Ayer a la noche se me había ocurrido escribir algo así, puntualizando, y justo hoy en TV vi algo similar, pero igualmente me quedé con ganas de hacerlo. No voy a analizar el partido en sí, sino los errores aberrantes que no pueden cometerse JAMÁS en la Primera División del Club Atlético River Plate. Entiendo que quien cae en este tipo de errores no puede pisar NUNCA MÁS el predio de Ezeiza dispuesto a entrenarse con el plantel.
Gustavo Cabral: Semanas yendote a mirar sus actuaciones a la Reserva, hace un tiempo largo estas compartiendo entrenamientos y partidos con tus pares, decisión del técnico ponerte entre los 11 que salieron a la cancha. La pregunta es muy simple, vos jugás de defensor, o por lo menos eso intentas, ¿Jamás te enseñaron el “ABC” de un central? Con la pelota absolutamente dominada y los jugadores rivales a, como mínimo, 10 o 12 metros tuviste tiempo para hacer lo que tenías ganas de hacer, de 50 opciones que tenías, 49 eliminaban el riesgo, pero no, tenés totalmente equivocado el concepto, procedés a darle la pelota al 5, ¿Entendiste? ¡Al 5! Que encima, ¡estaba de espaldas a toda la cancha! No solo comprometés a un jugador a un riesgo innecesario, sino que comprometés a un tipo que, deberías de saber (Hace bastante lo conoces), no tiene, ni de casualidad, un buen manejo de pelota, un 5 que, deberías saber, su fuerte es el choque, el barullo, ir a “romper”, a “cortar”, y no salir jugando desde el fondo, y menos si está de espaldas macho! ¿Qué carajo haces en la semana? Espero seas a bien de explicarme con que objeto le diste la pelota a Oscar Ahumada. ¿Miedo? No lo creo, sinceramente no creo que seas uno de los tantos que se apichonan en estas situaciones, lo tuyo es peor Gustavo Cabral, lo tuyo es grave, lo tuyo no resiste el menor análisis, no sabés jugar al fútbol y ya nos diste cantidades de muestras de ello. ¿Sabés que es lo más triste, Gustavo Cabral? ¡Que vos no tenés la culpa de ser un burro! Te critico porque sería poco ético de mi parte que no seas apuntado, pero el responsable es quien te puso para el partido del Domingo, y más aún, ¡el que alguna vez penso en traerte a River! Astrada: ¿Serías tan amable de explicarme como, en más de 1 mes viendo a este pibe en Reserva no pudiste percibir las terrribles falencias técnicas que tenía?..
Rogelio Funes Mori: Sería hipócrita que recaiga en vos toda la responsabilidad, está mal que así sea, pero de ahí a justificarte porque “es un pibe, todavía le falta” hay un largo trecho. No tengo dudas que tenes cualidades técnicas ni que seas un dotado futbolísticamente, pero creéme, Rogelio, jamás en la vida un ganador de un “reality-show estadounidense” fue el 9 de River. Parece un chiste, ¿no?. Desde la 3er. Bandeja cuando vimos tu “definición” (Si es que así se la puede llamar) empezamos a barajar todas las opciones con las cuales no nos hubiesemos puesto de tan mal humor, podías haber hecho expulsar al arquero, podías haber hecho expulsarlo y encima, conseguir un penal, podías saber definido cruzado, podías, ni más ni menos, hacer el gol, e incluso podías haberla tirardo a la tercer bandeja apuntando un “misíl” a los 3 palos –Ahí aunque sea lo hubieses intentado-, pero no, desconozco que se te habrá cruzado por la cabeza, pero elegiste la opción que jamás un 9 que tiene la camiseta de River puede elegir, entregar la pelota literalmente a las manos del arquero (Arquero que, no te olvidés, se tuvo que ir de una final, en la mitad del partido, por el miedo que tenía).
Insisto, no me caben dudas de que seas un crack, pero no estás a la altura de River, ¿Sos un pibe? ¡Seguro que sí!, y estoy convencido de que en algún otro equipo la vas a romper, pero parar jugar en River, y más aún para ser el 9, hay que tener pelotas y no achicarse en la cancha de Boca. Creo que no hace faltar decirte la lista de los Saviolas, Crespos, Ortegas, Cavenaghis, e incluso Falcaos, que con 17, 18 y 19 años metían goles de todos los colores, y jamás se achicaron en la cancha de ellos. Pero con vos me pasa lo mismo que con tu compañero, Gustavo Cabral, no puedo “caerte” solamente a vos, ¡porque alguien te puso a vos! Alguien en el verano creyó que eras “la salvación”, el “9 que buscabamos”, ellos te inflaron, ellos te hicieron creer a vos lo que no erás y hoy sos vos, el que tiene que pagar los platos rotos, solo porque alguien, que imagino, comparte varias horas con vos, entendió que estabas a la altura de la circunstancias, pero sin lugar a dudas, estaba equivocado.
Oscar Ahumada: ¡Oscarito! Voy a intentar dejar de lado lo poco inteligente que sos para hablar y voy a analizarte solamente por tu actuación en el verde césped. El problema es que así y todo seguís siendo ¡muy poco inteligente! Imagino tu pasado en la escuela de fútbol donde tu familia te gritaba “Bien Oscar! Sos un crack!” y vos, pecando de niño, terminaste creyéndote esa enorme mentira. Oscar Ahumada, ¡NO SOS NINGÚN CRACK! ¡NO SABES CON LA PELOTA! Tu trabajo tiene que limitarse a correr, tirarte al piso, robar la pelota y entregarsela a un compañero. ¿Tan complicado es entender eso? Si fueses primerizo en ésto, por ahí te la dejaba pasar, pero me acuerdo de una noche en México donde intentaste tirar un taco, ¡UN TACO! ¡VOS! ¡BURRO!. Ese taco que nos valió una eliminación de Copa. Oscar Ahumada, lo tuyo no es la creación. Entiendo que un compañero tuyo, bastante poco vivo, te alla comprometido con esa pelota que te dió, pero eso no quita que tenías una baraja enorme de opciones, empezando por el arquero, por devolvér el balón a quien te lo dió, e incluso reventarla. Pero no, porque Oscar Ahumada es un crack, sabe con la pelota y por eso sale jugando, ¡DE ESPALDAS!, ¡SIN TENER IDEA A QUIEN O A QUÉ TENÍA ATRAS! ¿Por qué nadie nos avisó que Ahumada era la reencarnación de Fernando Redondo?. Oscar Ahumada, sos un trabajador, sos un empleado, limitate a hacer tus tareas y entendé, de una vez por todas, que sos limitado con la pelota, ni vos la querés a ella, ni ella te quiere a vos.
Negro Astrada: Te agradezco enternamente que hayas agarrado el terrible fierro caliente que agarraste, de corazón, eh!. Creo que no hay muchos que tengan los huevos que tuviste para hacerlo, tanto vos como Hernán. Pero eso no te convierte en inmune, tus errores ya son groseros, creo que sos vos quien ya perdió el rumbo del barco. ¿Para qué te vas a hundir con esta manga de cagones? Salvate Negro, estás a tiempo, vos sos un tipo que quiere a River, dejá que pruebe otro, capaz, quien sabe, los hace reaccionar. Tenés que tomar conciencia de que nos estás condenando, con Hernán, a la mayor verguenza deportiva de toda la historia del club.
Yo se que vos heredaste esto, que heredaste a estos “jugadores”, pero ya viste que no tenés la fórmula de hacerlos reaccionar, que no te responden, y que tus planteos, cambios y demás, no son acordes al momento ni a la situación. Estas errando, espero que entiendas, y sin que lo tomés a mal, que no estás capacitado para dirigir a este plantel.
[b]No solo me la agarro con quienes mencioné, por supuesto que todos son culpables, pero creo que hay cosas que no se podían dejar pasar de largo.
[/b]Santiago.-