Está nota es imperdible. Realmente. Una crudeza inusitada,pero que mucha razon tiene para con Cappa.
Lean
CAGONES
Un comienzo auspicioso tuvo River en este torneo. Nunca brilló, pero se había llevado algunas victorias al comienzo siendo por lo general más que sus rivales. El mínimo tropiezo produjo confusión en el equipo, se lesionaron un par de jugadores supuestamente claves y también eso fue en contra de la progresión que Cappa buscaba para el primer equipo. Algún conflicto interno, jugadores con cara de culo por no jugar, jugadores jóvenes con demasiadas ínfulas de protagonismo, jugadores con tratamiento ambulatorio por todo tipo de quilombos personales, jugadores que tienen que ser vendidos sí o sí a Europa antes de que alguien se avive, como ese PH hecho pelota que está “refaccionado a nuevo” y termina siendo la casa de Tom Hanks (?). River era todo esto cuando Cappa asumió y este mix del espanto no lo ha sabido conducir el ex técnico del Mamelodi sudafricano.
Hay quiénes dicen que Daniel Passarella se siente defraudado. Que aquella votación unánime por elegirlo a él por sobre Ramón Díaz ha quedado bien en el pasado. A Daniel le molesta que Cappa no trabaje. Los entrenamientos de River parecen darle la razón al presidente de River. Allí, hay mucho juego con pelota pero poco laburo táctico. Cappa habla con su ayudante Fatiga Russo sobre qué cambio es conducente y cual no y allí termina toda su labor. Un resumen de Angel, una instantánea de su ansiedad sería: saco a Funes Mori, está bien que haya que venderlo pero es horrible, decí que con Pavone la pegaron, Caruso tiene más panza que Fatiga, lo hubieran dejado a Fabbiani, bueno, lo pongo a Ortega un tiempo, no, lo pongo los dos, que se enoja, mejor lo pongo a Buonanotte, no, el pibe todavía tiene el accidente en la cabeza, bah pero mejor que juegue, ehh no, es mucha presión, mejor lo pongo a Lamela de enganche, no a Lamela no se lo banca nadie, que vaya por izquierda que tiene menos contacto con la pelota, está jugando bien lo voy a sacar a Ortega, uy como se va a calentar, lo saco a Lamela, y por la derecha qué hago, va Rojas, no Rojas no, es muy tiernito, va Affranchino, no no pega una, uy se lesionó Almeyda, que entre Acevedo, no agarra una Acevedo, intento con Cirigliano, la gente me pide a Ferrero, mah si, lo meto, Arano no anda, que raro, lo traje porque hacía tiki tiki, qué buen tipo es Ferrari no lo voy a sacar, Carrizo es mejor que el sinmanos pero cuantas cagadas se manda a veces, qué hago, yo sabía que me iba a pasar esto, me escondieron a Bolatti los cagones. Decidimos obviar todas las puteadas, por perdón a las damas (?).
Y además, todos son cagones. Los árbitros, unos cagones de mierda. Los rivales, cagones que se meten atrás. Los hinchas rivales cagones que no se banca su cruzada ya ni sabemos cruzada por qué es. Algunos dirigentes que son cagones también. Técnicos cagones. Alcanza pelotas cagones. Paravalanchas cagones. Fútbol para todos, cagones. Julio Ricardo y Mario Cordo recontra cagones. Las bolas de fraile que tira Independiente son tiradas por cagones. Toti Passman y Elio Rossi los paradigmas de los cagones. Fantino también, puto y cagón (?). El travesaño y los palos son cagones. Los esféricos (?) son cagones. Los camioncitos Iveco, claramente son cagones. Todos están contra él, sea objeto animado o inanimado, todo el mundo lo quiere cagar. Eso podría ser divertido, que se yo, a Don Quijote se lo podemos permitir, de hecho verlo pelear con molinos de viento es una huella literaria que Cervantes lega para la historia de la literatura. Pero con este forro no es gracioso ya (?). Todo lo que él dice piensa que es pasible de ser criticado, en un grado de negación mediante el cual Cappa piensa que no colabora en nada para que le caigan ante la más mínima huevada que diga. Si yo le digo cagón a todo el mundo, si yo hago de mi discurso mi mayor capacidad técnica, ¿qué pretendo? ¿Que cuando digo algo nadie esté atento para caerme con todo? El juego de la verborragia es como la del bromista del secundario: yo gasto pero cuando me gastan me la tengo que bancar. Entonces, el periodista es un cagón por decirlo y a River lo cagan los cagones, los cagones que no quieren que River salga campeón. Todos son cagones y ustedes también lo son lectores, lectores cagones (?).
Y River se va a la B. De la mano de su fallido sentir futbolístico. Qué ironía, así como le pasara a Menotti, en el territorio de lo que se llama paladar negro, quienes se adjudican la estética futbolística, el jugar bien, las fuentes y toda una larga perorata discursiva que se acaba cuando no te cobran un penal, fallan. O mejor dicho, a estos cultores de una supuesta lírica, River les queda enorme. Se vendrá All Boys y luego Boca donde allí sí, se terminará la paciencia de Passarella ante un resultado negativo y también la del público de River que, a pesar de vivir en un estado de confusión total que va de gritar ooole ante un Quilmes ya descendido o corear el nombre de Alexis Ferrero, también ha dejado de mirar con distancia para ya tener un ojo de reprobación. Cappa dice que cambia, solo mueve figuritas. Parece difícil que pueda torcer el rumbo ante un plantel pobre, se salva Mariano Pavone, que encima tiene jugadores veteranos que al no ser la solución son parte del problema.
Si no fueran todos tan cagones, habría que preguntarle a Ramón Díaz cuánto tiempo piensa quedarse en San Lorenzo.
En eso que está en negrita, posta, se ve el resumen de la gestión de Ángel Cappa. Brillante y descarnado.