Proyecto que limita venta de Tierras Rurales a Extranjeros

“El dominio de la tierra es una cuestión estratégica”

         La propuesta que ayer anunció la Presidenta impone[b]  límite a la venta de tierras a extranjeros[/b]. Además establece que no  puede ser considerada inversión privada la compra de tierras por  extranjeros, por su condición de recurso natural no renovable.
                                        

                                                                                             [IMG]http://www.pagina12.com.ar/commons/imgs/go-gris.gif[/IMG] Por Sebastián Premici
                     “El  tema del dominio de la tierra es una cuestión estratégica y vital en  este siglo XXI. Con este proyecto estamos dando un [b]paso muy importante  sobre el dominio nacional de este recurso no renovable[/b], con la intención  de seguir consolidando un país que puede ser uno de los grandes  protagonistas de este tiempo.” Con estas palabras, la presidenta  Cristina Fernández de Kirchner anunció el envío al Congreso del proyecto  de ley que regula la venta de tierras a titulares extranjeros. Tal como  anticipó Página/12, l[b]a iniciativa estipula que los titulares de otra  nacionalidad no podrán tener más del 20 por ciento del total de tierras  rurales a nivel nacional.[/b] Según datos del Ministerio de Agricultura, [b]esa  proporción representa hoy 40 millones de hectáreas. De este total, los  dueños de una misma nacionalidad no podrán tener más del 30 por ciento.[/b]  Además, se establece que u[b]na persona física o jurídica no podrá adquirir  más de 1000 hectáreas en la zona núcleo o su equivalente en otras  regiones del país.[/b] La iniciativa también prevé la [b]creación de un  registro nacional de propietarios.[/b]
El otro eje fuerte de la normativa es que define que la  comercialización de este recurso no puede ser considerada una inversión  privada, por ser un recurso no renovable. De esta manera, la tierra  quedará comprendida bajo el dominio público, con el objetivo de evitar  cualquier conflicto ante el Ciadi o con los tratados bilaterales de  inversión.
“Las decisiones nacionales sobre la titularidad, tenencia y uso de  las tierras rurales se inscriben dentro del derecho a la libre  determinación de los pueblos, así como su derecho a la independencia  económica y a la fijación de las formas de explotación y distribución de  lo producido con sus riquezas y recursos naturales, tal como lo  establece el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y  Culturales”, puede leerse en los fundamentos del proyecto, que ingresó  ayer por la noche en la Cámara de Diputados. Incluso se aclara que la  tierra no puede ser considerada una inversión, porque es “el recurso que  aporta el país que recibe la inversión”. Así quedaría fuera del alcance  del Ciadi.
“Esta definición que damos es la primera batalla legal contra los  tratados de inversión, que seguramente se extenderán a otras áreas. Es  una de las cosas más novedosas de este trabajo. Esta ley afirma que no  puede ser considerada inversión la compra de un bien escaso y no  renovable. Inversión es cuando alguien trae tecnología, no cuando compra  un campo”, explicó a Página/12 Eduardo Barcesat, uno de los juristas  que trabajó en la letra chica del proyecto desde noviembre del año  pasado. El otro especialista que hizo aportes fue el abogado Aldo  Casella, un hombre cercano a la Federación Agraria.
Si bien [b]el proyecto evita avanzar en una definición de “uso social  de la tierra”,[/b] como sí ocurre en Brasil, la normativa enviada ayer al  Parlamento se fundamenta en una serie de tratados internacionales  incorporados a la Constitución nacional (artículo 75, inciso 22), que  avanzan en este sentido. Por ejemplo, el Pacto de San José de Costa Rica  indica que “[b]si bien toda persona tiene derecho al uso y goce de sus  bienes, la ley puede subordinar tal uso y goce al interés social”.[/b]
“Esta es una [b]ley que tiene por objeto conservar en el dominio  nacional, no estatal, una cuestión que es de todos los argentinos[/b] y  fundamentalmente de aquellos [b]que tienen capacidad de producir e invertir[/b]  en esa tierra que tiene beneficios para todos”, agregó la Presidenta.  Este proyecto había sido anunciado por primera vez durante la Asamblea  Legislativa del 1º de marzo y fue citado nuevamente la semana pasada,  durante el acto lanzamiento de la Corriente Agraria Nacional y Popular  (Canpo).
Uno de los aspectos más complejos para definir tiene que ver con la  nacionalidad de una sociedad anónima, ya que muchas empresas extranjeras  suelen adquirir tierras a través de intermediarios locales. Para  avanzar en este tema, la iniciativa prevé la creación de un registro  nacional de propietarios, que estará a cargo del Ministerio de Justicia,  y la realización de un censo que debería estar finalizado a los 180  días de aprobada la norma. El registro deberá comenzar a partir de las  operaciones realizadas el 1º de enero de 2010. “Sin este relevamiento  catastral y dominial de todas las tierras rurales no podrá regularse  fehacientemente la limitación de la tenencia extranjera”, explicó el  ministro de Agricultura, Julián Domínguez.
Por otro lado, en el artículo 3 de la norma se especifican todos los  tipos jurídicos que podrían ser considerados titulares extranjeros. Por  ejemplo, una empresa que tenga más del 51 por ciento de su capital en  manos extranjeras quedará incluida dentro de este régimen. También  quedarán comprendidas las UTE, los fideicomisos y las empresas  vinculadas que no respeten los límites establecidos.
El objetivo inicial del grupo de juristas que estuvo involucrado en  la realización del proyecto era armar una ley federal de tierras  rurales, donde quedaran contemplados todos los tipos de propiedad,  incluidos los pueblos originarios y la propiedad cooperativa. Sin  embargo, una vez que la iniciativa llegó a manos de la Presidenta se  decidió acotar el proyecto, con la intención de que pudiera ser tratado  en el Congreso.
“Nos dijo que debíamos copiar lo que hicieron otros países para  cuidar este recurso natural”, resumió a este diario Barcesat. En los  fundamentos del proyecto se incluye un capítulo dedicado a la  legislación comparada que se utilizó para formular la iniciativa. Allí  se mencionan las leyes de Francia, Italia, Canadá, Brasil, Australia y  Bolivia.
Además de los límites generales, se estipula que [b]una persona física o  jurídica [/b](en cualquiera de sus formas) n[b]o podrá comprar más de 1000  hectáreas en la zona núcleo[/b]. “Seguramente en el debate parlamentario se  definirá la equivalencia para otras regiones del país. Por ejemplo, si  1000 hectáreas equivalen a 15 millones de dólares en la pampa húmeda, se  podría fijar que el límite para un inversor extranjero en la Patagonia  sean esos 15 millones de dólares”, explicó a este diario un asesor legal  de Agricultura.
Como otro dato clave de la iniciativa, [b]no se afectarán las  adquisiciones ya realizadas. [/b]Así lo manifestó Fernández de Kirchner.  “[b]Con este proyecto procuramos efectivizar el derecho irrenunciable del  gobierno nacional al ejercicio de su soberanía y la preservación de la  titularidad de los pueblos sobre sus recursos y riquezas naturales”[/b],  concluyó Domínguez.

Remarque lo que me parecio mas importante. Bien, me gusta esta medida.

“El dominio de la tierra es una cuestión estratégica”

         La propuesta que ayer anunció la Presidenta impone[b]  límite a la venta de tierras a extranjeros[/b]. Además establece que no  puede ser considerada inversión privada la compra de tierras por  extranjeros, por su condición de recurso natural no renovable.
                                        

                                                                                             [IMG]http://www.pagina12.com.ar/commons/imgs/go-gris.gif[/IMG] Por Sebastián Premici
                     “El  tema del dominio de la tierra es una cuestión estratégica y vital en  este siglo XXI. Con este proyecto estamos dando un [b]paso muy importante  sobre el dominio nacional de este recurso no renovable[/b], con la intención  de seguir consolidando un país que puede ser uno de los grandes  protagonistas de este tiempo.” Con estas palabras, la presidenta  Cristina Fernández de Kirchner anunció el envío al Congreso del proyecto  de ley que regula la venta de tierras a titulares extranjeros. Tal como  anticipó Página/12, l[b]a iniciativa estipula que los titulares de otra  nacionalidad no podrán tener más del 20 por ciento del total de tierras  rurales a nivel nacional.[/b] Según datos del Ministerio de Agricultura, [b]esa  proporción representa hoy 40 millones de hectáreas. De este total, los  dueños de una misma nacionalidad no podrán tener más del 30 por ciento.[/b]  Además, se establece que u[b]na persona física o jurídica no podrá adquirir  más de 1000 hectáreas en la zona núcleo o su equivalente en otras  regiones del país.[/b] La iniciativa también prevé la [b]creación de un  registro nacional de propietarios.[/b]
El otro eje fuerte de la normativa es que define que la  comercialización de este recurso no puede ser considerada una inversión  privada, por ser un recurso no renovable. De esta manera, la tierra  quedará comprendida bajo el dominio público, con el objetivo de evitar  cualquier conflicto ante el Ciadi o con los tratados bilaterales de  inversión.
“Las decisiones nacionales sobre la titularidad, tenencia y uso de  las tierras rurales se inscriben dentro del derecho a la libre  determinación de los pueblos, así como su derecho a la independencia  económica y a la fijación de las formas de explotación y distribución de  lo producido con sus riquezas y recursos naturales, tal como lo  establece el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y  Culturales”, puede leerse en los fundamentos del proyecto, que ingresó  ayer por la noche en la Cámara de Diputados. Incluso se aclara que la  tierra no puede ser considerada una inversión, porque es “el recurso que  aporta el país que recibe la inversión”. Así quedaría fuera del alcance  del Ciadi.
“Esta definición que damos es la primera batalla legal contra los  tratados de inversión, que seguramente se extenderán a otras áreas. Es  una de las cosas más novedosas de este trabajo. Esta ley afirma que no  puede ser considerada inversión la compra de un bien escaso y no  renovable. Inversión es cuando alguien trae tecnología, no cuando compra  un campo”, explicó a Página/12 Eduardo Barcesat, uno de los juristas  que trabajó en la letra chica del proyecto desde noviembre del año  pasado. El otro especialista que hizo aportes fue el abogado Aldo  Casella, un hombre cercano a la Federación Agraria.
Si bien [b]el proyecto evita avanzar en una definición de “uso social  de la tierra”,[/b] como sí ocurre en Brasil, la normativa enviada ayer al  Parlamento se fundamenta en una serie de tratados internacionales  incorporados a la Constitución nacional (artículo 75, inciso 22), que  avanzan en este sentido. Por ejemplo, el Pacto de San José de Costa Rica  indica que “[b]si bien toda persona tiene derecho al uso y goce de sus  bienes, la ley puede subordinar tal uso y goce al interés social”.[/b]
“Esta es una [b]ley que tiene por objeto conservar en el dominio  nacional, no estatal, una cuestión que es de todos los argentinos[/b] y  fundamentalmente de aquellos [b]que tienen capacidad de producir e invertir[/b]  en esa tierra que tiene beneficios para todos”, agregó la Presidenta.  Este proyecto había sido anunciado por primera vez durante la Asamblea  Legislativa del 1º de marzo y fue citado nuevamente la semana pasada,  durante el acto lanzamiento de la Corriente Agraria Nacional y Popular  (Canpo).
Uno de los aspectos más complejos para definir tiene que ver con la  nacionalidad de una sociedad anónima, ya que muchas empresas extranjeras  suelen adquirir tierras a través de intermediarios locales. Para  avanzar en este tema, la iniciativa prevé la creación de un registro  nacional de propietarios, que estará a cargo del Ministerio de Justicia,  y la realización de un censo que debería estar finalizado a los 180  días de aprobada la norma. El registro deberá comenzar a partir de las  operaciones realizadas el 1º de enero de 2010. “Sin este relevamiento  catastral y dominial de todas las tierras rurales no podrá regularse  fehacientemente la limitación de la tenencia extranjera”, explicó el  ministro de Agricultura, Julián Domínguez.
Por otro lado, en el artículo 3 de la norma se especifican todos los  tipos jurídicos que podrían ser considerados titulares extranjeros. Por  ejemplo, una empresa que tenga más del 51 por ciento de su capital en  manos extranjeras quedará incluida dentro de este régimen. También  quedarán comprendidas las UTE, los fideicomisos y las empresas  vinculadas que no respeten los límites establecidos.
El objetivo inicial del grupo de juristas que estuvo involucrado en  la realización del proyecto era armar una ley federal de tierras  rurales, donde quedaran contemplados todos los tipos de propiedad,  incluidos los pueblos originarios y la propiedad cooperativa. Sin  embargo, una vez que la iniciativa llegó a manos de la Presidenta se  decidió acotar el proyecto, con la intención de que pudiera ser tratado  en el Congreso.
“Nos dijo que debíamos copiar lo que hicieron otros países para  cuidar este recurso natural”, resumió a este diario Barcesat. En los  fundamentos del proyecto se incluye un capítulo dedicado a la  legislación comparada que se utilizó para formular la iniciativa. Allí  se mencionan las leyes de Francia, Italia, Canadá, Brasil, Australia y  Bolivia.
Además de los límites generales, se estipula que [b]una persona física o  jurídica [/b](en cualquiera de sus formas) n[b]o podrá comprar más de 1000  hectáreas en la zona núcleo[/b]. “Seguramente en el debate parlamentario se  definirá la equivalencia para otras regiones del país. Por ejemplo, si  1000 hectáreas equivalen a 15 millones de dólares en la pampa húmeda, se  podría fijar que el límite para un inversor extranjero en la Patagonia  sean esos 15 millones de dólares”, explicó a este diario un asesor legal  de Agricultura.
Como otro dato clave de la iniciativa, [b]no se afectarán las  adquisiciones ya realizadas. [/b]Así lo manifestó Fernández de Kirchner.  “[b]Con este proyecto procuramos efectivizar el derecho irrenunciable del  gobierno nacional al ejercicio de su soberanía y la preservación de la  titularidad de los pueblos sobre sus recursos y riquezas naturales”[/b],  concluyó Domínguez.

Remarque lo que me parecio mas importante. Bien, me gusta esta medida.

Como me cagaron

“Con este proyecto procuramos efectivizar el derecho irrenunciable del gobierno nacional al ejercicio de su soberanía y la preservación de la titularidad de los pueblos sobre sus recursos y riquezas naturales”,

:lol:
y porque las mineras se llevan todo?

Parece una verdad de perogrullo pero es importante que la compra de tierra no sea considerada una inversión.

uy… como se le mejora el negocio a los compatriotas Patrón Costas en Salta… papita pal´loro, cada vez mas cerrado el círculo…

Pd: respuestas al respecto a los pueblos originarios que estàn en la 9 de julio no hay?

Opiniones con respecto al proyecto de ley no hay ?

respuestas al respecto a los pueblos originarios que estàn en la 9 de julio no hay?

A menos que consideres a los pueblos originarios como extranjeros, de eso no trata este thread ni este proyecto de ley. No desvirtues por favor.

ahhhh… que hay que decir? “que bueno, mirá el proyectaso, como cuida a los habitantes argentinos de la invasión extranjera”… así hay que razonar? por favor… un terrateriente explotador es lo mismo si es extranjero o si es argentino: lo mismo es un hijo de puta

A favor o en contra de la ley ?

la verdad, no me parece relevante, no me parece que vaya a la cuestion de fondo de lo que es la problematica de tierras en la Argentina

Lo que pasa es que el gobierno tiene muchos amigos bien arrrgentinos…como rudy ulloa , cristobal Lopez o Jaime a los que le sobra unos manguitos y por ahi quieren invertir en el pais…

Por un lado me parece bien.

Por el otro también habría que limitar a los terratenientes explotadores argentinos. Igual ahora los k van a poder comprar más tierras como en santa cruz por dos mangos y venderlas a millones.:mrgreen:

Los aborígenes siguen en la 9 de julio, todavía no les dieron bola?

Entiendo. No comparto para nada, pero para nada, me parece la ley más relevante que se trata desde la ley de medios, pero bueno, son puntos de vista.

De todas maneras, por mas que te parezca irrelevante … te gustaría que tus representantes la voten a favor, o en contra ?


A favor o en contra de la ley, SAVIOLITA ?

hay gravamen impostivo para el argentino que acumula tierra… o en realidad propiedades y especula con las mismas como por ejemplo hacen muchas empresas -por lo general de testaferros de sindicalistas, politicos etc- que compran propiedades en zonas como palermo o caballito y construyen terribles torres y obtienen ganancias de casi el triple con la venta de esos dptos?? Pregunto desde mi ignorancia sobre le ley…

a ver… yo camino bastante el campo salteño, un poco menos el jujeño… que veo? montón de gente, en su mayoría puebos originarios, que viven en la mas absoluta de las pobrezas: sin luz, sin agua, totalmente expuestos a enfermedades como el dengue, el paludismo, el mal del chagas… pero paradojicamente esta gente, por lo menos sus ancestros, eran dueños de grandes extensiones de tierra, de las mas productivas, de la Argentina… como se ganan la vida ahora? siendo cuidadores de esas mismas tierras que ahora están en manos de grandes terratenientes que explotan según la conveniencia, en estos años, soja… hay solucion para esto?


a favor, por supuesto… pero no me parece que ahí se tenga que terminar el asunto

Porque la ley no es retroactiva…

Esperemos que haya solucion a lo que planteas en un inicio, por cierto, no estaria mal abrir un tema, pero con buena data para debatir a fondo (leyes y demas), porque no le encuentro explicacion que los asuntos de los pueblos originarios no sean tenidos en cuenta por este gobierno. y que no se le acerque ningun funcionario a hablar me aprece peor, pero tenia entendido que hace un mes se reunieron con randazzo y hablo uno de los lideres de la comunidad qom a agradecer la reunion.

Con respecto a la ley en cuestion, nadie podria no estar de acuerdo.

Pero es que nadie dice que se va a terminar ahí ningún asunto. La ley pone un freno a un problema importante. Claro que hay otros problemas respecto a la tierra.

Veamos: si esta ley limitara la posesión de tierras A CUALQUIER ser humano ( argentino o extranjeo ), automáticamente chocaría con el lobby de la SRA y parte importante del Congreso que responde a ellos. Resultado: la ley no sale, nada cambia.

Entonces, que hacemos ? Desdoblemos el problema. Ataquemos primero el problema de la extranjerización ( a lo cual va a ser muy difícil oponerse sin quedar en off side). Saquemos esta ley. Solucionemos este problema, y tenemos una parte ( importante ) del problema resuelto.

De la misma manera, yo preferiría que la ley contemple la expropiación de ciertas tierras en manos de extranjeros, pero iba a chocar con el mismo lobby pro-derechos adquiridos, pro-seguridad jurídica, anti-chavismo, étc.

Entonces, me parece super inteligente encarar el problema por partes. Saquemos esta ley. Y después vamos por una ley de arrendamiento. Y después vamos por una ley de tierras para los pueblos originarios. De a un problema por vez. Sin apuro, pero sin pausa.