Pavone, Figueroa y Fabbiani llegaron a River precedidos de elogios gigantescos por actuaciones para el aplauso en otros equipos donde se destacaron.
Cuando se pusieron el “manto sagrado” realizar en River todo aquello que en los otros clubes les resultaba sencillo les fue terriblemente difícil.
El “manto sagrado” no es para cualquiera.
Si, admito que lo bardeo por la bronca y decepcion de esa situacion que paso, pero reconozco que no fue su culpa, yo le tenia fe, pero bueno ahora ya no podemos ponerlo por encima de otros
Claro eso es lo que decia tambien, al principio tenian gran espectativa todos, Figueroa no tuvo tiempo de fracasar, quizas no, yo le tenia mucha fe , pero a Fabbiani y Pavone tambien les tenia mucha fe