Vega: 6: No fue exigido. No le reprocho nada en el gol.
Ferrari: 4: Se fue cuantas veces quiso al ataque, pero terminó bien muy pocas. En ese sentido, en el ofensivo, jugó mejor que otras veces, pero en lo defensivo mostró los errores de siempre. Es el lateral derecho que peor marca en el fútbol argentino. Y lo primero que debe hacer un defensor es marcar. Tácticamente es un jugador limitadísimo, que jamás reconoce cuando el equipo está mal parado. Hoy, con dos volantes centrales improvisados, pasaba la línea de la pelota antes de que le dieran el pase. De no creer… El equipo necesita orden, Paulito.
Sánchez: 4,50: Muchos problemas con Caruso, uno de los delanteros que mejor maneja la pelota en el certamen doméstico. Mejoró algo en los últimos 20, pero jamás entendió que debía achicar a espaldas de Galmarini.
Gerlo: 4: Mal en el roce, que es su especialidad. Con lo errores habituales siendo salida. Es un jugador de relleno. Y no hay relleno que dure 4 años sin que se cumpla su fecha de vencimiento.
Villagra: 4: Falto de fútbol y doblemente complicado por el perfil, no solamente porque no es zurdo, sino porque quien jugaba sobre su banda -Mauro Díaz- tampoco lo es. Recibieron ambos casi siempre de espaldas y perdieron un tiempo para cada maniobra. La cuestión del perfil no es una pavada… Con poco, Orban lo demostró. Desde el próximo torneo, Villagra debe ser el lateral derecho.
Galmarini: 4,50: Mucha voluntad y sacrificio para inmolarse por un error estratégico de Gorosito. Encima, tuvo como ladero a Abelairas.
Abelairas: 2: Ya no tiene sentido opinar. Por más que uno ancle en una definición periodística, el nivel de Abelairas la vincula a una queja de hincha. Es el peor jugador que vistió la camiseta de River en la última década. No es que no se entienda que juegue en River, simplemente no se entiende que juegue en Primera.
Buonanotte: 4,50: Condicionado a jugar nuevamente sobre los laterales, cuando en Toulon demostró que rinde jugando libre. Excesivamente individualista e impreciso con el remate desde media distancia.
Díaz: 3,50: Igual que Buonanotte, condicionado a crear desde un lateral, con un menú de decisiones reducido. Necesita libertad y la pelota en sus pies. Si en Huracán hay rotación y juega con un 5 de juego… ¿Por qué es imposible hacer eso en River?
Fabbiani: 4: Un primer tiempo insulso, en gran parte gracias a otro error de Gorosito: hacerlo jugar a 40 metros del arco. En el segundo tiempo, con dos pelotas que cubrió con el culo, ya fue más peligroso. Sí o sí necesita una mejor condición física si pretende ser titular el próximo torneo.
Falcao: 3: Cuando no convierte, no le aporta absolutamente nada al equipo. Incapaz de parar una pelota sin que sus pies se parezcan a un par de resortes. Terminó el torneo sin convertir goles de visitante. Repito hasta el hartazgo, el puesto de Falcao es muy sensible en un equipo que pretende ser campeón, y el colombiano, como muchos de este plantel, no tiene jerarquía para jugar en River.
Flores: 4,50: Entró a jugar en una posición que no siente, demasiado arriba. Alternó buenas con malas. Es un tipo que necesita confianza, y Gorosito no se la dio. Le faltó viveza, porque le hicieron un penal.
Fernández: 6: Debió haber sido titular, fuera cual fuera el dibujo, porque es el único volante que aporta desequilibrio individual por las bandas. Hizo una gran jugada pero, como rezan sus antecedentes, le cuesta definir correctamente.
Archubi: Poco y nada, pero para ser doble 5 o volante por izquierda, siempre me parecerá una alternativa más potable que Abelairas. En realidad, vos, que estás leyendo esto, sos una mejor alternativa que Abelairas, sabelo…
Gorosito: Pésima lectura del partido. Otra vez. Se encapricha con un sistema de doble 5 aún cuando no tiene a gente disponible para el puesto. No inventó un volante central: improvisó a dos. En un fútbol que pide sencillez a gritos (fijarse quiénes son los punteros del torneo), Gorosito complica la historia. Aún con el resultado que se dio hoy, Giménez u otro chico con ADN de volante central, debió haber sido el titular.
Era indispensable que en el medio hubiera oficio. River jugaba contra un equipo con un enganche falso - Figueroa- que se recuesta en la izquierda y regularmente hace la diagonal a espaldas del 5 rival. A eso, hay que sumarle que Caruso no juega de 9 de área, sino que se busca con Aguirre/Encina a espaldas del 5 para crear fútbol y entrar por el medio o buscar la diagonal de Borghello.
La disposición táctica de River no tuvo razón de ser. Y, por si fuera poco, Gorositó armó un banco de terror, sin delanteros.
River necesita sumar los 3 puntos ante Estudiantes para redondear una campaña de 44 puntos. Tengan en cuenta que Racing penó por una de 49, entre otras.
PD: Númericamente, una campaña de 30 puntos es aceptable, el tema fueron los 14 del torneo pasado…
Abrazos.-