"Un militantismo pseudoprogresista está deseducando..."

"Un militantismo pseudo-progresista está des-educando a nuestros hijos"El educador y ensayista francés Marc Le Bris dijo a Infobae que una igualdad mal entendida lleva a negar la selección por el mérito e "impide a los niños correr hacia lo mejor, como los futbolistas hacia el arco"

Marc Le Bris fue formado como maestro en los tiempos rebeldes de Mayo del 68, cuando la consigna por excelencia era “prohibido prohibir” y “abajo la selección”. La primera enseñanza que le dieron fue: “Los alumnos tienen más para enseñarnos a nosotros (los maestros) que nosotros a ellos”.
Unos pocos años de práctica en el aula le bastaron para darse cuenta del error. Desde entonces, en paralelo a su larga carrera docente –está retirado del cargo de Director de Escuela primaria desde hace dos años- se dedicó a cuestionar todos los derivados de aquella concepción: losmétodos de enseñanza de lectura llamados globales o naturales, la idea de que “el alumno construye su propio saber”, la negación de la autoridad docente, la autonomía del niño y una obsesión por los métodos que lleva a desmerecer los contenidos, es decir ni más ni menos el conocimiento.
También denuncia los eufemismos con los que hoy se busca justificar y ocultar el fracaso de estas concepciones: la prohibición de la repitencia, la eliminación de las notas porque discriminan, el remplazo de los grados por “ciclos” (para disimular que los niños ya no aprenden a leer y escribir en un año como en la escuela tradicional), la creación de diplomas nuevos de baja calidad para quienes fracasan en la universidad, etcétera.
Salvando las diferencias entre ambos países, Francia y Argentina viven una situación similar: teníanuna escuela pública de excelencia que estas concepciones educativas están llevando a una continua degradación. Según la última encuesta PISA (2013), en Francia, 22% de los alumnos de lo que equivaldría a nuestro 1er año de secundaria (es decir de 12 ó 13 años) están en “situación de fracaso grave” y son “incapaces de participar de manera activa y eficaz en la vida social”. Y una encuesta del propio gobierno francés constató que 20 por ciento –uno de cada cinco- de los alumnos de 3er año del secundario son “incapaces de darle sentido a una información y de interpretar un texto simple”.
Dos de los teóricos responsables de estas concepciones, señalados por Le Bris, son consumidos también entre nosotros: el sociólogo Pierre Bourdieu, ya fallecido, pero siempre leído en nuestras universidades, y el pedagogo Philippe Meirieu quien, pese a los malos resultados de su gestión al frente de los institutos de formación docente de su país, fue recibido en Argentina como portador de una verdad revelada, cuando vino en diciembre de 2013 invitado por Flacso.
Es especialmente interesante escuchar a Le Bris explicar la incidencia de estas visiones en los malos resultados de los alumnos franceses, en momentos en que las autoridades educativas argentinas se disponen a dar un paso más hacia la destrucción de los últimos reductos de excelencia de nuestra educación pública, disminuyendo la exigencia en los colegios secundarios que dependen de la Universidad de Buenos Aires (Nacional, Pellegrini, ILSE), en los que ahora se podrá pasar de año con dos materias sin aprobar, cuando hasta ahora se aceptaba una sola previa. No sólo eso: en el nuevo colegio de la UBA (la recién creada Escuela Técnica Universitaria de Lugano), se sustituyó el examen de ingreso tradicional en estos establecimientos por un sorteo. "El objetivo es lograr inclusión con calidad académica. El acceso no será meritocrático", afirman sin sonrojarse.
Última aclaración, antes de leer lo que sigue: Marc Le Bris, autor entre otros títulos de “Y vuestros hijos no sabrán leer ni sumar”, no es de derecha; hijo de militantes comunistas, sus simpatías políticas van más bien hacia la izquierda, lo que no le impide reconocer que ésta suele ser mucho más destructiva –o desconstructiva, para usa la jerga académica de moda- en materia de Educación.

Usted ubica un punto de inflexión en la educación en Francia hacia fines de los 60, cuando se van gestando estas teorías pedagógicas a las que hoy responsabiliza de la decadencia educativa en su país…
Yo estaba entonces en el instituto de formación de maestros y creí en eso: creí que estábamos salvando a los niños de la zoncera en la cual los mantenía la clase dominante, pero luego la realidad de la práctica… Mis padres eran maestros, de izquierda, comunistas, y con el b-a = ba, el método Boscher, sacaron a los hijos de los campesinos del analfabetismo y los llevaron a integrar las elites.

¿Qué pasó luego?
Esa eficacia de la educación francesa hasta los años 60 fue derribada ideológicamente por gente que era aún más progresista, en el sentido político, eran militantes, algunos sindicatos de izquierda –los partidos de izquierda están muy representados en el ámbito docente- que inventaron o trajeron estos métodos, entre comillas revolucionarios, que iban a salvar a los hijos del proletariado de las garras de la patronal.

¿Qué lo llevó a usted a revisar todo eso?

Tuve que sumergirme en la realidad para ver que eso era totalmente falso, esa descripción era una descripción militante, partidaria, no era una descripción de la realidad. A partir de los años 70 dejamos hacer cosas mucho más peligrosas para la sociedad que aquellas contra las cuales decíamos enfrentarnos; dejamos instalarse la des-culturación. El oficio de maestro era notable en la Francia de aquellos años, pero permitimos que fuese destruida toda la práctica material de la enseñanza que en los tiempos de mis padres estaba en manos de los docentes; todo eso fue descartado, despreciado, dejado de lado, y se perdió un oficio. A los grandes maestros que tenía Francia, grandes profesionales, se los pasó a retiro con tremendo desprecio. La escuela de los años 60 era excelente. El problema que tenemos hoy en Francia es que ya nadie sabe cómo hacer y la escuela francesa, después del paso del señor Philippe Meirieu y de Jean Foucambert, defensor del método global de enseñanza de lectura, la escuela francesa está en caída libre, luego de haber sido una de las mejores del mundo.

Al revés de lo que sostuvieron muchos teóricos, usted afirma que la escuela francesa tradicional era igualadora…

La escuela pública francesa iba consciente y voluntariamente hacia una finalidad, ejercía su autoridad, era un santuario en el cual los niños podían evolucionar, aparte de sus padres, aparte de la educación familiar. El gran progreso de la escuela se dio a partir de 1880 y 1920. Y en 1950, el hijo de campesino se convierte en subdirector de (la empresa estatal) Electricidad de Francia, y los hijos de obreros se convierten en profesionales, no todos, por supuesto, pero hubo una renovación de las elites, gracias a la escuela pública, es decir, gracias a la elevación de los mejores en base al mérito escolar.
Esa renovación tuvo lugar, contrariamente a lo que fue escrito por sociólogos como Pierre Bourdieu, que dice lo contrario de lo real. Bourdieu dice que la escuela reproduce la estructura social y queestá para eso. Que está al servicio del capitalismo, de la clase dominante. Es mentira. Yo tuve compañeros que eran hijos de campesinos bretones y que se convirtieron en grandes ingenieros, en gerentes de grandes empresas francesas. Pero la cosa va más lejos aún. Como el fenómeno en Francia tiene 30 años, ya vemos el resultado: las familias burguesas de izquierda -en Francia la izquierda es muy burguesa-, que son familias letradas, familias de grandes lectores, que creyeron en todas estas teorías y se alegraron por la libertad que se les daba a sus niños, generan hijos iletrados. Es decir, se da el fenómeno contrario a lo hecho por la Tercera República (1870-1940) y en especial después de la Primera Guerra cuando, mediante un gran esfuerzo de la escuela primaria, se alfabetizó, se ilustró a un país entero. Ahora estamos des-ilustrando, mediocrizando a estos hijos de burgueses con los que ahora no sabemos qué hacer.

¿Y qué se hace con ellos?
Bueno, como las verdaderas clases dominantes hoy en Francia son estos burgueses de izquierda, han creado una gran cantidad de diplomas de poco valor para poder diplomar a todos estos malos alumnos. Francia es una productora en gran cantidad de estos pequeños diplomas. Francia resolvió este problema de los hijos de la clase dominante real, es decir, de izquierda, inventando diplomas. Tenemos incluso una Licenciatura en Clown (payaso). Le aseguro que es verdad. Para mí, que un país cree una Licenciatura de Clown es el síntoma de una grave decadencia.

La influencia de algunos de esos autores que usted menciona sigue vigente, incluso fuera de Francia…
Considero que Meirieu, Bourdieu y Foucambert son destructores de sociedad. La escuela del señor Meirieu no hizo un trabajo de exigencia, de rigor, de civilidad, hacia los niños, especialmente los más desfavorecidos, al punto que tenemos en Francia hoy zonas sin ley, zonas de iletrismo. La escuela de Meirieu no hizo su trabajo y es responsable de esta destrucción muy profunda del tejido social que hace que Francia sea un país en decadencia, no sólo escolar, sino moral.

¿De donde viene esta concepción de que el niño construye su propio saber, que el maestro aprende más del niño que viceversa?
¿Cómo hemos llegado a esta negación de lo real?, me pregunto yo. A ser capaces de decir lo contario de la realidad. En la escuela normal de maestros, yo tenía un profesor que nos dijo y nos hizo escribir en nuestra carpeta: “Los alumnos tienen más para enseñarnos a nosotros que nosotros a ellos”. Puedo aceptar que, en algún momento, ante un chico que no entendía algo, yo haya aprendido a explicárselo mejor, pero aparte de eso, que dos y dos son cuatro soy yo el que se lo tengo que enseñar a él. Esta forma de hablar al revés, este estilo de poner lo secundario en el lugar de lo principal, se ha convertido en un funcionamiento intelectual: en vez de describir la realidad, hacemos comunicación, comunicamos, decimos cosas lindas.
La otra explicación que encuentro es el trauma de la Segunda Guerra Mundial. Pese a la ilustración, a la ciencia, al progreso, pese a todo eso, fuimos a la barbarie en esos años. Y la peor expresión de esa barbarie fue la selección, por criterios raciales y religiosos. Esa selección es la herida de Occidente.
Entonces, a partir de los años 60, se amalgamó eso con el hecho de poner una buena nota a los buenos alumnos y una mala nota a los malos alumnos. Una de las consignas de Mayo del 68 era “¡Abajo la selección!” La selección fue vista por un lado como la expresión de la barbarie y, por el otro, siguiendo a Bourdieu, como obra de las clases dominantes, más o menos oculta. Para mí es la conjunción de estas dos cosas, las teorías de Bourdieu sobre que la selección es una obra de las clases dominantes que se preservan embruteciendo al pueblo, lo que por otra parte es falso, y el hecho de que queremos ser todos exactamente iguales y así hemos llegado a negar la realidad, a no decir las cosas como son.

¿Cómo se refleja esta negativa a la selección?
Por ejemplo, si una clase determinada de escuela tiene buenos resultados, o muy buenos resultados, se lo oculta, al punto de que el maestro que trabajó bien no tiene “retorno” para saber cómo va su trabajo. Trabajamos a ciegas los maestros, pero también los niños. Antes le poníamos 10 al alumno que respondía bien a 10 preguntas. Hoy NO le ponemos un 2 al que no sabe nada. No le decimos nada porque no hay que seleccionar. Al chico que no aprendió las tablas de multiplicar no podemos decirle que eso está mal, que es malo para él, malo para su carrera, para su apertura mental; no se le dice nada porque no queremos seleccionar y eso impide a los niños correr hacia lo mejor, como los jugadores de fútbol hacia el arco. La escuela que surge de esto es como un equipo de fútbol que tiene prohibidos los goles. Es un caos. Nos peleamos en la cancha, hacemos otra cosa, ya no sabemos actuar individual ni colectivamente.

En Argentina se ha prohibido recientemente la repitencia entre 1º y 2º grado con el argumento de que los niños necesitan más de un año para aprender a leer y escribir. Pero en la escuela tradicional se aprendía a leer, escribir, sumar y restar en el primer grado, ¿no es cierto?
Sí, es lo normal, incluso muchos aprenden a leer en preescolar. No es difícil aprender a leer. Por poco que al niño se le enseñen unas letras y sílabas, aprenderá a leer. Lo que es difícil es aprender a leer con métodos que no están hechos para eso. Con el método global, entre 4 y 5 niños de cada 10 no saben leer a fin de año. Y con el método alfabético, apenas 2 de cada 100. Me he cansado de pedirle al Ministerio que haga una medición de los resultados al término del primer grado en función del método de lectura utilizado. Basta un año para hacerlo. Pero nunca lo he logrado.Lo que sí hemos logrado en este combate iniciado hace unos quince años, desde que yo empecé a publicar mis críticas, es la libertad pedagógica para que los maestros puedan usar el método que consideren más eficaz, y cada vez son más los que vuelven al alfabético. Las cosas están cambiando, pero no todo lo rápidamente que yo desearía. Ahora bien, cuando la izquierda vuelve al poder, todos los progresos sobre cuestiones de lectura y de eficacia de la enseñanza retroceden. No digo que la derecha haya hecho demasiado en materia educativa, pero la izquierda siempre es catastróficamente desorganizadora en esto, se la pasa reescribiendo los programas, prohibiendo la repitencia, hablan de suprimir las notas, tuvimos 3 ministros en 4 años, no saben para qué lado van…Hay un momento en que hay que parar las ideologías, porque estos son temas técnicos, hay que hacer lo que funciona, se comparan dos métodos y se ven los resultados, y listo. Y tengo que seguir reflexionando sobre su pregunta, porque no respondí del todo. ¿Por qué se instaló con tanta fuerza esta negación del rol docente y de la transmisión del saber como función central de la escuela?


Impecable.

Comentario adicional: tengo hijos en edad escolar y puedo asegurar que lo de la degradación del sistema escolar que acá se describe es absolutamente CIERTO. Decadencia que viene de mucho más atrás que de los K, por supuesto, pero ni soñar con que se mejoró algo de esto en la “década ganada”, al contrario, se siguió (y se sigue) retrocediendo.

"Un militantismo pseudo-progresista está des-educando a nuestros hijos"El educador y ensayista francés Marc Le Bris dijo a Infobae que una igualdad mal entendida lleva a negar la selección por el mérito e "impide a los niños correr hacia lo mejor, como los futbolistas hacia el arco"

Marc Le Bris fue formado como maestro en los tiempos rebeldes de Mayo del 68, cuando la consigna por excelencia era “prohibido prohibir” y “abajo la selección”. La primera enseñanza que le dieron fue: “Los alumnos tienen más para enseñarnos a nosotros (los maestros) que nosotros a ellos”.
Unos pocos años de práctica en el aula le bastaron para darse cuenta del error. Desde entonces, en paralelo a su larga carrera docente –está retirado del cargo de Director de Escuela primaria desde hace dos años- se dedicó a cuestionar todos los derivados de aquella concepción: losmétodos de enseñanza de lectura llamados globales o naturales, la idea de que “el alumno construye su propio saber”, la negación de la autoridad docente, la autonomía del niño y una obsesión por los métodos que lleva a desmerecer los contenidos, es decir ni más ni menos el conocimiento.
También denuncia los eufemismos con los que hoy se busca justificar y ocultar el fracaso de estas concepciones: la prohibición de la repitencia, la eliminación de las notas porque discriminan, el remplazo de los grados por “ciclos” (para disimular que los niños ya no aprenden a leer y escribir en un año como en la escuela tradicional), la creación de diplomas nuevos de baja calidad para quienes fracasan en la universidad, etcétera.
Salvando las diferencias entre ambos países, Francia y Argentina viven una situación similar: teníanuna escuela pública de excelencia que estas concepciones educativas están llevando a una continua degradación. Según la última encuesta PISA (2013), en Francia, 22% de los alumnos de lo que equivaldría a nuestro 1er año de secundaria (es decir de 12 ó 13 años) están en “situación de fracaso grave” y son “incapaces de participar de manera activa y eficaz en la vida social”. Y una encuesta del propio gobierno francés constató que 20 por ciento –uno de cada cinco- de los alumnos de 3er año del secundario son “incapaces de darle sentido a una información y de interpretar un texto simple”.
Dos de los teóricos responsables de estas concepciones, señalados por Le Bris, son consumidos también entre nosotros: el sociólogo Pierre Bourdieu, ya fallecido, pero siempre leído en nuestras universidades, y el pedagogo Philippe Meirieu quien, pese a los malos resultados de su gestión al frente de los institutos de formación docente de su país, fue recibido en Argentina como portador de una verdad revelada, cuando vino en diciembre de 2013 invitado por Flacso.
Es especialmente interesante escuchar a Le Bris explicar la incidencia de estas visiones en los malos resultados de los alumnos franceses, en momentos en que las autoridades educativas argentinas se disponen a dar un paso más hacia la destrucción de los últimos reductos de excelencia de nuestra educación pública, disminuyendo la exigencia en los colegios secundarios que dependen de la Universidad de Buenos Aires (Nacional, Pellegrini, ILSE), en los que ahora se podrá pasar de año con dos materias sin aprobar, cuando hasta ahora se aceptaba una sola previa. No sólo eso: en el nuevo colegio de la UBA (la recién creada Escuela Técnica Universitaria de Lugano), se sustituyó el examen de ingreso tradicional en estos establecimientos por un sorteo. "El objetivo es lograr inclusión con calidad académica. El acceso no será meritocrático", afirman sin sonrojarse.
Última aclaración, antes de leer lo que sigue: Marc Le Bris, autor entre otros títulos de “Y vuestros hijos no sabrán leer ni sumar”, no es de derecha; hijo de militantes comunistas, sus simpatías políticas van más bien hacia la izquierda, lo que no le impide reconocer que ésta suele ser mucho más destructiva –o desconstructiva, para usa la jerga académica de moda- en materia de Educación.

Usted ubica un punto de inflexión en la educación en Francia hacia fines de los 60, cuando se van gestando estas teorías pedagógicas a las que hoy responsabiliza de la decadencia educativa en su país…
Yo estaba entonces en el instituto de formación de maestros y creí en eso: creí que estábamos salvando a los niños de la zoncera en la cual los mantenía la clase dominante, pero luego la realidad de la práctica… Mis padres eran maestros, de izquierda, comunistas, y con el b-a = ba, el método Boscher, sacaron a los hijos de los campesinos del analfabetismo y los llevaron a integrar las elites.

¿Qué pasó luego?
Esa eficacia de la educación francesa hasta los años 60 fue derribada ideológicamente por gente que era aún más progresista, en el sentido político, eran militantes, algunos sindicatos de izquierda –los partidos de izquierda están muy representados en el ámbito docente- que inventaron o trajeron estos métodos, entre comillas revolucionarios, que iban a salvar a los hijos del proletariado de las garras de la patronal.

¿Qué lo llevó a usted a revisar todo eso?

Tuve que sumergirme en la realidad para ver que eso era totalmente falso, esa descripción era una descripción militante, partidaria, no era una descripción de la realidad. A partir de los años 70 dejamos hacer cosas mucho más peligrosas para la sociedad que aquellas contra las cuales decíamos enfrentarnos; dejamos instalarse la des-culturación. El oficio de maestro era notable en la Francia de aquellos años, pero permitimos que fuese destruida toda la práctica material de la enseñanza que en los tiempos de mis padres estaba en manos de los docentes; todo eso fue descartado, despreciado, dejado de lado, y se perdió un oficio. A los grandes maestros que tenía Francia, grandes profesionales, se los pasó a retiro con tremendo desprecio. La escuela de los años 60 era excelente. El problema que tenemos hoy en Francia es que ya nadie sabe cómo hacer y la escuela francesa, después del paso del señor Philippe Meirieu y de Jean Foucambert, defensor del método global de enseñanza de lectura, la escuela francesa está en caída libre, luego de haber sido una de las mejores del mundo.

Al revés de lo que sostuvieron muchos teóricos, usted afirma que la escuela francesa tradicional era igualadora…

La escuela pública francesa iba consciente y voluntariamente hacia una finalidad, ejercía su autoridad, era un santuario en el cual los niños podían evolucionar, aparte de sus padres, aparte de la educación familiar. El gran progreso de la escuela se dio a partir de 1880 y 1920. Y en 1950, el hijo de campesino se convierte en subdirector de (la empresa estatal) Electricidad de Francia, y los hijos de obreros se convierten en profesionales, no todos, por supuesto, pero hubo una renovación de las elites, gracias a la escuela pública, es decir, gracias a la elevación de los mejores en base al mérito escolar.
Esa renovación tuvo lugar, contrariamente a lo que fue escrito por sociólogos como Pierre Bourdieu, que dice lo contrario de lo real. Bourdieu dice que la escuela reproduce la estructura social y queestá para eso. Que está al servicio del capitalismo, de la clase dominante. Es mentira. Yo tuve compañeros que eran hijos de campesinos bretones y que se convirtieron en grandes ingenieros, en gerentes de grandes empresas francesas. Pero la cosa va más lejos aún. Como el fenómeno en Francia tiene 30 años, ya vemos el resultado: las familias burguesas de izquierda -en Francia la izquierda es muy burguesa-, que son familias letradas, familias de grandes lectores, que creyeron en todas estas teorías y se alegraron por la libertad que se les daba a sus niños, generan hijos iletrados. Es decir, se da el fenómeno contrario a lo hecho por la Tercera República (1870-1940) y en especial después de la Primera Guerra cuando, mediante un gran esfuerzo de la escuela primaria, se alfabetizó, se ilustró a un país entero. Ahora estamos des-ilustrando, mediocrizando a estos hijos de burgueses con los que ahora no sabemos qué hacer.

¿Y qué se hace con ellos?
Bueno, como las verdaderas clases dominantes hoy en Francia son estos burgueses de izquierda, han creado una gran cantidad de diplomas de poco valor para poder diplomar a todos estos malos alumnos. Francia es una productora en gran cantidad de estos pequeños diplomas. Francia resolvió este problema de los hijos de la clase dominante real, es decir, de izquierda, inventando diplomas. Tenemos incluso una Licenciatura en Clown (payaso). Le aseguro que es verdad. Para mí, que un país cree una Licenciatura de Clown es el síntoma de una grave decadencia.

La influencia de algunos de esos autores que usted menciona sigue vigente, incluso fuera de Francia…
Considero que Meirieu, Bourdieu y Foucambert son destructores de sociedad. La escuela del señor Meirieu no hizo un trabajo de exigencia, de rigor, de civilidad, hacia los niños, especialmente los más desfavorecidos, al punto que tenemos en Francia hoy zonas sin ley, zonas de iletrismo. La escuela de Meirieu no hizo su trabajo y es responsable de esta destrucción muy profunda del tejido social que hace que Francia sea un país en decadencia, no sólo escolar, sino moral.

¿De donde viene esta concepción de que el niño construye su propio saber, que el maestro aprende más del niño que viceversa?
¿Cómo hemos llegado a esta negación de lo real?, me pregunto yo. A ser capaces de decir lo contario de la realidad. En la escuela normal de maestros, yo tenía un profesor que nos dijo y nos hizo escribir en nuestra carpeta: “Los alumnos tienen más para enseñarnos a nosotros que nosotros a ellos”. Puedo aceptar que, en algún momento, ante un chico que no entendía algo, yo haya aprendido a explicárselo mejor, pero aparte de eso, que dos y dos son cuatro soy yo el que se lo tengo que enseñar a él. Esta forma de hablar al revés, este estilo de poner lo secundario en el lugar de lo principal, se ha convertido en un funcionamiento intelectual: en vez de describir la realidad, hacemos comunicación, comunicamos, decimos cosas lindas.
La otra explicación que encuentro es el trauma de la Segunda Guerra Mundial. Pese a la ilustración, a la ciencia, al progreso, pese a todo eso, fuimos a la barbarie en esos años. Y la peor expresión de esa barbarie fue la selección, por criterios raciales y religiosos. Esa selección es la herida de Occidente.
Entonces, a partir de los años 60, se amalgamó eso con el hecho de poner una buena nota a los buenos alumnos y una mala nota a los malos alumnos. Una de las consignas de Mayo del 68 era “¡Abajo la selección!” La selección fue vista por un lado como la expresión de la barbarie y, por el otro, siguiendo a Bourdieu, como obra de las clases dominantes, más o menos oculta. Para mí es la conjunción de estas dos cosas, las teorías de Bourdieu sobre que la selección es una obra de las clases dominantes que se preservan embruteciendo al pueblo, lo que por otra parte es falso, y el hecho de que queremos ser todos exactamente iguales y así hemos llegado a negar la realidad, a no decir las cosas como son.

¿Cómo se refleja esta negativa a la selección?
Por ejemplo, si una clase determinada de escuela tiene buenos resultados, o muy buenos resultados, se lo oculta, al punto de que el maestro que trabajó bien no tiene “retorno” para saber cómo va su trabajo. Trabajamos a ciegas los maestros, pero también los niños. Antes le poníamos 10 al alumno que respondía bien a 10 preguntas. Hoy NO le ponemos un 2 al que no sabe nada. No le decimos nada porque no hay que seleccionar. Al chico que no aprendió las tablas de multiplicar no podemos decirle que eso está mal, que es malo para él, malo para su carrera, para su apertura mental; no se le dice nada porque no queremos seleccionar y eso impide a los niños correr hacia lo mejor, como los jugadores de fútbol hacia el arco. La escuela que surge de esto es como un equipo de fútbol que tiene prohibidos los goles. Es un caos. Nos peleamos en la cancha, hacemos otra cosa, ya no sabemos actuar individual ni colectivamente.

En Argentina se ha prohibido recientemente la repitencia entre 1º y 2º grado con el argumento de que los niños necesitan más de un año para aprender a leer y escribir. Pero en la escuela tradicional se aprendía a leer, escribir, sumar y restar en el primer grado, ¿no es cierto?
Sí, es lo normal, incluso muchos aprenden a leer en preescolar. No es difícil aprender a leer. Por poco que al niño se le enseñen unas letras y sílabas, aprenderá a leer. Lo que es difícil es aprender a leer con métodos que no están hechos para eso. Con el método global, entre 4 y 5 niños de cada 10 no saben leer a fin de año. Y con el método alfabético, apenas 2 de cada 100. Me he cansado de pedirle al Ministerio que haga una medición de los resultados al término del primer grado en función del método de lectura utilizado. Basta un año para hacerlo. Pero nunca lo he logrado.Lo que sí hemos logrado en este combate iniciado hace unos quince años, desde que yo empecé a publicar mis críticas, es la libertad pedagógica para que los maestros puedan usar el método que consideren más eficaz, y cada vez son más los que vuelven al alfabético. Las cosas están cambiando, pero no todo lo rápidamente que yo desearía. Ahora bien, cuando la izquierda vuelve al poder, todos los progresos sobre cuestiones de lectura y de eficacia de la enseñanza retroceden. No digo que la derecha haya hecho demasiado en materia educativa, pero la izquierda siempre es catastróficamente desorganizadora en esto, se la pasa reescribiendo los programas, prohibiendo la repitencia, hablan de suprimir las notas, tuvimos 3 ministros en 4 años, no saben para qué lado van…Hay un momento en que hay que parar las ideologías, porque estos son temas técnicos, hay que hacer lo que funciona, se comparan dos métodos y se ven los resultados, y listo. Y tengo que seguir reflexionando sobre su pregunta, porque no respondí del todo. ¿Por qué se instaló con tanta fuerza esta negación del rol docente y de la transmisión del saber como función central de la escuela?


Impecable.

Comentario adicional: tengo hijos en edad escolar y puedo asegurar que lo de la degradación del sistema escolar que acá se describe es absolutamente CIERTO. Decadencia que viene de mucho más atrás que de los K, por supuesto, pero ni soñar con que se mejoró algo de esto en la “década ganada”, al contrario, se siguió (y se sigue) retrocediendo.

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Creación de miles de escuelas a lo largo y ancho del país
Ley de Educación Nacional
Programa Conectar Igualdad
Aumentos masivos en el presupuesto universitario
Programa Nacional de Inclusión Educativa
Programa FinEs
Becas Bicentenario
Ley de Garantía del salario docente
Programa de Apoyo al Desarrollo de la Infraestructura Universitaria
Ley de Educación Técnico Profesional
Programa nacional de Compensación salarial docente
Asignación Universal por Hijo (incrementó en miles y miles de chicos las matrículas en las escuelas)
Derogación de la Ley Federal de Educación
Programa Nacional de Alfabetización
Ley de 180 días de clase
Ley del Fondo Nacional de Incentivo Docente
Ley de Financiamiento Educativo
Ley Nacional de Educación Sexual Integrada

EL FAMOSO RETROCESO EDUCATIVO

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BLABLABLA.

Se ve que no tenés hijos en escuela primaria.

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Que bien, ahora hace un photoshop

Igual sigue siendo una mierda la escuela, basta ver con la cantidad de gente que arranca una carrera y la deja.

De década ganada no tiene nada

Con nombrar esas pelotudeces no haces nada, hay un retroceso en el nivel educativo. Jajajaja todas esas leyes y reformas no ayudaron mucho, no digas solo el titulo, deci a ver de que se tratan.

Y luego pone los resultados, cuantos dejan la secundaria, cuantos arrancan la facultad, cuantos dejan la facultad y cuantos se reciben

Se ve que los resultados no piensan igual que vos porque la educacion fue mucho mas efectiva hace 20 o 30 años atras, mientras que ahora a los pibes se les da cada vez mas chances para que no se lleven materias (y se terminan llevando muchas igual) y se baja muchisimo la vara de exigencia. Ni hablar de las escuelas publicas que la mayoria estan en un estado deplorable. Ya el hecho de poner el programa “conectar igualdad” en esa lista es un chiste. Se la pasan mas jugando al counter 1.6 que usandola para algo del colegio

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Universidades: se reciben sólo 27 alumnos de cada 100 que ingresan

Es uno de los índices de graduados más bajos de la región; en las facultades públicas es todavía más notorio que en las privadas; burocracia y desinterés, las causas

Según indica el CEA, la Argentina tiene una de las menores tasas de graduación en relación con la cantidad de ingresantes no sólo en la región, sino también en el mundo. En Brasil se gradúan en promedio 50 de cada 100 ingresantes; en Chile, 59, y en Francia, 67.


Los jóvenes eligen carreras alejadas de las necesidades del país

Apenas 12% de los que estudiarán en la UBA se formará en ciencia y tecnología, mientras que uno de cada tres se anotó en las humanísticas. Especialistas advierten sobre los riesgos para el futuro.


En la Argentina se reciben sólo 300 ingenieros cada 1.000 abogados

Las ingenierías Eléctrica, Mecánica, Textil, Naval y en Petróleo conforman el top 5 de las carreras más demandadas por el mercado laboral y menos elegidas

Según datos del Consejo Federal de Decanos de Ingeniería, en la Argentina se gradúan 6.500 ingenieros cada año, una cifra que está por debajo de la de países como Brasil y China.


Creció en la última década el número de jóvenes que ni estudian ni trabajan

De acuerdo a varios estudios, ya son casi el 15% de la población juvenil. Entre el 2003 y 2012, hubo un incremento de entre el 8% y 10% y hay predominio de mujeres

Según varios informes realizados en base a datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), hay más jóvenes que ni estudian ni trabajan en la Argentina de hoy que en el año 2003, y ya son entre el 10 y 15% de la población juvenil.

Estos alarmante números representan el doble del promedio europeo del año pasado, que registró una tasa del 7,2%


En Argentina, solo el 43 % de los estudiantes termina el secundario

La Argentina es uno de los países de la región con más baja tasa de graduación en el secundario, y sólo un 43 % de los estudiantes accede al título.
Nuestro país, en los números se ubica detrás de Perú y de Chile, con un 70% de alumnos que completan sus estudios secundarios; de Colombia (64%); de Bolivia, (57%); de Paraguay (50%), y de Ecuador (48%).

En las estadísticas, el secundario concentra el mayor porcentaje de abandono educativo de la población argentina, que según los datos relevados alcanza al 50% de los estudiantes cifra que surge del informe de la Unesco Global Education Digest de 2010.


http://www.clarin.com/opinion/Necesitamos-graduados-universitarios_0_995900450.html

Según UNESCO, en las naciones industrializadas gran parte de la población joven ya tiene graduación terciaria, por ejemplo: Australia 61%, Finlandia 56%, Dinamarca 52%, Holanda 47%, Italia-Suecia-Japón 42%. Por su parte, en América Latina se destacan: Panamá 25%, Cuba 21%, Brasil y México 19%, mientras nuestra graduación en el nivel terciario abarca apenas al 14 por ciento de la población.

Nuestra graduación es escasa, pero además son pocos los graduados en las carreras del futuro, es decir las científicas y tecnológicas. Según UNESCO, esta graduación es superior al 30 por ciento del total de los graduados en Malasia, Corea, Austria y Hong-Kong. Luego siguen naciones como Finlandia con 29%, Francia, Rusia y Alemania 27%. Siguen en este ranking países latinoamericanos como México y Colombia 26%, Chile 24%, El Salvador 22% y Panamá 20%. Pero en nuestro país son pocos estos graduados en disciplinas científicas y tecnológicas (apenas 14 por ciento del total de la graduación).


Más matriculados, pero pocos graduados en las universidades

La cantidad de estudiantes creció el 22,5% en la última década, pero terminan la carrera la mitad que en Brasil y Chile; las casas de estudio privadas atrajeron al 77,6% de los nuevos ingresantes

Mientras la población universitaria argentina creció el 22,5% en la última década, impulsada en gran parte por el aumento de la matrícula en las universidades privadas, quienes terminan los estudios universitarios son apenas tres de cada diez ingresantes. Número que en Brasil asciende a cinco y en Chile, a seis.


http://ar.bastiondigital.com/curaduria/mas-estudiantes-menos-graduados

stadísticas universitarias del 2012, indican que Brasil y Chile vienen avanzando en su graduación universitaria en la última década a un ritmo muy superior al nuestro. En 2012 en nuestro país habían 1,8 millones de estudiantes universitarios, en Brasil 7 millones y en Chile 631 mil. Pero si tenemos en cuenta el tamaño de las poblaciones, nosotros teníamos más estudiantes universitarios que ellos, ya que cada 1000 habitantes hay en nuestro país 44 estudiantes, en Chile 36 y en Brasil 35. Uno debería suponer que si tenemos más estudiantes deberíamos tener más graduados, pero lamentablemente no es así. En el 2012 nuestra graduación fue de 110 mil universitarios, en Brasil de 1,05 millones y en Chile de 75 mil, pero si consideramos la población, Chile está graduando un 61 por ciento más que nosotros y Brasil el doble. ¿Cómo es posible que con más estudiantes tengamos menos graduados que nuestros vecinos? La respuesta se encuentra en el bajo nivel de graduación de nuestras universidades, tanto estatales como privadas. Cada 100 ingresantes a nuestras universidades privadas no se gradúan 58, mientras en las estatales 73 de cada 100 ingresantes no concluyen sus estudios. No es ajeno a este mayor índice de graduación tanto de Brasil como Chile, el hecho que los estudiantes secundarios en estos países se preparan mejor para el pase de la escuela secundaria a la Universidad, ya que deben aprobar pruebas exigentes.


Uffff con un par de links te aniquile el relato, que feo ser Kirchnerista

Y no sigo porque me tengo que ir a estudiar, en un par de años me recibo a ver si puedo subir el promedio patético que tenemos como pais

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Yo creo que ni siquiera es un problema presupuestario ó de ideología política. La escuela retrocede porque retrocede la familia. Se le inculcan a a los pibes responsabilidades y protagonismos que nunca debieron ni deberían tener.

Y calificar es evaluar, no “estigmatizar” como dice el falso discurso progre de la elite que vende discursos de izquierda desde Puerto Madero.

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Ya lo se querido Angel, mi madre era profesora de la secundaria y tengo bien en claro el nivel educativo del pais, dio tanto en escuelas publicas como privadas.

Concuerdo con lo que dice usted

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Uffffff…

Paren de pegarle…que la banda del chori esta media fiambre…dejenlos respirar, a ver si se van…

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Cuando estudiaba alla en gringolandia tome un semestre con un profesor de economia 101 que era un judio frances. Muy buen teacher el tipo. Una vez le pregunte sobre Francia y me dijo “France is a di-sassss-terrr”

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Es que le mienten a la gente, esto no es progresismo. Es POPULISMO, que es muuuuuuuuuuuuuy distinto a ser progresismo.

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Pobrecito este panchodelternero, es obvio que el pobre nivel educativo que ostenta es producto de la educación de la dekagada. Angie o Delem, protéjanlo, para que no quede mas en evidencia que mas que “militante” es militonto, como la millo de miami o la belu de la jefatura de gabinete.

@angie veni a decir boludeces vos, este panchodel toro duro dos minutos de busqueda en internet

Insisto, la decadencia viene de mucho más alla que los K. Más que sobre la cuestión política, mi idea era hacer foco sobre algunas tendencias educativas modernas y sus falsos dogmas.

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Protegerlo de quien? de un facho que va rotando sus 3 o 4 lemas de ultraderecha anti-k con la saña de un eterno viejo resentido?
A esta altura sos una caricia de otoño. Dejalo a Panchito que se puede plantar solo.

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Lo mismo digo, se puede hacer un planteo más amplio que ser K ó no K. Porque la realidad es que las clases dirigentes del ispa, sean del signo que sean, envían a sus hijos a escuelas muy bien pagas donde se enseña más “a la antigua”. Y así preparan a las futuras generaciones de políticos del mañana, que sabrán decir, leer, escribir,razonar, interpretar y plantear con una habilidad de la que los hijos del pueblo van a carecer.

El cambio en estas cosas hay que exigírselas sin miramientos a los futuros Gobiernos, sean quienes sean. Pero OJO, también se requerirán padres más comprometidos y solidarios con lo que sucede en las aulas, no vengadores que les pegan a los maestros que ponen malas notas.

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Y bueno… en eso tiene una gran responsabilidad Menem, y este gobierno también que en 12 años no ha hecho mucho por mejorarlo

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PANCHOdel ternero…:lol:

---------- Mensaje unificado a las 23:13 ---------- El mensaje anterior habia sido a las 23:10 ----------

[quote=“Angel_2007, post:17, topic:110339”]

Lo mismo digo, se puede hacer un planteo más amplio que ser K ó no K. Porque la realidad es que las clases dirigentes del ispa, sean del signo que sean, envían a sus hijos a escuelas muy bien pagas donde se enseña más “a la antigua”. Y así preparan a las futuras generaciones de políticos del mañana, que sabrán decir, leer, escribir,razonar, interpretar y plantear con una habilidad de la que los hijos del pueblo van a carecer.

El cambio en estas cosas hay que exigírselas sin miramientos a los futuros Gobiernos, sean quienes sean. Pero OJO, también se requerirán padres más comprometidos y solidarios con lo que sucede en las aulas, no vengadores que les pegan a los maestros que ponen malas notas
[/QUOTE]bueno,kunkel y la diputada K que sale en Tv siempre tienen sus pibes en el colegio NaZional buenos aires…ahi entras con palanca y es el centro de la oligarquia politica de argentina.

Porque no lo anota en el colegio katinga de lafererre???

asi se maneja este pais…

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Lo que hizo Men*m tambien fue populismo, y el inventor de eso fue el gran general.