el unico antecendete que hay es con una paliza de Murray 6-3 6-0 en CHina…ni ganas de ver los partidos que quedan, ojala gane Murray el torneo que se lo merece hace rato.
6 4 6 0 semis de shanghai , que bien jugo murray por el amor de dios
se lo merece desde 2009 … lo va a ganar tarde o temprano
gana murray en 3 para mi , esta hecho mierda fisicamente nishikori
Hola vengo a decir que estoy de acuerdo con el judio: coria junto con gaudio lo mas maricon y desagradable que dio el tenis argentino… Fantasistas de cabotaje de la superficie mas horrenda del tenis
Apuesto a la final Clijsters-Sharapova…
Ya no da mas el ponja.
AH BUE , el punto del partido y del torneo , LA CONCHA DE LA LORA QUE CRACK QUE SOS MURRAY , RALLY DE 42 PUNTOS
vamos carajo 3 a 0 ya , vamos murray la re puta que lo remil pario
Flasheas emocion? Pinta para paliza esto :mrgreen:
esto va a ser una cogida tremenda
no , si me emociono de verdad :mrgreen: , see vamos murray la reconcha de sus madres
se viene el 6 0
que puntazo
El drop que metio el ponja…
ah bueno …
La tensión con la que arrancó el ponja. Hizo no menos de 10 meneos de hombros y las piernas le pesaban en los primeros games como si fuesen los últimos de un 5º set.
Se entiende, es el partido más groso de su carrera…
esta mucho mucho mas agresivo murray con la derecha , es seguro que lendl casi que lo obliga a que haga eso :lol::lol:
que revez por el amor de dios , una de las mejores devoluciones del mundo lejos
:lol::lol::lol:
la concha de tu madre kamikaze
tiene tenis el shapones
este game que acaba de sacar murray me animo a decir que es medio partido en el bolsillo
esta jugando muy bien en los break points en contra murray
Igual el japonés ya es la sorpresa del torneo. Habrá que seguirlo de ahora en adelante a ver si muestra más
A los que vieron a Lendl no es parecida la forma de jugar de Murray?? defensiva, juega mucho en el fondo de la cancha y tiene buen saque. Eso si el reves de Lendl era exquisito.
Si esto no es buen tenis, yo no entiendo más nada…
MELBOURNE.- Ivan Lendl era una máquina del Este. Un hombre aparentemente frío que solía arrollar a sus adversarios sólo cuando abrió su corazón. Un sujeto que no tenía complejos: era una máquina de ganar. El vestuario era sólo para las duchas: no saboreaba el placer de las buenas amistades entre raquetas. Era un artista, aunque en aquellos buenos viejos tiempos, talento era otro asunto. Era John McEnroe o Jimmy Connors. Era Boris Becker o Stefan Edberg. Solitario por la vida, un motor que aceleraba y no sentía velocidad. Tenía 24 años y ni un solo grande. El hombre de hielo había perdido cuatro (Roland Garros 81, US Open 82, Australia 83 y el US Open 83) y vivía encerrado en sí mismo. Nacido en Ostrava, un sitio gris, melancólico y de edificaciones creadas detrás de la cortina de hierro, en la antigua Checoslovaquia, lloraba en silencio, apartado del mundo entero. El robot del Este no debía permitirse llorisquear: aquello no era parte del nuevo hombre que pretendían cobijar los viejos tanques del comunismo.
El sujeto del silencio, frío como el mar, de pronto, empezó a hablar. Le mostró al mundo su corazón. Fue un emotivo mensaje de libertad: habían pasado seis años y 18 participaciones en Grand Slam con la boca seca de gloria. Roland Garros 1984 (3-6, 2-6, 6-4, 7-5 y 7-5 al Gran John McEnroe), con una reacción colosal, cuando le mostró al universo que por sus venas corría sangre, fue el comienzo de una nueva era en el maravilloso mundo del tenis. Número uno desde febrero de 1983, ganador de ocho grandes y 94 títulos, el tenista científico derribó su propio muro de Berlín varios años antes de la propia realidad. Tiempo después, cansado de las amenazas soviéticas, rompió sus cadenas y se instaló en Estados Unidos, en donde empezó de nuevo. Con su frase de siempre, la que lleva pegada sobre su frente: “Si no entrenara de la forma en que lo hago, entonces no jugaría de la manera en que sé que puedo hacerlo”.
Andy Murray es un experimento británico. Un hombre aparentemente frío que suele arrollar a sus adversarios sólo cuando abre su corazón. Un sujeto que no tiene complejos: el drive, el revés y el servicio son tan deliciosos como livianos. Tan hábiles como débiles. El vestuario es un mundo de paso: si quiere a alguno de sus camaradas, lo disimula bastante bien. Alguna vez, hasta Roger Federer, gentleman hasta cuando dormita, le tiró de las orejas: “Tiende a esperar mucho a los errores de su contrario: se queda bien detrás de la línea de fondo. Al final, sobre una carrera de 15 años, debes querer más ganar el punto que esperar a que tu rival lo falle. A mí me ha ido bien así, pero quizás él nos sorprenda y esté haciendo eso durante 20 años.” Su crítica, en realidad, era personal: no genera simpatía.
Es un artista, aunque en estos buenos modernos tiempos, talento es otro asunto. Es Roger Federer, es Rafael Nadal:lol::lol:. Es el Gran Nole. Solitario por la vida, sufre la mirada maliciosa de su madre Judy, elegida capitana del elenco femenino británico para la Copa Federación. Tiene 24 años y ni un solo grande. El nuevo hombre de hielo ha perdido tres (US Open 2008 y los dos últimos Australian Open) y vive metido en su propio círculo vicioso. Nacido en Dunblane, un pequeño paraíso de colinas, hierbas y paz espiritual, llora cuando nadie lo ve, dolido cuando es llamado “británico” cuando gana citas de dudosa monta, como el último Brisbane, y sólo “escocés”, cuando suele trastabillar en las grandes citas.
El sujeto del silencio, de pronto, quiere ser querido. Nunca es tarde para abrir su corazón. Las cadenas no son políticas: son personales. Desde 2003 que anda tropezando por la vida de los grandes. Algo se le tenía que ocurrir. Una galera, una varita mágica. Una paloma mensajera. Sin un líder deportivo ni espiritual, tomó la guía de los mejores de la historia del tenis, llegó hasta la letra L y tomó el celular. “Estoy jugando al golf. Les enseño a mis hijas este hermoso deporte y hasta organizo torneos. Pero dejame que lo pienso”, le contestaron. No pasó ni una hora: Iván el Terrible desde hace unos pocos días es el nuevo capitán del navegante solitario.
Número cuatro del universo y exponente de un delicioso contragolpe ofensivo, tal vez, el mejor del circuito, el pequeño gran Andy arrolla a los rivales. Ganador de 22 títulos, incluido el reciente Brisbane, los ojos que tiene en la nuca son los de su organizado entrenador, un detallista, un hombre que suele tener todo planificado. Como si fuese una antigua máquina soviética, le enseña al escocés el sendero del vino y las rosas. Murray cumple con la regla: está en los cuartos de final destrozando muñecos. Le gana a Mikhail Kukushkin, de Kazakhstán, por 6-1, 6-1 y 1-0. Lo obliga a retirarse, a tomar la toalla, con dolores hasta de su propia sombra.
Son tal para cual. Cómo no se habían dado cuenta antes es el interrogante. Se miran fijamente y casi no se hablan. Casi no se ríen. Trabajan, como si fuesen operarios, noche y día. Lendl tenía 24 años cuando ganó su primer Grand Slam. Murray tiene 24 años. Y un apetito voraz.
MCENROE CONFÍA EN EL CAMBIO
El estadounidense John McEnroe sigue asombrado por la incursión de Lendl en el tenis, cuando estaba apartado del circuito. Pero le tiene fe en su nueva función. “Le va a hacer muy bien a Andy Murray que le pueda contar su experiencia. Lendl puede ser el cambio que Andy necesita”, contó el viejo crack de los courts.
JAITE Y LA DIVERSIÓN DEL GRUPO
Consciente de que el ambiente en los equipos argentinos de Copa Davis es tradicionalmente tenso, el nuevo capitán, Martín Jaite, tiene como meta que las cosas cambien: quiere que los jugadores se diviertan.
“La Davis tiene que ser algo divertido. Cuando asumí dije: «Hay que tratar de que sea como un viaje de egresados». Obviamente no quiero decir que sea una joda, pero sí que los jugadores digan: «Qué bueno que nos vamos de viaje»”, dijo a DPA.
DIXIT
“No voy a obtener beneficios ya mismo con Ivan. Voy a ver logros en seis o doce meses. Después de hablar con Lendl, de pasar un día entero en la cancha, se hace bastante evidente que era el hombre con el que quería trabajar. Me gusta mucho estar cerca, escucharlo con atención. Aunque no lo crean, es muy divertido”
Andy Murray
¿No es extremadamente feo Murray? O sea, no se si extremadamente, pero bastante feo… :mrgreen:
eh?
el revez de murray es de los mejores del mundo tmbien
para mi mañana gana federer en 5