Chicos, no lo conocí a Walter en persona. Pero estuve está tarde en el Monumental, desde el principio del homenaje. Me emocioné muchísimo y me conmoví con su muestra de amor, respeto y coraje ante un amigo.
Por eso, me tomé el atrevimiento de realizar la “cobertura” de lo que pasó está tarde en el Monumental. Espero nadie se enoje o lo tome a mal, d ser así, pido mil disculpas.
la nota la subi a mi web, Rock And Ball en el siguiente link.Se siente, se siente, Walter está presente*|*Rock And Ball
Quienes me conocen, por caso Sepu, Rafa, Chongo, Mati, Santi, San de Villa Luro, el Turco saben que hago esto movido por el respeto y el impacto que causó en mi lo que pasó está tarde. En la nota podrán encontrar fotos y también video.
Acá les pego el texto para todos aquellos pajas, jajaja
[b][Se siente, se siente, Walter está presente](http://rockandball.com.ar/?p=3759)[/b]
Los chicos, sus amigos, dejando la voz para recordarlo
“Walter querido, que en paz descanses. Siempre estarás en las tribunas del Monumental”. Con esa frase Enso Herrera Massa, voz del estadio De River Plate desde hace varias décadas terminaba por rendirle el merecido homenaje a Walter Damián Paz, el hincha de River que falleció en las escalinatas del José Amalfitani el pasado domingo 5 de septiembre, víctima de un combo entre su maldita epilepsia y la aún más maldita neglicencia vigente en el fútbol y en la sociedad argentina.
Rock and Ball se acercó hasta el Monumental para ver River-Arsenal, en la lucha de abajo y de arriba y terminó viendo como un grupo de pibes, amigos, compañeros de ruta de Waltercii (como lo llamaban), terminó luchando de abajo para llegar bien arriba.
Remeras blancas con una inscripción sumamente movilizante se multiplicaban en el playón de ingreso de Figueroa Alcorta. El objetivo era brindarle un reconocimiento a un hincha de River fiel, de esos que el “a todos lados” era una religión y no un simple decir. Ese, en reducidas cuentas era Walter, un pibe de 18 años cuya sangre era blanca y roja.
Al ingresar al Monumental, ese grupo de gente (más de 100) con remeras blancas e indumentaria del conjunto local, conmovió a propios y extraños. En la entrada del Hall (cerrado por decisión dirigencial vaya a saber con qué motivos) los pibes habían colgado las banderas con las que decidieron homenajear a Walter.
En torno a una con la imagen del hincha, que vivía en Villa Luro, comenzaron los cánticos, primero timidamente, después con más fuerza. Lágrimas, abrazos y gargantas rojas se mezclaban en una tarde gris de Núñez, en la que iba a jugar River. Pero antes, un grupo de pibes se había propuesto homenajear de la mejor manera al amigo que ya no está.
Los ecos de sus voces, dejando bien claro que Walter estará presente, comenzaron a atraer a los otros hinchas que ni idea tenían de lo que había sucedido. A medida el ingreso se iba haciendo más masivo, más masiva también era la concurrencia de gente, tuviera o no que ver, en el lugar.
Llegaron los familiares de Walter, hundidos en su dolor y se quedaron en el centro de la ronda. Los pibes, respetuosos los dejaron en su silencio, pero alzaron cada vez más la voz, como empujando al grupo familiar, dándole fuerzas. “no lo ves, no lo tocas, pero está presente”, decía uno de los temas más cantados de la tarde. Y así era.
Este cronista no conoció a Walter Paz, sin embargo, está tarde, sintió que estaba ahí, “presente”, en las banderas, en el aire de Núñez, pero sobre todo en el corazón, el alma y en las voces de sus amigos y hermanos de Religión Riverplatense. Esa sensación de conocer a Walter de toda la vida, después de ver lo que se vio hoy en Núñez, tiene que ver con sus amigos. Esos que decidieron, pese a todas las piedras que se cruzaron, homenajear a su amigo, hacer que todo el Mundo River se entere que hubo (perdón, hay) un Walter Paz y que su muerte fue una estupidez del destino, alentada por la neglicencia presente en el fútbol nacional.
La hora de la salida a la cancha se iba acercando y los chicos habían entregado un papel con algunas palabras para que la Voz del Estadio las hiciera públicas. Enrrollaron las banderas y se metieron en las entrañas del Monumental. Ese lugar que Walter Paz conocía muy bien.
Enso cumplió con el pedido y los chicos pudieron escuchar como todo el Monumental aplaudía la memoria de su amigo y le rendía un merecido homenaje a un hincha que dejaba la vida por estos colores, tal y como dice la canción….
Si me permiten, voy a quedarme con que Walter empujo a Funes Mori para que metiera ese frentazo que derivó en el 1-0 con el que el equipo de Angel Cappa derrotó al duro combiando de Sarandí. Quiero pensar, soñar e imaginar que fue la fuerza de Walterci la que dio reflejos a Carrizo para ahogarle el grito a Leguizamón, cuando el juego iba 0-0. Quiero pensar que es un poco del corazón de Walter el que luce Matías Almeyda, inagotable sobre el verde césped. Quiero pensar que River ya tiene su ángel, que lo ayudará a ganar cada tarde que pueda ¿Cappa? No, Walter Paz. El nuevo Ángel de River.
Mirá las fotos y videos y emocionate con el homenaje a Walter Paz.