Se cumplieron 6 horas de juego en la temporada. A pesar de que no sea un tiempo considerable sirve para empezar a reconocer en el equipo de qué manera se ha sabido desenvolver en varios de los aspectos del juego.
Este River, hasta el momento, ha sido un equipo raro para la retina del hincha, mostrándonos atributos impensados y dejándonos en deuda con algunas situaciones en las que esperamos mucho más. Desde los resultados, mejor imposible, pero haciendo un análisis global del juego sin lugar a dudas esta más completa la columna del debe que la del haber. Marcando algunos conceptos puntuales:
-Solidez: La característica que resalta más en el haber. Un triángulo compuesto entre zagueros y arquero que engalana a la prestancia y a la tranquilidad defensiva. Laterales más atentos en la cobertura de sus espaldas y un Almeyda que ya no arriesga tanto en esa innecesaria presión a 40 metros de los centrales. Ojo, a River le llegan, eso es indudable, pero hay una sensación de que los obstáculos que le promueve al rival para su progreso ofensivo constan de más herramientas y de más calidad, lo que conlleva a otorgar más dificultad al equipo contrario en la búsqueda de los espacios.
-Desequilibrio individual: Aca aparece una de las rarezas de éste equipo. Defensivamente, sus individualidades son desequilibrantes en su función, han sido en gran parte de los 4 partidos superiores a sus rivales, tanto en el frente terrestre como en el aéreo. ¿Pero en los intérpretes ofensivos qué pasa? ¿Es sólo un problema de rendimientos personales? En parte sí, pero hay una sensación de mal aprovechamiento e mala capacidad de invasión de los alrededores del arco ajeno. Veo a un Funes Mori solitario y batallador, más que acompañado y abastecido. Veo que Affranchino y Pereyra tiran como mucho una diagonal por partido para romper la monotonía. Veo que Arano le sigue teniendo mucho respeto al campo contrario. Veo imprecisión en el toqueteo corto. Veo malas decisiones y peores resoluciones a la hora de la gambeta, no encuentro a nadie que pueda sacarse de encima a uno o dos rivales. Hoy, es solo una alarma, que puede convertirse en preocupación si no se elevan las habilidades técnicas.
-Decisiones técnicas/tácticas del entrenador: Hay de todo aca. De las buenas, promoviendo a una identidad y haciendo mucho hincapié en tomar riesgos, en no cerrarse en una sola manera de plantear un dibujo, y en trabajar más de lo que yo esperaba en aspectos referidos al rival, no solo en pelotas detenidas sino cuando la posesión del balón es nuestra. Y de las malas, sobre todo a la hora de tratar de cambiarle la cara al equipo desde las sustituciones. Elegir Otro aspecto que no me termina de cerrar es su lectura a la hora de emparejar un trámite o de cerrar una persiana cuando haga falta. River pelea un descenso antes de pelear un torneo. Hoy terminó saliendo bien, pero faltando 10 o 15 minutos había que promover no perder el punto importantísimo que estábamos cosechando.
-Volumen de juego: En líneas generales, nulo. Vacío. Falto de creatividad. Carente de simpleza. Con éste rendimiento de Buonanotte y con la falta de cambio de ritmo que esta aportando Ortega es imposible generar creación y no caer siempre en el embudo de la confusión. River necesita más rebeldía, más triangulación, más sorpresa de movimientos. No siempre se tiene que jugar corto y horizontal para promover el progreso, porque te pasa lo de hoy, que con un buen pressing en un estadio de cortas dimensiones, terminás participando siempre de espaldas.
-Compromiso/actitud/convencimiento: Totalmente positivos. Creo que los 4 partidos mostraron un escenario similar para poner a prueba nuestro carácter. Estábamos acostumbrados a papelones futbolísticos, a no ganar los puntos que habíamos conseguido en el correr del encuentro o a perder los que habíamos tratado de defender. Hoy parece que hay un renacer en la mentalidad, una vuelta de tuerca en la madurez anímica de los jugadores, una concentración acorde para un equipo que tiene que salir de puestos de descenso y que no tiene márgenes de error.
Jugando muy por debajo de las expectativas, River lidera el torneo en soledad y se han conseguido el 90% de los puntos en disputa. No hay mejor aliciente que ese de cara a la búsqueda del progreso y la evolución futbolística que con el correr de los partidos tiene que aparecer de una vez por todas.