Le quedan dos años de mandato. ¿ Su meta es cumplirlos?
“No es un tema que me desvele, sobre todo pensando que tengo dos vicepresidentes que son un lujo para el futbol argentino”.
Mamitaaaaaaaa
[Saludos]
Le quedan dos años de mandato. ¿ Su meta es cumplirlos?
“No es un tema que me desvele, sobre todo pensando que tengo dos vicepresidentes que son un lujo para el futbol argentino”.
Mamitaaaaaaaa
[Saludos]
kiero el video!![]()
Video video YA!!! ( al ritmo de koala koala ya)
Se viene la perpetuacion en el poder :?:
¿Alguien sabe si retonto salió a contestar por algún medio?
Segun el informe de Duro de Domar en la parte de Liberman dice q en ese momento Recondo estaba hablando x tel con un productor, pero al aire creo que no dijo nada.
[Saludos]
Segun el informe de Duro de Domar en la parte de Liberman dice q en ese momento Recondo estaba hablando x tel con un productor, pero al aire creo que no dijo nada.
[Saludos
[/QUOTE]
Y en el programa de guinzburg? O en EF hoy?
Segun el informe de Duro de Domar en la parte de Liberman dice q en ese momento Recondo estaba hablando x tel con un productor, pero al aire creo que no dijo nada.
[Saludos
[/QUOTE]
Y en el programa de guinzburg? O en EF hoy
[/QUOTE]
No los pude ver, pero calculo que se habra hecho el boludo.
[Saludos]
Viendo la cara de Recondo y la plata que ganaba.
SOY MILLONARIO!!!
aparentemente le dijo a liberman que sus abogados van a hablar por el.
de donde sacara plata para pagarse mas de uno?
si recondo hace juicio, lo pierde. Liberman levantó una noticia publicada y la comentó. En todo caso, le debería hacer juicio a su ex empleador, por revelar sus “secretos profesionales”…
Creo que dijo que sus abogados van a hablar POR él no CON él (o sea con Liberman).
[Saludos]
Esto no es parecido a lo que hacen con Nasaralla… ahora??
Creo que dijo que sus abogados van a hablar POR él no CON él (o sea con Liberman).
[Saludos
[/QUOTE]
Ah, okok, jajaj. Ahí suena más coherente :lol:
Esto no es parecido a lo que hacen con Nasaralla… ahora?
[/QUOTE]
Si Nassaralla también cobra me pego un tiro en la pija, con esa cara de pajero que tiene…xD
Seguramente que es verdad… no sé si 10 lucas pero que cobraba es seguro.
El otro día lo saludé a recondo, venia preocupado y apurado por la calle … a los 2 dias salto aguilar a decir esto aajjaja
Nota completa
Entrevista exclusiva con el presidente de River, tras el año más difícil de su mandato
Aguilar rompe el silencio
El titular de la entidad de Núñez afirma que los recientes episodios de violencia y la falta de éxitos futbolísticos deformaron la realidad millonaria. José María Aguilar cree que un campeonato ayudaría a superar la crisis del club. Anuncia que se mudará de su casa de Villa Urquiza y le responde al periodista y vecino Gastón Recondo, quien el mes pasado había puesto en duda la transparencia de su gestión.
Por Marcelo Benini
-Tres años sin salir campeón, sumados a la violencia que rodeó al club en los últimos meses, generan una sensación más o menos coincidente de todos los sectores: River atraviesa una crisis que no sólo es deportiva. ¿Cuál es su diagnóstico?
-Es cierto que después de salir campeón en 2002, 2003 y 2004, los primeros tres años de mi mandato, River no volvió a conseguir un título hasta ahora. Esto no es bien recibido por la opinión pública riverplatense, que supo también de dieciocho años de abstinencia. Por otro lado River vivió desde febrero hasta el presente, de manera directa o indirecta, fenómenos de violencia que excedieron ampliamente su marco institucional pero que culturalmente quedaron estampados como propios. Me estoy refiriendo a la pelea pública de barras, que fundamentalmente sirvió para advertir que el accionar de los mismos era independiente de su vinculación con el club y para que aquellos que somos hinchas comunes dejemos de acompañar simpáticamente la actuación de quienes no van a la cancha con las mismas motivaciones que los demás. Estos son dos temas ciertos, serios, de diferente dimensión, pero que ubican a River en un plano poco feliz. En paralelo, y con la misma honestidad intelectual, digo que River es un club que acaba de cerrar su séptimo ejercicio económico consecutivo con superávit, que es el club con mayor riqueza de la Argentina, que le paga puntualmente a 900 empleados sus sueldos y sus cargas sociales, que tiene cerca de 100 actividades deportivas y culturales, que compite federativamente en 30 de ellas, que tiene una escuela para 1.200 alumnos que va desde el jardín de infantes hasta el terciario, que está a punto de ser aprobado su proyecto de universidad, que ha invertido 22 millones de dólares en obras en estos cinco años y que casi ha triplicado su patrimonio neto en este quinquenio. ¿Cuál de las dos verdades es más fuerte? La primera. ¿Por qué? Porque es mucho más atractivo y morboso hablar de barras y fracaso futbolístico que de la otra cara del club. A cualquier evento, en lo personal me siento responsable absolutamente de todo.
-¿Por qué si la realidad institucional es tan buena como la describe no luce tan bien en los hechos y River es en cambio protagonista por episodios de violencia?
-Creo que la violencia en la Argentina, como en cualquier otra sociedad desarrollada, se combate a partir del Estado. Lo peor que puede ocurrir con River, con sus dirigentes o con sus allegados es que se los pueda acusar de complicidad, de contribución. Me parece que es algo demasiado lineal como para ser cierto. El verdadero responsable de velar por la seguridad, porque lo marcan la Constitución y los códigos penales, procesales y contravencionales, es el Estado a través de sus tres poderes. Yo no soy policía, juez ni diputado. No estoy en condiciones de investigar ningún hecho delictivo, no solamente por razones intelectuales sino también de competencia. Si no esto se convierte en la ley de la selva. La instalación de este tema y su vinculación con el club ha sido muy fuerte, muy sostenida, y creo que es una clásica batalla cultural perdida. Estamos en un momento que, como decían los españoles de principios del siglo veinte, hagas lo que hagas te arrepentirás, digas lo que digas te arrepentirás. Creo que con el correr de las semanas, con el correr de los meses, con el correr del tiempo, estos temas se irán aclarando. Hay situaciones donde es muy claro el tinte político. Si el marco que rodea a estos episodios hubiera estado embelesado por triunfos futbolísticos, la explosión mediática hubiera sido notoriamente inferior. Pero lo cierto es que más allá de haber tenido equipos muy competitivos, buenos planteles y cuerpos técnicos, River no alcanzó a salir campeón.
-¿Usted piensa que los conflictos de violencia en Boca son análogos a los de River y que su trascendencia fue menor debido a los éxitos deportivos del club de la ribera?
-El fenómeno de la violencia no está circunscripto exclusivamente a River, es obvio. Ocurre que el éxito deportivo empaña cualquier otro tipo de noticia negativa que pueda existir. Pero además la conducción de River, encabezada por quien habla, no tiene vínculos con el poder. Y cuando digo el poder no me estoy refiriendo al gobierno, sino al poder, que es un concepto mucho más profundo que el gobierno de turno.
-¿Se refiere al poder económico?
-Al poder en general. El poder tiene que ver con la justicia, con la economía, con las grandes empresas, con los medios, con el Congreso…
-¿Una relación que Boca tiene más aceitada?
-Una relación que indudablemente existe en otros clubes, que solamente con nombrar algunos apellidos pueden abrir algunas puertas. Acabo de apagar mi celular para poder tener una charla en paz, pero si ves mi agenda no vas a encontrar ningún apellido importante porque nunca lo he tenido. No vas a ver a los ministros en fila, a los grandes empresarios, a los apellidos patricios, a los dueños de los grandes bancos, a los CEO de las empresas privatizadas, ni a los agentes de la SIDE. No tienen que ver con mi vida regular y eso influye en River. Este es un problema que tenemos desde que asumimos la conducción del club. Mientras nos fue bien en lo deportivo y se ganó un campeonato por año no tuvimos dificultades, pero cuando empezamos a tener tropiezos futbolísticos se exacerbaron situaciones políticas que luego fueron desmentidas electoralmente cuando el oficialismo ratificó su gestión con el 53 por ciento de los votos. Creo que va a ocurrir lo mismo con el correr del tiempo con estos hechos de violencia de los que hablábamos antes. Seguramente River volverá a salir campeón, ojalá que pronto. Hemos puesto los esfuerzos para corregir ese rumbo. De todas maneras no nos hemos escapado al genoma histórico de River: el fútbol argentino ha jugado 125 campeonatos y River ha ganado 32. En mi gestión se han jugado once torneos y River ha ganado tres. ¡Y en el plano internacional a River le ha ido mal históricamente! Desde aquella famosa final de 1966 ante Peñarol en Santiago de Chile hasta nuestros días. Pero esta realidad es imposible de incluir en un debate hoy, aunque estoy seguro de que alguien se va a ocupar de analizar y advertir cómo ha cambiado en los últimos diez años la mirada de la sociedad hacia el fútbol. Se han incorporado a la Argentina diarios deportivos, el periódico del barrio le dedica una página a Platense, hay aproximadamente entre 50 radios AM y FM con programas partidarios, hay siete canales televisivos dedicados con exclusividad al deporte y el próximo Jefe de Gobierno es el presidente de un club importante de la Ciudad de Buenos Aires. Hay una mirada mucho más agresiva, mucho más audaz, mucho más sensible hacia el fútbol. Y en este baile estamos nosotros.
-Vuelvo por un instante a los episodios de violencia que pusieron a River en el ojo de la tormenta. ¿Lo sorprendieron tanto como a la opinión pública o los esperaba?
-Fue una sorpresa absoluta, no habíamos tenido problemas de violencia en el club con las personas que se hicieron públicas a partir de estos hechos ni con otras. Podíamos haber sospechado o advertido situaciones complejas en el exterior, ya que pasó en Paraguay y Brasil, pero nunca dentro del club. Los quinchos son para River el lugar de encuentro de nuestras familias. Allí comían mis hijos habitualmente cuando los viernes iban a jugar al tenis. Lo que ocurrió ese fatídico día de febrero fue que estos personajes rompieron sus propios códigos de actuación. Por eso fue algo inesperado.
-En el curso de este año se le ocurrió pensar que esta espiral de violencia, que alcanzó su cenit con el asesinato de Gonzalo Acro en Villa Urquiza, a diez cuadras de su casa, podía ser equivalente al 20 de diciembre de 2001 para Fernando De la Rúa.
-Es muy fácil ser dirigente en las buenas y muy complejo poner la cara en situaciones de descontrol. Cuando se da la muerte de Acro y yo tengo cincuenta periodistas cuatro días seguidos en la puerta de mi casa fue muy difícil para mí mantener un equilibrio elemental. Se trataba de un homicidio ocurrido a cincuenta cuadras de la cancha de River, un día que no había partido. Sin embargo, yo era el centro de la noticia. Colaboré siempre con las autoridades policiales y judiciales a cargo de las investigaciones, manteniendo la vida diaria en River con toda normalidad. Porque ese mismo día que yo tenía a los periodistas en la puerta de casa en el club había cinco mil socios haciendo deportes o vida social. Es muy difícil comparar la posición del presidente de un club con la de un funcionario público. Más allá de la popularidad que pueda tener un dirigente de fútbol, yo estoy defendiendo los intereses de una asociación civil sin fines de lucro. Por esa razón dar un paso al costado tiene una trascendencia mucho menor que la renuncia de cualquier ministro o presidente. River tiene una dinámica política por la cual si renunciara el presidente asume el vice y sigue la misma comisión directiva. Pero lo dije en su momento, era muy tentador renunciar. Habían pintado amenazas en las paredes del colegio de mis hijos, el St. Patrick’s School, a dos cuadras de mi casa. Sufrí incidentes múltiples a lo largo del año. Fue muy difícil explicar a nivel familiar, laboral y social los motivos por los cuales uno elegía quedarse al frente de la institución.
-¿Qué sentimientos experimentó de su entorno más cercano? ¿La piedad, el apoyo, cierto reproche?
-De la comisión directiva de River tuve un acompañamiento absoluto. La gente del fútbol, incluyendo a la AFA y los clubes, me expresaron mucha solidaridad. Tuve comprensión de los socios que vienen a diario al club y decepción en la opinión pública. Si yo hubiera sido lector o televidente hubiera tenido las mismas inclinaciones de frustración por un dirigente que se había mostrado diferente.
-Ciertamente, había hace seis años una expectativa alta con su figura. Se suponía que representaba la renovación dirigencial, que venía a aportar una brisa de aire fresco al mundo del fútbol. ¿Piensa que parte de ese crédito se perdió?
-Estoy seguro de que perdí crédito, como también de que hubo una expectativa exagerada con respecto a mis cualidades. Yo siempre expresé lo que pensaba y actúo conforme a lo que creo, que no es diferente de lo que decía hace seis años. Esta es la brutalidad de la política, que muchas veces te enfrenta a situaciones de gran complejidad. Si me quedo en River no es porque persiga cargos políticos, aspiro a recuperar el crédito perdido simplemente por una cuestión de autoestima.
-Igualmente usted no era un advenedizo en política. Para 2001 traía un ejercicio importante por haber integrado diversas comisiones directivas…
-Yo inicié mi carrera como directivo en 1989. Y desde 1995 hasta 2001 fui Secretario del club, un cargo de mucha relevancia.
-¿Esa experiencia lo ayudó a digerir el trago amargo de los últimos tiempos o uno nunca está preparado para enfrentar estas situaciones? Para ponerlo en términos más humanos, ¿afectó su calidad de vida la crisis que envolvió a River?
-La experiencia como dirigente siempre ayuda a superar las instancias difíciles. Puedo asegurarte que en el manual del presidente de River no estaba este capítulo, que afectó mi vida personal de una manera notable. No habrá campeonato, título, obra o reconocimiento que puedan compensar estos nueve meses de calvario. Me afectó además en la vida más íntima, desde que mis hijos tuvieran que ir al colegio con custodia a tener treinta mañanas del año con cámaras de televisión transmitiendo en vivo desde la puerta de mi casa. Estos temas no tenían relación con mi existencia y el vínculo más profundo que había tenido con una comisaría había sido el de ir a renovar una cédula de identidad.
-¿Afectó su relación conyugal?
-La complicó severamente, como no podía ser de otra manera. Se metieron en la escuela de mi hijo y en la puerta de mi casa, lugares muy caros a cualquier proyecto conyugal. En algún momento mi esposa me preguntó, con prudencia y firmeza, cuál era el límite. Este es un cargo ad honorem que tiene que ver con el placer de dirigir al club del que uno es parte desde que tiene uso de razón, pero al mismo tiempo uno tiene otra vida: tu familia, tu trabajo, tu grupo social, tu barrio. Lo que pasa es que desde hace seis años River se ha convertido en el eje único de mi existencia. Esto es pernicioso, mucho más cuando se desatan situaciones como las vividas hasta acá. Cualquier persona, con motivo o sin él, con conocimiento o sin él, con honestidad o sin ella, se atreve a pontificar, sobre todo si tiene micrófono.
-Recién hablaba de la realidad positiva, pero invisible en este contexto. Sobre ese tema se construye la sospecha de que toda gran obra esconde algún “vicio oculto”. ¿Convive con ese fantasma?
-No percibo sospechas sobre mi honestidad personal, aunque en una estructura como esta -igual que en cualquier otra- puede haber focos de corrupción. Pero lo más importante en estos casos es actuar y cuando correspondió lo hemos hecho. En las transferencias de jugadores hemos sido transparentes y actuado conforme a derecho, pasando siempre por las comisiones directiva y fiscalizadora, por la asamblea y la auditoría interna. Estoy absolutamente tranquilo con mi conciencia.
-El mes pasado, en un reportaje concedido a este medio, el periodista Gastón Recondo dijo sentirse decepcionado con usted debido a su sensación de que el club había perdido la transparencia.
-Gastón se distanció del club porque River dejó de pagarle. El cobraba 10.000 pesos por mes, en concepto de asesoramiento institucional, a través de un socio. Está toda la documentación a disposición de ustedes. En diciembre de 2005 el club interrumpió ese vínculo por razones económicas. A partir de esa fecha cambió la opinión de Recondo sobre la administración del club.
-En diciembre de 2001 nos decía, en un reportaje previo a su asunción como presidente de River, “hay que ser honesto pero además eficiente”. Descontando la honestidad como una condición personal, ¿la eficiencia fue parcial?
-Cumplimos con el mandato histórico del club al ganar tres campeonatos sobre once jugados, cambiamos la racha con Boca, casi triplicamos el patrimonio neto del club y se invirtieron más de veinte millones de dólares en obras, incluyendo el estacionamiento cubierto, el microestadio, la cancha de césped sintético y el museo. Creo que hemos equivocado el camino en muchas decisiones futbolísticas. El tiempo pondrá las cosas en su lugar.
-¿El acoso periodístico que vivió en los últimos meses lo ha hecho pensar en irse de Villa Urquiza?
-Es cierto, tengo pensado mudarme. No quiero vender mi casa, porque la quiero mucho, pero quizá alquilemos en otro lugar porque he generado demasiadas incomodidades a mi familia, a los vecinos y a mí mismo. Estoy en una casa que no tiene cochera ni portería. Es un tema que estoy elaborando, tampoco es tan sencillo.
-¿Qué le produce que Villa Urquiza se haya convertido en una especie de campo de batalla de la interna de la barra brava de River?
-Me siento muy mal, pero también es cierto que Villa Urquiza es un barrio netamente riverplatense. Como soy de una formación católica muy dura, los sentimientos de culpa son muy fuertes.
-¿Se confesó con el Padre Boris, párroco de Nuestra Señora del Carmen?
-Con Boris he charlado alguna que otra vez y me acompañó con afecto en ocasión de la muerte de mi madre. Es una voz que siempre vale la pena escuchar.
-Le quedan dos años de mandato. ¿Su meta es cumplirlos?
-No es un tema que me desvele, sobre todo pensando que tengo dos vicepresidentes que son un lujo para el fútbol argentino.
-No obstante, como creyente del orden natural que permite corregir las rachas adversas, ¿piensa que este mal momento puede cambiar en el corto plazo?
-Por supuesto que sí. La naturaleza, Dios y los hombres ponen las cosas en su lugar. River va a ganar pronto un campeonato y cambiará su humor social.
La gestión de Ricardo Bértola
Para que esta entrevista fuera posible resultó necesario el nexo de un activo vecino de Villa Urquiza: Ricardo Bértola. Actualmente se desempeña en la Comisión de Fútbol Amateur de River, que comprende las categorías fútbol infantil, futsal, fútbol juvenil, fútbol femenino y fútbol de veteranos. Alrededor de 350 chicos participan de las diversas actividades, con asistencia social y de psicólogos. “Tenemos 110 becados que están en nuestro instituto escolar y alrededor de 100 en la pensión del club”, cuenta Bértola, a quien agradecemos por su indispensable gestión.
FUENTE: El Barrio Online
Por que Recondo no estuvo en EF hoy?
Por que todavia debe estar haciendo el pozo para enterrarse.
[Saludos]
que facilidad de dar vacaciones que tiene TYC,paso lo de Fabbri - Pagani y acudierona lo mismo,son unos chantas y pensar que yo creia que eran mas serios que Niembro y Cia,son la misma lacra o peor