Hay solo cuatro casos de países “ocupados” o con gobiernos derrocados por Estados Unidos en el Siglo XX que lograron convertirse en países más desarrollados de lo que eran antes.
Estos países son Alemania, Japón, Taiwán y Corea del Sur.
Por un lado, dos países ex-potencias (hasta perder la guerra) con economías amplias, grandes y complejas, con tecnología e industrias de punta: Alemania y Japón.
Por el otro, dos regiones periféricas de otros países que lograron la independencia, de predominancia rural: Taiwán y Corea del Sur.
Ninguno logró un desarrollo o estado mejor al previo durante un gobierno de ocupación estadounidense.
De todos esos, el único que, en rigor, logró un desarrollo en la administración inmediatamente posterior a la administración de ocupación, fue Alemania, en los años ‘50.
Al respecto del caso de Alemania, acá dejo un video interesante aunque largo de esos 4 años de ocupación y de Alemania tercermundista.
De esos cuatro, el único que logró un re-desarrollo o re-construcción sin políticas estrictamente nacionalistas (aunque bastante proteccionistas) fue Japón a partir de los años ‘60.
Los dos países que eran periféricos, se desarrollaron con el mismo tipo de administraciones:
Dictaduras nacionalistas, proteccionistas, con administraciones largas de más de una década, que contaron, además, con financiamiento preferencial estadounidense y fomentaron la creación y el crecimiento del capital local.
En los cuatro casos, todas las naciones contaron con financiamiento preferencial estadounidense, un beneficio que ningún otro país de Latinoamérica o Medio Oriente tuvo luego de un golpe de estado o invasión estadounidense.


