"Siento que me faltaron el respeto..."

RIVER

           [b]"Siento que me faltaron el respeto..."[/b]

A un año de la tragedia, el Enano es una mezcla de sensaciones: el dolor, la ilusión de ser papá y el enojo por no jugar lo que él quiere. “De todos los que hablaron que me querían ayudar, no me ayudó nadie”.
Haberme enterado de que mi novia está embarazada es lo más lindo de este año. Y lo estamos disfrutando mucho. No tengo ni idea qué tipo de padre voy a ser. Ojalá que bueno. Aunque lo ideal sería que mi hija me viera jugando como lo hacía antes. Así, va a tener un papá feliz”.
Jenny está en la mitad de su embarazo y no tiene dudas: su novio será el padre perfecto para la beba que nacerá a mediados de mayo. Ni permisivo ni autoritario, perfecto. Diego Buonanotte también lo siente, pero lo que le tocó vivir hace 12 meses fue tan fuerte que prefiere no ser terminante. “Fue muy duro. No sé si estoy mejor o peor de lo que me imaginaba cuando todavía estaba internado. Sí sé que hoy me cuido, trato de no salir porque te gritan cualquier cosa. Y eso es feo. Si yo contesto, termino siendo un maleducado… Por eso me cuido en todo”, cuenta. Y no hace falta meterlo en tema. Hace exactamente un año, la tapa de Olé reflejaba el terrible choque automovilístico que en la madrugada del 26 de diciembre se llevó la vida de tres de sus amigos y una gran parte de su felicidad. Y lo que hoy, otra vez mano a mano con este diario, lo lleva a confesar que el balance anual “está lejos de ser positivo”. Aunque no es el único motivo. “Lo del accidente es algo que me acompañará siempre, pero de a poco me voy sintiendo mejor. No quiero hablar mucho del tema. El juicio, que era lo más complicado, está prácticamente solucionado. Por lo que estoy golpeado hoy es por lo futbolístico”.
-¿No te sentiste bien? -Para nada. Las cosas nunca me salieron como quería.
-¿Por qué? -Siempre pensé que volver a jugar me iba a hacer bien, que me iba a ayudar, pero me apuré. La ansiedad me jugó en contra. No estaba para entrar a una cancha.
-¿Fue un problema físico o anímico? -De los dos. Cuando llegó Angel empecé a jugar de un día para el otro y tal vez necesitaba sentirme un poquitito mejor en lo anímico.
-¿Te deprimías? -Y, me iba de los partidos un poco bajoneado. No podía encontrar mi nivel y eso me enfermaba. Más allá de que mi familia me decía que era normal, yo no podía aceptarlo. Terminaba triste.
-¿Y en lo físico? -En lo físico se veía que no estaba rápido ni tenía potencia de piernas.
-¿Intentaste corregirlo? -Sí, pero la diferencia con mis compañeros era muy grande. Ellos habían hecho un trabajo muy fuerte en la pretemporada de verano con el profe de Astrada.
-Vos tuviste la pretemporada de mitad de año…
-Sí, pero con Cappa no se trabajó tan fuerte porque él tiene otro método de entrenamiento. Ojo, hay que respetar lo que hace cada uno. Pero yo venía de no entrenarme por el accidente y eso me jugó en contra. No es una excusa, eh. Más allá de que no hice las cosas bien, eso ayudó.
-¿Las diferencias que tuviste con Cappa te perjudicaron todavía más? -El tema de Angel ya pasó. Yo me voy a quedar con el mejor recuerdo y espero que él haga lo mismo. No coincidíamos en algunas cosas, y aunque no compartía las decisiones que él tomaba, siempre lo respeté.
-¿Te sentiste contenido? -Y… Lo que le tocó a Angel fue difícil. Es complicado llevar adelante a un jugador que pasó una situación como la que viví yo. Tuvimos charlas porque yo quería jugar. Pero lo que hablamos quedará entre nosotros. No tengo por qué contarlo.
-¿Con Jota Jota cambió la historia: te ayudó que se hiciera cargo del plantel? -No, me sentí igual. Cuando asumió se venía el superclásico, me dijo que me tenía en cuenta para jugarlo y al final no lo hice.
-Pero te lesionaste…
-Es verdad. Pero me había infiltrado, así que estaba para jugar. Yo había hecho muchas cosas esa semana porque era un partido contra Boca, con el que me venía yendo bien. Además, el equipo estaba en una situación complicada y ganar iba a ser lo que fue: algo espectacular. Por eso quería estar. Pero una decisión técnica me dejó afuera.
-¿Y después? -Y después el equipo ganó, empató, fue sacando resultados y yo quedé relegado.
-¿Pediste explicaciones? -No… Y está claro que yo quería jugar pero no me tuvieron en cuenta.
-¿No estás exagerando? -No, hubo partidos en los que fui el banco y directamente no entré. Y la verdad es que me dolió.
-¿Esperabas otro trato? -Creo que me merecía, a lo mejor, un poco más de respeto. Y en el último tiempo no lo tuve. Más allá de que no estaba en mi mejor nivel, tampoco era el peor.
-¿Así te sentiste? -Así me hicieron sentir porque ser el cuarto o quinto suplente no es lindo. Siento que me faltaron el respeto o que no se me respetó como yo pensaba. A pesar de haberle dado un solo título al club, yo era el crack, el que ponía la cara… Y me banqué muchas cosas que la gente, obviamente, no sabe.
-¿Esa falta de respeto fue sólo de los técnicos o también de los dirigentes? -No, tanto Passarella como Diego Turnes se han portado de maravillas conmigo. Estoy seguro de que Daniel no tiene nada que ver con lo futbolístico, que es en lo que yo me sentía mal.
-¿Y tus compañeros? -Son unos fenómenos. Yo tengo una relación muy linda con Matías, que es el líder del equipo. Y tanto él como Ariel, Juan Pablo y los otros muchachos me hacían sentir importante. Les voy a estar agradecido de por vida.
-El problema es sólo con los técnicos, entonces.
-El problema es que yo quiero jugar. Siempre.
-¿Te bancarías ser suplente el próximo torneo? -Y, son cosas que no me gustarían decir. Si no voy a tener lugar en mi equipo, dentro de los 15 ó 18 que juegan los domingos, prefiero irme para buscar continuidad. Eso me va a hacer sentirme útil. Amo jugar a la pelota y es lo que quiero hacer.
-¿Y si no? -Si no me toca estar entre los elegidos del técnico ni puedo ser una variante, me gustaría buscar otro rumbo para sentirme bien.
-Passarella acertó cuando dijo que quizá tenías miedo de perder el puesto…
-Yo estoy convencido de lo que puedo dar y de lo que doy dentro de la cancha. Me tengo confianza. Y aunque nunca me puse otra camiseta, sé que con la de River mi nivel es superior porque soy hincha de River. Estoy desde los 12 años en el club.
-No contestaste…
-Yo no tengo miedo de perder el puesto con nadie. Pero es obvio que el jugador necesita confianza y la confianza te la tiene que dar el cuerpo técnico. Y últimamente no la tuve.
-Otra de las cosas que dijo el presidente es que no piensa dejarte ir, a no ser que vos le pidieras que te venda. ¿Vas a hacerlo? -No sé. Eso lo tenemos que charlar. Hay un encuentro pendiente con Daniel y con mi papá, y ahí veré. Estoy tranquilo porque Daniel es una de las pocas personas del fútbol en las que confío. Aunque insisto: si no voy a jugar, yo no quiero quedarme de brazos cruzados a ver si algún día puedo hacerlo. Si no me tienen en cuenta, saldré a buscar continuidad.
-Se habló del América de México. ¿Tuviste ofertas? -Hubo llamados. Pero todo eso lo maneja mi papá. Quiero mantenerme al margen. Lo único que busco es jugar. Si es en River, mucho mejor. Si no, no importa dónde.
-¿Jugarías en Boca? -Nooo, nunca iría a Boca. Soy muy hincha de River, mi familia es muy hincha de River y jamás jugaría en Boca, jamás. Con todo el respeto al hincha de Boca, eh. Pero yo respeto al hincha de River porque soy uno de ellos.
-¿No te tienta quedarte y jugar con D’Alessandro? -¡Qué te parece! Siempre dije que mis dos ídolos eran D’Alessandro y Ortega. Y obviamente si Andrés llegará al club, yo estaría feliz. Y más si me tocara jugar con él. Pero también sé que si viene mi lugar dentro de la cancha sería cada vez menor.
-¿Te irías al exterior? -Sí, pero sería difícil que me buscara un club de afuera cuando ni siquiera juego en River. Si sale algo, supongo que será de la Argentina.
-¿Irte afuera no te serviría para descomprimir todo lo del accidente, para que no te griten asesino cuando juegan de visitantes? -Eso no me preocupa. La gente es muy irrespetuosa. La verdad es que ya me acostumbré.
-¿Te pusiste a pensar qué pasaría si un día un rival te lo gritara en la cara? -No. Son cosas por las que uno sufrió y sufre mucho. Siempre fui tranquilo, nunca agredí, pero no sé qué me pasaría. Igual, también me gustaría quedarme en la Argentina para estar cerca de la Selección.
-¿Soñás con un llamado? -Sí. Cuando salí del hospital me puse en la cabeza llegar a la Copa América. Y aunque se me está diluyendo por no jugar, no me resigno.
-¿Entonces le vas a decir a Passarella que seguís en River o que te vas? -Vamos a ver. Quiero jugar, ser feliz. Ojalá lo pueda hacer en River. Hay que esperar. Yo siempre fui el culpable, pero nunca sentí el apoyo de nadie. Salvo Passarella y Turnes, de todos los que hablaron o hablan de que me querían ayudar, no me ayudó nadie.
Fuente: Ole.

RIVER

           [b]"Siento que me faltaron el respeto..."[/b]

A un año de la tragedia, el Enano es una mezcla de sensaciones: el dolor, la ilusión de ser papá y el enojo por no jugar lo que él quiere. “De todos los que hablaron que me querían ayudar, no me ayudó nadie”.
Haberme enterado de que mi novia está embarazada es lo más lindo de este año. Y lo estamos disfrutando mucho. No tengo ni idea qué tipo de padre voy a ser. Ojalá que bueno. Aunque lo ideal sería que mi hija me viera jugando como lo hacía antes. Así, va a tener un papá feliz”.
Jenny está en la mitad de su embarazo y no tiene dudas: su novio será el padre perfecto para la beba que nacerá a mediados de mayo. Ni permisivo ni autoritario, perfecto. Diego Buonanotte también lo siente, pero lo que le tocó vivir hace 12 meses fue tan fuerte que prefiere no ser terminante. “Fue muy duro. No sé si estoy mejor o peor de lo que me imaginaba cuando todavía estaba internado. Sí sé que hoy me cuido, trato de no salir porque te gritan cualquier cosa. Y eso es feo. Si yo contesto, termino siendo un maleducado… Por eso me cuido en todo”, cuenta. Y no hace falta meterlo en tema. Hace exactamente un año, la tapa de Olé reflejaba el terrible choque automovilístico que en la madrugada del 26 de diciembre se llevó la vida de tres de sus amigos y una gran parte de su felicidad. Y lo que hoy, otra vez mano a mano con este diario, lo lleva a confesar que el balance anual “está lejos de ser positivo”. Aunque no es el único motivo. “Lo del accidente es algo que me acompañará siempre, pero de a poco me voy sintiendo mejor. No quiero hablar mucho del tema. El juicio, que era lo más complicado, está prácticamente solucionado. Por lo que estoy golpeado hoy es por lo futbolístico”.
-¿No te sentiste bien? -Para nada. Las cosas nunca me salieron como quería.
-¿Por qué? -Siempre pensé que volver a jugar me iba a hacer bien, que me iba a ayudar, pero me apuré. La ansiedad me jugó en contra. No estaba para entrar a una cancha.
-¿Fue un problema físico o anímico? -De los dos. Cuando llegó Angel empecé a jugar de un día para el otro y tal vez necesitaba sentirme un poquitito mejor en lo anímico.
-¿Te deprimías? -Y, me iba de los partidos un poco bajoneado. No podía encontrar mi nivel y eso me enfermaba. Más allá de que mi familia me decía que era normal, yo no podía aceptarlo. Terminaba triste.
-¿Y en lo físico? -En lo físico se veía que no estaba rápido ni tenía potencia de piernas.
-¿Intentaste corregirlo? -Sí, pero la diferencia con mis compañeros era muy grande. Ellos habían hecho un trabajo muy fuerte en la pretemporada de verano con el profe de Astrada.
-Vos tuviste la pretemporada de mitad de año…
-Sí, pero con Cappa no se trabajó tan fuerte porque él tiene otro método de entrenamiento. Ojo, hay que respetar lo que hace cada uno. Pero yo venía de no entrenarme por el accidente y eso me jugó en contra. No es una excusa, eh. Más allá de que no hice las cosas bien, eso ayudó.
-¿Las diferencias que tuviste con Cappa te perjudicaron todavía más? -El tema de Angel ya pasó. Yo me voy a quedar con el mejor recuerdo y espero que él haga lo mismo. No coincidíamos en algunas cosas, y aunque no compartía las decisiones que él tomaba, siempre lo respeté.
-¿Te sentiste contenido? -Y… Lo que le tocó a Angel fue difícil. Es complicado llevar adelante a un jugador que pasó una situación como la que viví yo. Tuvimos charlas porque yo quería jugar. Pero lo que hablamos quedará entre nosotros. No tengo por qué contarlo.
-¿Con Jota Jota cambió la historia: te ayudó que se hiciera cargo del plantel? -No, me sentí igual. Cuando asumió se venía el superclásico, me dijo que me tenía en cuenta para jugarlo y al final no lo hice.
-Pero te lesionaste…
-Es verdad. Pero me había infiltrado, así que estaba para jugar. Yo había hecho muchas cosas esa semana porque era un partido contra Boca, con el que me venía yendo bien. Además, el equipo estaba en una situación complicada y ganar iba a ser lo que fue: algo espectacular. Por eso quería estar. Pero una decisión técnica me dejó afuera.
-¿Y después? -Y después el equipo ganó, empató, fue sacando resultados y yo quedé relegado.
-¿Pediste explicaciones? -No… Y está claro que yo quería jugar pero no me tuvieron en cuenta.
-¿No estás exagerando? -No, hubo partidos en los que fui el banco y directamente no entré. Y la verdad es que me dolió.
-¿Esperabas otro trato? -Creo que me merecía, a lo mejor, un poco más de respeto. Y en el último tiempo no lo tuve. Más allá de que no estaba en mi mejor nivel, tampoco era el peor.
-¿Así te sentiste? -Así me hicieron sentir porque ser el cuarto o quinto suplente no es lindo. Siento que me faltaron el respeto o que no se me respetó como yo pensaba. A pesar de haberle dado un solo título al club, yo era el crack, el que ponía la cara… Y me banqué muchas cosas que la gente, obviamente, no sabe.
-¿Esa falta de respeto fue sólo de los técnicos o también de los dirigentes? -No, tanto Passarella como Diego Turnes se han portado de maravillas conmigo. Estoy seguro de que Daniel no tiene nada que ver con lo futbolístico, que es en lo que yo me sentía mal.
-¿Y tus compañeros? -Son unos fenómenos. Yo tengo una relación muy linda con Matías, que es el líder del equipo. Y tanto él como Ariel, Juan Pablo y los otros muchachos me hacían sentir importante. Les voy a estar agradecido de por vida.
-El problema es sólo con los técnicos, entonces.
-El problema es que yo quiero jugar. Siempre.
-¿Te bancarías ser suplente el próximo torneo? -Y, son cosas que no me gustarían decir. Si no voy a tener lugar en mi equipo, dentro de los 15 ó 18 que juegan los domingos, prefiero irme para buscar continuidad. Eso me va a hacer sentirme útil. Amo jugar a la pelota y es lo que quiero hacer.
-¿Y si no? -Si no me toca estar entre los elegidos del técnico ni puedo ser una variante, me gustaría buscar otro rumbo para sentirme bien.
-Passarella acertó cuando dijo que quizá tenías miedo de perder el puesto…
-Yo estoy convencido de lo que puedo dar y de lo que doy dentro de la cancha. Me tengo confianza. Y aunque nunca me puse otra camiseta, sé que con la de River mi nivel es superior porque soy hincha de River. Estoy desde los 12 años en el club.
-No contestaste…
-Yo no tengo miedo de perder el puesto con nadie. Pero es obvio que el jugador necesita confianza y la confianza te la tiene que dar el cuerpo técnico. Y últimamente no la tuve.
-Otra de las cosas que dijo el presidente es que no piensa dejarte ir, a no ser que vos le pidieras que te venda. ¿Vas a hacerlo? -No sé. Eso lo tenemos que charlar. Hay un encuentro pendiente con Daniel y con mi papá, y ahí veré. Estoy tranquilo porque Daniel es una de las pocas personas del fútbol en las que confío. Aunque insisto: si no voy a jugar, yo no quiero quedarme de brazos cruzados a ver si algún día puedo hacerlo. Si no me tienen en cuenta, saldré a buscar continuidad.
-Se habló del América de México. ¿Tuviste ofertas? -Hubo llamados. Pero todo eso lo maneja mi papá. Quiero mantenerme al margen. Lo único que busco es jugar. Si es en River, mucho mejor. Si no, no importa dónde.
-¿Jugarías en Boca? -Nooo, nunca iría a Boca. Soy muy hincha de River, mi familia es muy hincha de River y jamás jugaría en Boca, jamás. Con todo el respeto al hincha de Boca, eh. Pero yo respeto al hincha de River porque soy uno de ellos.
-¿No te tienta quedarte y jugar con D’Alessandro? -¡Qué te parece! Siempre dije que mis dos ídolos eran D’Alessandro y Ortega. Y obviamente si Andrés llegará al club, yo estaría feliz. Y más si me tocara jugar con él. Pero también sé que si viene mi lugar dentro de la cancha sería cada vez menor.
-¿Te irías al exterior? -Sí, pero sería difícil que me buscara un club de afuera cuando ni siquiera juego en River. Si sale algo, supongo que será de la Argentina.
-¿Irte afuera no te serviría para descomprimir todo lo del accidente, para que no te griten asesino cuando juegan de visitantes? -Eso no me preocupa. La gente es muy irrespetuosa. La verdad es que ya me acostumbré.
-¿Te pusiste a pensar qué pasaría si un día un rival te lo gritara en la cara? -No. Son cosas por las que uno sufrió y sufre mucho. Siempre fui tranquilo, nunca agredí, pero no sé qué me pasaría. Igual, también me gustaría quedarme en la Argentina para estar cerca de la Selección.
-¿Soñás con un llamado? -Sí. Cuando salí del hospital me puse en la cabeza llegar a la Copa América. Y aunque se me está diluyendo por no jugar, no me resigno.
-¿Entonces le vas a decir a Passarella que seguís en River o que te vas? -Vamos a ver. Quiero jugar, ser feliz. Ojalá lo pueda hacer en River. Hay que esperar. Yo siempre fui el culpable, pero nunca sentí el apoyo de nadie. Salvo Passarella y Turnes, de todos los que hablaron o hablan de que me querían ayudar, no me ayudó nadie.
Fuente: Ole.

La concha bien abierta de tu novia enano puto del orto, deja de quejarte que ensima cobras 1 palo por año, pedazo de adefecio.

pinta otro desagradecido…

Falta de respeto por no ponerte?? eso es llorar, y llorar con el nivel de mierda que andás teniendo es de pelotudo.

me parece medio contradictorio… por una parte él mismo admite que se apresurò, pero tambien dice que se le falta el respeto porque no lo ponen

Quièn se cree que es el Enano de mierda este???

Yo lo banco a muerte al enano, pero me parece que todavia está confundido, se le nota la ansiedad en sus palabras que el mismo reconoce como un problema de todo este año.

Anita, tanto te cuesta poner “BUONANOTTE: Siento que me faltaron bla bla bla”???

Tengo que entrar al tema, leer 200 reglones para saber que era una informacion del enano este de mierda, encima tenes un avatar de D´ale Sanlo.

Saludos

Arafue el enano, para problemas extrafutbolisticos ya lo tenemos a Ortega. Asi que tomatelas o sacá numero (?)

que confundido esta este pibe, por favor cambienle el psicologo

leí la nota y lo de la falta de respeto (de los dt para para con él) realmente no lo entiendo y me parece una tremenda pelotudés declarar eso: si un dt no vé bien a tal jugador, muy simpe, no lo pone y chau. de ninguna manera hay falta de respeto.
fuera de lugar.

más allá de esto, creo q Buonanotte va a ser un BUEN refuerzo para River, si logra ponerse bien y deja de sentirse la víctima de todos los males del mundo…

Te banco Diego, no me gustaria q te vallas mal de River.

y bueno… imaginate que se considera que se forrea a un jugador cuando el DT decide ponerlo y despues sacarlo… que yo sepa hasta ahora no se puede jugar con 15 o 20 jugadores al mismo tiempo

Estas declaraciones solo sirven para crear mal clima ente él y JJ. No tienen ningun sentido. Si se quiere ir que se vaya, No lo voy a extrañar demasiado.

pff cualquier rancho echa humo… cuantos titulos logros internacionales y campeonatos le dio a River este enano deforme para exigir titularidad???..

Pero según él, nos dió un campeonato. :roll:

que vuelva a salita azul así aprende algunos valores

Este quiere ser el conductor del equipo ? todos con cinturon entonces

Este es un mal que se viene dando en el futbol argentino.-
Hay jugadores que estan decididamente en el ocaso y se niegan a dar un paso al costado , reviviendo a cada momento, glorias pasadas, caso Palermo, Ortega, Bataglia, Ibarra etc. y otros que pasan por momentos de baja futbolistiça y les cuesta reconocerlo y entran en constante polémica, caso Bona, en algunos casos seguramente, incitados por sus representantes o aduladores de turno.-