Atentado en Charlie Hebdo, París

Yo también estuve leyendo para saber más del asunto. Era una revista bien francesa, bien de ir al frente, ácida y por ahí de mal gusto (para mí). Los ideales de los tipos se basaban en ridiculizar las cosas más serias por las que consideraban que la gente hacía estupideces. El extremismo islámico a la cabeza.
Bastante crudo el humor de los tipos, pero nada justifica que los enfermos estos salgan a matar. Están MUY mal de la cabeza.
Me crucé con una foto de la redacción… A mí me dejó helado. La pongo porque la van a querer ver:

PD: Hoy otro enfermito fue detenido por la policía, se bajó del auto armado y con un chaleco antibalas y le disparó a dos agentes. Uno quedó grave, y una mujer murió después de un par de horas. Manga de enfermos.

de donde sacaste que Estonia no es pacifico ?

y debe ser por lejos la republica baltica mas prospera, absolutamente incomparable con vietnam, dicho sea de paso, el casco antiguo de Tallin es hermoso.

Es bueno aclarar lo siguiente:

-Burlarse de lo sucedido en Charlie Hebdo no sería aprovechar la libertad de expresión, sino justificar la matanza.
-Charlie Hebdo no hace hincapié en lo obvio. Por ejemplo, que un papel no detiene las balas. El mensaje es otro.
-Su labor no apuntaba hacia la fe de las personas, sino la utilización de la fe con determinados fines.

Hay miles de publicaciones en el mundo que expresan lo mismo, pero llegan a poca gente. Un dibujo tiene el poder de superar barreras en un tiempo sorprendente. Si expone la realidad con dureza y humor, impacta más fuerte en la sociedad. Es una herramienta fabulosa, que no debemos perder ante la locura de unos pocos enfermos.

Es como mostrar la cancha de B*ca y afirmar que en Argentina son todos hinchas de ese club. ¡Un bostero sería capaz!
El problema no se sustenta con la religión, y eso sólo sirve para excusarse o estigmatizar. Es la interpretación que generan algunos sujetos sobre ella por conveniencia propia es lo que promueve extremismo o conservadurismo religioso. También la imposición de la misma por parte cualquier Estado, siendo otro problema muy grave porque sufre una manipulación mayor.
Podríamos utilizar a todos los musulmanes argentinos para exponer una realidad de paz, convivencia y tolerancia… pero tampoco sería útil a la hora de analizar los hechos ocurridos en Francia y otras latitudes.

Je ne suis pas Charlie (Yo no soy Charlie)

No me identifico con la representación degradante y “caricaturesca” que Charlie Hebdo hace del mundo islámico, en plena época de la llamada “guerra contra el terrorismo”, con toda la carga racista y colonialista que esto conlleva.

José Antonio Gutiérrez D.

Parto aclarando, antes que nada, que considero una atrocidad el ataque a las oficinas de la revista satírica Charlie Hebdo en París y que no creo que, en ninguna circunstancia, sea justificable convertir a un periodista, por dudosa que sea su calidad profesional, en un objetivo militar. Lo mismo es válido en Francia, como lo es en Colombia o en Palestina. Tampoco me identifico con ningún fundamentalismo, ni cristiano, ni judío, ni musulmán ni tampoco con el bobo-secularismo afrancesado, que erige a la sagrada “République” en una diosa.

Hago estas aclaraciones necesarias pues, por más que insistan los gurúes de la alta política que en Europa vivimos en una “democracia ejemplar” con “grandes libertades”, sabemos que el Gran Hermano nos vigila y que cualquier discurso que se salga del libreto es castigado duramente. Pero no creo que censurar el ataque en contra de Charlie Hebdo sea sinónimo de celebrar una revista que es, fundamentalmente, un monumento a la intolerancia, al racismo y a la arrogancia colonial.

Miles de personas, comprensiblemente afectadas por este atentado, han circulado mensajes en francés diciendo “Je suis Charlie” (Yo soy Charlie), como si este mensaje fuera el último grito en la defensa de la libertad. Pues bien, yo no soy Charlie. No me identifico con la representación degradante y “caricaturesca” que hace del mundo islámico, en plena época de la llamada “guerra contra el terrorismo”, con toda la carga racista y colonialista que esto conlleva. No puedo ver con buena cara esa constante agresión simbólica que tiene como contrapartida una agresión física y real, mediante los bombardeos y ocupaciones militares a países pertenecientes a este horizonte cultural.

Tampoco puedo ver con buenos ojos estas caricaturas y sus textos ofensivos, cuando los árabes son uno de los sectores más marginados, empobrecidos y explotados de la sociedad francesa, que han recibido históricamente un trato brutal: no se me olvida que en el metro de París, a comienzos de los 60, la Policía masacró a palos a 200 argelinos por demandar el fin de la ocupación francesa de su país, que ya había dejado un saldo estimado de un millón de “incivilizados” árabes muertos.

No se trata de inocentes caricaturas hechas por librepensadores, sino que se trata de mensajes, producidos desde los medios de comunicación de masas (sí, aunque pose de alternativo Charlie Hebdo pertenece a los medios de masas), cargados de estereotipos y odios, que refuerzan un discurso que entiende a los árabes como bárbaros a los cuales hay que contener, desarraigar, controlar, reprimir, oprimir y exterminar.

Mensajes cuyo propósito implícito es justificar las invasiones a países del Oriente Medio así como las múltiples intervenciones y bombardeos que desde Occidente se orquestan en la defensa del nuevo reparto imperial. El actor español Willy Toledo decía, en una declaración polémica -por apenas evidenciar lo obvio-, que “Occidente mata todos los días. Sin ruido”. Y eso es lo que Charlie y su humor negro ocultan bajo la forma de la sátira.

No me olvido de la carátula del Nº 1099 de Charlie Hebdo, en la cual se trivializaba la masacre de más de mil egipcios por una brutal dictadura militar, que tiene el beneplácito de Francia y de EEUU, mediante una portada que dice algo así como “Matanza en Egipto. El Corán es una mierda: no detiene las balas”. La caricatura era la de un hombre musulmán acribillado, mientras trataba de protegerse con el Corán. Habrá a quien le parezca esto gracioso. También, en su época, colonos ingleses en Tierra del Fuego creían que era gracioso posar en fotografías junto a los indígenas que habían “cazado”, con amplias sonrisas, carabina en mano, y con el pie encima del cadáver sanguinolento aún caliente.

En vez de graciosa, esa caricatura me parece violenta y colonial, un abuso de la tan ficticia como manoseada libertad de prensa occidental. ¿Qué ocurriría si yo hiciera ahora una revista cuya portada tuviera el siguiente lema: “Matanza en París. Charlie Hebdo es una mierda: no detiene las balas” e hiciera una caricatura del fallecido Jean Cabut acribillado con una copia de la revista en sus manos? Claro que sería un escándalo: la vida de un francés es sagrada. La de un egipcio (o la de un palestino, iraquí, sirio, etc.) es material “humorístico”. Por eso no soy Charlie, pues para mí la vida de cada uno de esos egipcios acribillados es tan sagrada como la de cualquiera de esos caricaturistas hoy asesinados.

Ya sabemos que viene de aquí para allá: habrá discursos de defender la libertad de prensa por parte de los mismos países que en 1999 dieron la bendición al bombardeo de la OTAN, en Belgrado, de la estación de TV pública serbia por llamarla “el ministerio de mentiras”; que callaron cuando Israel bombardeó en Beirut la estación de TV Al-Manar en el 2006; que callan los asesinatos de periodistas críticos colombianos y palestinos. Luego de la hermosa retórica pro libertad, vendrá la acción liberticida: más macartismo dizque “antiterrorismo”, más intervenciones coloniales, más restricciones a esas “garantías democráticas” en vías de extinción, y por supuesto, más racismo.

Europa se consume en una espiral de odio xenófobo, de islamofobia, de antisemitismo (los palestinos son semitas, de hecho) y este ambiente se hace cada vez más irrespirable. Los musulmanes ya son los judíos en la Europa del siglo XXI, y los partidos neonazis se están haciendo nuevamente respetables 80 años después gracias a este repugnante sentimiento. Por todo esto, pese a la repulsión que me causan los ataques de París, Je ne suis pas Charlie.

Yo me pongo en el lugar de defender el humor gráfico, porque lo hice, porque lo estudio, y porque entiendo lo que es una SÁTIRA, y una revista SATÍRICA. Barcelona puso una tapa con el papa que decía “PUTAZO” y una bajada al pie “denigrante” a la homosexualidad, el que entienda a tal medio como homofóbico que se replantee su consumo de los medios.

Si Charlie Hebdo era masivo, si deportaba un mensaje xenofobo (no estoy de acuerdo) siempre lo hizo a partir de un contrato HUMORÍSTICO con el lector. Bien distinto es al contrato de un medio informativo en sí mismo. Pero muy distinto. No se puede poner al mismo nivel. La revista satirica, desde la tapa se plantea como UNA OPINIÓN.

Mi límite para el humor gráfico (plenamente personal) son los canales de inserción y circulación. Desconozco como se insertaba Charlie Hebdo en Francia, pero entiendo que a niveles muchísimo mayores de lo que es el mercado en Argentina. Y con un público potencial que pudiera verse ofendido. El tema es que eran iguales con todos. Pero nunca justifica una masacre de tal índole, nunca. Y no hablamos de una reacción enardecida de las masas musulmanas, hablamos de un atentado premeditado en frío. Esto es político, pero siempre, para occidente, los gobiernos terroristas de la OTAN y para los grupos terroristas islámicos es más fácil cagar a tiros a la gente que no tiene nada que ver.

Quilombo de nuevo.

El humor es subjetivo y a cada uno le puede parecer gracioso cualquier cosa. Yo creo que tener que recurrir a palabras subidas de tono habla de cierta falta de ingenio a la hora de hacer reír. Ahora, si esas palabras subidas de tono están directamente hacia una o varias personas, ya hay un problema, porque a algunos les puede parecer gracioso, pero te aseguro que a las personas injuriadas no les va a caer muy simpático. Entonces como es el asunto? Porque se puede hacer humor para un determinado sector de la sociedad, pero no a costa de otros. Yo creo que el humor genuino trasciende ciertas barreras geográficas y temporales. Series como los Simpson o Seinfeld tienen ya 20 años pero su humor no caduco, Molière, por ejemplo tiene siglos de vigencia, y a cualquier persona que este medianamente ubicada en el contexto le puede resultar gracioso.

Charlie hebdo, ademas de ofender directamente, genera un círculo de odio, porque un dia publican cosas como que los musulmanes son pelotudos o que el Corán es una mierda, y las personas que piensan eso (están en todo su derecho) van a sentir que no hay represión para hacer ese tipo de declaraciones, ni hablar si encima te venden dichas caricaturas como si fueran inofensivas y puramente humorísticas. Al sentir que se levanta la represion van a sentirse libres de repetir esas frases, y ahi ya se escapó la situación de las manos.

Que se jodan por burlarse de otra religion hermano…el hijo de puta de Bush tiro abajo esas torres gemelas para ir a robar petroleo, y van matando 3.000.000 de tipos, miles de inocentes y nadie dice nada…

París es un caos hace dos dias? Imagínate lo que debe ser vivir así de Enero a Enero en medio oriente, que en cualquier momento te explota un auto en cualquier lado o quedas en medio de un tiroteo, gede.

vos tambien…sos jodido he…ahora me vas a decir que esto es PhSp? que soy un tipo que busca el pelo al huevo…

pero bue… no no, si, repudio blablabla total y todo eso, claro, faltaba más, ol-vi-da-te, el foro es para indignarse y etc, pero… pará… no entendí…

entonces Charlie Hebdo está requete bien?
y el infame Gustavo Sala está requete mal?

pucha con las varas que miden, che…ya que esta reimos todos juntos y viva la Liberté de expresión.

no no, si, repudio blablabla total y todo eso, claro, faltaba más, solo se trata de ReiR sanamente no?

Ahora tomaron rehenes en un mercado kosher… que sutiles :lol:

---------- Mensaje unificado a las 13:35 ---------- El mensaje anterior habia sido a las 13:32 ----------

Y es un poco como decís. Los yankies, franceses, gallegos, británicos, andan repartiendo libertad (?) por Oriente a bombazos limpios… en algún momento te la van a devolver.

El tema es que este tipo de políticas te lleva a un segregacionismo religioso muy complicado. Porque en este orden de cosas, a Occidente no le queda otra que una intolerancia brutal puertas adentro.

Jajajaja, eso es lo más increíble, a ELLOS no se los puede nombrar, del resto se puede hacer cualquier tipo de historietas si se quiere.

Saquemos del quid de la cuestión si Charlie Hebdo es gracioso o no (100% de acuerdo que el humor a costa de otros es el fácil). Hablemos de la intención: ellos quieren hacer humor, lo logren o no, ese es siempre el planteo inicial de la publicación. El humor es subjetivo, totalmente de acuerdo, y por eso mismo digo que una sátira es una opinión o reflexión personal tamizada a través de recursos como la parodia, la burla (este es el recurso de Charlie Hebdo, el más chocante), el sarcasmo, la caricaturización. Desde el momento que CH no se plantea como una publicación de información, sino de humor (“journa irresponsable”), expone que lo suyo es una revista de opinión, no busca ni se planta en la objetividad. Por eso es diferente la revista Barcelona a Clarín/La Nación/Tiempo Argentino. Su intención explicita no es mostrar la realidad, sino la realidad que ellos ven a través del género humor (los medios “serios” mencionados también muestran la realidad que se les canta, pero estamos hablando siempre de la intención explicita, “lo que dicen que quieren hacer”). Una cosa es cuando esos sectores sociales que decís se ofenden porque los mal llamados MEDIOS SERIOS intentan imponer una visión de la realidad que los estigmatiza. Otra cuando un medio que explicitamente se declara subjetivo expone una idea haciéndose cargo de la misma. Si permanece en el plano de la opinión, que no tiene absolutamente nada de vinculante, por más que enoje, no podés hacer nada, sino inevitablemente estás pisoteando la libertad de expresión.

Ojo, yo soy consciente que tras la excusa de “estoy haciendo humor” se puede decir cualquier barbaridad. Como dije, hay que saber manejar los canales por los cuales se circula (capacidad que no se si Charlie Hebdo poseía, era masivo) para ser ciertamente `inofensivo´. Pero de ahí a volarle los sesos, no.

PD: Los Simpsons, los mejores Simpsons (ese humor que bien decís no caducó), se cansaron de hacer sátira, y de la buena. Le pegaron a todas las clase sociales, a todas las profesiones habidas y por haber, también a las religiones (millares de capítulos ironizando), países, etnias. Igual, la manejaron con recursos mucho pero muchísimo más sutiles.

---------- Mensaje unificado a las 15:01 ---------- El mensaje anterior habia sido a las 14:57 ----------

Che, aclaro que mi posición es así con cualquier historietista al margen de quien se sienta ofendido. A Gustavo Sala con ese chiste del holocausto también salí a bancarlo.

Che estuve siguiendo este asunto muy por arriba, y quizás es muy ingenuo mi comentario pero veo muchísima movilización y adhesión por los 12 franceses muertos. Fue un ataque terrorista sanguinario a civiles inocentes… Igual que las masacres injustificadas de las potencias en Oriente Medio. Y no son 12, son cientos de miles. Desde hace décadas. Sólo porque son europeos es más grave? Porque son periodistas? Y las amas de casa, niños, albañiles, médicos sirios/palestinos/etc que mueren en guerras o dictaduras financiadas/ por Occidente? También son civiles inocentes.

Es una tragedia lo que pasó en París, injustificable, no me voy a poner a opinar del tipo de humor que tiene esa revista, ni de religiones, ni de etnias, ni de nada de eso… Simplemente me sorprende la indignación selectiva que hay. Aunque creo que eso obedece a los conceptos que acabo enumerar, y no estoy seguro de si es justo eso.

Igual estoy pensando en voz alta, no me den bola. Es lo que opino con relativamente poca información al respecto, quizás me estoy perdiendo alguna info grosa que demuestre que la vida de los 12 franceses vale más que la de los que mueren día a día en Oriente Medio.

No te olvides de la tilinguería sobre la cercanía del atentado con la torre Eiffel lo que hace más indignante el asunto

Pongo lo mismo que puse en Face:

Con respecto a la masacre en la redacción de la revista de humor francesa, considero que hay que establecer una debida distancia moral. Si, “todos somos Charlie”. Pero no, yo no soy como esos charlies que siguen usando el eufemismo de “guerra” a lo que fue la “invasión” de Irak, que son dueños de los medios que hoy consideran “barbárico” lo sucedido en Francia cuando en el pasado aplaudían el proceso civilizatorio lanzado por Bush en Medio Oriente, con resultados notables: murieron cientos de miles de civiles y ahora el país se desangra en un conflicto religioso interno que no existía con Hussein. Posdata: ¿donde están las armas de destrucción masiva que fueron a confiscar?

No es entonces curioso que en Francia la extrema derecha venga hablando del “enemigo interior” francés, el inmigrante, que no se adapta a ciertos cánones culturales. Cuando los asuntos del capital marchaban mejor, había margen para exportar “democracia” a la periferia asiática, lo que permitía congelar la discusión cultural. Pero con la crisis económica desatada en Europa y EEUU, el deterioro de la base socio económica que sostenía a la clase media europea descongeló e intensificó estas cuestiones, en una falsa respuesta política a las causas reales de la crisis: el rescate bancario a costa de los Estados y la rigidez del sistema monetario y político europeo. Si las personas fueramos imagenes que sintetizan una época, Marie Lepen en Francia ciertamente lo es. Inscribe la guerra al inmigrante en un nacionalismo francés, reticiente del proyecto común europeo. Y funciona, es lo suficientemente popular para preocupar a la izquierda y a la otra pata de la derecha, la que pregona la profundización del modelo económico liberal trasatlántico, sostenido en tres pilares: FMI, Unión Europea y Banco Central Europeo. Lepen es esa pata incómoda para la derecha, abiertamente racista y nacionalista, que capitaliza sobre el momento socio económico francés. Reclama control fronterizo y pena de muerte. Su programa es fundamentalmente represivo y potencialmente fascista, constituyendo esto último un potencial atractivo económico que no es descartado por la otra pata de la derecha. Después de todo, Lepen le dedica más tiempo acusatorio a los inmigrantes que a la banca europea.

Ciertamente que en lo inmediato la reacción política francesa al calor de los hechos fue sana. El llamado a una unidad en abstracto del presidente Hollande, la recepción en la sede de gobierno de todo el arco político francés en repudio del hecho (Lepen inclusive) y el debate que genera la convocatoria a una marcha el día domingo (en torno a la posible presencia de Lepen, abiertamente islamofóbica) permiten aplacar los ánimos represivos inmediatos que suscitan casos de esta envergadura. Pero Europa en general, y Francia en particular, se merecen un amplio debate sobre el pasado, presente y futuro de la relación entre los pueblos y sus elites dirigentes. Una relación que ha engendrado un problema que Europa no tenía. Fue Estados Unidos el que creó a al Qaeda en los 80 e invadió Irak (con Inglaterra como único aliado europeo en la coalición) en los 2000. Pero que, con el avance del proyecto económico (TPP) y militar (OTAN) trans atlántico, sumergió a las elites europeas en el barro del conflicto. El gran desafío para la izquierda europea reside en poder desandar ese camino de sumisión, pobreza e ignorancia paras las masas. Y un primer paso importante, es llamando a las cosas por su nombre: una invasión es una invasión. Y el que invade es un criminal. Bush. Hussein también lo era, pero no los civiles. Punto.

Yo lo reconozco, a mi si particularmente me tocó este caso. No menos que los constantes atentados a la vida, más frecuentes, sanguinarios y lamentablemente eficaces propiciados en oriente y áfrica por las fuerzas occidentales e israelíes, y también grupos armados. Y si me impactó más que anteriores atentados en la propia Europa, como el del underground Londinense y demás, que fueron incluso peores en cantidad de óbitos. Por una dimensión personal mas que nada, me he relacionado mucho en mi vida con el ambiente del humor gráfico, siempre asisto a charlas y entrevistas con gente del entorno en la que se discuten este tipo de cosas, tengo conocidos y colegas de allí, y suelo implicarme con publicaciones del estilo. Y me chocó ver que nadie está absuelto de esta situación, lo cual celebró, porque uno dice “estas cosas que pasan en el culo del mundo” y no man, a hacerse cargo de la sociedad que tenemos.

mataron a los sospechosos, ahora como hacen para saber si realmente fueron ellos los que dispararon o no? ni hablar de que como garcha van a hacer para dilucidar quien los bancó.

y… capaz que el silencio garpa mas.