.”