Un bañito de realidad al que no debemos tomar como trágico porque no lo es, pero si que deberá encender alarmas en el vestuario, en la cabeza del entrenador y en las de todos nosotros. Dejar pasar ésta fea señal solo por el hecho de que enfrentamos a un equipo que nos superó ampliamente es no haber entendido la lección.
Un bañito de realidad que debe servir para refrescarnos y deberá servir para refrescar al once inicial. River siempre muestra un concepto equivocado de lo que pide cada jugada. Cuando hay que acelerar, frena, y cuando frena hay que poner quinta. River aísla a sus delanteros a jugar un partido en solitario contra el resto del mundo. River necesita abastecer, no toquetear. River necesita generar, no improvisar todo en las manos de una gambeta o una genialidad individual. River necesita un recambio estratégico que lo impulse a no confundirse en su intrascendencia. River quiere imponer un estilo de juego que no lo favorece, porque hoy por hoy no tiene las herramientas desde las actuaciones individuales para sostenerlo.
Un bañito de realidad para empezar a interpretar que una situación futbolística coloreada de suma urgencia y sin márgenes de error esta muy por encima de algunos nombres propios de futbolistas históricos. Ortega hoy futbolísticamente se sacó solo, se dijo a si mismo que no esta a la altura física y futbolística, por lo menos para jugar de arranque. Gastó su mínima dosis de energía en los primeros 10 minutos, donde el rival esta al 100% de sus condiciones y donde se sabe que inevitablemente no puede hacer diferencias. Quiero creer que ese cambio de la salida de Ortega que hoy se guardó Cappa vaya a saber uno por qué, lo haya guardado para implementarlo en el minuto cero del partido con Arsenal. Quiero creer que si Buonanotte salió correctamente del 11 ideal por bajos rendimientos, algún día llegará el turno no solo de Ortega sino de Arano.
Un bañito de realidad para darnos cuenta que la urgencia numero uno fue, es, y deberá ser esa bendita tabla de promedios. Hoy, en la fecha 5, quedó demasiado evidenciado en nuestras retinas qué es lo que se necesita para pelear seriamente un torneo, cual es el funcionamiento, cual es la muestra de una identidad ya conseguida, de la mano de los que hoy estaban vestidos de azul.
Un bañito de realidad que nos ha mostrado a las claras la diferencia entre un equipo formado y otro en formación. Quizás sea un fundamento carente de contenido y sobredimensionado de obviedad pero creo que encierra muchas cosas.
Un bañito de realidad que llegó en el partido indicado, ante el rival justo. Porque el de hoy era un encuentro altamente perdible en todos los papeles. Porque Vélez te desnuda de pies a cabeza cada uno de tus defectos. Porque, tenga o no volumen de juego, te va arrollando por decantación. De todas maneras, eso no explica la paupérrima actitud y las bochornosas decisiones futbolísticas que se han mostrado en cancha por parte de nuestros jugadores.
Un bañito de realidad para poner la mente en fría y buscarle la respuesta al por qué no se ha encontrado un funcionamiento colectivo ofensivo en 450 minutos, exceptuando algún pasaje efímero. ¿Es solamente un problema de nombres? ¿Es solo un problema de falta de refuerzos en determinado sector del campo de juego? ¿Es un problema de rendimientos individuales? ¿Es un problema 100% táctico? Creo que hay un poco de todo. Quedarse con la excusa de que no llegaron Bertolo o Sosa es valedero, pero suena a poco. Si la intención es parecerse a aquel Huracán, ¿Por qué todavía no se ha mostrado ni una pizca de aquel funcionamiento, si la calidad de ambos planteles en cuanto a nombres propios es similar? El 90% de éste plantel esta entrenando desde el inicio de la pretemporada y la mejor parte del laburo solo se ha visto en lo defensivo.
Se ha probado una variante táctica de cara al debut que fracasó en esos 90 minutos. Se cambió a algo más tradicional para los últimos 4 partidos y sin embargo las ideas siguen sin aparecer. Se entiende que faltó reforzar la creación o el costado izquierdo, pero eso no explica ni el 30% de todos nuestros problemas ofensivos.
Un bañito de realidad nunca viene mal si se sabe interpretar el mensaje que éste nos deja. Más alla de eso, la confianza en éste proceso esta intacta porque las cosas se están tratando de hacer de la mejor manera y los números han acompañado. A la larga y por decantación, los buenos funcionamientos colectivos tienen que llegar, esperemos que no sea demasiado tarde.
Si se dice que cuando te estás por enfermar el cuerpo manda señales, entonces hoy padecimos a la vez la tos, los chuchos de frío, el dolor de cabeza o el malestar estomacal. Salgamos a la farmacia a comprar los remedios, no nos quedemos haciendo reposo.