Leo Farinella - lfarinella@ole.com.ar
Qué lindo momento
¡Tres partidos ganados seguidos! Qué increíble sensación, casi olvidada. Qué locura de la gente revoleando camisetas, puños, brazos, banderas en un Monumental que festejó por ganarle al siempre jodido Newell’s pero también por el clásico y hasta se permite ilusionar con el campeonato. Es un momento que nos merecemos los de River, que hemos sufrido lo suficiente como para saber cuánto hay que disfrutar aquí y ahora.
Esta vez ganamos con el envión anímico. De entrada nomás pareció que River se lo comía crudo a Newell’s y así llegó el gol de Carbonero, que la empezó y la terminó, pero además redondeó un buen partido. El giro de Cavenaghi en el gol merece un aplauso y admiración. Y después fue casi siempre el mismo partido: ellos con la pelota y nosotros con las posibilidades de gol. Pasó lo que pasa en estos casos: cuando perdés uno, dos, tres goles, pensás que no vas a hacer definitivamente el segundo y que el rival te puede empernar en cualquier momento. Lo del cansancio importa pero es relativo, porque Newell’s viene con más partidos en el lomo por la Copa. Es cierto que el desgaste del clásico vale por unos cuantos, pero ahora el clásico lo tienen ellos.
Ramón hizo los cambios que había que hacer y justo en ese momento River recuperó oxígeno y volvió a tomar el mando del partido, que parecía se nos venía encima. Kranevitter para correr, meter y presionar, y Teo para tenerla, aguantarla, que descanse la defensa. Después hasta pudo entrar el héroe Funes Mori, el hombre que enmudeció a esos primos lejanos… Lejanos en la tabla.
Cuando viene la buena, y ojalá ésta la sea, tenemos ganas de rompernos las manos aplaudiendo a los que ya tienen pergaminos, nos amigamos con los que antes mirábamos de reojo y perdonamos faltas tontas, goles perdidos, pases mal dados. Si Keko sigue a Casco y River gana no es lo mismo a que si Keko sigue a Casco y River pierde. Eso, que suena a estricto resultadismo, y lo es, tiene la justificación de la necesidad. Necesitamos ganar. Necesitamos ganar después de ganar el clásico. Necesitamos pelear el campeonato. Necesitamos salir campeones. Cuando saciemos estas necesidades primarias, tal vez ahí nos vuelve a meter codazos el paladar.
Sigamos con esta sonrisa instalada en la cara. No saben cómo les molesta a los que lloran. La ven como una canallada.
Buena editorial del dogor contrarestando toda la mierda que tiran los medios del cuál él es parte.
¿Qué es lo que estaría contrarestando? El derecho que se tomaron atrevidamente los medios de exigirle a River que mejore su calidad de juego cuando nadie más que la gente es la única que tiene la potestad para hacerlo. El gordo describe que en este momento, el hincha de River sabe que a Ramón no le queda otra que adaptarse al plantel y no, el plantel a Ramón, por eso bancamos las lecturas que viene haciendo nuestro técnico donde los frutos están a la vista.