Inflación sin control: economía en caos

De un artículo del economista Mariano Fernández:

Más allá de la discusión entre gradualismo y shock, sin demasiado sentido y dejada de lado por gran parte de la literatura sobre planes de estabilización de los últimos años, queda claro que el gradualismo o shock sin medidas fiscales y monetarias consistentes con un sendero de inflación declinante son, en realidad, un recipiente vacío de contenido.
Hasta el momento, a casi tres meses del cambio de gestión y desaprovechando la euforia inicial por el triunfo, el Gobierno no ha presentado un plan consistente que permita vislumbrar un sendero de inflación decreciente.
La falta de visión de equilibrio general ha llevado al Gobierno, seguramente con buenas intenciones, a eliminar las retenciones, a reducir las de la soja, a proponer una suba discutible del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias, y a la liberación del cepo cambiario, sin considerar que este desfinanciamiento del Estado debería haber tenido, como contrapartida, una sensible reducción en el gasto.
Dentro de este contexto la credibilidad de la meta de inflación para 2016 se comienza a desdibujar, generando incertidumbre entre los agentes económicos que no ven consistencia en las acciones aisladas de un Gobierno que todavía no ha tomado un rumbo claro en materia fiscal y monetaria. La consecuencia de mediano plazo de esto es la parálisis en los proyectos de inversión y la expectativa de que la meta no podrá ser cumplida, por lo que la inflación esperada sube. Además, desde diciembre a la fecha los precios han crecido en términos acumulados alrededor de un 11%, lo que significa que ya hemos alcanzado el 44% de la meta de máxima, proyectada por el Gobierno para un año.
Dado que los agentes son racionales (individuos en general, comerciantes, sindicalistas, empresarios), la inflación que se deduce de este escenario de inconsistencias por parte del Gobierno nos lleva a que el sector privado descuente que la tasa de inflación para 2016 se ubicará en torno al 40%, de no mediar cambios sustanciales y rápidos en materia fiscal.
Considerando este escenario probable y utilizando la teoría de los juegos, podemos inferir que existirían incentivos para que el Gobierno no haga demasiados esfuerzos en cumplir la meta. Analizando las estrategias, tanto del Ministerio de Hacienda como del sector privado, encontramos la existencia de un equilibrio de Nash sin credibilidad. Un equilibrio de Nash se da cuando la estrategia para un jugador es también óptima para el otro jugador y viceversa. De acuerdo a esto la estrategia que resulta en equilibrio es nociva para la economía, pero con menores costos políticos para el Gobierno. Esto implicará que la inflación ronde el 40% para todo el 2016.
La situación es así dado que el Gobierno, que le teme a la recesión y sus costos políticos, no defenderá la meta con demasiada fuerza si finalmente se convalidan los incrementos salariales por encima de la misma.
En resumen, la falta de credibilidad de un programa monetario y fiscal consistente determinará que el sendero de inflación esperada para 2016 supere a la de los años anteriores. Sin un plan integral y coraje político, la inflación continuará subiendo en Argentina.
Fuente: http://ar.bastiondigital.com/notas/un-rumbo-incierto#sthash.vi9TztAF.dpuf

De un artículo del economista Mariano Fernández:

Más allá de la discusión entre gradualismo y shock, sin demasiado sentido y dejada de lado por gran parte de la literatura sobre planes de estabilización de los últimos años, queda claro que el gradualismo o shock sin medidas fiscales y monetarias consistentes con un sendero de inflación declinante son, en realidad, un recipiente vacío de contenido.
Hasta el momento, a casi tres meses del cambio de gestión y desaprovechando la euforia inicial por el triunfo, el Gobierno no ha presentado un plan consistente que permita vislumbrar un sendero de inflación decreciente.
La falta de visión de equilibrio general ha llevado al Gobierno, seguramente con buenas intenciones, a eliminar las retenciones, a reducir las de la soja, a proponer una suba discutible del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias, y a la liberación del cepo cambiario, sin considerar que este desfinanciamiento del Estado debería haber tenido, como contrapartida, una sensible reducción en el gasto.
Dentro de este contexto la credibilidad de la meta de inflación para 2016 se comienza a desdibujar, generando incertidumbre entre los agentes económicos que no ven consistencia en las acciones aisladas de un Gobierno que todavía no ha tomado un rumbo claro en materia fiscal y monetaria. La consecuencia de mediano plazo de esto es la parálisis en los proyectos de inversión y la expectativa de que la meta no podrá ser cumplida, por lo que la inflación esperada sube. Además, desde diciembre a la fecha los precios han crecido en términos acumulados alrededor de un 11%, lo que significa que ya hemos alcanzado el 44% de la meta de máxima, proyectada por el Gobierno para un año.
Dado que los agentes son racionales (individuos en general, comerciantes, sindicalistas, empresarios), la inflación que se deduce de este escenario de inconsistencias por parte del Gobierno nos lleva a que el sector privado descuente que la tasa de inflación para 2016 se ubicará en torno al 40%, de no mediar cambios sustanciales y rápidos en materia fiscal.
Considerando este escenario probable y utilizando la teoría de los juegos, podemos inferir que existirían incentivos para que el Gobierno no haga demasiados esfuerzos en cumplir la meta. Analizando las estrategias, tanto del Ministerio de Hacienda como del sector privado, encontramos la existencia de un equilibrio de Nash sin credibilidad. Un equilibrio de Nash se da cuando la estrategia para un jugador es también óptima para el otro jugador y viceversa. De acuerdo a esto la estrategia que resulta en equilibrio es nociva para la economía, pero con menores costos políticos para el Gobierno. Esto implicará que la inflación ronde el 40% para todo el 2016.
La situación es así dado que el Gobierno, que le teme a la recesión y sus costos políticos, no defenderá la meta con demasiada fuerza si finalmente se convalidan los incrementos salariales por encima de la misma.
En resumen, la falta de credibilidad de un programa monetario y fiscal consistente determinará que el sendero de inflación esperada para 2016 supere a la de los años anteriores. Sin un plan integral y coraje político, la inflación continuará subiendo en Argentina.
Fuente: http://ar.bastiondigital.com/notas/un-rumbo-incierto#sthash.vi9TztAF.dpuf

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Toda la vida Argentina tuvo inflación. Sólo M*nem la evitó, y lo hizo a un costo inaceptable. Entonces el problema no está sólo en las políticas económicas, sino también en la estructura económico-productiva que tenemos desde hace dos siglos.

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El problema está en que la clase política no quiere pagar el costo que conlleva eliminar la inflación… No quieren gastar menos de lo que recaudan. Mira bolivia, tenés a evo que es populista y no tienen inflación. Pero el tipo tiene tremenda disciplina en lo fiscal

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Call Moreno boys.

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Gran verdad. Además la disciplina fiscal te quita de encima el problema eterno de la deuda.

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En la Argentina hay inflación desde el segundo gobierno de Perón. Desde ese momento, casi ininterrumpidamente se visualizaron ciclos inflacionarios. Y esto se debe a los crónicos déficit fiscales que se financian con la emisión indiscriminada de moneda local. La sociedad argentina es atípica. Se queja de la inflación, pero quiere seguir consumiendo con subsidio estatal, y para abastecer sus necesidades el Estado debe importar los consumos. En algún momento alguien tiene que pagar la fiesta.

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Es asi, acá las kukas que no pueden ni pisar este thread sin pasar vergüenza se la pasaron una década diciendo los medios hegemónicos, los supermercados, el empresariado… Ya no sabían que inventar para justificar la inflacion…

Bueno, tampoco quitemos la responsabilidad a esos actores, eh… porque la concentración en ciertas ramas de la economía, producción y comercialización viene desde siempre y también colabora. Y el nivel de inversión casi nunca ha ido de la mano del nivel de consumo.

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Si alguien tiene la receta para resolver una inflación de 30% en 90 días, que le den el premio Nobel de Economía. Algunos se olvidan que desde 2007 que tenemos inflación.

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“Exculpo a la nueva administración de cualquier responsabilidad… del camino que tengan que seguir” :lol:

O sea, “haga lo que haga el Mauri, no tiene la culpa” :lol::lol::lol:

Un cara dura importante.

Pero no tiene nada que ver, en todo el mundo son igual de hdps los empresarios supermercados etc y en el 99% de los países la inflación esta controlada… Por favor

Dibuje, maestro.

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Es un orgullo un like de un tipo instrumentado económicamente como vos. Acá podés dar cátedra

Europa es Europa y EEUU es EEUU. En Latinoamérica, cuando hay crecimiento y alto empleo casi siempre hay inflación. Porque casi todo el continente tiene estructuras económicas comunes.

???
Perú, Chile, Paraguay, bolivia, colombia y hasta uruguay tienen controlada la inflación y tienen un crecimiento estable.

Pero no están ni cerca del pleno empleo. Ese es el factor más importante. Y menos de un alto poder adquisitivo del salario.

Probablemente porque es insostenible de este lado del mundo.

Bue la verdad. Ya está vamos con tu lógica. Porque no tomamos deuda para financiar más gasto público ya que estamos? De paso se reduce el desempleo ya que vamos a contratar a todos los que podamos en el estado. Así terminamos, somos un país de cuarta.

que tragedia que haya usuarios que alimenten al estúpido este que realmente se cree un dotado intelectual… madre mía

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