Otro hall en contra
Otro hall en contra
Unos 3.000 hinchas explotaron en el playón: la Policía los sacó del hall y la respuesta fue con piedrazos, vidrios rotos y mojando a los oficiales con una manguera de bomberos.
FRANCO PREDAZZI fpredazzi@ole.com.ar
http://www.ole.clarin.com/diario/2007/05/21/thumb/riv.jpgLa gente golpeó los vidrios y pudo ingresar al hall, pero la Policía desalojó con violencia.
Síntomas de caos hay por todas partes. Los hinchas silban e insultan a su propio técnico antes del partido, como si la cotidianeidad le quitara relevancia a semejante demostración de bronca. Cuelgan banderas contra Passarella y Aguilar. Tratan de “cagón” y de “hincha de Boca” al Kaiser. Rugen para que se vayan todos ante la derrota irreversible. Y explotan como nunca cuando se abren las puertas para bajar de ese Monumental al que sienten como una jaula de angustias. Unos 3.000 plateístas de la San Martín se manifestaron en el playón interno, entraron al hall, fueron arriados por la Policía, rompieron 14 vidrios y se quedaron pidiendo cabezas durante una hora.
El recinto es uno de los puntos más tradicionales del Monumental. Donde las vitrinas guardan trofeos y la gente se autoconvoca a celebrar títulos, ayer —a cinco días del 106° aniversario del club— se produjo la manifestación más violenta de la era Aguilar. A las 17.25, la gente descendió por las escaleras, tanto de las plateas Media y Baja como de las torres de la Alta: 30 policías y 25 integrantes de la Guardia de Infantería custodiaban el lugar, ya delimitado con vallas y tapiado por maderas. No había barrabravas, tampoco ocupantes de la popular: los que habían visto el partido en la Sívori debieron salir por Udaondo. Los plateístas se detuvieron frente a los cristales y los golpeaban con las palmas al grito de “que se vayan todos”, “se va a acabar, la dictadura de Aguilar” y “Passarella botón, vos son hincha de Boca…”. Uno cedió y estalló. Mientras mostraban sus carnets, pidieron entrar al hall. Lo hicieron. “River va a salir campeón, el día que se vayan todos los hijos de (piip) de la Comisión”. “Cantemos todos para que vuelva Ramón”. Encajonados por la presencia policial y por la presión de los que también querían ingresar, tiraron un vallado. Al toque, la Policía los arrió usando las vallas como si fueran escudos hasta sacarlos al playón. Se armó.
Volaron piedras y encendedores. Estallaron vidrios. No hubo palazos de los oficiales, pero sí empujones. Un cascote impactó en la tibia izquierda de un oficial. Un hincha sacó una manguera utilizada para extinguir incendios que estaba incrustada en una pared externa, la abrió y comenzó a mojar a los efectivos hasta que alguien dio la orden de cortar el agua. Todavía encendidos, los hinchas saltaban “porque esta noche, se va Aguilar”. Uno le manoteó la gorra a Adalberto Ivarola, comisario de la 51, quien se metió entre la multitud para recuperarla: si se hubiera tratado de barras, habría sido una batalla campal. “Atención (bis), queremos la renuncia de toda la Comisión”. “Esos son los caprichos de nuestros dirigentes, den un paso al costado, respeten a la gente”. “Porque a River lo quiero, lo vengo a alentar, que se vayan, Passarella y Aguilar”. Fue lo último. Retirada. El técnico ya había suspendido la conferencia de prensa. El presidente encaraba hacia la calle.
No habrá otro hall al menos hasta el próximo torneo, sólo gracias a la suspensión que desde hoy es efectiva en el Monumental. ¿Pero ahora, qué viene?
Hall de Mayo
Arrancó calentito
“Con River no se jode”. “El club es de los socios”. “Y den la cara, la (piip) que…”.
Los dos apuntados
“… Baila de corazón, sin Passarella, sin Aguilar, River va a salir campeón”.
No se querían ir
“Ay ay (bis), qué risa que me da, de acá no se va nadie si no renuncia Aguilar”.
La sequía pesa, y mucho
“Dirigentes, la (piip) de su madre, perdimos otra Copa, y no renuncia nadie”.
Al Kaiser, donde duele
“Passarella botón (bis), vos sos hincha de Boca, la (piip) madre que te parió”.
Piden la cabeza de todos
“Olelé, olalá, si no quieren violencia, que se vaya Aguilar”. “Que se vayan todos”