
Japón 2015
La última gran oportunidad de Lucho y Saviola
(FIFA.com) 01 dic. 2015
Montage of Javier Saviola and Lucho Gonzalez
© FIFA.com

- Es muy lindo que nos pase esto a nuestra edad.
La frase, los ojos encendiendo felicidad al decirla, son de Javier Saviola. Luis González, Lucho, miró brilloso pero eligió otras palabras para completar la idea: “Hay muchos jugadores que hicieron una gran carrera y nunca tuvieron la posibilidad de jugar un Mundial de Clubes. Es algo fenomenal para nosotros, sabiendo que no vamos a jugar mucho tiempo más”.
Con casi 34 y casi 35 años respectivamente, con 26 temporadas en Europa entre uno y otro, los dos viejitos de River Plate están ante una posibilidad que ni siquiera soñaban diez meses atrás: poder jugar una Copa Mundial de Clubes de la FIFA en el atardecer de sus brillantes carreras y para el club que los puso en el radar de los grandes europeos.
“Estoy disfrutando cada momento”, asegura González a FIFA.com, a pocos días de despegar rumbo a Japón 2015. “Entreno todos los días para poder darle a mi carrera un final feliz”, agrega Saviola. A mitad de 2015, el Conejo calentaba banco más de lo que jugaba en el Hellas Verona y Lucho se consumía en la segunda división qatarí cuando sonó el teléfono desde el Monumental con la zanahoria de jugar las semifinales de la Copa Libertadores de América, el torneo que le había girado cruelmente la cara a los dos cuando eran jóvenes.
“Eso motivó para volver y por suerte pudimos sacarnos esa espina que teníamos clavada de no ganar la Copa. Para mí fue una revancha, había quedado afuera dos veces en semifinales, no había ganado nunca un torneo internacional. Creo que todavía no tomo conciencia de lo que fue ganarla”, reveló el mediocampista. “Como jugador y como hincha, ganar la Libertadores fue algo soñado”, resumió el delantero.
Con el Barcelona en la mira
Desde ese 5 de agosto de diluvio universal sobre Buenos Aires en el que golearon a Tigres 3-0 y se coronaron reyes de América, no sólo los viejitos, sino cada ser vivo del club respira Mundial. “Se huele la ansiedad, las ganas de estar allá. Van a ser partidos muy fuertes emocionalmente. Es un momento único el que vamos a vivir”, cuenta Saviola, que podría vivir una situación doblemente movilizante si River y el FC Barcelona llegan a la final del 20 de diciembre: “Me lo imagino y a la vez me resulta difícil de explicar. River es el club donde nací y después el Barça fue el club europeo en el que mejor me trataron y en el que más feliz estuve”.
Pese a que los dos aclaran cada pocas palabras que primero deben superar las semifinales del 16 de diciembre, la posibilidad de medirse al Barça por el título llena la charla. “Si nos toca, obviamente ellos se van a sentir superiores, van a ser el candidato de todos, pero tenemos que saber que ya han perdido partidos, que somos 11 contra 11 y no hay equipos imbatibles”, dice Lucho. “Si vamos pensando que son genios del fútbol la vamos a pasar mal”, acota Saviola. “Tenemos que forzar que se sientan incómodos, que nunca puedan agarrar la confianza que necesitan, pero también debemos meternos en la cabeza que podemos hacer lo nuestro”.
Los dos destripan el partido que sueñan jugar desde lo psicológico y lo futbolístico. “Lo digo desde afuera porque nunca me tocó vivirlo donde jugué, pero mi sensación es que, si bien son finales, los equipos europeos saben que en algún momento van a terminar ganando. Cuando entran con esa relajación muchas veces se ven partidos complicados para ellos”, comenta González, que hace un contrapunto: “En cambio para nosotros estos partidos son como tocar el cielo con las manos”.
Saviola recurre a la historia reciente: “Con el Santos [en la final de 2011] hubo muchísima diferencia, pero Estudiantes [final 2009] le planteó un partido muy bueno, muy incómodo”. Lucho se entusiasma con una de las grandes cualidades del River campeón de América, la presión asfixiante: “Ellos no se sienten cómodos cuando están presionados y ésa es una virtud que tenemos. Es algo que nos dio mucho crédito, cuando jugamos así nosotros nos sentimos mejor. Perdimos esa presión después de la Copa, pero estamos intentando recuperarla”.
Saviola, que sabe que los europeos ganaron 7 de las últimas 10 finales, no duda y se ilusiona: "Plantaremos cara. Vamos a ir a jugar con muchas ganas e inteligencia. Sería muy lindo poder revertir algo que viene siendo adverso para los equipos sudamericanos”.
Las dificultades del retorno
Los dos apuestan a aportar su experiencia en el campo de juego aunque saben que no será sencillo. En su regreso a River -Saviola tras 14 años, González después de 11-, ninguno pudo afirmarse como titular en el esquema de Marcelo Gallardo. “Antes de irme había más espacios, más tiempo para jugar. Hoy en Argentina esos espacios son muy difíciles de encontrar”, acepta Lucho, que tuvo mayor presencia que el Conejo en los partidos importantes: “Yo estoy contento, vine a sumar. Uno siempre quiere jugar, pero el técnico sabe que puede contar conmigo para jugar un partido entero o cinco minutos”.
Increíble para una trayectoria plena de goles, Saviola tiene cerrado el arco: no convirtió desde que volvió: “Sigo firme en que fue el momento justo de volver aunque no se estén dando las cosas como esperaba. Trato de que la ansiedad de marcar, de hacer buenos partidos, no impida que todo termine bien. Lucho para poder decir que tuve un final de la mejor manera”.
Poder jugar contra el Barça y levantar la Copa Mundial de Clubes ranquean alto para que Saviola así lo crea: “Sería darle un broche hermoso a mi carrera”.




