El único que estuvo más o menos a la altura fue el Tano, le faltó picantear con la chapita tapada justo que llevó la Supercopa. Después el resto de twitteros lamentable, ni uno tiró lo del amateurismo (como sí lo hicieron los del rojo) y el nivel de chicaneo fue bajísimo de los 2 lados, insoportable el pubertario que no pudo elegir entre Riquelme y Macri. Al final hubo un par de minas que la picantearon mejor que el resto de los pibes, pero fue un programa a tono con la mediocridad del partido. Lo curioso es que casi no pudieron desmentir el robo, solo cantito para tapar. Ojalá se animen al clásico rosarino.