En respuesta a comentarios en razón del texto de ayer aclaro :
a) Quizás debí expresarme de otra manera al decir “que este partido fue uno de esos partidos” comparándolo a otros puntos de inflexión de campañas previas. No fue mi intención ser tan categórico en el presente. Si creo que este partido, si River no da una respuesta inmediata, seguramente en unos meses será una de las referencias cuando busquemos donde empezó a tambalear la estantería.
b) Fue una enorme oportunidad de quiebre positivo. De decir “señores acá estamos nosotros, háganos jugar donde quieran, como quieran, con o sin gente a 2600 metros de altura o donde nos pongan, ya estamos adentro y somos punteros del campeonato”. Una oportunidad única de aprovechar su momento. De subirse al tren y pisar mas o menos firme. Una inyección de confianza enorme al grupo. Meter el tercer triunfo al hilo de visitante. Forjar una pequeña pero al menos interesante racha. Me quedo con unas palabras del detestable Closs al terminar el primer tiempo “Señores gana River aqui en Mexico … y ya es costumbre”. Estaban acusando el pequeño pero efectivo impacto.
c) Y Por que digo que River debe responder de manera inmediata?. Porque el River de Aguilar no da chances o da muy pocas. Porque este River institución desde lo extradeportivo hace que todo sea cuesta arriba. Las batallas campales antes de los partidos, recitales, suspensiones, que se hable (aunque no sea asi) de quita de puntos, de partidos sin gente no son datos menores. Este River no es normal. No se asemeja a otros River que conocimos. Y por tanto cualquier tren que pase hay que subirse porque sino el River de Aguilar te lleva como la corriente de cabeza al despatarro.
Por eso resumiendo. El partido de ayer pudo ser un punto de quiebre positivo enorme en respuesta al momento pero terminó en que puede ser un punto de quiebre negativo si River no responde de manera inmediata. Inmediatez que demanda el momento institucional del River de Aguilar que te lleva puesto ante el menor tropiezo. Ojalá el Cholo pueda superar la prueba. Yo le tengo fe.
Texto : Punto de Quiebre ( 3-4-2008 )
[i]Hay ciertos partidos que dejan sensaciones mas fuertes que otros. Sensaciones que no son certezas pero que nos invitan a pensar para que lado va a decantar la cosa. El de ayer fue uno de esos partidos. Como lo fue contra Caracas en casa bajo la batuta de Passarella, el de Corinthians por la Sudamericana en la era Merlo, el 5 a 0 de Banfield en la era Pellegrini o el 0-2 con Almagro cuando Astrada era el DT. Partidos que no siempre suponen una eliminación pero si saben de marcar tendencia y suponen un improbable o muy difícil retorno al camino correcto.
Insisto en que ayer fue uno de esos partidos. Un partido en el que River debía confirmar su condición de líder de grupo, de puntero del torneo argentino, de equipo que iba adquiriendo solidez defensiva, contundencia ofensiva y en el que la ausencia de algunos habituales titulares no se sintiera. Era el momento en el que este River debía demostrar que todo lo extradeportivo ( Ortega, los barras, recitales, suspensiones, partidos a puertas cerradas) no le pesaba y que hacía pata ancha en cualquier cancha. No supo hacerlo y es muy probable que lo termine pagando caro en el futuro inmediato.
Desde lo táctico River pudo haber tenido aciertos y cometido errores groseros. Desde lo individual el equipo pudo tener puntos altos y otros muy bajos. El esfuerzo, la altura pudieron incidir. Pero desde la cabeza volvió a patinar. Volvió a flaquear psicológicamente en una situación clave y no supo aprovechar con inteligencia su momento. No digo solamente su momento en el partido sino su “momento”. Su momento único e irreptible en el semestre. Y no es la primera vez que le pasa a River en los últimos años y lamentablemente cada vez que esto sucede el equipo entra en un tobogán que termina de la peor manera.
Repito. El de ayer no fue un partido mas. Y si bien soy de los que creen que Simeone es lo mejor que pudo pasarle a este River uno no puede ocultar que la sensación tras el partido de ayer es de una enorme desilusión. La sensación de que esta película en River ya la vimos y sabemos como termina. Veníamos subiendo paso a paso una difícil pendiente. Pero llegamos a la encrucijada, a ese momento clave, al punto de quiebre que definen situaciones deportivas como institucionales y extradeportivas. Ese momento a River ayer lo desbordó y lo quebró. River deberá responder de manera inmediata el próximo Domingo. No la tiene fácil pero debe acusar el golpe y responder de manera inmediata. Si no lo hace agárrense de lo que tengan a mano, ajustensé los cinturones porque ahi vamos de nuevo de cabeza al tobogán.[/i]