Es larga la nota, pero no tiene desperdicio, impecable lo que es Marcelo Bielsa, mas tipos como este se necesitan en Argentina, pero, les hacen la vida imposible…
Ya que no hay futbol, por lo menos esta nota entretiene un poco, saludos…
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Revolución Bielsa
La vida en Chile del DT que conduce el sueño de La Roja hacia Sudáfrica; vive en el complejo de la selección, pero salta su círculo de hierro y se muestra más cercano; la sociedad lo adoptó con gran adhesión
Jueves 23 de julio de 2009 | Publicado en edición impresa
La sonrisa plena, inusual, retrata la plenitud que vive Bielsa en Chile; en los foros de Internet hasta lo piden como sucesor de Michelle Bachelet al frente del paí Foto: EFE
Por Cristian Grosso
De la Redacción de LA NACION
Los parroquianos de la comuna de Macul ya no se sorprenden. El hombre de la coraza cruza la avenida Las Torres y se mezcla con la gente. A veces, los domingos, cuando los puestos se despliegan, él elige serpentear entre cajones de frutas y verduras. Es uno más haciendo las compras. Aunque no se trata de alguien más. Salta el círculo de hierro. Lo reconocen, lo saludan. El responde, breve, pero siempre gentil. Luego, vuelve a su estricta intimidad en el complejo Juan Pinto Durán, donde vive hace casi dos años, en las afueras de Santiago. Ese hombre ha provocado una revolución en Chile e inauguró una época fértil para la confianza. Sin declamaciones ni posturas demagógicas que sólo buscan la salvación personal. Sin quejas, llantos ni rencores. Y siempre a un costado de la euforia cuando las buenas -traicioneras, al fin- invitan al desborde.
Sin apartarse de su austeridad y discreción, el desafío de Marcelo Bielsa ha sido inyectarle una mentalidad ganadora al fútbol chileno, un cambio de conciencia respaldado en un trabajo a largo plazo y el coraje para asumir riesgos. Exigir demasiado es la única manera de superarse, para él, y en ese tránsito se encuentra Chile, segundo en la ruta eliminatoria para Sudáfrica 2010. Con el sueño intacto de volver a un Mundial, algo que se ha visto frustrado desde Francia 98. “Un hombre con ideas nuevas es un loco…, hasta que sus ideas triunfan” , rezaba una bandera en el Monumental el día que el morbo (con ribetes de vulgar patriotismo) quiso que el debut de Bielsa por los puntos fuese ante la Argentina. No ha sido sencillo; no es sencillo aún. Cuando aterrizó en Santiago se respiraba un ambiente de incredulidad. ¿Podría romper con la indisciplina y el escaso profesionalismo de la mayoría de los futbolistas chilenos? Todos mencionaban la farandulización del jugador trasandino. El escenario, coincidían muchos especialistas, lo pondría frente a un biotipo de futbolista superficial, con recortado apetito deportivo y poco orgullo por La Roja , la camiseta de su selección. Paciente, ganó credibilidad desde el trabajo.
La revolución -evolución, preferirá llamarla él- apuntó en todas las direcciones. De inmediato, por pedido suyo, una inversión de 400.000 euros modernizó el deteriorado búnker de Pinto Durán, un centro deportivo creado para el Mundial de 1962. Arquitecto de su futuro, él mismo se puso al frente de la dirección de las remodelaciones. “Bielsa es la piedra angular del futuro del fútbol chileno. No es solamente un entrenador, sino también el impulsor de todos los cambios que queremos en la cultura deportiva”, analizó Harold Mayne-Nicholls, el presidente de la Federación chilena de fútbol (ANFP), que el 7 de julio de 2007, a través de una charla telefónica, comenzó los contactos con el DT rosarino para convencerlo de la propuesta. Bielsa llevaba casi tres años sin trabajar. “Aún si no lográramos clasificarnos, estaría más que satisfecho de que Bielsa decidiera quedarse con nosotros. Al fútbol chileno le haría muy bien que Marcelo concluya su trabajo en la Copa América que se hará en nuestro país en 2015”, agregó el dirigente. De a poco, el entrenador se ha involucrado en todo sin que forme parte de su contrato. Así, habla con los conductores de las selecciones femeninas, de la Sub 17 y Sub 20 y hasta se puso al frente de la Sub 23.
Bielsa, mandón por naturaleza, ejerce un liderazgo futbolístico y moral. Sus dirigidos lo agradecen y el imaginario popular lo percibe y lo acepta. Se ha conjugado la aparición de una individualidad esperanzadora y una opinión pública dispuesta a incorporarlo entre sus adhesiones. El narrador y periodista Rodolfo Braceli apuntó hace un tiempo: “La puta vez que aparece un tipo que encarna el trabajo, el estudio, la ética, la coherencia, la austeridad y que se canta en el dichoso carisma, la puta vez que aparece un tipo así, lo rifamos. Después nos quejamos por estos políticos saltimbanquis, por la mediocridad galopante, por los Borocotó, por los falsos ingenieros…” Los liderazgos morales no se construyen en el vacío, no pueden prescindir de un auditorio calificado. Después de vencer a la Argentina en septiembre de 2008, el partido que eyectó a Alfio Basile, a Bielsa le preguntaron cómo le gustaría ser recordado. Su respuesta lo retrata: “No creo que vaya a ser mencionado en ningún libro. En todo caso, no querría que fuera por ganar un título. Me gustaría más que fuera por las normas de conducta que usé para desarrollar mi tarea”.
Bielsa desdeña tanto la mala intención como celebra la inteligencia. Entonces, agradece jubiloso todo lo que lo ayuda a pensar. Lentamente, desde que llegó a Chile, en agosto de 2007, Bielsa se preocupó por conocer más y mejor al país que confió en su trabajo. Se dedicó a bucear por su idiosincrasia, su historia, sus gustos… Se compró la colección de DVD que editó el diario La Tercera bajo el nombre de “Las maravillas de Chile” y un buen día, cuentan, sorprendió con una llamada telefónica a la gerencia de comunicaciones de TVN -Televisión Nacional de Chile- para comentarles que estaba interesado en la serie completa de “Grandes chilenos”, un programa de biografías que incluyó desde Pablo Neruda hasta Gabriela Mistral. Al día siguiente, las tuvo sobre su escritorio. A los 54 años, lo conmueve la magia de aprender. Observó la película “Fiestapatria”, y para interiorizarse aún más sobre la esencia de la sociedad chilena que recorre el film, se encontró con su director, Luis Vera, en Valparaiso, en la residencia del cineasta.
Vaya si habrá recibido miradas recelosas al pisar Chile. Por portación de nacionalidad, nada más, para muchos ya comenzaba desde el sótano del descrédito. Hoy, las encuestas están de su lado. En los foros, hasta lo piden como sucesor de Michelle Bachelet al frente del país. En septiembre del año pasado, la revista Qué pas a lo distinguió como el extranjero más influyente en la sociedad chilena. Después de un sondeo entre 300 líderes de opinión locales, el rosarino quedó al frente de un ranking que luego descubrió al ecologista norteamericano Douglas Tompkins, al sacerdote irlandés John O´Reilly y se completó con empresarios, embajadores, artistas y científicos.
Héctor Soto, editor de la sección Cultura del diario La Tercera , escribió especialmente una columna a raíz del triunfo de Bielsa. “Introdujo la geometría pitagórica, el rigor de la lógica kantiana y el sentido calvinista del trabajo a una actividad que en Chile ha confiado por demasiado tiempo en la inspiración del momento y la complicidad de las hinchadas, en la Virgen del Carmen y la buena suerte. Bielsa es un tipo obsesivo que busca, de modo no muy distinto a como los alquimistas medievales trataron de encontrar la piedra filosofal, la clave y los equilibrios internos de la cancha que permitirían convertir cada victoria no en casualidad sino en efecto inevitable del profesionalismo duro y recompensado… El plan de Bielsa no es llevar a Chile a un Mundial después de largos años de humillaciones y abstinencias. Su proyecto más ambicioso supone quebrarle el espinazo a un destino que, a pesar de los triunfos morales, las euforias coyunturales y las lágrimas fáciles, nos ha dado con el mocho del hacha cada vez que puede… De lograr el milagro, Bielsa, odiado un día, aclamado al otro e incomprendido siempre, pasará a ocupar el sitial que Chile reserva a sus santos y a sus héroes, al menos a los más regalones. Que el hombre sea argentino va a ser un poco duro para el orgullo nacional. Pero en estas materias nadie estará por fijarse en pequeñeces”.
Conversar con colegas chilenos entrega señales uniformes. “Don Marcelo es íntegro a carta cabal”, apuntan. “Loco Bielsa -así, sin el artículo- es honesto, insobornable”, agregan. Bielsa jamás se dejará tentar por los elogios de ocasión. Aunque sean sinceros.
Como siempre, cuida con celo su intimidad. Poco afecto a sacar a relucir cuestiones que rocen su privacidad, mantiene el escudo público. Vive solo, en el complejo Juan Pinto Durán, la sede de entrenamientos de la Federación Chilena de fútbol (ANFP), en la periferia de Santiago, anclada en un barrio popular. Su familia, esposa y dos hijas residen en Rosario. Fiel a su indumentaria deportiva, engordó en Chile. Las tortas, los dulces y especialmente una galletitas azucaradas conocidas como “Criollitas” detrás de los Andes han sido las culpables…
La particular prepotencia de trabajo de Bielsa guía su agenda diaria; una cuidada rutina que desconfía de los logros si aparecen de casualidad. Un detalle: su oficina y su habitación están estratégica, y premeditadamente, conectadas por un pasaje. Trabajo, descanso y… trabajo. Esforzadas dosis de dedicación, tal vez, acorralen al azar. ¿Por qué no intentarlo?
Hace pocos meses se compró un auto, un Nissan Tiida. Hasta entonces, se desplazaba con vehículos de la Federación, al volante de ocasionales conductores. Sus salidas son contadísimas, aunque se ha permitido algunas escapadas para ver cine en las salas Hoyts, en la comuna de La Reina, en el sector oriente del Gran Santiago. Y alguna que otra salida a cenar con el profesor Luis Bonini -vive solo, en el barrio Las Condes- y con Eduardo Berizzo -lo acompaña su familia, en Vitacura-, sus laderos más cercanos en el cuerpo técnico. Y alguna ocasión más para ir al teatro. Por ejemplo, se lo vio en una función de la obra “Yo soy mi propia mujer”, con el actor argentino Julio Chávez. Lo descubrieron de buzo deportivo, claro, y cuando comenzaron los aplausos finales, Bielsa ya había abandonado la sala.
A diferencia de lo que ocurría aquí, cuando dirigía a la Argentina, en Chile sí concurre a la cancha. Siempre que le aseguren un palco privado o alguna cabina, pero no por vanidad, sino para que su observación y sus apuntes no se vean interrumpidos por saludos, fotos o pedidos de autógrafos. Alguna vez debió aclarar un tema de convocatorias con su colega Arturo Salah, cuando éste dirigía en Universidad de Chile, y no dudó en aparecerse por el entrenamiento y disculparse por retener a aquellos cinco futbolistas citados un día más del anunciado. Esa apertura también puede advertirse, según compromisos contractuales con la ANFP, al ofrecer charlas en distintos puntos de la geografía chilena. Ya pasó por Punta Arenas, Osorno, Puerto Montt y Calama, donde no dudó en acercarse a la realidad social de la región y hacer una visita a la mina de Chuquicamata. “Un entrenador no es mejor por sus resultados ni por su estilo, modelo o identidad. Lo que tiene valor es la hondura del proyecto, los argumentos que lo sostienen, el desarrollo de la idea. No hay que juzgar la idea, sino el sustento. Yo puedo valorar proyectos antagónicos. Lo que nunca se puede hacer es sustituir las convicciones”, ha comentado.
Bielsa mantiene su negativa a aceptar charlas individuales con la prensa, pero relatan generosos diálogos con chicos que ocasionalmente se ha cruzado en la calle en alguna salida hasta los portones de acceso al Pinto Durán. La anécdota cuenta que supo invitar a pasar a escolares que, impensadamente, cumplieron sus sueños infantiles de sacarse fotos y llevarse pelotas y camisetas de un lugar que es prácticamente infranqueable para la mayoría. Después de jugar con Israel, en Tel Aviv, en marzo de 2008, un dirigente le consiguió una plaza en la clase ejecutiva, y Bielsa se la regaló al utilero de la delegación. Cuando La Roja juega en el estadio Nacional, en Santiago, Bielsa acostumbra invitar, pagando de su bolsillo las entradas a jardineros, cocineros y operarios, los trabajadores de su búnker en Pinto Durán.
Vulnerable a la falta de respeto, detrás del hombre del gesto helado se esconde una persona con gran capacidad para emocionarse. Al final del contacto con la prensa previo a jugar con Perú, en marzo pasado, sorprendió cuando pidió la atención de todos. “Hay mucha gente que trabaja de manera muy generosa con la selección, de forma anónima. Siempre tengo la tentación de un reconocimiento público para darles un muchas gracias”, dijo. Sacó un papel, mencionó siete nombres -un traductor, alguien que donó dos flippers para la sala de juegos, una administrativa a la que recurren cuando hay que hacer cambios de vuelo, el dueño de una imprenta que abastece de cuadernos y minipizarras a Marcelo…- y les pidió disculpas a los periodistas por si sentían que había abusado de ellos.
El contrato de Bielsa es por un monto fijo, 1.500.000 dólares, que involucra a él y a todo el cuerpo técnico, hasta fines de este año, con extensión inmediata hasta Sudáfrica de lograrse la clasificación. Bien le hubiese agradado a Bielsa que estos números no adquiriesen notoriedad; por cierto, él mismo cuestionó la validez moral de su salario. “Las cifras son las que se manejan en el fútbol y son ofensivas para mucha gente, pero yo no vine a hacer este trabajo movilizado por el dinero”, aclaró el 12 de agosto de 2007, en su primera conferencia de prensa. “¡Si trabaja por ocho millones de dólares!, ¡Es muy barato! Con tres jugadores que vendimos a Europa se financió todo el proyecto Bielsa”, señaló hace poco, eufórico, el presidente Harold Mayne-Nicholls. Sólo antes del partido con Perú, en Lima, es decir después de casi un año y medio de gestión, Bielsa decidió hacer efectivo el retiro de sus ingresos acumulados que la ANFP siempre aseguró tener a su disposición. “El, por su forma de ser, optó por no retirarlos, y ante eso, nosotros velamos porque estuvieran bien resguardados”, explicó Felipe Israel, vicepresidente de la entidad. Pese a que la revolución ya arrojaba resultados, hasta que no se ajustasen algunos detalles, el hombre había elegido no cobrar.
Este artesano de conceptos sabe de lealtad en el infortunio. Y de audacia. Ha vuelto a cosechar reconocimiento al recorrer huellas que nunca apartó: demostrar y transmitir ideas desde un profundo amor por su tarea. Sigue intentando descabezar tendencias arbitrarias. De exagerada atracción por la victoria, sueña con Sudáfrica, claro. Mientras, su estela contribuye a que el fútbol disfrute de una mayor dimensión ética.
28 partidos suma el ciclo de Bielsa en Chile: ganó 13, empató 5 y perdió 10. Hoy marcha segundo en las eliminatorias, con 26 puntos, a uno del líder, Brasil. El 12/8 jugará un amistoso ante Dinamarca.
“Cuando se tiene a un técnico de la capacidad de Bielsa, no puede sorprender la ubicación de Chile. Su profesionalismo es a toda prueba”
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[li]Le regalaron una ovación en el teatro [/li]Se sabe que Bielsa agradece la discreción… En los últimos días de junio asistió al teatro de la Universidad Católica, en la comuna de Ñuñoa, y trató de pasar inadvertido sentado en la cuarta fila. Pero el público lo reconoció y, al finalizar la obra, tras aplaudir a los actores y bajarse el telón, dobló la ovación dirigiéndose al DT argentino. Entre tímido y agradecido, Bielsa se marchó sonriente.
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[li]Explotó la Web de La Tercera por su cumpleaños [/li]Anteayer, día del cumpleaños 54 de Bielsa, el diario chileno La Tercera abrió una ventana en su edición on-line invitando a que los lectores le dejaran mensajes de salutación. En un puñado de horas se registraron 282 textos cargados de calidez y los mejores deseos.
[/ul]Dixit
“A Chile le irá muy bien con Bielsa. Yo creo en Bielsa. Los argentinos le tenemos que estar muy agradecidos. Es un técnico que se fue por convicciones propias y no muchos lo hacen”
Diego Maradona
“Bielsa está haciendo un trabajo extraordinario en Chile. El equipo es tan reconocible como suyo… Tiene todas las señas de identidad que Marcelo les imprime a sus escuadras”
JOSEP GUARDIOLA
DT de Barcelona
“Bielsa es un verdadero ídolo en Chile. La gente lo quiere muchísimo y le agradece que haya aceptado este trabajo”
HAROLD MAYNE-NICHOLLS
Presidente de la Federación chilena de fútbol
“Chile está jugando bien y tiene un entrenador magnífico”
VICENTE DEL BOSQUE
DT de España
“Bielsa está haciendo un trabajo serio, que podría llevar a Chile a Sudáfrica. Ojalá que se quede muchos años en Chile, esté o no al frente de la selección”
MANUEL PELLEGRINI
DT de Real Madrid
“Antes jugábamos la eliminatoria con la calculadora en la mano, y hoy nos sentimos muy orgullosos porque dependemos sólo de nosotros. El trabajo que ha hecho Bielsa ha sido espectacular”
Iván Zamorano