El tema Aimar lo veo desde dos puntos e vista:
- lo que pensó el jugador y sus expectatvas
- lo que la prensa quiere desatar, vender e instaurar
No creo que Aimar haya vuelto a River pretendiendo un lugar privilegiado, más bien lo quiso recuperar, es decir, ganarse en la cancha el respeto y sobre todo, la devoción que el hincha le tuvo en su momento. El fútbol le da a los jugadores la categoría de héroes y todos, en mayor o menor medida, aspiran al título, forma parte del ego. Aimar sabe lo que representa en River y sabe lo que puede desatar si juega en buen nivel. Claro, la edad no es un tema menor y mucho menos, las lesiones. Chocó contra sus propias dificultades y eso lo frenó. Convengamos, también que River empezó jodido el primer semestre y las esperanzas de libertadores estaban lejos. Repuntó y resurgió el enamoramiento. Vio la chance, el deseo de estar cerca de una copa en la que no participó en su primer trayecto. Jugar las semis, volver a desplegar su magia, despertar el viejo romance, retirarse en la cúspide. No le dio el físico y se frustró. Todos cuando nos frustramos actuamos con calentura y decimos cosas sin medirlas. No es traición, no es ser “mala leche”, es un hombre frustrado. Ahora bien, tampoco es que el destino se emputeció con él. Un jugador profesional debe asumir que después de los 30, está de regreso y si sufre seguidilla de lesiones, pensar en el retiro.
Si el deseo es consagrarse en River, tiene formas de servirle al club fuera de la cancha. Será otro rol, menos protagónico, será otro perfil, más bajo pero la satisfacción de ver crecer a su club no se la quitará nadie. Si lo busca es hacer crecer a River, no está acabado su trabajo. Ahora, si lo que quiere es pura idolatría en su etapa final como jugador, ya es un poco tarde.
Por otra parte, me saca enormemente lo que los periodistas pìmienteros quieren vender con el famoso audio. Primero, el tal “cabezón” es un terrible forro. El audio es privado; no se trata de una entrevista. No podés difundir un audio privado, personal y más si la otra persona lo ha dicho en caliente. Cuando estamos enojados con alguien nos desbocamos, después bajamos un cambio y reflexionamos. Con este audio, Aimar queda como hjo de puta para el hincha de River. Después, la idea que la prensa y agregados quieren instaurar: River expulsa a sus ídolos, los maltrata, les da la espalda mientras que voquita trae a su hijo pródigo.