Gallardo rechazó una oferta de 850 mil dólares para jugar seis meses en el fútbol de Qatar porque quiere seguir en River, a pesar de que acá ganará mucho menos.
Hay cosas que el dinero no puede comprar", reza el slogan del plástico más famoso. Y para Marcelo Gallardo hay cosas que ni con dinero ni con la mejor tarjeta se pueden conseguir. Ponerse la camiseta de River, llevar la cinta de capitán, sentirse uno de los referentes del plantel y que los hinchas coreen su nombre, entre otros intangibles, no tienen precio. No los puede cotizar. Tantas son las ganas de seguir viviendo esas sensaciones, que el Muñeco rechazó una oferta muy tentadora a pesar de que todavía no se sentó con Daniel Passarella para negociar su continuidad en Núñez.
La propuesta que recibió el capitán fue concreta y suculenta: 850.000 dólares, coche, casa y pasajes para su familia e hijos para incorporarse inmediatamente y hasta fines de mayo próximo a un club de Qatar que ya había tentado a Juan Román Riquelme. Pero los qataríes se encontraron con la misma respuesta que les dio el 10 de Boca: no. “Marcelo está decidido a quedarse acá porque él quiere seguir jugando en River”, contaron los allegados al Muñeco, el mismo que antes de volver a Núñez también había rechazado una oferta para ir a Emiratos Arabes: “Lo de él no pasa por lo económico. A esta altura de su vida y de su carrera, es una elección que pasa por lo afectivo y lo deportivo”.
Esta postura de Gallardo ante una oferta concreta tan importante lleva a concluir que no dará muchas vueltas para asegurar su continuidad en el equipo de Astrada, de la misma manera que negoció en enero, cuando firmó un contrato que variaba según el porcentaje de partidos que jugara. Aunque en el segundo semestre del año estuvo más afuera que adentro de la cancha (participó en nueve encuentros del Apertura y en uno de la Sudamericana), uno de los primeros pedidos del Jefe a Passarella fue que acordara la renovación del préstamo del capitán, quien más allá de lo futbolístico tiene una preponderancia muy importante en el manejo del grupo. Y el Kaiser --padrino de uno de los hijos de Gallardo y el técnico que hace tres años le dijo que no encajaba en el 4-4-2 que imaginaba para su River-- enseguida le dijo al técnico que cumpliría con ese pedido.
Falta, entonces, que el presidente y el capitán se encuentren en las oficinas del Monumental para arreglar los números (obvio, no serán una traba) y abrochar la continuidad. Porque Gallardo quiere seguir viéndose con la banda roja en el pecho y quiere que el “Muñeeeco” siga retumbando en sus oídos. Esas son cosas que con dinero no se pueden comprar.
Gallardo rechazó una oferta de 850 mil dólares para jugar seis meses en el fútbol de Qatar porque quiere seguir en River, a pesar de que acá ganará mucho menos.
Hay cosas que el dinero no puede comprar", reza el slogan del plástico más famoso. Y para Marcelo Gallardo hay cosas que ni con dinero ni con la mejor tarjeta se pueden conseguir. Ponerse la camiseta de River, llevar la cinta de capitán, sentirse uno de los referentes del plantel y que los hinchas coreen su nombre, entre otros intangibles, no tienen precio. No los puede cotizar. Tantas son las ganas de seguir viviendo esas sensaciones, que el Muñeco rechazó una oferta muy tentadora a pesar de que todavía no se sentó con Daniel Passarella para negociar su continuidad en Núñez.
La propuesta que recibió el capitán fue concreta y suculenta: 850.000 dólares, coche, casa y pasajes para su familia e hijos para incorporarse inmediatamente y hasta fines de mayo próximo a un club de Qatar que ya había tentado a Juan Román Riquelme. Pero los qataríes se encontraron con la misma respuesta que les dio el 10 de Boca: no. “Marcelo está decidido a quedarse acá porque él quiere seguir jugando en River”, contaron los allegados al Muñeco, el mismo que antes de volver a Núñez también había rechazado una oferta para ir a Emiratos Arabes: “Lo de él no pasa por lo económico. A esta altura de su vida y de su carrera, es una elección que pasa por lo afectivo y lo deportivo”.
Esta postura de Gallardo ante una oferta concreta tan importante lleva a concluir que no dará muchas vueltas para asegurar su continuidad en el equipo de Astrada, de la misma manera que negoció en enero, cuando firmó un contrato que variaba según el porcentaje de partidos que jugara. Aunque en el segundo semestre del año estuvo más afuera que adentro de la cancha (participó en nueve encuentros del Apertura y en uno de la Sudamericana), uno de los primeros pedidos del Jefe a Passarella fue que acordara la renovación del préstamo del capitán, quien más allá de lo futbolístico tiene una preponderancia muy importante en el manejo del grupo. Y el Kaiser --padrino de uno de los hijos de Gallardo y el técnico que hace tres años le dijo que no encajaba en el 4-4-2 que imaginaba para su River-- enseguida le dijo al técnico que cumpliría con ese pedido.
Falta, entonces, que el presidente y el capitán se encuentren en las oficinas del Monumental para arreglar los números (obvio, no serán una traba) y abrochar la continuidad. Porque Gallardo quiere seguir viéndose con la banda roja en el pecho y quiere que el “Muñeeeco” siga retumbando en sus oídos. Esas son cosas que con dinero no se pueden comprar.
Así como tuvo el valor de rechazar una oferta de Qatar, debiese tener el mismo convencimiento y poder de decisión para retirarse de River y del fútbol en general.
Era obvio que no se iba a querer ir, si sabe que en River los amiguitos le abalan su bajo rendimiento y su estado físico deplorable.
Podés quererlo o no, te puede gustar o no, pero Gallardo lo hace por amor a River, sino no se explica que un jugador deje pasar una oferta de este tipo a la edad de él. Por más que no esta en condiciones de jugar en la primera de River porque está rotisimo yo valoro el amor que tiene por el club, otros en su momento se fueron a Turquía cuando pudieron.
No creo que sea tan así, allá el futbol esta en expansión pero no es como acá, dicho por jugadores que han jugado en esa liga, Bati, Pisculichi, etc. No lo veo como un argumento para elegir quedarse.
No coincido en nada, justamente Gallardo a esta edad ya esta lleno economicamente, no tiene necesidad de llevar a su familia entera a Qatar.
Si tuviera amor por River, no jugaria mas en el club.