[b]Todavía dolido por una decisión dirigencial “que no esperaba”, el ahora ex técnico de River advirtió que buscará que los dirigentes se responsabilicen por el incumplimiento de su contrato. Además, el Negro aclaró que la intención de Passarella no era echarlo por teléfono y señaló que “Cappa está identificado con el fútbol que le gusta a la gente de River”.
[/b]La decisión de Daniel Passarella junto a la Comisión Directiva tomó por sorpresa a Leonardo Astrada. Es que a pesar del empate en Tucumán y las cinco fechas consecutivas sin victorias, el Negro se sentía capaz de revertir el presente del equipo, por lo que bajo ningún punto de vista aceptó enmarcar su alejamiento del club de Núñez como una renuncia. “No hubo explicaciones por parte de Passarella, pero yo tampoco las necesitaba porque no me iba a modificar nada. Seguramente tenga sus argumentos, por ahí mañana, pasado, dentro de un mes o dos meses dirá por qué tomó esta decisión. Pero lo que nosotros buscamos es que el club se haga cargo del despido y no llegar a ninguna mediación en cuanto a querer una salida concensuada. Nosotros estábamos dispuestos a seguir poniendo el hombro como siempre, haciéndonos cargo de la situación y estábamos enteros como para seguir trabajando”, reclamó el ex entrenador millonario, en Espn.
Además, Astrada explicó que su confianza en revertir la situación, se basaba en las últimas modificaciones que había realizado en el plantel y en un supuesto aval que habría recibido de los dirigentes: “Tengo el dolor lógico de algo que no esperaba. Si bien los resultados no venían siendo los mejores, creíamos que podíamos sacarlo adelante. Ya habíamos hecho algunos cambios para ir encontrándole la vuelta, dándole la posibilidad a muchos chicos. Pero fue una decisión que tomó la directiva y que uno no pensaba fuera así por lo que me habían anticipado 10 o 15 días antes”.
De todas formas, y más allá del dolor de haber sido echado de su propia casa, Leo no quiso dejar de aclarar por qué se enteró de su desvinculación a través de una llamada telefónica. “La idea de Passarella no era despedirme por teléfono. Pasa que una vez terminado el partido me dijo si podíamos conversar, me preguntó cómo era el plan de trabajo, cuál era mi idea. Me dijo que la situación estaba difícil y si nos podíamos juntar cuando llegara de Tucumán. Le dije que no tenía problema, pero cuando me enfrié un poco volví a llamarlo porque había cosas que no me terminaban de cerrar. Entonces ahí me comunicó que ya no era el entrenador y yo le dije que no pensaba renunciar, que era una decisión de la directiva y si bien ya estaba decidido el tema, en ningún momento iba a dar un paso al costado”, contó.
Y en cuanto a su inesperado sucesor, Astrada elogió tanto a Ramón Díaz como Ángel Cappa. “No soy el indicado para dar una visión sobre el próximo técnico. Es un tema que tienen que evaluar los directivos en base al proyecto que quieren llevar acabo. Son dos buenos entrenadores, uno con una trayectoria en River y el otro que no la tiene, pero que todos saben que está identificado con el fútbol que le gusta a la gente de River”, sentenció