El Apertura de River: Crónica de una aventura superada

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Objetivo cumplido y hasta superado en cantidad de puntos. Refuerzos que se tornaron decisivos para la mejora del funcionamiento colectivo del equipo. Columna vertebral prácticamente armada de cara al segundo semestre. Se perdió solamente ante un rival directo y en condición de visitante. Obtención del superclásico de manera inobjetable. Nos hicimos fuertes en casa, exceptuando el 0-4 del último partido, y ya los rivales dieron señales un poco más claras de jugarnos con más temores y respetos en nuestro reducto. Conseguimos 13 puntos en condición de visitante, concluyendo con un glorioso 7/9…

Realmente no nos podemos quejar. Brindaremos en las fiestas con una leve sonrisa, con aires de optimismo y con la satisfacción de haber cumplido la primera parte del pacto de manera ajustada desde los tiempos, pero justa desde la justicia. No suelen ir de la mano el hecho de estar siete juegos sin ganar y al mismo tiempo la obtención de 31 puntos, coronándonos además como subcampeones dentro de los equipos que en el fútbol argentino actual juegan por el tercer puesto. River tuvo muchos méritos para conseguir su fin. Nadie le regaló nada, todo lo contrario, y solo fue superado por quienes la lógica y los papeles previos enunciaban.

Terminamos consiguiendo una especie de hazaña casi que heroica/milagrosa, por lo gloriosa, por lo titánica que es esta nueva pelea de los promedios que nos toca de cerca como nunca antes y por la manera en la que sucedieron los hechos sobre el final

El raro pero feliz Torneo Apertura Riverplatense claramente se divide en tercios:

  • El primero, de la fecha 1 a la 6. Una época futbolística en la que habíamos encontrado solidez defensiva y efectividad ofensiva. Dos atributos que resultaban olvidados para nuestras retinas y más aún plasmados en conjunto. Hubo un poco de fortuna, como en aquella última arremetida ante Tigre, mezclado con algo de jerarquía individual para aparecer en momentos clave, como aquella tapada de Carrizo a Silvera.

Funes Mori fue sin lugar a dudas fue el jugador más desequilibrante de este tramo, con sus cuatro goles y aquella asistencia en Parque Patricios. Si bien el resto de su torneo fue muy malo, no debemos olvidar lo trascendental que resultó ser en el comienzo. Empezaba a aparecer Román con una sólida actuación en La Paternal, mientras que Pavone se ponía a punto. El equipo no tenía volumen de juego salvo pasajes esporádicos, pero se esperaba que eso llegue con el rodaje y el correr de los partidos.

En un abrir y cerrar de ojos le habíamos limado 9 puntos a Tigre en 21 días, y otros tantos a Huracán y GELP. Perdimos el partido lógico y esperable en los papeles, siendo superados claramente por un Vélez que nos dio un pequeño baño de realidad y nos bajó un poco los humos y las expectativas del comienzo, mostrándonos que nuestro máximo camino posible debía ser en nuestros pensamientos el de mantener la categoría y no el de pelear el torneo hasta el final. La victoria ante Arsenal puso la vara de puntos muy alta

  • El segundo, de la fecha 7 a la 13. El nudo del torneo nos terminó anudando completamente hasta llegar a enloquecernos. La nefasta racha empezó con dos señales muy feas: Por un lado, venirnos de Rosario sin nada en los bolsillos después de haber conseguido la mejor actuación futbolística en lo que iba del torneo, y después, aquel cabezazo fatídico de Caneo que volvió a traer los fantasmas a las cabezas de todos nosotros, acompañado de la lesión de Almeyda que ponía en jaque la solidez y concentración defensiva mostrada hasta ese momento.

Cappa por aquellos tiempos ya comenzaba a dar sus primeros signos de enloquecimiento y se mandó su primer gran macana imperdonable: excluir a Ferrero de la defensa para sostener su caprichosa línea de cuatro con laterales que no marcan. En contrapunto, tuvo la buena decisión de asignarle un puesto y un lugar a Lamela dentro del once inicial, un jugador que por características y desequilibrio individual, debía ser titular indiscutido. Lo limitó en el carril, sin brindarle demasiadas libertades, pero supo sacarle buena parte de su jugo y fue una apuesta que le hubiese salido redonda si no lo hubiese excluído en dos entretiempos cuando era la figura de la cancha, sumado a que dejaba otros nombres propios como el de Ortega que se arrastraba en los segundos tiempos.

El encuentro con GELP marca el momento del quiebre, tanto en el equipo, como en la cabeza del entrenador, como en la paciencia de la gente. Había sensación muy clara de pérdida de brújula y de a poco se comenzaba a estirar una agonía que desencadenaría en el fín de un ciclo. Empezaron a sucederse los empates, algunos por impericia futbolística nuestra, otros por inolvidables sucesos como aquel robo a mano armada de FB. El fracaso futbolístico ya era un hecho y el equipo, sin líderes ni voces de mando dentro de la cancha exceptuando a Carrizo, se iba cayendo a pedazos hasta tocar fondo en Floresta. Impensada manera de fracasar y sobre todo de ponerle fin al fracaso. Un esquema mezquino y un equipo entregado y sin alma, que solo nos traía reminiscencias de las épocas de Simeone, Astrada o Gorosito. River había tocado fondo en un momento bisagra de la temporada, donde ya el paso en falso no se podía seguir estirando ni siquiera por una semana más.

  • El tercero, de la fecha 14 a la 19: Período en el que, de buenas a primeras, increíblemente renace una especie de Belle Epoque Riverplatense que estaba sepultada en el cajón de los recuerdos. Cosechamos y disfrutamos en menos de un mes lo mejor de los últimos tres años. Viendo el fixture y el contexto deportivo, a lo máximo que aspirábamos en las manos de López era a terminar decorosamente el torneo saliendo lo mejor que se pueda de todos los desafíos importantes que había por delante, y de esta manera dejar entreabierta la puerta de una posible salvación con un gran Clausura de campaña de campeón.

Pero sin esperarlo llegó ese tan ansiado y necesario golpe de timón. JJ trajo en su mochila de años en el Club la suficiente capacidad e inteligencia para inculcarles a los jugadores el mensaje realista que ameritaba la situación, tanto desde las palabras como desde lo táctico/estratégico dentro del campo. Se reestructuró el equipo desde atrás hacia delante, se unieron y compactaron las líneas para disminuir los errores, se encontraron sociedades defensivas que potenciaron el andamiaje y de una vez por todas se pensaron los partidos en base a las necesidades, priorizando el hecho de jugar con resultados favorables, como algún empate en condición de visitante, que para esta lucha sirve y mucho.

El superclásico fue la inyección de contagio certera para sacar la cabeza del agua, y de allí en más, supimos como amoldarnos de la mejor manera a cada escenario, desafío y situación que tuvimos por delante. La pasamos mal en el final ante Olimpo y sacamos en Santa Fe un partido irrepetible, es cierto, pero se notaba en los jugadores ese click de madurez, concentración y convencimiento necesario para sacar adelante la situación. Quedará la mancha fea de aquella tarde ante Estudiantes, donde por única vez se equivocaron las formas, y que deberá estar siempre presente en la memoria de todos para saber y tomar conciencia de cuál no es el camino a seguir. Afortunadamente, la última imagen que dejó el equipo en el Sur dejó la sensación que aquello pudo ser una excepción y no será una constante.

Balance más que positivo y alentador, no tanto por todas las piedras que hubo en el camino inicial, sino por lo asfaltado del camino final. Las raíces de la salvación definitiva están sembradas, falta la otra parte del laburo, IGUAL de complicada y de dificultosa de afrontar que fue esta. Esperemos que haya cielo celeste desde la pista de despegue en enero, ya no tenemos más cintura para esquivar ningún nubarrón que se nos ponga en el camino. Allá vamos, a intentar superar airosos 19 finales más para de una vez por todas aterrizar en tierra firme y olvidar este calvario…

7 puntos. Nos cago el hijo de mil puta de Cappa. No podemos empatar nunca con Quilmes y Gimnasia de local! …

Brindo por eso!

Le pongo un 6 a Cappa y un 9 a JJ, asi que le hago un promedio y redondeo para abajo

1er y 3er tramo de una similitud muy marcada.

Coincidencias entre ambos:
6 partidos
4 ganados
1 empatado
1 perdido
El perdido en ambos casos fue contra el mejor equipo del torneo, en un comienzo Velez y sobre el final Estudiantes.
El empatado fue de visitante, Argentinos primero y San Lorenzo luego.
1 clasico ganado, Independiente y luego Boca.

8, más de 30 puntos, refuerzos que rindieron (Pavone, Maidana, Roman, Carrizo, Acevedo), Pibes que tuvieron rodaje (Lamela, Pereyra, Affranchino) y encima se le ganó a Boca y no se perdió ningún clasico. Se perdió una sóla vez en el Monumental y se ganaron tres partidos como visitante, los últimos en dos en canchas históricamente complicadas. Además, no se perdió ni en Banfield, ni en Mendoza…

7

Muy bueno Turco, como siempre!, algunas de las claves que significaron por suerte ir de menor a mayor fueron: la inclusión de Pavone que no lo tuvimos varias fechas, la inclusión de Román después de una inexplicable titularidad de Arano, la inclusión de Acevedo como titular dejando de lado el pensamiento agudo de ser un mero doble 5 para darse cuenta que por ejemplo en Arg. Jrs. juegan hace muchos años 2 supuestos 5 y que se pueden complementar perfectamente dándole un equilibrio al medio que no tuvimos en las 1ras. fechas, la levantada de Pereyra terminando un torneo como uno de los mejores volantes del torneo según mi opinión personal, la no inclusión de Ortega entre los titulares, algo que para Cappa no debía ser y por último y no menos importante haber logrado que con la incorporación de Lamela en la zona de armado se haya inculcado que inexorablemente debía haber conexión entre el mediocampo y los delanteros, un sello Jotajotesco de alguien que conoce la función como nadie.

por como pintaba a mitad de campeonato terminamos bien…si seguia Cappa no sacabamos mas de 24 puntos

Estaba esperando lo que escribias Turco, ya es una columna esperada, nuestro Varsky :slight_smile:
En JJ encuentro una tranquilidad y racionalidad de pensamiento como la que tiene Miguel Angel Russo o Sabela, que no tienen miedo a ser pintados de defensivos por sus esquemas y encambio piensan en que es lo mejor dentro de un plantel que no le sobra mucho, y me parece un muy buen perfil de entrenador sobretodo para este momento, si no armamos grandes equipos no estamos para ideas locas como la de Cappa, Bielsa, etc.

dicen que cuando necesitas puntos no importa como si no lograrlos. Hay que ser resultadistas y los puntos estan a la vista. Se necesitaban mas de 30 y lograron 31. Los refuerzos rindieron bien a muy bien en los casos de pavone, carizzo, maidana y roman. Me quedo tambien con el final de campeonato de acevedo jugador que puede llegar a ser muy importante si se afianza.

Rescato muchisimo a dos jugadores que si siguen en esta senda y si river no los vende pueden llegar a ser importantisimos el torneo que viene, ellos son lamela y pereyra.

Mi puntuacion es un 8.

  1. El equipo supero las expectativas y cosecho un buen colchon de puntos, pero tambien tuvo resultados muy desfavorables y una racha grande sin ganar que se comio un tecnico.
    Buen desempeño de Pavone, pero llego con cartel de estrella, en el proximo semestre se le exigira mas.
    Algo a mejorar, si se puede: Funes Mori arranco muy bien y termino muy mal. No pudo defender su titularidad a manos de Pavone, estuvo muy erratico y, siendo justos, falto de suerte.

En sintesis, buen torneo, pero nada mas. Si bien las pesimas fechas intermedias bajaron las expectativas, en el inicio el objetivo era este: superar los 30 puntos como minimo.

A mi gusto fueron 6 puntos.

Positivo:

  • Refuerzos: rindieron con creces Roman, Maidana, Acevedo y Pavone.
  • Columna: se formo una columna vertebral que se tendria que mantener.
  • Juveniles: se afianzaron Pereyra y Lamela, y esta asomando muy bien Lanzini.
  • Resultados: fueron buenos tirando a muy buenos.
  • JJ Lopez.
  • Superclasico, solidez de local y victorias de visitante.

Negativo:

  • Cambio de tecnico.
  • Siguen algunos que hace mucho no tendrian que estar (ferrari, arano, coronel).
  • Carrizo muy inseguro, aunque por carisma sube muchisimo.
  • puntos perdidos con GELP y Quilmes.
  • Bajo nivel de Buonanote y FM.
  • Almeyda en los ultimos partidos, aunque el resto del torneo fue uno de los mejores, ademas un lider positivo dentro de la cancha.
  • Ortega, sus caprichos y su nivel.

Todavía me duelen esos 6 puntos que perdimos en el camino. 4 por culpa exclusiva del DT y sus caprichitos y el otro por un robo arbitral.

muy bueno Turco
puse 7 aunque un 8 podría andar más que bien

objetivo cumplido en cuanto a la carrera loca de puntos para el descenso.
buen mercado de pases el de junio-10, en contrapartida del de enero-10 (Canales, Rojas, Díaz. Ferrero el único ‘refuerzo’); con lo cual el plantel ya esta más armado.

Muy buen analisis Turco!

Sin dudas, el peor partido del campeonato fue con All Boys. Un desastre el equipo ese día. Rojas, Ballon, Cirigliano y Lanzini por izquierda fueron los volantes ese día. Llegó JJ y cambió a todos para el clasico.
Lo más importante creo yo que es la solidez defensiva. Carrizo, Ferrero, Roman y Maidana son una garantia para los que es el fútbol local.

Que desastre el equipo que paró ese día Cappa. Pero bueno, por como venía el Albo de local, era un partido perdible.

El torneo es para 7 puntos, pero considerando las flojas campañas de nuestros rivales directo, un 8. Las diferencias que acortamos en algunos casos, y los equipos que superamos en otros, es de una tremenda importancia para el Clausura.

7 puntos el torneo. Hicimos lo que teníamos que hacer y un poquito más.