¿Desesperación oficial? Desaciertos del Gobierno ante el 8N

Eso seguro que no, pero es obvio que le conviene que haya pobreza.

Cristina tras el 8N: “No todos tienen que pensar lo mismo”
La Presidente encabeza un acto en la Casa Rosada junto a intendentes, luego de la marcha al Obelisco y la Plaza de Mayo contra algunas medidas del Gobierno

La presidente Cristina Fernández aseguró este viernes que “no todos tienen que pensar lo mismo” y aseguró que “lo que enriquece es tener la posibilidad convivir y compartir con los que tienen historias diferentes”.
“Lo que más enriquece a una persona, a un país, a una sociedad, es poder incluir y poder convivir y compartir, aún con los que tienen historias diferentes. No todos tienen que pensar lo mismo”, sentenció la mandataria en un acto con intendentes luego de la marcha conocida como “8N”.
Al encabezar un acto junto a intendentes en el Salón de las Mujeres de Casa de Gobierno, la mandataria consideró que hay un “gran problema que es que ha habido un formidable aparato cultural que se ha extendido en los argentinos y que llevó a que la sociedad tenga una idea distorsionada de su país”.
Asimismo, desestimó que no haya libertad de elección de voces, al considerar que “si solo podés escuchar a uno o dos es mentira que estás eligiendo, no estás eligiendo un cazzo”.
“Hemos democratizado la política, hasta que él llegó (por el fallecido ex presidente Néstor kirchner) nadie creía que las cosas se podían decidir dentro de los muros de la Casa Rosada, se sabía que los empresarios extorsionaban”.
En tanto, la jefe de Estado remarcó que “hay algunos a los que les molesta la Asignación Universal por Hijo”.
“Cuando no había asginación universal, se podía contratar a alguien por nada, pero cuando uno tiene la asignación hay un piso, no es que no se consigue gente para trabajar sino que no se consigue gente para explotar”, indicó.
Agregó que “si una mujer tiene tres hijos y por trabajar le pagan 400 pesos por siete horas no va a ir porque gana más por la asignación, la Asignación Universal por Hijo permitió que la gente no se deje explotar”.

Cristina tras el 8N: No todos tienen que pensar lo mismo | Cristina Fernández , 8N | minutouno.com

Como les va a convenir que haya pobreza ? Que mejor forma de conseguir votos que sacando gente de la pobreza a pasos agigantados ? Nunca entendí ese planteo.

De las marchas Kichneristas el 40% va porque le garpan, dejemos el chamuyo de amor a crsitina… Me gustaria ver si no ponen los micros de acercamiento, si no existieran los planes sociales, las asignaciones, cuanta gente llevarían…

Un 60% de los que van ahora ?

???

Igual , con cualquier líder seria lo mismo, si las marchas opositoras hay tanta gente, es por el odio al gobierno, no para apoyar a una persona…

Si los obligan a ir a las marchas por un plan social, puede ser con el voto tambien, si no fuera por esos votos, bajaria bastante el porcentaje, igual son “pobres”, porque con todo lo que le dan no son verdaderamente pobres, pero sin esa ayuda no existirian los votos. No se si me explico

“Los planes” como muchos le dicen, son trabajadores que estaban desocupados y el Estado se encarga de darle un laburo (obviamente ultra precarizado, sueldo miserable, etc). Estos planes son la consecuencia del movimiento piquetero, de la lucha de los piqueteros que en su momento desarrollaban una lucha independiente del Estado y de los gobiernos. Esto con el kirchnerismo se fue perdiendo y la mayoria de los movimientos piqueteros se fueron adaptando al kirchnerismo, y el gobierno fue impulsando su regimentación. Así se fueron creando los punteros, se fue implementando la extorsión y el manejo de la gente. Así se manejan la mayoría de los movimientos de desocupados, que obligan a ir a la gente a las marchas, movilizaciones, actos, hasta a fiscalizar en elecciones nacional o universitarias. (!!)
Hoy en día quedan pocos movimientos de desocupados que no respondan a algun gobierno, es el caso por ejemplo del Polo Obrero, organización que responde al PO, y que gana las reivindicaciones de los compañeros del Polo en la calle, luchando contra el gobierno y que internamente tiene un manejo asambleario y democrático.

Ningun cuentito… yo hablo por lo que conozco. Nada de mitos urbanos.

Y el otro 60% que va a todas las marchas no labura?? digo porque si van a todas las marchas me gustaria saber cuantas faltas autorizadas tienen no?

Claro, pero en la marcha se toma asistencia y listo, en el caso del voto que es secreto, como hacés ?

Todos conocemos casos, el problema está en generalizarlo.

Yo fuí a varias marchas a la salida del laburo.

Simple si no gana Crsitina, no reciben mas dinero…

Este es un texto con el que coincido en varios párrafos me parece una lectura interesante de lo que pasó ayer y su significado:

Para no dar muchas vueltas, limitaré mi experiencia personal a decir que anoche participé con mis amigos de la convocatoria más masiva de la última década. Tan masiva resultó que ni Página/12, ni Tiempo Argentino, pudieron mirar para otro lado. Lamentablemente para ellos, los únicos incidentes que se registraron fueron tan, pero tan aislados, que hasta los propios manifestantes frenaron a los escasos violentos.

Curiosamente, los que se dedican a interpretar mensajes siguen en una nebulosa gaseosa tremebunda y esto pudo notarse desde la previa. Grosos columnistas de importantes diarios nos contaron de la revolución de unas redes sociales que desconocen y lúmpenes disfrazados de periodistas oficialistas presentaron una investigación trucha para asegurar que tras la organización estaba Magnetto, Duhalde, la Sociedad Rural Argentina, el Partido Liberal Libertario, la Sociedad de Fomento de Villa del Parque, el Centro de Jubilados Golpistas de Boedo y la Fundación para la Investigación de Conspiraciones Destituyentes de Saturno. A estos se sumaron algún que otro político que se peinó para una foto a la cual no estaba invitado -Mauri, antes de apoyar una marcha, preferiríamos que dejes de negociar todas las leyes del kirchnerismo, genio- más D´Elía que trató a la gente de tilingos golpistas, Aníbal Fernández, que acusó al manifestante de ser una facción derechosa paga; la xenófoba y antisemita Hebe de Bonafini, que pidió que no nos presentemos en un lugar en el que está el neonazi de Biondini; y la siempre pujante lágrima de Cristina afirmando que seguirá hacia adelante, a pesar de las contras.

Lo cierto es que nadie pudo explicar en qué momento se inició esa concatenación de hechos que derivó en esto. Y tiene lógica si pensamos que en 2001 hubo una clase política que temió lo peor para su estilo de vida cuando la gente, con los gobelinos al plato, salió a pedir que se vayan todos, que no quede ni uno sólo. Asambleas barriales, cacerolazos, protestas, escraches a todos los políticos que se cruzaban y cinco presidentes en una semana, saltando por los aires ante la bronca de la gente. Los políticos seguían tan desconectados del mundo que no entendían la bronca popular y llegaban a convocar a funciones a tipos como Carlos Grosso y Matilde Menéndez. Por suerte para ellos, Duhalde les salvó el pellejo a toda esa clase política. Poco tiempo después, nadie se fue, todos se quedaron. El toque final y salvador lo aplicó Néstor Kirchner, al crear una maquinaria tan grande que todos se sentían a sus anchas mientras afirmaban ser la nueva política, aunque este verso saliera de bocas de personajes como Lubertino, Conti, Abal Medina, Béliz, Aníbal Fernández, Deborah Georgi, el Coqui Capitanich y Ginés González. Todos funcionarios de alguno de los gobiernos que transcurrieron entre 1989 y 2001. Todos comandados por un matrimonio tan menemista como los Fassi Lavalle.

Estos paladines de la nueva política, trazaron un programa de gobierno consistente en chorearse lo que esté a mano, improvisar con la gestión gubernamental, meter parches a donde haga falta y, si estos no alcanzan para tapar todos los agujeros, reventar de épica alguno que otro discurso para que las víctimas de sus políticas gubernamentales se conviertan en victimarios desagradecidos que sólo quieren lo peor para el país. Mientras todo esto pasó, la oposición se dividió entre los que apoyan todas y cada una de las medidas del gobierno sin emitir ni un sonido gutural, y los que no les votan todas las leyes, sino las más controvertidas e importantes, mientras critican al gobierno nacional.

Ante este panorama, no hay forma de preguntarse cómo la oposición no se dio cuenta de que la gente llegaría a hartarse, si nos prometieron ir a la guerra por la defensa de nuestros intereses y no fueron capaces de tirar ni un Chasquibúm por temor a que Cristina los rete por cadena nacional. Estos mismos dirigentes hoy sostienen que la gente marchó sólo contra el gobierno, y es cierto. Pero eso no les da crédito ni para emitir una sola opinión. Por ahí, muchos de los asistentes no lo sintieron así, pero que personas que never in the puta life participaron de una sola manifestación, se novilicen en defensa de sus intereses, es el síntoma final de una oposición carente de huevos para plantarse y decir no. La bronca es así, dispara al que le está haciendo daño. Y la oposición, en este caso, es el tipo que ve cómo te están reventando a trompadas entre veinte y espera a que termines de defenderte para acercarse, sólo para decirte que si estuvieras con él, no te pasarían ese tipo de cosas.

Anoche, tras la movilización nacional, Victoria Donda sostuvo que la gente reclamó por una alternativa política. Todos los demás coincidieron, palabrás más, palabras menos, en idéntico sentido. No entendieron nada y siguen haciéndole el jueguito a un oficialismo que sostiene la teoría de que no hay que reclamar, sino ganar elecciones, como si el hecho de sacar una mayoría electoral fuera una licencia para robar, y no un mandato popular en el marco de una república, donde existen tres poderes que deben controlarse entre ellos.

Este resumen de la oposición no es un dato menor, dado que el kirchnerismo, con todas las actitudes agresivas que ha adoptado en los últimos meses frente al reclamo, sí entendió el mensaje. No es que no cazaron una y por eso siguen como si nada. Lo entendieron a la perfección, solo que reaccionan del único modo que saben, o sea, con agresión y auto victimización. Y también tiene su lógica, dado que ante el descreimiento en la política y el creciente número de manifestantes, no les queda otra que recordar que así llegaron ellos al poder: de pedo y con quilombo. Por eso desvían la atención y piden que en vez de quejarnos, ganemos elecciones. ¿Qué elección hay que ganar, si nadie votó para que hagan lo que hacen? Esto va más allá de quienes los votaron porque están a favor de la Asignación no Universal por Hijo, o de la política de subsidios eterna, o el verso que hayan creído por cierto. ¿O acaso alguno de los del mentado 54% votó para que mueran cincuenta y una personas en un choque de trenes, absolutamente previsible si el Estado cumpliera con su rol? ¿Alguno votó para que, ante ese hecho, Cristina se ponga a llorar y en vez de llevar consuelo a las víctimas, grite que ahora van por todo? ¿Alguno depositó su voto en la urna para que, al tercer día consecutivo de calor, salte la térmica de toda el área metropolitana de Buenos Aires?

Entre tanto, Cristina afirma que ella labura para los cuarenta millones de argentinos, mientras que sus subordinados sólo emiten comentarios que dan a entender que -en honor al 54% de los que votaron- pueden pasar por arriba del otro 46% que participó de la elección. O, si sumamos al total de la población, que uno de cada tres argentinos puede hacer lo que quiera con los otros dos restantes. Así es como, en nombre del 54%, hacen lo que se les canta y dan por sentado que ese número es mágico e intangible, cuando desde la última elección han pasado demasiadas cosas. Si restamos el inmenso porcentaje de los votos aportados por los sindicatos hoy enfrentados al gobierno; los de las personas que desde que dejaron de recibir subsidios se dieron cuenta que no estaban mejor económicamente, sino que vivían de la dádiva del Estado; los que dejaron de llegar a fin de mes producto de una paritaria inferior al índice inflacionario oficial; los que vieron cómo el triste aumento salarial fue saqueado por el impuesto a las ganancias; los miembros de todas las fuerzas de seguridad que pasaron de ser los pobres tipos que morían con un sueldo de 2.600 pesos, a ser los nuevos golpistas; los parientes de los muertos en delitos desde octubre pasado; y los que viajan por laburo y son tratados como turistas ricachones al recibir sólo 100 dólares por quince días en el extranjero, uno tiene la sensación de que, de aquel 54%, sólo quedan los tres mil monitos que se juntaron en Parque Lezama para recordar al Nestornauta al lado de Boudou.

Al resto del país, no nos importó nada. No nos preocupó el calor agobiante, no nos importó la Pando, no nos importó Biondini, no nos importó Macri, no nos importó Altamira, no nos importó que nos tiraran falsos correos electrónicos alertándonos de posibles disturbios, no nos importó que nos llamen gorilas, golpistas, destituyentes, oligarcas, cipayos, vendepatrias, derechosos, fachos, corporativistas, anti democráticos, egoístas, ricachones, clase mierda, inconformistas, blanquitos, bienvestidos, señoras de Recoleta, clarinistas y procesistas. Porque cuando la gente se harta, no le importa nada y hasta es capaz de salir de la oficina, después de laburar nueve horas, para ir con ropa de laburo, en subte, con 38 grados de térmica, a pisar el asfalto en el punto más caluroso de la ciudad de Buenos Aires, sólo para decirle al gobierno que ya no se puede joder tan barato en nombre de los pobres. Pobres que, dicho sea de paso, el gobierno quiere tanto, pero tanto, que hace nueve años que los mantiene así: pobres.

Nosotros somos los corporativistas vendepatria, ellos son los que entregan los únicos recursos no renovables que tiene el país a corporaciones extranjeras. Nosotros somos los destituyentes, ellos son los que quisieron hacerle un juicio político a Scioli a tres meses de volver a ganar la gobernación. Nosotros somos los oligarcas, ellos son los únicos con derecho a forrarse en guita. Nosotros somos los fachos, ellos son los que corren a los tiros a los que se atreven a meterse con las mineras. Nosotros somos los anti patria, ellos son los que reprimen a los veteranos de guerra. Nosotros somos la clase mierda, ellos son los resentidos que se olvidaron de dónde vienen. Nosotros somos los tilingos, ellos son los que se mean sólo porque están frente a la Presidente. Nosotros somos los egoístas que queremos ahorrar mientras hay pobres, ellos son los que la levantan con pala mecánica sin poder justificar ni un centavo. Nosotros somos las señoras de recoleta, ellos son los chetos de Puerto Madero. Nosotros somos la clase empresaria que no piensa en Argentina, ellos son los que votan a hoteleros. Nosotros somos los que no cuidamos al país, ellos son los que dilapidan la guita de los jubilados manteniendo empresas quebradas y administradas por tipos que cobran tres sueldos. Nosotros somos los golpistas, ellos son los que se cagan en el concepto de república. Nosotros somos los que nos quejamos de llenos, ellos son los que nunca están satisfechos con la que hicieron.

Somos todo lo que digan, pero anoche les reventamos la calle en todo el país y hasta le plantamos treinta mil personas a Cristina en la quinta de Olivos. Sin plata, después del laburo, con calor, sin micros, y siendo víctimas de todos los agravios habidos y por haber, les reventamos la calle.

Y eso les duele.

Y mucho.

RELATO DEL PRESENTE

Y que hacen entonces ?

A ver, el 54% no es de esa gente que te digo, obviamente no generalizo. Pero yo conozco gente que vive en villas o que solamente trabajan en el ferrocarril y que ademas de la marcha, te apretan para que votes a CFK, puede ser gente que se aprovecha, pero que existe, existe.

Ves esa forma tan extrema de ver las cosas es una marca registrada… Nadie dice que sean todos barras pero no podes negar ni nsadie creo que pueda hacerlo que todos los partidos y los gremios usan barras. Por otro lado de lo otro no decis nada los bondis los handys el morfi… Y antes que lo digas no todos van por el morfi pero es innegable que cuando se hacen actos organizados esas cosas cuentan…y tampoco es propiedad exclusiva del gobierno sino que el gobierno tiene mas recursos que un partido o un sindicato

Cualquiera es zurdo o piquetero (no estoy relacionandolas) hasta que tienen la teca arriba de la mesa. Ahí todo cambia.

Nadie te dice que no los haya, me alegro que sepas que no todos vamos a cambio de algo.