eso es algo comprobado, en un choque siempre hay una consecuencia,tanto material como fisica en las personas que hay adentro.
el juego de la copa no es algo que lo sea, es un juego que para algunos no es nada y para otros fue un cambio en sus vidas.
ya comenté mi experiencia, y repito por las dudas:
jugúe muchísimas veces y jamás pasó nada de nada, nada q uno pueda ver, tocar ni sentir, se entiende?
soy muy escéptico y dudo que sean espíritus quienes hacen mover la copa, vaso, taza o plato (provamos con uno y tambíen funcia) simplemente pq no creo q existan.
tengamos en cuenta que hay gente que vé que una rama se mueve o escucha una puerta q se cierra (producto de una corriente de aire) y dice q son entes…
habiendo dicho esto, no lo recomiendo, pq quizá haya gente más vulnerable o sensible y se puede impresionar…
Imposible, porque el problema no es que sean muertos… es que son muy vivos. :mrgreen:
A lo mejor convendría hacerlo pero invocando el espíritu de Angelito, del Charro Moreno, de Loustau… a ver si se leventan y vienen a cagarlos a patadas.
Igual, coincido con el uso debido de las copas. :mrgreen::mrgreen::mrgreen:
Dicen que si jugas a la copa e invocas fantasmas al otro dia te aparece en la puerta el pitu Abelairas, sssshhh con solo pensarlo me agarra escalofrios…
Ese es el viejo Talamonti que se esconde para que los pendejos no se hagan los boludos y se queden en las habitaciones, o para que no metan gatos como hacía Bou. :twisted:
Dicen por ahí que el Diablo juega a la ruleta con el globo terráqueo y que cuando se cansa de girarlo detiene su marcha frenándolo con un dedo. Esa tarde del 23 de junio de 1968 el Diablo detuvo el globo y su índice se clavo en la ciudad de Bs.As., más precisamente en la cancha de River Plate. El otoñal domingo deparaba en el Estadio Vespucio Libertti el Súper-Clásico argentino. Un River que ya penaba cuatro años sin títulos recibía la visita de un Boca Juniors que no era una tromba pero disfrutaba de un presente más alentador que el de sus “primos”. Los minutos se expiraron y el marcador no se abrió, el 0-0 despertó el enojo de los hinchas locales y el disfrute de los visitantes, que como de costumbre empezaron a retirarse no bien terminado el encuentro mientras, los de River debían esperar al menos 30 minutos.
El infierno tan temido
Las versiones se cruzan pero lo cierto es que el horror se produjo. Algunos aseguran que por el enojo del empate parte de la barra-brava de River salió antes del estadio y se dirigió hacia la puerta Nº 12, sector de ingreso y egreso de los visitantes, para cerrarla. Otros aseguran que la puerta siempre estuvo abierta solo que en ese momento se trabó. Están quienes dicen que los molinetes fueron la trampa mortal, y quienes sostienen que en esa puerta no había molinete alguno. Lo cierto, lo real, lo concreto es que aquella tarde la Puerta 12 fue una trampa mortal. Extasiados los hinchas visitantes se retiraban en medio de cánticos, y tantos gritos, y tanta euforia impidió a los más retrasados escuchar los alaridos de los pioneros en emprender la retirada que se encontraban aprisionados entre el portón y los molinetes. En poco tiempo aquel aglutinamiento se convirtió en una montaña de gente aplastada, pisada. El piso se tiñó de rojo, un lago de sangre se escurría entre los pies de aquellos que se encontraban en medio de esta pesadilla y que buscaban, ahora, desesperadamente la dirección contraria. Los molinetes fueron la trampa para que ante aquella puerta cerrada se fueran 71 vidas.
El mito de “la Puerta 12”
Hoy cerca de aquella salida esta la concentración del equipo local. Y no existe jugador de River que no le haya comentado a sus íntimos que se escuchan por los pasillos, gritos como lamentos, alaridos desesperados, sombras que corren de un lado a otro, y alguna que otra puerta es tocada por alguien que al abrirla nunca es encontrado. Tan cierto es esto, como la “Ceremonia de Bautismo” a la que son sometidos los jóvenes de inferiores que viven en la pensión del club.
Ellos todos los 23 de junio son llevados en grupo y junto a un sacerdote para practicar un exorcismo en la Puerta 12, los jóvenes deben portar unas velas blancas y “prestar” su energía para que mediante una misa el sacerdote pueda ir expulsando poco a poco las almas de aquellos que murieron en el Monumental. Y que según la leyenda popular dejaron sus almas penando en las paredes del estadio.
Desde ese momento, hasta hoy, se dice que en River pasan cosas raras cada vez que se acerca el aniversario.
Una de las ocurrencias más conocidas es la aparición de un gorro más bien antiguo con el nombre “Benedictino”, no bordado, escrito en algún líquido en él, que aparece y desaparece…y, casualmente, hubo un “Benedictino G” entre los muertos de ese día.
Otro elemento que aparece (y desaparece pasado un tiempo) todos los años en el estadio, perdido, es un sólo zapato embarrado.
Se contaba que, en la zona había un restaurant que, por los años 70 no servía ni té ni café los 23 de Junio. Se cuenta que ese día, las infusiones salían rojo oscuro, y que en el fondo de más de una taza, los clientes encontraban barro…
Mirá vos… ¿justo un día antes de mi cumpleaños fue lo de la Puerta 12? Mamá, ya sé donde no festejarlo nunca, por las dudas. :mrgreen::mrgreen::mrgreen:
eso saltó cuando estaba la noticia de que estaban caliente con un “juvenil que había hecho entrar una señorita a la pensión/concentración”, y a Affranchino en una de sus primeras notas, le sacaron mentira-verdad, como para ir descartando, le preguntaron en FOX “ud está de novio?”, “no, no…”, “ah, y los dejan llevar a sus novia, o alguna amiga hasta cierta hora en la pensión o concentración…”, la cara de Affranchino era: 8|, “no sé, tengo entendido que no…”, la verdad que no tenía ni idea el pibe, o sea quedó descartado él, pero entonces quedaban Funes, Bou y otro/s, hasta que por otro lado saltó lo de Bou. Otro que le gustaban los gatos y que bajaba su rendimiento a causa de ello, era el gran Andrés Ríos, que hasta casi se mata cuando se dió vuelta en el auto de Bou con un par de togas que iban con él.
La cosa era que te agarre interés o “cagazo” al leer las historias, no llegar al extremo de no poder dormir después de ver esto…
yo jugué 3 ó 4 veces, la 1era que era la que más cagado estaba fue la que menos pasó. estuvimos 15 ó 20 minutos, decía gansadas y después le dimos cabida para que se vaya y no pasó nada.
Las otras veces nada fuera de lo normal, pero la última (que fue la que más relajado y tranca llegaba, era yo el que proponía jugar con un par de amigos y amigas que era la 1era vez que jugaban) fue la más zarpada que me tocó.
Habíamos metido velas y toda la movida en un día de lluvia y tormenta, ideal para jugar. cuando arrancó ya había arrancado medio bardero porque decía que no le gustaba la presencia de una chica, la dejó salir. Nosotros le íbamos preguntando cosas de nosotros que obviamente no sabían todos y las tiraba re precisas, a una mina le tiró que el abuelo Horacio le mandaba saludos 8|. Hasta que en un momento se puso MUY bardero, y nos insistía con que miremos para un mueble que había en esta casa, que hay vasos copas y esas giladas y de fondo un espejo, e insistía con que miremos al espejo…obviamente nadie miró. De pronto sentimos un ruido de chapas y quilombo afuera terrible y ya estabamos re cagados, entonces queríamos salir y no nos dejaba…y se puso a dar vueltas la copa, toda loca (Dicen que es para que se de vuelta y se pueda liberar). Al final, nos dejó ir pero dijo: “acomoden afuera”.
Terminó, prendimos luces, todo tranca y cuando salimos para irnos vimos como si hubiesen escrito con cal y agua en el suelo (eran garabatos, pero parecía que lo hubiesen hecho con un pincel y hace poco). Y según el chavón esa cal estaba en el quincho del fondo.
O sea, cómo es? todas las frases del espiritu son completas o las van armando con palabras claves? porque la verdad, hasta debe ser embolante ir letra por letra, jaja.
A mí me contaron también, que jugando unos amigos en un living, tenían todo cerrado, no había viento, nada. Que en unas de las cosas que hablaban con el espiritu, preguntaban quien iba a morir primero de los que estaban ahí, y cuando empezó a deletrear el nombre, dijeron “no boludo! pará, no queremos saber! paralo!” y no podían, así que uno sacó la mano de la copa y el otro la tiró a la mierda, se rompío en el piso y una de las cortinas del living se movió con toda como si hubiera correntada. Pero estaba todo cerrado. Se quedaron mirando todos unos a otros, y la cortina hasta que se quedó quieta de nuevo como estaba. Que mierda, se tomaron el palo, hasta el dueño de la casa no volvió a entrar hasta que volvió la madre mas tarde, que lo mandó a limpiar los vidrios de la copa y a acomodar todo. Ni mierda, no queria ni tocar los vidrios el pibe. Lo limpió la madre nomás, y dice que a veces pasaba lo mismo, ya sin juego y asi de la nada, la cortina se movía o abanicaba de la nada y volvía a quedarse congelada como si nada.
Decían que tenían que hacer de nuevo el juego para sacar al espiritu de ahí o encerrarlo de nuevo, pero la verdad que no sé que pasó después, al menos el amigo que me lo contó no volvió a jugar.
ponés todos los papelitos con el abecedario, números del 0 al 9 y las frases: sí, no y salida. Y ahí va armando las frases…al principio va medio lento, da mucha paja…pero si la copa va rápida se pone pulenta el juego.