En el 2007, gracias a los partidos del Foro, fué cuando conocí a pibes como Walter, Ale, Chuky, Mariano y Arielito, entre otros. Al principio me pregunté si detrás de esos chispeantes ojos azabaches no se escondía un gran goleador, pero Walter se encargó de hacer añicos el interrogante rapidamente.
Pero con esa misma rapidez fué que Walter demostró donde estaba su chispa; y era en el trato. Cuando hablabas con él siempre te devolvía la pared y al grupo nunca los dejaba en banda.
Recuerdo una vez terminado un partido cuando un dolor en el tobillo hizo que desista de las Cocas posteriores (porque los pibes no siempre funcionaron a alcohol eh!!), y a Walter preguntarme; “Estás bien Gaby, querés qué te acompañe a la parada?”. “Naa, andá nomá, nos vemos”, y se volvió con la banda.
Pero no es de la relación estrictamente personal que tuve con Walter de lo que quiero hablar, sino de los lazos que él entabló con los chicos antes mencionados y con otros más.
No hace falta ser sabio para entender lo que significa el concepto de amistad. Y a nadie se le escapa la idea de que es entre los 14-18 años que los amigos son la familia que elegimos. Y Walter ya había elegido familia, y eran “La Banda del Melón”.
Son los que mejor lo conocieron, los que lo abrazaron en los mejores goles y los que cantaban sus canciones. Me siento en la obligación de decirles que lo que han hecho ustedes es para admirar y respetar toda la vida. Sin embargo no puedo dejar de pensar que ustedes lo ven simplemente como algo normal, porque donde los de afuera vemos grandeza, ustedes ven “códigos”. Son los Códigos que uno siempre quisiera encontrar; los que tenía Walter y que honran sus amigos hoy.
Fuerza y Aguante LBDM!!