El mundo a sus pies: River Plate 1986

El mundo a sus pies: River Plate 1986

[RIGHT]Por Martín Gorojovsky[/RIGHT]

La Copa Intercontinental cumplió 25 ediciones, y el partido de las bodas de plata fue otro duelo entre equipos que nunca la habían jugado.

Después de dos finales perdidas, River Plate, uno de los equipos más grandes de la Argentina, logró por fin ganar la Copa Libertadores, y de paso obtener el primer título internacional de su historia. Lo hizo gracias al equipo armado por Héctor Rodolfo Veira, cuyo derrotero hemos expuesto hace poco.

El Bambino llegó a River luego de los borrascosos años posteriores al fin del ciclo de Ángel Labruna y Norberto Alonso, incluido esa especie de epílogo que fue el Nacional del ’81 con Alfredo Di Stéfano como técnico y Mario Kempes como gran figura. 1982 fue un año gris y en 1983 el Millonario se salvó gracias a los promedios del descenso a la vieja B. La mano comenzó a enderezarse nuevamente en 1984, año en el que Luis Cubilla obtuvo el subcampeonato en el Nacional. Poco después, durante la disputa del Metropolitano del mismo año, arribaba el verborrágico ídolo cuervo.

El equipo armado para el torneo 1985/1986 fue campeón y obtuvo la clasificación a la Libertadores, pero no fue el mismo que jugó la copa, ni su estilo fue igual al desplegado durante aquella campaña. Sin Enzo Francescoli (vendido al fútbol francés) ni Luis Amuchástegui (que llegó a jugar un partido de la Libertadores) el brillo del equipo disminuyó en comparación a lo exhibido en la liga argentina.

Esto no quiere decir en modo alguno que River haya dejado de tener un buen equipo. Conservó a Nery Pumpido en el arco, a Oscar Ruggeri como líder de la defensa, y al Tolo Américo Rubén Gallego como trajinador del mediocampo. Además Alonso recuperó la titularidad ante la merma en el nivel del talentoso Claudio Morresi, y llegaron Nelson Gutiérrez para reforzar la zaga central, y se formó una nueva dupla delantera con Juan Gilberto Funes y Antonio Alzamendi, destinados a ser los héroes de esta historia.

La campaña en la Libertadores arrancó con un grupo a priori bravo. Aparecían en el camino Boca (que había salido quinto en el torneo local, pero había ganado la primera Liguilla Pre-Libertadores) y los equipos uruguayos, Peñarol y Montevideo Wanderers. No obstante lo respetable de los nombres rivales, los dirigidos por Veira arrasaron. Luego de dejar un punto en el debut contra el Xeneize en la Bombonera (empate 1 a 1), ganaron el resto de los partidos, sellando la clasificación dos fechas antes del cierre del grupo.

En semifinales los rivales eran Argentinos Juniors (el vigente campeón) y Barcelona de Guayaquil, que había dado la sorpresa al postergar a los brasileros Coritiba y Bangú (inesperados finalistas del Brasileirao del ’85), además de a su coterráneo Barcelona de Guayaquil. El desarrollo fue parejo y por momentos casi angustioso. El Millonario comenzó con un empate 0 a 0 contra el Bicho, luego goleó de local y de visitante a los ecuatorianos, pero en el cierre Argentinos (que tenía un partido menos) lo venció en el Monumental. El equipo de La Paternal venció luego a Barcelona (que lo había derrotado en Ecuador) y forzó un desempate por el primer puesto, que se jugó en cancha de Vélez. El partido finalizó tras 120 minutos con un mentiroso 0 a 0 y como River había logrado una mejor diferencia de gol en los seis partidos regulares de la semifinal, llegó a su tercera final de Copa Libertadores. Habían pasado 20 años desde la primera y 10 desde la segunda oportunidad en que llegó a dicha instancia.


Duelo de campeones del mundo en semifinales. Ruggeri y Batista, en uno de los partidos entre River y Argentinos Juniors por las semifinales de la Copa Libertadores.

Su rival era el América de Cali, subcampeón vigente. Los colombianos habían vencido en la primera ronda a su clásico rival, Deportivo Cali, y a los chilenos Cobresal y Universidad Católica. En semifinales, también había protagonizado un grupo de disputa apretada contra Olimpia y Bolívar. Entre las figuras del equipo colombiano puede destacarse a Willington Ortiz, a los argentinos Julio César Falcioni, Ricardo Gareca y Carlos Ischia, y al paraguayo Roberto Cabañas.

La primera final se jugó el 22 de octubre de 1986 en Colombia. River fue superior en el trámite y venció por 2 a 1. La ventaja llegó en una ráfaga del primer tiempo. A los 23 minutos Alzamendi envió (casi desde el suelo) un centro rasante al corazón del área del equipo colombiano. Recibió Funes, que aprovechó su poderío físico para aguantar la marca de Enrique Esterilla. El 9 argentino giró, avanzó unos pasos y remató cruzado ante el achique de Falcioni. Tres minutos después, en un tiro libre con barrera, el Beto Alonso eligió hacer un pase en vez de rematar al arco. Abrió hacia la izquierda para Alfaro y éste mandó un centro que Alzamendi bajó con el pie derecho para que Alonso disparase desde la media luna. El tiro entró pegado al poste izquierdo del arco custodiado por el golero argentino. Lo que venía siendo un resultado muy favorable se convirtió simplemente en un buen resultado cuando Cabañas logró el descuento al minuto del complemento. River era candidato ya que definía de local, pero es muy probable que las sombras del ’66 y del ’76 hayan pasado por la cabeza de muchos hinchas.

América de Cali 1: Falcioni; Valencia, Espinosa, Esterilla, Porras; González Aquino, Ischia (Escobar), Cabañas, Ortiz (de Ávila); Gareca, Battaglia. DT: Gabriel Ochoa Uribe.
River 2: Pumpido; Gordillo, Gutiérrez, Ruggeri, Montenegro; H. Enrique, Gallego, Alonso, Alfaro; Alzamendi, Funes. DT: Héctor Rodolfo Veira.
Goles: River: PT: Funes 22′, Alonso 25′. América de Cali: ST: Cabañas 1′.
Estadio: Pascual Guerrero, Cali.
Árbitro: Juan D. Cardelino (Uruguay).

[i]
//youtu.be/DHPbi2mac7Q

Goles de River en la primera final, y algunos comentarios del Bambino Veira y del Beto Alonso.
(Archivo Fox Sports)[/i]

[i]
//youtu.be/UrdSYtuQoB8

El descuento de Cabañas.[/i]


Caudillos y campeones. Gallego y Ruggeri dan la vuelta olímpica en el Monumental.

Una semana más tarde el Monumental albergó la revancha. Fue un partido trabado, en el que River no pasó grandes sustos pero tampoco jugó derrochando lujos. El suspenso terminó a los 24 minutos del segundo tiempo cuando Héctor Enrique se barrió a los pies de Cabañas para quitarle la pelota en el círculo central. En seguida metió un pase para el Búfalo puntano, que esperaba en la puerta del área. Al igual que en Cali, Funes dominó la pelota pese a la marca de tres jugadores rivales, encaró hacia el arco y remató desde la puerta del área al segundo palo de Falcioni. La tercera fue la vencida y por primera vez River conquistó América. Ahora solo faltaba vencer en Japón para cerrar un año perfecto.

River 1: Pumpido; Gordillo, Gutiérrez, Ruggeri, Montenegro (EXP); H. Enrique, Gallego, Alonso, Alfaro; Alzamendi, Funes. DT: Héctor Rodolfo Veira.
América de Cali 0: Falcioni; Valencia, Espinosa, Esterilla, Porras; Aquino, Ischia, Cabañas, Ortiz; Gareca (EXP), Battaglia. DT: Gabriel Ochoa Uribe.
Goles: River: ST: Funes 24′.
Estadio: Monumental (Tomás V. Liberti), Buenos Aires.
Árbitro: José R. Wright (Brasil).

[i]
//youtu.be/YjPEFEhjJfY

El gol de la segunda final y los festejos. (Archivo Fox Sports)[/i]

Su rival europeo fue un equipo que contrarió todos los pronósticos. Se trataba del Steaua de Bucarest, de Rumania, primer equipo de Europa Oriental en ganar la Copa de Campeones. Los balcánicos comenzaban a ver los frutos de una generación de jugadores que alcanzaría cierta notoriedad durante el resto de la década del ’80 y la mayor parte de los ’90, tanto en sus clubes como en la selección, que clasificó a tres mundiales seguidos, cumpliendo en general actuaciones honrosas.

Entre los nombres que pueden sonar conocidos para el público argentino se encuentran Miodrag Belodedici, Marius Lacatus, Gavril Balint e̶l̶ ̶s̶o̶d̶o̶m̶i̶t̶a̶ ̶d̶e̶l̶ ̶g̶o̶l̶ (?), y Ángel Iordanescu. Este último se retiró al terminar la temporada europea y fue el técnico en la final intercontinental de aquel año. La campaña de los carpáticos comenzó con un empate 1 a 1 de visitante contra el Vejle danés. En la revancha la goleada por 4 a 1 significó el pase a octavos de final, donde el rival fue el Honvéd de Budapest. Los magiares se impusieron por 1 a 0 en su casa, pero una vez más los rumanos fueron contundentes en la suya. Otro 4 a 1 fue el saldo de la revancha, junto con la clasificación a cuartos de final. La llave fue piadosa con los todavía dirigidos por Emerich Jenei, dado que el rival era el Kuusysi Lahti finlandés. Los nórdicos sin embargo, vendieron cara la derrota. Consiguieron un empate 0 a 0 en Bucarest, y en la revancha (jugada en Helsinki), los futuros campeones solo se impusieron en la agonía del partido, gracias al gol marcado por Víctor Piturca.

Con el avance de las rondas la dificultad se iba incrementando. En semifinales había que vencer al Anderlecht belga, comandado por el gran Enzo Scifo. Los belgas ganaron el primer partido por 1 a 0, pero en Rumania los locales volvieron a mostrar su fortaleza, y con una goleada por 3 a 0 se metieron en su primera final. Todo parecía indicar que el paseo terminaba allí, puesto que el rival era un peso pesado como el Barcelona. Sin embargo el camino de los catalanes no había estado alfombrado con rosas ni mucho menos.

En la primera ronda vencieron al Sparta de Praga gracias a los goles de visitante, puesto que el marcador global había sido 2 a 2. Del mismo modo habían eliminado al Porto, siendo esta vez un empate de tres goles el tanteador final de la serie, y recién en cuartos sufrieron un poco menos, cuando despacharon a la Juventus, vigente campeona, con un resultado global de 2 a 1. Otra serie empatada (3 a 3) contra el Gotemburgo sueco, tuvo que ser definida por penales, ya que ambos equipos hicieron todos sus goles de local. Los blaugrana tuvieron mejor puntería desde los 12 pasos y el 5 a 4 final los colocó en su segunda final europea, 25 años después de la anterior.

Como había ocurrido en otras ocasiones, la neutralidad del terreno de la final fue relativa. El 7 de mayo de 1986 Barcelona era casi local en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán de Sevilla. Ambos equipos jugaron un partido cerrado que finalizó 0 a 0. El empate se empecinaba incluso en la serie de penales que definió la copa. Barcelona falló cuatro tiros seguidos, y el Steaua fue campeón gracias a que después de que fallaran Mijail Majearu y Laszlo Boloni en los dos primeros tiros, Lacatus y Balint convirtieron sus ejecuciones y llevaron la copa al este de la Cortina de Hierro.

La final del mundo, jugada el 14 de diciembre de 1986 en el Estadio Nacional de Tokio, no quedó en la historia por su nivel de juego precisamente. Ambos equipos buscaron ganar el partido, pero al mismo tiempo se cuidaron de regalarse en defensa, con lo cual el vuelo del encuentro fue moderado. La primera situación clara la tuvo el Steaua a los 16 minutos, cuando fue anulado un gol de Belodedici a instancias del juez de línea. El asistente vio que el último rebote de la confusa jugada había pegado en la pierna de un jugador europeo y por ello anuló el tanto. Poco tiempo después llegó el gol que definió el partido.

Alonso sorprendió ejecutando rápidamente un tiro libre en tres cuartos de cancha y habilitó a Alzamendi. El uruguayo remató suave y a ras del piso, pero la pelota pegó en la base del poste. Sin embargo el rebote hizo una carambola contra el cuerpo del arquero Dumitru Stingaciu, favoreciendo al delantero oriental, que de cabeza empujó la pelota al fondo de la red. El resto del partido transcurrió entre la mayor posesión de pelota por parte de los rumanos, la buena actuación del arquero y la defensa de River, y los amagues del Millonario de liquidar el pleito de contragolpe. A pesar de la chatura general del desarrollo cada equipo llegó a tener alguna otra oportunidad clara de gol.
El segundo tiempo empezó con susto para River. A los 5 minutos Piturca marró un disparó a la salida de un córner cuando Pumpido estaba vencido en el suelo. River por su parte dispuso de una jugada de contragolpe que inició Alfaro desde el cuarto de cancha. Con un preciso pase entre líneas jugó para Alzamendi que aprovechó su velocidad para desbordar y mandar el célebre “centro de la muerte”. El propio Alfaro remató al arco, pero salvó Stingaciu con los pies. Finalmente el tiempo se cumplió y River fue campeón del mundo por primera vez. Había saldado una deuda grande con la historia, y no lo hizo con lo justo sino con intereses. (Aquí el partido completo, con la genial idea (?) de meter una tanda justo en el momento del gol.)

River 1: Pumpido; Gordillo, Gutiérrez, Ruggeri, Montenegro; H. Enrique, Gallego, Alfaro (ST 23′ Sperandio); Alonso; Alzamendi, Funes. DT: Héctor Rodolfo Veira.
Steaua de Bucarest: Stingaciu; Iovan, Belodedici, Bumbescu, Weissenbacher; Barbulescu (ST 15′ Majearu), Stoica, Balan, Balint; Lacatus, Piturca. DT: Ángel Iordanescu.
Goles: River: PT: Alzamendi 28′.
Estadio: Nacional, Tokio.
Árbitro: José Luis Martínez Bazán (Uruguay).

[i]
//youtu.be/sCDYSeBWSCY

Resumen del partido en Tokio.[/i]

Era además la tercera final consecutiva jugada por un equipo argentino. Sin embargo, tendrían que pasar ocho años para que un conjunto oriundo de nuestras pampas llegase nuevamente a Japón. Claro que como decimos siempre en este párrafo, esa es otra historia.

Fuente: La Redó


Que lindo es leer estas cosas en estos momentos. Si algun grande (?) tiene alguna anécdota que la cuente :mrgreen:

El mundo a sus pies: River Plate 1986

[RIGHT]Por Martín Gorojovsky[/RIGHT]

La Copa Intercontinental cumplió 25 ediciones, y el partido de las bodas de plata fue otro duelo entre equipos que nunca la habían jugado.

Después de dos finales perdidas, River Plate, uno de los equipos más grandes de la Argentina, logró por fin ganar la Copa Libertadores, y de paso obtener el primer título internacional de su historia. Lo hizo gracias al equipo armado por Héctor Rodolfo Veira, cuyo derrotero hemos expuesto hace poco.

El Bambino llegó a River luego de los borrascosos años posteriores al fin del ciclo de Ángel Labruna y Norberto Alonso, incluido esa especie de epílogo que fue el Nacional del ’81 con Alfredo Di Stéfano como técnico y Mario Kempes como gran figura. 1982 fue un año gris y en 1983 el Millonario se salvó gracias a los promedios del descenso a la vieja B. La mano comenzó a enderezarse nuevamente en 1984, año en el que Luis Cubilla obtuvo el subcampeonato en el Nacional. Poco después, durante la disputa del Metropolitano del mismo año, arribaba el verborrágico ídolo cuervo.

El equipo armado para el torneo 1985/1986 fue campeón y obtuvo la clasificación a la Libertadores, pero no fue el mismo que jugó la copa, ni su estilo fue igual al desplegado durante aquella campaña. Sin Enzo Francescoli (vendido al fútbol francés) ni Luis Amuchástegui (que llegó a jugar un partido de la Libertadores) el brillo del equipo disminuyó en comparación a lo exhibido en la liga argentina.

Esto no quiere decir en modo alguno que River haya dejado de tener un buen equipo. Conservó a Nery Pumpido en el arco, a Oscar Ruggeri como líder de la defensa, y al Tolo Américo Rubén Gallego como trajinador del mediocampo. Además Alonso recuperó la titularidad ante la merma en el nivel del talentoso Claudio Morresi, y llegaron Nelson Gutiérrez para reforzar la zaga central, y se formó una nueva dupla delantera con Juan Gilberto Funes y Antonio Alzamendi, destinados a ser los héroes de esta historia.

La campaña en la Libertadores arrancó con un grupo a priori bravo. Aparecían en el camino Boca (que había salido quinto en el torneo local, pero había ganado la primera Liguilla Pre-Libertadores) y los equipos uruguayos, Peñarol y Montevideo Wanderers. No obstante lo respetable de los nombres rivales, los dirigidos por Veira arrasaron. Luego de dejar un punto en el debut contra el Xeneize en la Bombonera (empate 1 a 1), ganaron el resto de los partidos, sellando la clasificación dos fechas antes del cierre del grupo.

En semifinales los rivales eran Argentinos Juniors (el vigente campeón) y Barcelona de Guayaquil, que había dado la sorpresa al postergar a los brasileros Coritiba y Bangú (inesperados finalistas del Brasileirao del ’85), además de a su coterráneo Barcelona de Guayaquil. El desarrollo fue parejo y por momentos casi angustioso. El Millonario comenzó con un empate 0 a 0 contra el Bicho, luego goleó de local y de visitante a los ecuatorianos, pero en el cierre Argentinos (que tenía un partido menos) lo venció en el Monumental. El equipo de La Paternal venció luego a Barcelona (que lo había derrotado en Ecuador) y forzó un desempate por el primer puesto, que se jugó en cancha de Vélez. El partido finalizó tras 120 minutos con un mentiroso 0 a 0 y como River había logrado una mejor diferencia de gol en los seis partidos regulares de la semifinal, llegó a su tercera final de Copa Libertadores. Habían pasado 20 años desde la primera y 10 desde la segunda oportunidad en que llegó a dicha instancia.


Duelo de campeones del mundo en semifinales. Ruggeri y Batista, en uno de los partidos entre River y Argentinos Juniors por las semifinales de la Copa Libertadores.

Su rival era el América de Cali, subcampeón vigente. Los colombianos habían vencido en la primera ronda a su clásico rival, Deportivo Cali, y a los chilenos Cobresal y Universidad Católica. En semifinales, también había protagonizado un grupo de disputa apretada contra Olimpia y Bolívar. Entre las figuras del equipo colombiano puede destacarse a Willington Ortiz, a los argentinos Julio César Falcioni, Ricardo Gareca y Carlos Ischia, y al paraguayo Roberto Cabañas.

La primera final se jugó el 22 de octubre de 1986 en Colombia. River fue superior en el trámite y venció por 2 a 1. La ventaja llegó en una ráfaga del primer tiempo. A los 23 minutos Alzamendi envió (casi desde el suelo) un centro rasante al corazón del área del equipo colombiano. Recibió Funes, que aprovechó su poderío físico para aguantar la marca de Enrique Esterilla. El 9 argentino giró, avanzó unos pasos y remató cruzado ante el achique de Falcioni. Tres minutos después, en un tiro libre con barrera, el Beto Alonso eligió hacer un pase en vez de rematar al arco. Abrió hacia la izquierda para Alfaro y éste mandó un centro que Alzamendi bajó con el pie derecho para que Alonso disparase desde la media luna. El tiro entró pegado al poste izquierdo del arco custodiado por el golero argentino. Lo que venía siendo un resultado muy favorable se convirtió simplemente en un buen resultado cuando Cabañas logró el descuento al minuto del complemento. River era candidato ya que definía de local, pero es muy probable que las sombras del ’66 y del ’76 hayan pasado por la cabeza de muchos hinchas.

América de Cali 1: Falcioni; Valencia, Espinosa, Esterilla, Porras; González Aquino, Ischia (Escobar), Cabañas, Ortiz (de Ávila); Gareca, Battaglia. DT: Gabriel Ochoa Uribe.
River 2: Pumpido; Gordillo, Gutiérrez, Ruggeri, Montenegro; H. Enrique, Gallego, Alonso, Alfaro; Alzamendi, Funes. DT: Héctor Rodolfo Veira.
Goles: River: PT: Funes 22′, Alonso 25′. América de Cali: ST: Cabañas 1′.
Estadio: Pascual Guerrero, Cali.
Árbitro: Juan D. Cardelino (Uruguay).

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//youtu.be/DHPbi2mac7Q

Goles de River en la primera final, y algunos comentarios del Bambino Veira y del Beto Alonso.
(Archivo Fox Sports)[/i]

[i]
//youtu.be/UrdSYtuQoB8

El descuento de Cabañas.[/i]


Caudillos y campeones. Gallego y Ruggeri dan la vuelta olímpica en el Monumental.

Una semana más tarde el Monumental albergó la revancha. Fue un partido trabado, en el que River no pasó grandes sustos pero tampoco jugó derrochando lujos. El suspenso terminó a los 24 minutos del segundo tiempo cuando Héctor Enrique se barrió a los pies de Cabañas para quitarle la pelota en el círculo central. En seguida metió un pase para el Búfalo puntano, que esperaba en la puerta del área. Al igual que en Cali, Funes dominó la pelota pese a la marca de tres jugadores rivales, encaró hacia el arco y remató desde la puerta del área al segundo palo de Falcioni. La tercera fue la vencida y por primera vez River conquistó América. Ahora solo faltaba vencer en Japón para cerrar un año perfecto.

River 1: Pumpido; Gordillo, Gutiérrez, Ruggeri, Montenegro (EXP); H. Enrique, Gallego, Alonso, Alfaro; Alzamendi, Funes. DT: Héctor Rodolfo Veira.
América de Cali 0: Falcioni; Valencia, Espinosa, Esterilla, Porras; Aquino, Ischia, Cabañas, Ortiz; Gareca (EXP), Battaglia. DT: Gabriel Ochoa Uribe.
Goles: River: ST: Funes 24′.
Estadio: Monumental (Tomás V. Liberti), Buenos Aires.
Árbitro: José R. Wright (Brasil).

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//youtu.be/YjPEFEhjJfY

El gol de la segunda final y los festejos. (Archivo Fox Sports)[/i]

Su rival europeo fue un equipo que contrarió todos los pronósticos. Se trataba del Steaua de Bucarest, de Rumania, primer equipo de Europa Oriental en ganar la Copa de Campeones. Los balcánicos comenzaban a ver los frutos de una generación de jugadores que alcanzaría cierta notoriedad durante el resto de la década del ’80 y la mayor parte de los ’90, tanto en sus clubes como en la selección, que clasificó a tres mundiales seguidos, cumpliendo en general actuaciones honrosas.

Entre los nombres que pueden sonar conocidos para el público argentino se encuentran Miodrag Belodedici, Marius Lacatus, Gavril Balint e̶l̶ ̶s̶o̶d̶o̶m̶i̶t̶a̶ ̶d̶e̶l̶ ̶g̶o̶l̶ (?), y Ángel Iordanescu. Este último se retiró al terminar la temporada europea y fue el técnico en la final intercontinental de aquel año. La campaña de los carpáticos comenzó con un empate 1 a 1 de visitante contra el Vejle danés. En la revancha la goleada por 4 a 1 significó el pase a octavos de final, donde el rival fue el Honvéd de Budapest. Los magiares se impusieron por 1 a 0 en su casa, pero una vez más los rumanos fueron contundentes en la suya. Otro 4 a 1 fue el saldo de la revancha, junto con la clasificación a cuartos de final. La llave fue piadosa con los todavía dirigidos por Emerich Jenei, dado que el rival era el Kuusysi Lahti finlandés. Los nórdicos sin embargo, vendieron cara la derrota. Consiguieron un empate 0 a 0 en Bucarest, y en la revancha (jugada en Helsinki), los futuros campeones solo se impusieron en la agonía del partido, gracias al gol marcado por Víctor Piturca.

Con el avance de las rondas la dificultad se iba incrementando. En semifinales había que vencer al Anderlecht belga, comandado por el gran Enzo Scifo. Los belgas ganaron el primer partido por 1 a 0, pero en Rumania los locales volvieron a mostrar su fortaleza, y con una goleada por 3 a 0 se metieron en su primera final. Todo parecía indicar que el paseo terminaba allí, puesto que el rival era un peso pesado como el Barcelona. Sin embargo el camino de los catalanes no había estado alfombrado con rosas ni mucho menos.

En la primera ronda vencieron al Sparta de Praga gracias a los goles de visitante, puesto que el marcador global había sido 2 a 2. Del mismo modo habían eliminado al Porto, siendo esta vez un empate de tres goles el tanteador final de la serie, y recién en cuartos sufrieron un poco menos, cuando despacharon a la Juventus, vigente campeona, con un resultado global de 2 a 1. Otra serie empatada (3 a 3) contra el Gotemburgo sueco, tuvo que ser definida por penales, ya que ambos equipos hicieron todos sus goles de local. Los blaugrana tuvieron mejor puntería desde los 12 pasos y el 5 a 4 final los colocó en su segunda final europea, 25 años después de la anterior.

Como había ocurrido en otras ocasiones, la neutralidad del terreno de la final fue relativa. El 7 de mayo de 1986 Barcelona era casi local en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán de Sevilla. Ambos equipos jugaron un partido cerrado que finalizó 0 a 0. El empate se empecinaba incluso en la serie de penales que definió la copa. Barcelona falló cuatro tiros seguidos, y el Steaua fue campeón gracias a que después de que fallaran Mijail Majearu y Laszlo Boloni en los dos primeros tiros, Lacatus y Balint convirtieron sus ejecuciones y llevaron la copa al este de la Cortina de Hierro.

La final del mundo, jugada el 14 de diciembre de 1986 en el Estadio Nacional de Tokio, no quedó en la historia por su nivel de juego precisamente. Ambos equipos buscaron ganar el partido, pero al mismo tiempo se cuidaron de regalarse en defensa, con lo cual el vuelo del encuentro fue moderado. La primera situación clara la tuvo el Steaua a los 16 minutos, cuando fue anulado un gol de Belodedici a instancias del juez de línea. El asistente vio que el último rebote de la confusa jugada había pegado en la pierna de un jugador europeo y por ello anuló el tanto. Poco tiempo después llegó el gol que definió el partido.

Alonso sorprendió ejecutando rápidamente un tiro libre en tres cuartos de cancha y habilitó a Alzamendi. El uruguayo remató suave y a ras del piso, pero la pelota pegó en la base del poste. Sin embargo el rebote hizo una carambola contra el cuerpo del arquero Dumitru Stingaciu, favoreciendo al delantero oriental, que de cabeza empujó la pelota al fondo de la red. El resto del partido transcurrió entre la mayor posesión de pelota por parte de los rumanos, la buena actuación del arquero y la defensa de River, y los amagues del Millonario de liquidar el pleito de contragolpe. A pesar de la chatura general del desarrollo cada equipo llegó a tener alguna otra oportunidad clara de gol.
El segundo tiempo empezó con susto para River. A los 5 minutos Piturca marró un disparó a la salida de un córner cuando Pumpido estaba vencido en el suelo. River por su parte dispuso de una jugada de contragolpe que inició Alfaro desde el cuarto de cancha. Con un preciso pase entre líneas jugó para Alzamendi que aprovechó su velocidad para desbordar y mandar el célebre “centro de la muerte”. El propio Alfaro remató al arco, pero salvó Stingaciu con los pies. Finalmente el tiempo se cumplió y River fue campeón del mundo por primera vez. Había saldado una deuda grande con la historia, y no lo hizo con lo justo sino con intereses. (Aquí el partido completo, con la genial idea (?) de meter una tanda justo en el momento del gol.)

River 1: Pumpido; Gordillo, Gutiérrez, Ruggeri, Montenegro; H. Enrique, Gallego, Alfaro (ST 23′ Sperandio); Alonso; Alzamendi, Funes. DT: Héctor Rodolfo Veira.
Steaua de Bucarest: Stingaciu; Iovan, Belodedici, Bumbescu, Weissenbacher; Barbulescu (ST 15′ Majearu), Stoica, Balan, Balint; Lacatus, Piturca. DT: Ángel Iordanescu.
Goles: River: PT: Alzamendi 28′.
Estadio: Nacional, Tokio.
Árbitro: José Luis Martínez Bazán (Uruguay).

[i]
//youtu.be/sCDYSeBWSCY

Resumen del partido en Tokio.[/i]

Era además la tercera final consecutiva jugada por un equipo argentino. Sin embargo, tendrían que pasar ocho años para que un conjunto oriundo de nuestras pampas llegase nuevamente a Japón. Claro que como decimos siempre en este párrafo, esa es otra historia.

Fuente: La Redó


Que lindo es leer estas cosas en estos momentos. Si algun grande (?) tiene alguna anécdota que la cuente :mrgreen:

No superaba los 6 años…mucho recuerdo no tengo…

Los últimos segundos del último video son geniales, me emocionaron.

Que lindo thread. Es emocionante ver todo esto, nuestra historia.
Hasta putié a Alfaro en el minuto 1:13 :mrgreen:

Que mierda nos paso ?¨

Cuando el relator dice al final “River…” y no le salen las palabras si no te emocionás sos bostero :mrgreen:

yo tenía 2 años…

Esta final fue un cuento de hadas al lado de lo que había sido el partido con Argentinos en cancha de Vélez. Para colmo ese partido con el bicho no fue en vivo. No saben lo que fue estar pegadito a una radio escuchando como nos cascoteaban el rancho :confused::confused::confused: Recuerdo a mi vieja diciéndome, “No comés Ariel?” … No me pasaba ni la gaseosa. :lol::lol::lol:

Lindos recuerdos.

Que genio la avivada del Beto… pase clinico en milisegundos.

Completo con el rival que nos tocó en la final de la intercontinental.

Acá la final por penales con el Barcelona.

//youtu.be/qv03aBrqkj0

Duckadam! Que pedazo de arquero! No podés atajar los 4 penales de una final :lol::lol::lol: Para su desgracia tuvo un problema de salud después de esa final que no le permitió estar contra River.


Acá la semi con el Anderlecht que ganan 3 a 0, luego de perder la ida 1 a 0

//youtu.be/nWM32MM9kMI

El Barcelona jugó la otra Semi con el Gotemburgo de Suecia. Perdió 0-3, ganó la vuelta 3-0 y pasó por penales.

Donde estaban los otros grandes de Europa?

Por Alemania esa copa la jugó el Bayern Munich ( con Rummenigge, Augenthaler, Pfaff - el arquero belga - ). Justamente lo sacó el Anderlecht equipo en el jugaba Enzo Scifo y algunos mundialistas de Bélgica en el mundial 86. Era un buen momento del fútbol belga.

Por Italia jugaba la Juve. Lo sacó el Barcelona en cuartos de final. También participó el Verona con nenes como Preben Larsen-Elkjaer y Briegel.

Por Inglaterra debió participar el Everton pero no lo hizo por la suspensión a los clubes ingleses.

Porto eliminó al Ajax en primera ronda y mas tarde cayó ante el Barcelona.

Me acuerdo que el partido era bastante temprano y me lleve la tele a mi pieza para no despertar a los demas.

Fue un partido muy aburrido y River jugo horrible pero la jugada del beto fue genial y lso agarro dormidos a los rumanos.

Grite muchsimo ese gol y parecia el comienzo de una larga cosecha de triunfos,pero lamentablmente duro poco.

No puedo vivir más del recuerdo.

Reconstruyan River hijos de puta!!!

Mira esos nombres, uno solo tenia mas huevos que todo el River de hoy junto.
Que tristeza, hoy nos tenemos que bancar que nos gane o empate cualquier equipo ignoto de la Z, en el ultimo minuto, por pecho frios, o que en la ultima jugada del partido mas importante del año se pongan a hacer toquecito corto, y Ponzio meter un cambio de frente a nadie en vez de tirarla al area.

No debemos dejar de reconocer a los rivales derrotados. El Steaua fue un gran equipo que en los 3 años siguientes llegó 2 veces a semis y la otra a la final, es decir en 4 años consecutivos salió una vez campeón, otra sub y dos semis de champions. El América de Cali metió 3 finales consecutivas de la Libertadores y el único que le ganó en 2 partidos fue River. En ese momento se jugaba tercer partido a igualdad de puntos y la diferencia de gol sólo contaba al final del suplementario del tercer partido. Con el enorme Argentinos del '85 fue 1-0 y 0-1 y fueron a penales al empatar el tercer partido y con Peñarol pierde increíblemente. La diferencia de gol lo favorecía al conjunto colombiano y Peñarol mete el gol en el minuto 120 del tercer partido. Con las reglas actuales el América de Cali hubiera sido el campeón de 1987 y primer campeón de ese país.

La única “deuda” de ese River fue no derrotar a Argentinos en la copa, aunque unos meses antes había ganado un épico 5-4 por el campeonato local.

Otra estadística que no sé si ha repetido, River obtuvo el 100% de los puntos disputados contra equipos extranjeros en esa copa.

Por último, Almeyda dejate de joder y jugá con titulares la copa, esto es River!

Que grandes que somos.

el partido fue temprano, fue a las 12 de las noche .sabado y despues sali a festejar


[quote=“Ariel_Santillan, post:9, topic:98431”]

Esta final fue un cuento de hadas al lado de lo que había sido el partido con Argentinos en cancha de Vélez. Para colmo ese partido con el bicho no fue en vivo. No saben lo que fue estar pegadito a una radio escuchando como nos cascoteaban el rancho :confused::confused::confused: Recuerdo a mi vieja diciéndome, “No comés Ariel?” … No me pasaba ni la gaseosa. :lol::lol::lol:

Lindos recuerdos
[/QUOTE] el aprtido con arg. en velez fue tremendo , la primera media vuelta de funes y la valancha mas grande q vivi y vi, estuve en el aire sin tocar los escalones todoel partido … nos bailaron ,tiro de checho en los palos , nery figura , y los centrales y alzamendi y funes q dupla por DIOS

Todos los dias imagino levantar alguna vez la copa esta de nuevo , que lindo seria por favor …

y FALOPA CENTURION ,nadie lo menciona , el goleador de la copa ,HONOR Y GLORIA AL GRANFALOPA CENTURION

fotos del partido contra arg. jrs. , finales etc