Daniel Vega (2): La ley número 1 para los arqueros indica clara y detalladamente que el rendimiento global de los mismos se puede echar por la borda tranquilamente cuando una aparición desastrosa influye directamente en el resultado. Las dudas sobre la búsqueda de una variante en el arco ya están disipadas.
Paulo Ferrari (3): Mucha velocidad y sorpresa cada vez que apareció en ataque. Una lástima que nadie le haya avisado que su puesto requiere un mínimo compromiso en defensa. Debe ser uno de los pocos casos de un futbolista que juega como lateral y no tiene la más mínima noción de cómo se defiende. Buena habilitación a Calderón en el primer gol de Estudiantes.
Nicolás Sánchez (1): Uno de los hombres que generó más peligro (para el arco de Vega). Excelente quedando en ridículo en el primer gol y cada vez que tuvo que participar. Es el extraño caso de un ser humano que, sin atributos físicos ni técnicos, pudo llegar a practicar el fútbol de manera profesional.
Lucas Orban (2): Se dice que los golpes en la cabeza traen consecuencias tales como la falta de reflejos y de coordinación, entre otras cosas. Lucas Orban nos facilitó la tarea y ahorró la búsqueda de ejemplos.
Cristian Villagra (3): Cada vez se parece más a Ferrari.
Nicolás Domingo (4): El mejor en cuanto a la faceta defensiva, lo que hace que la calamitosa labor de los cuatro de la línea de fondo quede aun más en evidencia.
Matías Abelairas (3): Más de lo mismo: nada de compromiso, nada de marca, nada de recorrido y casi nada de precision.
Diego Buonanotte (7): Fue el mejor jugador del equipo por escándalo. Impredecible, rápido y punzante, volvió a ser aquel del Clausura 2008. Una lástima que retome ese nivel cuando tiene un pie afuera de River.
Mauro Díaz (3): Reemplazó al Buonanotte de partidos anteriores: generó contragolpes para el rival, se tiró, fue impreciso y definió mal todas las jugadas en ofensiva. Parejito.
Cristian Fabbiani (3): Ningún cambio en relación a lo que venía mostrando: ímpetu y ganas de sobra, pero menos movilidad y rapidez que un elefante anestesiado. Para colmo, estuvo extremadamente impreciso.
Radamel Falcao García (5): El colombiano quiso despedirse de la mejor manera al igual que Buonanotte, pero no le quedó una bien para definir. Peleó contra todo el mundo, pero, sin embargo, no tuvo demasiado contacto con la pelota.
Ingresaron:
Gonzalo Gil (5): No estuvo demasiado tiempo ni tuvo gran participación. Sólo inquietó un poco con su presencia en el área.