América de México quiere a Rosales, que piensa en una salida por falta de continuidad. Hoy, de nuevo al banco.
FRANCO PEDRAZZI | fpredazzi@ole.com.ar
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EL DELANTERO LLEGÓ POR 1.800.000 EUROS, CON PASSARELLA.
No pudo conquistar América, aunque parece haber conquistado al América, que quiere llevárselo para la próxima temporada. No logró continuidad, ni consiguió destacarse más allá de un par de buenos partidos. Y su zurdazo mordido para aquel 1-1 en la Bombonera del Apertura 07 es la imagen más positiva para los hinchas, que hace un año y medio anhelaban que el Mauro Rosales que volvía desde Europa con 26 años recién cumplidos podría ser ese delantero que marcara la diferencia.
“Voy a un grande, quiero triunfar en River y jugar de la mejor manera para después tener otra oportunidad en Europa”, le decía a Olé al concretarse su llegada, a cambio de 1.800.000 euros para el Ajax holandés. Passarella hasta les había pedido a los dirigentes que hicieran “una vaquita” para repatriarlo. Pero su rendimiento jamás lo posicionó como un titular indiscutido. De hecho, ni siquiera ante las ausencias, apareció como la primera opción para Diego Simeone, quien al asumir avisó que quería “recuperar al mejor Rosales”.
No pudo hacerlo. Y por eso lo utilizó poco: tres veces en la Copa Libertadores y nueve por el torneo, pero sólo cuatro como titular en un equipo que se acostumbró a jugar con extremos, pero sin este extremo por naturaleza.
El cordobés, disgustado por una situación con olor a callejón sin salida, recibió hace algunas horas una oferta interesante. Los directivos del América de México se comunicaron con Marcelo Simonian, apoderado del delantero, para tentarlo con una transferencia. “Estamos en eso”, admitió un allegado al empresario, que igualmente intentará cumplir aquel sueño de Mauro y en los próximos viajará a Europa para tantear el mercado.
Como sea, el camino para dejar River no muestra espinas visibles. Si bien en la semana, en el primer trabajo futbolístico, Mauro jugó para los titulares -el miércoles- como extremo por la derecha, al día siguiente volvió a quedar afuera. Ese lugar lo ocupó Augusto Fernández, que hoy será titular en el tridente de armadores para abastecer a Abreu. ¿Y Rosales? En el banco. Un banco que cotiza, por ahora, para el mercado mexicano.
Esperemos que por lo menos los mexicanos saquen 1 millon de euros. Por lo menos se recupera un poco de la plata que se tiró por uno de los jugadores que más decepcionó.