No tiene nada que ver el vínculo porque sigue siendo habiendo una relación “de clase”.
Es como decirle jodiendo al jefe que para qué te van a aumentar si viene otro, más o menos. Yo no toco ni en joda esos temas y sino, escucho y no digo nada, cambio de tema.
Ellas fantasean mucho con eso, pero a la hora de la realidad no son tan exigentes como aparentan. Conocí un montón de minas (amigas, familiares o minas con las que estuve) que se cansaban de hablar de sus preferencias en cuanto a la altura de los vagos y después te caían a los lugares con el primer gnomo que les pareciera simpático. Creo que con esto, como en casi todo, a las mujeres siempre hay que prestarles mucha más atención a lo que hacen que a lo que dicen.