buen pero tenes 19 años, acabas de volver de bariloche y ya esperas sentir el deseo de tener alumnos propios? clases particulares, uno a uno, no es jodido enseñar… tenes que saber explicar y organizarte con los horarios. Y como en todo, vas mejorando con el tiempo. Yo estoy arrancando pero si no es por el boca en boca es muy difícil conseguir alumnos jaja.
Formas de sustentarte tenes varias, la docencia es una obviamente, pero despues podes tirarte mas para el lado de la composición y hacer música para lo que sea (tv, publicidades, radio, cine). Hoy en día está bastante monopolizado el asunto, sobre todo en publicidades, y al principio quizás tengas que hacer bastantes cosas ad honorem. Pero la idea es hacer currículum, por más mínimo que sea cada laburito. Quizás alguien escucha una huevada que hiciste gratis para un trabajo práctico de un pibe que estudia cine por ejemplo y dice ‘ah mirá qué piola, quién te hizo la música?’. Qué se yo, nunca sabes de dónde te va a surgir una oportunidad nueva. Igual no es algo para empezar, como te digo no es que caés a tal agencia y siendo un cuatro de copas le decís ‘mirá, soy compositor, esto es lo que hago, fijate si te sirve’, te van a decir ‘ah sisi gracias’ y tiran el disco al tacho, ni pasa de recepción. Pero buen, a mí me apasiona la música para cine así que lo tengo como objetivo a largo plazo.
Sino tenés la opción de laburar en la industria del entretenimiento (cruceros, hoteles, casinos), tocando con alguna orquesta o big band, tenés que estudiar mucho para dar el nivel porque te audicionan en general. Sino podés ser sesionista para diversos artistas, o tocar en la banda de tal solista en una gira por tal lugar. Pero ahí tenés que hacerte un nombre antes, bastante antes te diría, y tener contactos. Como en cualquier laburo groso digamos, no llegás a gerente sólo por fichar temprano todos los días.
Otra posibilidad es grabar tu musica, distribuirla (no esperes hacer ni dos mangos porque nadie la va a comprar) para que al menos te conozcan. Y buen, arrancar a tocar en bares, plazas, teatros, lo que pinte. Y ver si la pegás, que es lo que veníamos discutiendo.
Hoy en día, con las redes sociales y la facilidad de difundir en formato digital, es muy sencillo hacer que lo que hacés le llegue a muchísima gente, pero la competencia también es demasiado extensa. Si no le das con todo y tratás de aportar algo nuevo, a la gente no le va a interesar lo que haces, por más que toques como barenboim. No pierdas de vista que es un producto, y ese producto necesita un mercado que a su vez lo sostiene el consumidor. Lo del amor al arte es muy relativo, ja.
Si tuviera que tirar porcentajes, desde mi punto de vista, la docencia es el 70% del ingreso del músico promedio. Ponele que otro 20% lo levante tocando habitualmente, y el otro 10% con otro tipo de laburos, más esporádicos. Pero es super variable, depende de cómo te muevas, y qué tan ambicioso seas. Algunos lo único que les importa es saber un montón y enseñar, y terminan laburando en institutos e influenciando a mucha gente. Otros se tiran más para el lado de tocar, y ponen todas las fichas a tocar de lo que sea, donde sea, cuando sea. Y otros prefieren componer, pero no les atrae mucho dar clases o subirse a un escenario. Sea cual sea el camino, el denominador común es el estudio. De última, podés llegar a ser groso enseñando, groso tocando y groso componiendo, ja.
Lo bueno: podés hacer todo eso simultáneamente, y de eso se trata ‘vivir de la música’. No es que tenés un laburo como en una oficina ponele, que te pagan todos los meses, hacés aportes, te enfermás y te pagan igual, tenés un horario fijo, etc. Pero con ese laburo te bancás, digamos. En la música tenés que tener 4 o 5 opciones activas porque ninguna es permanente y si se cae alguna al menos tenés las otras.