Cutzarida, te pido disculpas

Acabo de entrevistar al actor Ivo Cutzarida en Infobae TV. Por casi media hora. Empiezo por donde debe ser: le pido disculpas.
Con sinceridad y de corazón. No por lo que piensa respecto de cómo abordar el tema de la seguridad. Porque, en mucho, no lo comparto. Sino por haberlo prejuzgado. Por haberlo “condenado” con mi opinión pública sin antes escucharlo como hice en esta entrevista.
Lamento haber caído en algo que tanto suelo criticar que es la intolerancia como modo de relacionarnos. Estoy convencido de que estos tiempos serán recordados también por la incapacidad de escuchar al que piensa distinto y considerarlo, sin más, como un enemigo al que hay que derrotar. Eso también forma parte del relato de estos días. Yo soy la patria y la verdad, proponen unos, sin más mérito que el transitorio poder. Ustedes, los traidores y los mentirosos, agregan. Puro autoritarismo.
Creo sí en una división de base en la democracia: entre los ciudadanos que creen en la ley y en el respeto por ella y los que no. Ahí sí hay una grieta. Entre los que defienden la organización de un estado de derecho y los delincuentes. Cutzarida dice en esta nota que respeta el código penal, que merece se aplique al menos como está, que haya jueces expeditivos que hagan pesar la ley sobre el que la viola y que un sistema penitenciario en serio garantice el cumplimiento de las penas. Y eso hace que él y yo (nosotros) nos paremos en el mismo lugar de la convivencia racional de un estado moderno. Sea en Argentina, en Suecia o donde sea. En realidad, en donde se respete la ley como ordenador social de la convivencia pacífica.
No estoy a favor de la pena de muerte, no quiero salir a cazar chorros, no ando ni quiero andar armado para hacer justicia por mano propia, le dijo a Infobae este actor. Con eso me alcanza para aprender a escucharlo. No sé si a coincidir sobre los pasos a seguir. Pero sí a escucharlo en serio: con la convicción de que alguien que luce tan opuesto a mí pueda tener parte de la razón.
No creo que ayude ante este momento de inusitada violencia y pasmosa inacción de los inquilinos del poder (¡son ustedes, funcionarios voluntariamente asumidos para gobernar, los responsables de que el simple ciudadano legítimamente asustado asuma el debate que, ustedes tampoco, saben dar!) usar expresiones de “meter corchazo”, “volar los sesos” o “hacer pelota” a quien sea. Aunque sea un delincuente. La violencia verbal necesariamente desemboca en la física. Cutzarida fue violento en sus formas. Y, en esta nota, pide también disculpas.
No son reales las hipótesis que plantean “si a tu hijo lo está por matar un chorro, ¿vos qué harías? Porque alguien con una elemental cuota de humanidad tomaría con sus manos al asesino de su hijo y porque eso está ya previsto en el código penal como causal de no sanción al padre que defiende a su sangre. Es una chicana barata reducir el debate de la inseguridad a esta maliciosa metáfora ¿Y si el asesino, no la víctima, y si el asesino fuera tu hijo?, le pregunté a Cutzarida. “Prefiero ver morir a mi hijo antes que él mate”. Tampoco allí coincido con él. Pero lo escucho. Y pienso sobre ello.
No es justo que nosotros los periodistas sometamos a un coletazo de rating y calentura un tema central como la inseguridad. Ni que creamos que un televoto resuelve el sentir popular sobre la cuestión o encuentra salida a esta situación espantosa. Eso es demagogia. Tanta, y lo digo con autocrítica, como la que les reclamamos a los políticos.
Sí sé que luego de escuchar a este hombre de mi misma edad, late en él el sentir de muchos (no sé cuántos) nacido de la angustia por perder la vida o algo muy querido ante un panorama del estado organizado que sigue mirando para otro lado. Y aunque fuese un sentir de pocos ( no lo creo), la democracia es el sistema de gobierno de las mayorías con estricto respeto de las minorías.
Pido disculpas por no darme cuenta de que un actor con quien no comparto miradas y opiniones detona en la conciencia de muchos la necesidad de debate. Quien quiera oír, que oiga.

Luis Novaresio

Cutzarida, te pido disculpas ~ Luis Novaresio ~ Infobae.com


Como siempre: tener la suficiente estatura de replicar desde el tema de debate, sin atacar al mensajero.

Acabo de entrevistar al actor Ivo Cutzarida en Infobae TV. Por casi media hora. Empiezo por donde debe ser: le pido disculpas.
Con sinceridad y de corazón. No por lo que piensa respecto de cómo abordar el tema de la seguridad. Porque, en mucho, no lo comparto. Sino por haberlo prejuzgado. Por haberlo “condenado” con mi opinión pública sin antes escucharlo como hice en esta entrevista.
Lamento haber caído en algo que tanto suelo criticar que es la intolerancia como modo de relacionarnos. Estoy convencido de que estos tiempos serán recordados también por la incapacidad de escuchar al que piensa distinto y considerarlo, sin más, como un enemigo al que hay que derrotar. Eso también forma parte del relato de estos días. Yo soy la patria y la verdad, proponen unos, sin más mérito que el transitorio poder. Ustedes, los traidores y los mentirosos, agregan. Puro autoritarismo.
Creo sí en una división de base en la democracia: entre los ciudadanos que creen en la ley y en el respeto por ella y los que no. Ahí sí hay una grieta. Entre los que defienden la organización de un estado de derecho y los delincuentes. Cutzarida dice en esta nota que respeta el código penal, que merece se aplique al menos como está, que haya jueces expeditivos que hagan pesar la ley sobre el que la viola y que un sistema penitenciario en serio garantice el cumplimiento de las penas. Y eso hace que él y yo (nosotros) nos paremos en el mismo lugar de la convivencia racional de un estado moderno. Sea en Argentina, en Suecia o donde sea. En realidad, en donde se respete la ley como ordenador social de la convivencia pacífica.
No estoy a favor de la pena de muerte, no quiero salir a cazar chorros, no ando ni quiero andar armado para hacer justicia por mano propia, le dijo a Infobae este actor. Con eso me alcanza para aprender a escucharlo. No sé si a coincidir sobre los pasos a seguir. Pero sí a escucharlo en serio: con la convicción de que alguien que luce tan opuesto a mí pueda tener parte de la razón.
No creo que ayude ante este momento de inusitada violencia y pasmosa inacción de los inquilinos del poder (¡son ustedes, funcionarios voluntariamente asumidos para gobernar, los responsables de que el simple ciudadano legítimamente asustado asuma el debate que, ustedes tampoco, saben dar!) usar expresiones de “meter corchazo”, “volar los sesos” o “hacer pelota” a quien sea. Aunque sea un delincuente. La violencia verbal necesariamente desemboca en la física. Cutzarida fue violento en sus formas. Y, en esta nota, pide también disculpas.
No son reales las hipótesis que plantean “si a tu hijo lo está por matar un chorro, ¿vos qué harías? Porque alguien con una elemental cuota de humanidad tomaría con sus manos al asesino de su hijo y porque eso está ya previsto en el código penal como causal de no sanción al padre que defiende a su sangre. Es una chicana barata reducir el debate de la inseguridad a esta maliciosa metáfora ¿Y si el asesino, no la víctima, y si el asesino fuera tu hijo?, le pregunté a Cutzarida. “Prefiero ver morir a mi hijo antes que él mate”. Tampoco allí coincido con él. Pero lo escucho. Y pienso sobre ello.
No es justo que nosotros los periodistas sometamos a un coletazo de rating y calentura un tema central como la inseguridad. Ni que creamos que un televoto resuelve el sentir popular sobre la cuestión o encuentra salida a esta situación espantosa. Eso es demagogia. Tanta, y lo digo con autocrítica, como la que les reclamamos a los políticos.
Sí sé que luego de escuchar a este hombre de mi misma edad, late en él el sentir de muchos (no sé cuántos) nacido de la angustia por perder la vida o algo muy querido ante un panorama del estado organizado que sigue mirando para otro lado. Y aunque fuese un sentir de pocos ( no lo creo), la democracia es el sistema de gobierno de las mayorías con estricto respeto de las minorías.
Pido disculpas por no darme cuenta de que un actor con quien no comparto miradas y opiniones detona en la conciencia de muchos la necesidad de debate. Quien quiera oír, que oiga.

Luis Novaresio

Cutzarida, te pido disculpas ~ Luis Novaresio ~ Infobae.com


Como siempre: tener la suficiente estatura de replicar desde el tema de debate, sin atacar al mensajero.

no habia un tema en los 90 que decía

ivo ivo cutzarida
ivo ivo cutzarida

No me puedo acordar como era ni de quien

Leí Cruzada te pido disculpas y me empecé a reír solo. :lol:

Más Foucaults y menos Ivos

Hay que pedirle disculpas a Cutzarida eh, laaaaaaa…

es un pelmazo… siempre fue un pelotudo marca cañon

¿Alguien me podría resumir qué fue lo que dijo Cutzarida para que ahora existan los pro Cutzarida y los anti Cutzarida?

Sé que está en todos los diarios pero me da muuuuuucha paja.

//youtu.be/i-YFTBj1iAg

Largá la guitarrita y ponete a leer…

Leo muchísimo. Pero prefiero leer libros o el “Valita’s affair”. Me está aburriendo bastante la política. :lol:

El flaco lo unico que dijo es que el que cometió un asesinato se lo condene como debe ser con 25, 30 años o lo que sea pero que se aplique el codigo penal.
Y que es claro que el que anda en la joda de robar y matar, en algun momento se va a tirotear con la policia o con alguien y va a terminar muerto también.

Despues debe ser obvio que si te violan a un hijo o te lo maten tambien lo quieras ver muerto a ese hdp. Los que tergiversan los dichos, deben querer que sigan matando gente como mosquitos por un celular, un par de zapatillas o una bici o lo que fuera, no se.

Como le podes poner Ivo a tu hijo?

Dijo lo mismo que podría haber dicho un madfat, un orejano o un saviolon cuando le agarra el fernandoiglesianismo.

Otro garantista desvergonzado.

//youtu.be/VHd-fby24KI

En mi opinón, básicamente, dijo lo que piensa la mayoría de la gente…

Ah… ahora entiendo. :mrgreen:

Jajaja… si lo que dijo fue lo que dice Lucas no me parece que esté tan mal.

A ver, la inseguridad existe. Y ahí estuve leyendo lo que dijo Cutzarida, [MENTION=5296]madfat[/MENTION];

Que los delincuentes entran por una puerta y salen por la otra es ASÍ. Y hay algo básico que comparto con Cutzarida. Y es que para mí, el tipo que mató no tiene CURA, directamente. Descreo absolutamente de la posibilidad de que alguien que haya perdido el respeto por lo más básico, que es la vida humana, lo recupere nunca jamás.

Sí creo en que se pueden corregir los chorros. Que ahí sí nos vendría bien tener verdaderos “correccionales” y no “universidades de perfeccionamiento delincuentil” como son hoy en día las cárceles.

Ahora, yo jamás creo que un asesino, que alguien que haya matado por voluntad de matar a otro ser humano, se corrija. Me parece que ese límite, una vez cruzado, no tiene vuelta atrás.

Impecable.

Este pelmazo quiere armarse ¿Con eso estas de acuerdo?

Hacé más fácil, escuchá lo que dijo el zángano retrógado este y después sacá conclusiones.

Nunca dijo eso ni instó a armarse. Sí que al que mata lo quiere preso ó muerto, pero solamente como un sentimiento personal. El tipo pretende algo muy sencillo: QUE LA LEY SE CUMPLA. Imposible no avalar eso.