Daniel Vega: 9. Actuación brillante bajo los palos, atajó todo lo que estuvo a su alcance, incluídas 2 milagrosas: el cabezazo de Rivarola en el área chica en el primer tiempo y el mano a mano con Bertoglio que adivina en el segundo tiempo. Muy rápido de reflejos para responder en jugadas de definición repentina o inesperada. Nuevamente flojo con los pies: el primer ataque claro de Colón nació de un débil saque suyo.
Nicolás Sánchez: 1. Impresentable este jugador. No se cómo se mantiene jugando en la Primera de River. Lucero lo volvió loco, le bailó un merengue encima, lo ridiculizó, desnudó todas sus limitaciones. No puede ser que absolutamente todas las veces que el citado jugador de Colón lo quizo desbordar lo logró. Con un simple amague y enganche ya quedaba persiguiéndolo de atrás haciendole foul para que no entre al área. Vergonzozo. Hacía rato que no veía semejante paliza de un delantero sobre un defensor. Astrada le hizo un favor sacándolo, ya que a ese ritmo, terminaba sin dudas expulsado. No debe jugar nunca más en River
Alexis Ferrero: 8. Hizo un muy buen partido, y de no haber sido por él y Vega, River se iba mínimo con 3 goles en contra ayer. Despejó muchísimo, con miles de anticipos y certeros cabezazos que dejaban la pelota bien alejada de área. Cuando tuvo espacio para resolver también se preocupó por dejársela redonda a un compañero. Mucha garra y oficio para soportar los silbidos de la hinchada rival y empujar al equipo en varios pasajes del partido.
Facundo Quiroga: 6. Seguramente quedará en la historia como el gran responsable de éste partido, ya que fue protagonista de las 2 incidencias claves que inclinaron el partido en nuestra contra: cometió el penal y fue expulsado. Pero yo creo que es injusto verlo de esa manera. pues realmente jugó un buen partido en su función, aportó mucho en la marca sobre todo en el primer tiempo y fue prolijo en las salidas. El penal, a mi criterio, no lo es (apenas apoya la mano en el pecho del rival) y la expulsión, si bien es discutible, está más que claro que el árbitro la hizo efectiva pura y exclusivamente por el reclamo de la gente de Colón.
Paulo Ferrari: 5. Aporta muchísimo más aire fresco jugando en el mediocampo, ya que su velocidad se luce mejor y con sólo un poco de su tranco ya aparece merodeando peligrosamente el área contraria. El tema es que siempre que llegó a posición decisiva resolvió mal las jugadas, no animándose a pegarle al arco o tirando un centro inofensivo. Le faltó alma de atacante. En el segundo tiempo, para variar, desapareció.
Matías Almeyda: 1. Su peor partido desde que volvió a River. Desconcertante lo lento que estuvo y la cantidad de pelotas que jugó mal o perdió fácilmente. Como salida nunca funcionó porque ante la presión de los jugadores de Colón siempre resolvió apresurado y mal, por lo cual la perdía y generaba ataques claros para Colón o, en su defecto, enviaba un pelotazo frontal y anunciado hacia los delanteros. En el segundo tiempo, se pegó a la línea de defensores y regaló el mediocampo, que nunca ofreció ningún tipo de oposición a los ataques del Sabalero.
Marcelo Gallardo: 2. No se puede jugar con gente que permanece parada en la cancha. Su aporte fue muy pobre y ni siquiera cumplió con la función táctica que le había asignado Astrada, pues siempre se terminó adelantando y provocando que Rojas quede borrado en una posición intrascendente. Lo único positivo suyo fue levantar la cabeza y tener panorama cuando recibía la pelota (cosa que nadie más hizo en River) y alguna pelota que trabó y recuperó.
Juan Manuel Díaz: 3. No puede jugar en ésta posición, no es un lateral del estilo de Ferrari. Su fuerte es la marca y la simpleza para resolver jugadas en lo defensivo contra la línea. En ataque no tiene sorpresa y es demasiado zurdo y limitado, por lo cual se le dificulta mucho avanzar si no tiene el camino libre, y siempre termina retrocediendo o frenando la jugada para encontrar más espacios o descargar en un compañero.
Rodrigo Rojas: 3. Poquísima participación para un hombre que se supone debía ser quien conduzca los avances millonarios y digite los tiempos del equipo. Si bien es cierto que parte de esta anemia posesiva se debió a la presencia de Gallardo, ello no justifica que casi nunca haya manejado seriamente una jugada clara y que varias pelotas las haya entregado mal. Además, no sé si la posición de enganche es la que más resalta sus virtudes, ya que su aporte en defensa siempre es positivo y no creo que sea buena idea desperdiciar ese aspecto de su juego: siempre despeja un par de centros en el área propia y muchas veces va a presionar y la roba.
Daniel Villalva: 6. Del ataque, lejos lo mejor. El único que podía aguantar la pelota por más de 5 o 6 segundos en sus pies. Desbordó y gambeteó todo el partido y fue el único que complicó a la defensa rival, el tema es que nunca tuvo un intérprete que esté a su altura y concretase lo que él generaba.
Gustavo Canales: 3. En el primer tiempo parecía que se escondía entre los centrales de Colón, nuca estaba en posición clara para recibir una descarga de Villalva, Rojas o Ferrari, hasta que malogró sus 2 chances clarísimas, una en el mano a mano que tapa Pozo y la otra con el cabezazo que no llega a impactar bien. A partir de allí, quizás por verguenza, quizás por calentura, empezó a mostrarse más, a pegarle al arco y a ser más concreto. En el segundo tiempo, trató de manejar prolijamente la pelota, pero sin velocidad ni sorpresa, y nunca volvió a tener otra chance neta.
Diego Barrado: 5. Entró muy poco en contacto con la pelota y aportó un poco más de presencia defensiva en el sector derecho de nuestro esquema.
Mauro Díaz: 5. La pelota pasó bastante por sus pies desde que ingresó, transformámdose en una alternativa volcado sobre la izqueirda y tratando de asocianrse con Juan Manuel Díaz. Por momentos lo logró, pero no alcanzó.
Rogelio Funes Mori: 4. Entró sobre el final para darle más peso al ataque de River. Sigue embarullandose con la pelota en los pies, perdiendola tontamente, olvidándosela o directamente regalándola.