Buenísimo, nos transformamos en trogloditas. Muy progresista tu mundo, muy civilizado.
Con respecto al transporte, la comida es un servicio social, por lo tanto NO hay ganancia con la comida, la ganancia la tiene el que produce y el que la vende y esta regulada por el estado. Es decir, hay un porcentaje de ganancia que YO, como estado fijo. Esto es así. El morfi al igual que la salud, el transporte, la seguridad y la educación son servicios esenciales y no son negocio!! Se bancan con los impuestos que corresponden.
Si todos esos bienes y servicios tienen que ser bancados por el Estado, entonces significa que una parte de la población pasaría a pagar muchos más impuestos de los que pagaba, debido a que el gasto estatal se incrementaría en proporciones espectaculares y además una buena parte de la población dejaría de pagar impuestos, que son aquellos que antes obtenían ganancias gracias a esta cadena de distribución, no sólo mediante impuestos directos sino indirectos. Es decir, más gasto y menos contribuyentes. Menos contribuyentes que ven incrementarse de manera espectacular el pago de impuestos directos, viendo reducir sus ganancias hasta el punto en el que les empieza a dejar de convenir seguir invirtiendo y dejan el negocio. Las consecuencias te las podrás imaginar.
La existencia del Estado es algo que no está en discusión, por lo menos en este tópico. No hay otra forma posible de que sea reemplazado. Pero servicios de distribución estatal de alimentos existieron y existen. Países comunistas, en donde se ven grandes colas de personas esperando para comprar o recibir una canasta.
Si el Estado se transforma en el único proveedor de bienes alimenticios del país, en ese caso estaríamos en presencia de un monopsonio, lo que le daría el poder de fijar el precio más bajo posible. En ese caso ¿quién se vería perjudicado? El productor ¿consecuencias? Debido a que caen sus ganancias y a que otros sectores les pueden dar mejores, dejan la producción, lo que deriva en desabastecimiento.
Una alternativa para que no suceda lo que describí en el párrafo anterior sería que el Estado pague un precio mayor y lo venda a uno menor, como se hace en la Unión Europea con la Política Agraria Común. Pensemos en que al reducirse los precios de los alimentos, la gente va a empezar a comprar más de los otros bienes, lo que incrementaría los precios como consecuencia de la mayor demanda, y eso induciría a los productores a desplazar sus inversiones a otros sectores, por eso es que se justificaría esta intervención en los precios, para que se sigan produciendo alimentos. Sin embargo, el sector más productivo, estaría siendo subsidiado por los sectores menos productivos, lo que traería feroces consecuencias. Vale mencionar que en la UE sucede todo lo contrario, el sector más productivo subsidia al menos productivo, y así y todo han tenido que reducir los subsidios en gran medida.
Y todo esto suponiendo que estamos en una economía cerrada, porque el menor gasto en alimentos como consecuencia de la caída en los precios deriva en un notable crecimientos de las importaciones.
Así que, muchachos, entiendan que la inflación es un problema macroeconómico, el factor microeconómico sólo influye en los precios relativos entre bienes y servicios, y no entre los bienes y servicios y la unidad monetaria.
Por otro lado ¿de cuánto sería el gasto inicial para adquirir todas esas empresas? No sólo hay dueños locales sino internacionales. ¿pensaron en las consecuencias?
Los aumentos del gasto público no se tienen que dar mediante la fabricación de papeles, porque los papeles no tienen valor intrínseco. Entonces, cuando se hace eso, todos los papeles que estaban circulando antes empiezan a perder valor con respecto a los bienes que están circulando. Los aumentos se tienen que dar con aumentos de la recaudación.
