Carta a un pibe hincha de River, publicada en Revista 1986

[b][LEFT]Para vos pibe.

Esta líneas son para vos. Para vos pibe, jóven hincha de River que no llegás a los 20 y que te toca deambular en el derrotero mas ríspido y oscuro de la gloriosa historia millonaria.

Ni con el mayor de los esfuerzos podría internalizar el dolor que debés sentir en el cuerpo de tanto dar batalla. Te imagino sentado en el banco de tu clase, día a día, mes a mes, año a año, resistiendo y resistiendo. Sufriendo los embates de tus compañeros de grado o de división. Enemigos por los cuatro costados, aguardando pacientes que atravieses la puerta de entrada del aula para descargar toda su artillería de burlas chascos y candongas. Yo te veo allí, solo, con el mentón alzado, estoico, ofreciendo tu pecho rojo y blanco, llevando con vos, sólo las armas que te dió la historia, nada más…y nada menos.

Te imagino en los recreos, en las clases de gimnasia. Te conjeturo hasta en los actos, siempre defendiendo la parada, siempre alerta, siempre atento…y me quiero morir.

Trincheras en todas partes, en la escuela, en el colegio, en el barrio, en la familia.

Mas de una vez habrás terminado a las trompadas por defender tu camiseta y su tradición.

Nadie sufrió a River como lo sufrís vos pibe. Nadie, nunca. Tu generación se ha convertido en “la generación del aguante”, muy distante a la nuestra que sólo conocía de triunfos y conquistas. Vos corporizás al hincha más hincha, al más leal, el más puro, el que le ha dado y le sigue dando a River todo su aliento, todo su amor, sin pedir nada, y recibiendo a cambio, sólo decepciones y tristeza. Cuando yo tenía tu edad, era fácil ser hincha del millo, por eso no puedo culparte por tu fanatismo incondicional al equipo y a la hinchada, tuviste que aferrarte a lo que tenías a mano, no te dimos otra herramienta.

Quiero que sepas que no estás solo. Que somos millones como vos, que detrás de esta caja negra existe una historia tan rica, pero tan rica, que te va ayudar a seguir sacando pecho y sentir el incomparable orgullo de ser hincha de River aún en las circunstancias mas adversas. Es que “tu” club, pibe, es el mas grande de la Argentina y uno de los mas grandes del mundo, nunca dudes en sentirte orgulloso de lo que defendés, nunca claudiques. Le estás poniendo la sangre y el pecho a la institución deportiva con más campeonatos obtenidos en primera división, cuyas vitrinas alojan una colección de trofeos que son la envidia de muchos clubes del mundo y casi todos los de este país. Vos sos parte de una mística dormida, que por yaciente no deja de alumbrar nuestro horizonte futbolístico todos los días. ¿Y sabés por qué?, porque el fútbol argentino no puede “entenderse” sin River Plate, sin los Labruna, Carrizo, Pedernera, Moreno, Bernabé, Distéfano, Sívori, Alonso, Enzo y tantos otros más. Lo que defendés todos los días, a capa y espada, es más que una insignia futbolística, es una manera de entender el deporte, es una filosofía de juego, es un modo de vida. El “equipo” del que sos hincha ha escrito las páginas doradas de la historia de este juego, y no me refiero al cuánto, me refiero al cómo. River es ese susurro que habla del respeto y la idolatría a la leyenda de “La Máquina”, es la envidia bien entendida por el llamado -con acierto- el “paladar negro millonario”, el que nos distingue de los otros y nos confiere un target “ABC1”. River es la imperiosa necesidad de “ver” fútbol bien jugado y conquistar objetivos a través de la belleza, la estética y la docencia, condimentos sin los cuales nunca dejaremos la mesa satisfechos. River es identidad, es gallardía, es esa caricatura de galera y bastón que simbolizaba la distinción, que nos hacía “pertenecer”. En River, pibe, “reventar” un balón fuera de los límites del campo, era un exabrupto, “demoler” a un rival a patadas, una grosería, tratar mal a la pelota, un pecado. River era el fútbol “Vip”, era un pase al vacío y el Beto Alonso “trotando rápido” para interceptar el balón mientras Santoro salía en su búsqueda, pero como el Beto era el 10 de River no se la lleva, pega el saltito, el arquero tarda 1 segundo en darse cuenta que la pelota siguió su curso y cuando quiso ir en su búsqueda, el “Pelé blanco” ya la había encontrado y empujado hacia la red…una exquisitez, la mixtura exacta entre la plástica, la armonía y la acción. Puro River.

Te agradezco en nombre de todos los hinchas “de antes” y de ahora que sigas empujando este pesado arado sobre tierras secas y arenosas, siempre con las manos vacías, sólo con la esperanza de que algún día vuelvas a ver el fruto que se te negó injustamente.

Quiero cerrar este relato pidiéndote disculpas. Sí, disculpas por haberte defraudado como hincha y como socio. Cada uno de nosotros, “los grandes” tenemos una cuota de responsabilidad en este presente indecoroso, sea por acción u por omisión. Nosotros no supimos cuidar de tu tesoro, de nuestro tesoro, lo dilapidamos sobrando una realidad, llegando al extremo de ningunear la propia asfixia. Y te dejamos este presente aciago. No hay resultados reconfortantes en este presente, no hay triunfos ni alegrías, pero sí hay enseñanzas que deben capitalizarse para no repetirlas en el futuro, una de ellas: nunca te olvides que los “dueños” de River Plate no son los dirigentes, sino sus socios y sus hinchas, los “verdaderos propietarios” de este sentimiento, ustedes, los que siempre dan, sin esperar nada a cambio, esto, no es sólo una frase.

Te pido que nunca bajes los brazos, que sigas así, sintiendo esta camiseta a pesar de estos ingratos momentos, con esperanza y actitud positiva. Vos vas a ser testigo de ese día en que la historia vuelva a depositarnos en el sitial de privilegio al que pertenecemos por estirpe. Y no te va a alcanzar el pecho para contener tanta alegría, tanta emoción. Este presente será un pasado adverso y nefasto que te habrá marcado a fuego, pero pasado al fin. Hoy más que nunca en nuestra historia centenaria, River sos vos.[/LEFT][/b]

[b][LEFT]Para vos pibe.

Esta líneas son para vos. Para vos pibe, jóven hincha de River que no llegás a los 20 y que te toca deambular en el derrotero mas ríspido y oscuro de la gloriosa historia millonaria.

Ni con el mayor de los esfuerzos podría internalizar el dolor que debés sentir en el cuerpo de tanto dar batalla. Te imagino sentado en el banco de tu clase, día a día, mes a mes, año a año, resistiendo y resistiendo. Sufriendo los embates de tus compañeros de grado o de división. Enemigos por los cuatro costados, aguardando pacientes que atravieses la puerta de entrada del aula para descargar toda su artillería de burlas chascos y candongas. Yo te veo allí, solo, con el mentón alzado, estoico, ofreciendo tu pecho rojo y blanco, llevando con vos, sólo las armas que te dió la historia, nada más…y nada menos.

Te imagino en los recreos, en las clases de gimnasia. Te conjeturo hasta en los actos, siempre defendiendo la parada, siempre alerta, siempre atento…y me quiero morir.

Trincheras en todas partes, en la escuela, en el colegio, en el barrio, en la familia.

Mas de una vez habrás terminado a las trompadas por defender tu camiseta y su tradición.

Nadie sufrió a River como lo sufrís vos pibe. Nadie, nunca. Tu generación se ha convertido en “la generación del aguante”, muy distante a la nuestra que sólo conocía de triunfos y conquistas. Vos corporizás al hincha más hincha, al más leal, el más puro, el que le ha dado y le sigue dando a River todo su aliento, todo su amor, sin pedir nada, y recibiendo a cambio, sólo decepciones y tristeza. Cuando yo tenía tu edad, era fácil ser hincha del millo, por eso no puedo culparte por tu fanatismo incondicional al equipo y a la hinchada, tuviste que aferrarte a lo que tenías a mano, no te dimos otra herramienta.

Quiero que sepas que no estás solo. Que somos millones como vos, que detrás de esta caja negra existe una historia tan rica, pero tan rica, que te va ayudar a seguir sacando pecho y sentir el incomparable orgullo de ser hincha de River aún en las circunstancias mas adversas. Es que “tu” club, pibe, es el mas grande de la Argentina y uno de los mas grandes del mundo, nunca dudes en sentirte orgulloso de lo que defendés, nunca claudiques. Le estás poniendo la sangre y el pecho a la institución deportiva con más campeonatos obtenidos en primera división, cuyas vitrinas alojan una colección de trofeos que son la envidia de muchos clubes del mundo y casi todos los de este país. Vos sos parte de una mística dormida, que por yaciente no deja de alumbrar nuestro horizonte futbolístico todos los días. ¿Y sabés por qué?, porque el fútbol argentino no puede “entenderse” sin River Plate, sin los Labruna, Carrizo, Pedernera, Moreno, Bernabé, Distéfano, Sívori, Alonso, Enzo y tantos otros más. Lo que defendés todos los días, a capa y espada, es más que una insignia futbolística, es una manera de entender el deporte, es una filosofía de juego, es un modo de vida. El “equipo” del que sos hincha ha escrito las páginas doradas de la historia de este juego, y no me refiero al cuánto, me refiero al cómo. River es ese susurro que habla del respeto y la idolatría a la leyenda de “La Máquina”, es la envidia bien entendida por el llamado -con acierto- el “paladar negro millonario”, el que nos distingue de los otros y nos confiere un target “ABC1”. River es la imperiosa necesidad de “ver” fútbol bien jugado y conquistar objetivos a través de la belleza, la estética y la docencia, condimentos sin los cuales nunca dejaremos la mesa satisfechos. River es identidad, es gallardía, es esa caricatura de galera y bastón que simbolizaba la distinción, que nos hacía “pertenecer”. En River, pibe, “reventar” un balón fuera de los límites del campo, era un exabrupto, “demoler” a un rival a patadas, una grosería, tratar mal a la pelota, un pecado. River era el fútbol “Vip”, era un pase al vacío y el Beto Alonso “trotando rápido” para interceptar el balón mientras Santoro salía en su búsqueda, pero como el Beto era el 10 de River no se la lleva, pega el saltito, el arquero tarda 1 segundo en darse cuenta que la pelota siguió su curso y cuando quiso ir en su búsqueda, el “Pelé blanco” ya la había encontrado y empujado hacia la red…una exquisitez, la mixtura exacta entre la plástica, la armonía y la acción. Puro River.

Te agradezco en nombre de todos los hinchas “de antes” y de ahora que sigas empujando este pesado arado sobre tierras secas y arenosas, siempre con las manos vacías, sólo con la esperanza de que algún día vuelvas a ver el fruto que se te negó injustamente.

Quiero cerrar este relato pidiéndote disculpas. Sí, disculpas por haberte defraudado como hincha y como socio. Cada uno de nosotros, “los grandes” tenemos una cuota de responsabilidad en este presente indecoroso, sea por acción u por omisión. Nosotros no supimos cuidar de tu tesoro, de nuestro tesoro, lo dilapidamos sobrando una realidad, llegando al extremo de ningunear la propia asfixia. Y te dejamos este presente aciago. No hay resultados reconfortantes en este presente, no hay triunfos ni alegrías, pero sí hay enseñanzas que deben capitalizarse para no repetirlas en el futuro, una de ellas: nunca te olvides que los “dueños” de River Plate no son los dirigentes, sino sus socios y sus hinchas, los “verdaderos propietarios” de este sentimiento, ustedes, los que siempre dan, sin esperar nada a cambio, esto, no es sólo una frase.

Te pido que nunca bajes los brazos, que sigas así, sintiendo esta camiseta a pesar de estos ingratos momentos, con esperanza y actitud positiva. Vos vas a ser testigo de ese día en que la historia vuelva a depositarnos en el sitial de privilegio al que pertenecemos por estirpe. Y no te va a alcanzar el pecho para contener tanta alegría, tanta emoción. Este presente será un pasado adverso y nefasto que te habrá marcado a fuego, pero pasado al fin. Hoy más que nunca en nuestra historia centenaria, River sos vos.[/LEFT][/b]

Del 86? Yo tenía 13 años en esa época y era todo al revez de lo que dice esa carta…no será del 2006?

la revista se llama 1986

Empecé a leer y pensé que era una carta a un Marine que volvía de Vietnam, los pibes conocen la historia, muchas veces mejor que los grandes, en el 75 también había que bancarse las gastadas de los demás con el tema de los 18 años sin ganar nada, en el 82 también fue otro momento nefasto del club, creo que todos estamos curtidos y lo bueno es que todas las épocas de gloria fue disfrutando del fútbol y no cortando clavos con penales.

Empece a leer y me sonaba mas a un pasado reciente, luego me dije, mejor no leer estas cosas, me traen malas memorias y no vaya a ser cosa de que despierten los muertos y aparezcan algunos malos momentos de la nada misma, hoy quiero gozar del buen momento que estamos pasando con este River de Ramon y nada mas… sugerencia, pongan este thread en un rincon mas oscuro y olvidado, bien escondido por ahi en el foro, no vaya a ser cosa que se nos meta otra mala ficha en la mente…

En realidad este thread habla de la identidad y del gran juego que caracterizo a River. Y a mi criterio el buen momento de que estamos pasando para mi no existe porque en ninguno de los 4 partidos jugamos a nada. Yo me preocuparia si con colon se repite lo mismo. Hay que jugar bien al fulbo ramon!

Creo que eso mejor que él nadie lo sabe, el tema es con quién podemos jugar bien, yo veo a los volantes que son los que tienen que generar algo muy individualistas, Vangioni es buen jugador y en parte solucionó un problema de mucho tiempo por izquierda pero tampoco le pidas que se junte a tocar, nihablar del autito chocador por derecha que no entiende otra cosa que correr y tratar de meter un centro, hasta Ferrari creo que tenía más coherencia en ataque, Ponzio es como Ahumada pero con más nombre, tampoco es el que marca los tiempos como él mismo cree, y Ledesma intenta tocar pero lo mismo que Acevedo y Cirigliano, el jueguito intrascendente, uno de estos dos últimos tiene que llegar al área todo el tiempo, romper líneas. A Mora lo veo como un Barros Scrotto, la diferencia es que el otro tenía con quién jugar…

Me parece que tiene que meterse ese caprichito que tiene con ledesma en el cucu y activar un poco! Y tambien que active por la zona de trezeguet y ponga uno que se mueva un poco mas.

De todas maneras, lo de estar 18 años sin salir campeon, es nada comparado con ver a River llendose al descenso y ver que Brown de Madryn nos empate en el monumental, o perder con Boca Unidos

Mi viejo sufrio esos 18 años sin mojar … lo sufrio pero River llego a una final de copa, jugaba bien, y peliaba todo… no podes comparar esos equipos que tenían mala leche… con ver a River salir ultimo, irse a la b, quedar eliminado con Caracas, dejar de ser respetado por equipos chicos etc…

Tan identificado :cry: pero JAMÁS seré un hincha de la hinchada. Yo conozco la historia, en River somos los más grandes no me pienso a adaptar a esta falta de títulos para seguir a unos merecenarios que lucran con River, que les pagan por seguir al club…

Genial

Lo que dice es la posta, nada de hinchas de la hinchada. Hermoso texto. Aguante River.

Mira que soy de bancarme a las cargadas, soy tranqui, pero después del 26/6 no salí de mi casa por dos días, me cargaba cualquiera y era capaz de reventarlo, preferí faltar al colegio.

[quote=“leopiojoso, post:4, topic:103113”]

la revista se llama 198
[/QUOTE]PERO tiene metalidad 2006…tambien esa revista es de srur y pastor no se puede esperar otra cosa

Es una muy buena lectura del cambio de idioscincrasia del hincha. En mis inicios en el foro me preocupaba por remarcarlo mucho, hasta que me di cuenta que nos pasamos al otro lado. Ahora la palabra TERMO, discrimina.
Yo me discuto en la cancha por que apoyan lo inapoyable, pero cuando tengo unos minutos, pienso que la “maza” que hoy mueve RIVER está constituida por pibes y por tipos con poco acercamiento cultural, y trato de entender.
La nota explica varios de esos temas.
Y por sobre todo rescata lo que es RIVER, una forma de ser, de pensar, el “como” por sobre “el cuanto”, cuando el fin no justifica los medios, hoy en dia el EXITO importa, y se hace dificil sentir la verdadera realeza del hincha millonario, que gozaba con un juego, con un espiritu, con el honor, y no gritaba goles de nuca.

a pastor y a srur les queda barbaro la balquiceleste de avellaneda…no pueden ser de river esos dos .

Decímelo a mí que yo en esa época empezaba a ver fútbol, ¿sabés cómo nos cargaban cuando terminábamos segundos?, parecíamos el Lole Reutemann, siempre segundos, todo el tiempo escuchando que éramos unas gallinas, ¿vos pensás que me importaba que juguemos lindo o lleguemos a una final de copa?

---------- Mensaje unificado a las 17:23 ---------- El mensaje anterior habia sido a las 17:19 ----------

Obvio, si te vas al descenso te va a pasar esas cosas, no vas a jugar contra el Real Madrid. Y te voy a decir algo y me hago cargo, en la B nos ayudaron porque sino hoy seguimos en la categoría, además de Chaca ganándole a Central tuvimos el ayudín de los arbitrajes. Gracias Toia, después de la estatua a Almeyda que inauguraron hoy en el museo te toca la tuya…:twisted:

Quiero salir campeón, volver a estar en la élite del fútbol mundial, y que sea rápido por favor!!