Cappa: "A Boca le vale ganar como sea y a River, no"

“A Boca le vale ganar como sea y a River, no”

Cappa interrumpió su anunciado silencio y marcó diferencias de estilo con la contra. Reconoció que Lamela no estaba jugando mal ante Gimnasia. Y dijo: “A mí también me dieron ganas de silbar si hubiese estado en la tribuna”

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Cappa interrumpió su anunciado silencio y marcó diferencias de estilo con la contra. Reconoció que Lamela no estaba jugando mal ante Gimnasia. Y dijo: “A mí también me dieron ganas de sibar si hubiese estado en la tribuna”

Yo necesito calma, y River también. Así que les agradezco y hasta otra oportunidad”.

Mediodía del último viernes en Ezeiza. Es el llamado a silencio por tiempo indeterminado, el cierre de un monólogo que dura un minuto y 49 segundos, sensato y cordial, con razones y disculpas, las últimas palabras de Angel Cappa antes de suspender las ruedas de prensa. Pero no son, sin embargo, sus últimas palabras públicas del día. A metros de la sala de conferencias, lo esperaba una entrevista ya pactada y ese compromiso convive con la desprolijidad del caso. Y esas últimas palabras, una vez más, ubican a Angelito en el “debate intensísimo” del que pretende escapar. Porque esas últimas palabras antes de viajar a Mendoza fueron… “¿Qué diferencia a River de Boca? Que a Boca le vale ganar como sea, con tal de ganar; y a River, no. River tiene otra exigencia”.

Como suele ocurrir, la calma volvió a preceder a la tormenta. Esta sentencia que hizo el técnico en el programa Por Amor a River, y que cualquier hijo de vecino, con computadora a mano, puede ver por Internet, no tardará en rebotar. Cappa, por ende, se mete solito en la polémica. Como cuando dice que “tan mal no estamos porque hay otros equipos grandes que tienen cinco derrotas” y provoca la respuesta de Borghi. Como cuando habla de Banfield y genera el fastidio de Falcioni. Como cuando fomenta su análisis desde las penas ajenas y olvida las falencias propias. El rol de víctima lo ha llevado hasta la simpática imagen del punching ball, y es cierto que Angel recibe. Pero también da.

Sí, da que hablar Cappa. Su florida verba, la defensa hacia un fútbol entusiasta, la esencia del toque y el guiño al espectáculo, enriquecen al medio, pero también se contraponen con reacciones exageradas que lo llevan hasta la parodia en la Revista Barcelona, y no precisamente por la debilidad que muestra hacia el equipo de Guardiola.

El lunes, con Gimnasia, se sintió más que observado y controló sus impulsos, no hubo gesto del que pudiera arrepentirse como fue el caso que derivó en su expulsión ante el Taladro. Sin embargo… “Cuando terminó el partido, algunos hinchas silbaron y era lógico. Yo también estaba enojado y me dieron ganas de silbar o hacer cualquier cosa de haber estado en la tribuna”. Pero no. Su lugar es el banco y desde ahí toma decisiones. Como la salida de Lamela en el último entretiempo. En aquel entonces dijo, apenas, que creía que no se había equivocado. Ahora, luego de mirar el partido “dos o tres veces”, justificó, a su modo. “Por supuesto que Lamela no había jugado mal, pero dio la
casualidad de que River jugó muy bien en el segundo tiempo y no en el primero”.
Fuente
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“A Boca le vale ganar como sea y a River, no”

Cappa interrumpió su anunciado silencio y marcó diferencias de estilo con la contra. Reconoció que Lamela no estaba jugando mal ante Gimnasia. Y dijo: “A mí también me dieron ganas de silbar si hubiese estado en la tribuna”

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Cappa interrumpió su anunciado silencio y marcó diferencias de estilo con la contra. Reconoció que Lamela no estaba jugando mal ante Gimnasia. Y dijo: “A mí también me dieron ganas de sibar si hubiese estado en la tribuna”

Yo necesito calma, y River también. Así que les agradezco y hasta otra oportunidad”.

Mediodía del último viernes en Ezeiza. Es el llamado a silencio por tiempo indeterminado, el cierre de un monólogo que dura un minuto y 49 segundos, sensato y cordial, con razones y disculpas, las últimas palabras de Angel Cappa antes de suspender las ruedas de prensa. Pero no son, sin embargo, sus últimas palabras públicas del día. A metros de la sala de conferencias, lo esperaba una entrevista ya pactada y ese compromiso convive con la desprolijidad del caso. Y esas últimas palabras, una vez más, ubican a Angelito en el “debate intensísimo” del que pretende escapar. Porque esas últimas palabras antes de viajar a Mendoza fueron… “¿Qué diferencia a River de Boca? Que a Boca le vale ganar como sea, con tal de ganar; y a River, no. River tiene otra exigencia”.

Como suele ocurrir, la calma volvió a preceder a la tormenta. Esta sentencia que hizo el técnico en el programa Por Amor a River, y que cualquier hijo de vecino, con computadora a mano, puede ver por Internet, no tardará en rebotar. Cappa, por ende, se mete solito en la polémica. Como cuando dice que “tan mal no estamos porque hay otros equipos grandes que tienen cinco derrotas” y provoca la respuesta de Borghi. Como cuando habla de Banfield y genera el fastidio de Falcioni. Como cuando fomenta su análisis desde las penas ajenas y olvida las falencias propias. El rol de víctima lo ha llevado hasta la simpática imagen del punching ball, y es cierto que Angel recibe. Pero también da.

Sí, da que hablar Cappa. Su florida verba, la defensa hacia un fútbol entusiasta, la esencia del toque y el guiño al espectáculo, enriquecen al medio, pero también se contraponen con reacciones exageradas que lo llevan hasta la parodia en la Revista Barcelona, y no precisamente por la debilidad que muestra hacia el equipo de Guardiola.

El lunes, con Gimnasia, se sintió más que observado y controló sus impulsos, no hubo gesto del que pudiera arrepentirse como fue el caso que derivó en su expulsión ante el Taladro. Sin embargo… “Cuando terminó el partido, algunos hinchas silbaron y era lógico. Yo también estaba enojado y me dieron ganas de silbar o hacer cualquier cosa de haber estado en la tribuna”. Pero no. Su lugar es el banco y desde ahí toma decisiones. Como la salida de Lamela en el último entretiempo. En aquel entonces dijo, apenas, que creía que no se había equivocado. Ahora, luego de mirar el partido “dos o tres veces”, justificó, a su modo. “Por supuesto que Lamela no había jugado mal, pero dio la
casualidad de que River jugó muy bien en el segundo tiempo y no en el primero”.
Fuente
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para de hablar bigoteeeeeeeeee

Y si habla que no diga ese tipo de cosas, cerra el pico o aprende a declarar Cappa!!!

El anibal fernandez de River…

este fracasado no aprende

aguante cappa, hoy goleamos !

En este momento, necesitamos GANAR Cappa…AVIVATE, LA CONCHA DE LA LORA.

Matate.

a la noche hablamos ok? vamos a estar todos felices y abrazados y se que con la goleada me vas a perdonar, y va a estar todo bien.

a que se debe la persecución forística del Bobo este?

Cuánto falta para que se lo banee a este pelotudito y mufa ??

Pablo, no te cae bien el Chacho, no? :lol:

Me tiene cansado Chacho:D
Me tiene cansado Cappa:D

estoy harto de que me traten mal, me voy de este thread .

¿Es una joda? :lol:

¿No era que no hablaba más?

No era que no iba a hablar más?
Y a mí me chupa un huevo como ganamos el clásico, es el único partido que lo quiero ganar como sea…y más en esta situación. Ojalá que sea con un gol de pelota parada en el minuto 92 después de varios rebotes…bien fiero.

La nota es del programa de por Amor de River, supuestamente la última antes de su silencio.

Convengamos que no mintió, pero, Es realmente necesario?

deja de ser tan mufa chocha