Hoy le hicieron una nota en Ole a Holan
“Ni contra Barcelona pondría dos líneas de cuatro cerca del área”
“Ni aunque juguemos contra el Barcelona pondría dos líneas de cuatro cerca del área. Nos comeremos ocho, pero no por fundamentalista: entrenamos para que eso no ocurra. Y si ocurre, tendremos que seguir entrenando. Si River nos embotella, será por mérito de ellos y no porque nosotros nos metamos atrás”.
-¿Cómo se le gana a River?
-Juega el fútbol que a mí me gusta y tiene futbolistas de una categoría enorme. Entonces, podés estar haciendo todo perfecto, pero fallás en una jugada y se termina el partido. Por eso hay que jugar con un nivel de disciplina y atención por arriba de la media. Si no, te liquida.
-¿Inconscientemente los jugadores no se pueden meter atrás por más que vos no se los pidas?
-No, porque nuestro equipo está absolutamente convencido de lo que hacemos. El 90% de nuestro entrenamiento es basado en el pase y la recepción para poseer el balón. Trato de darles la mayor cantidad de herramientas posibles para que mantengan esa convicción, pero si se la dan al arquero y lo presiona el 9, tiene toda la libertad y derecho de despejarla. Nuestras convicciones tienen un margen de error. Mientras sea por intentar lo que hay que hacer, no hay problema. Lo que no tolero es equivocarse con algo que no entrenamos.
-¿Eso te molesta?
-Eso me fastidia. Mirá, el fútbol no es defensivo u ofensivo. Para mí es un fútbol elaborado o es no elaborado. A mí me gusta el elaborado. Es como una orquesta: si cada uno toca y canta lo que quiere, es un quilombo, no una orquesta. Para mí hay técnicos con una línea clara o que dejan librado a lo que pase. Entonces, ese equipo puede ser el Bayern un fin de semana y la banda de Pignataro al siguiente.
-¿El secreto está en la carga de entrenamiento? ¿Trabajan más?
-No, es la metodología. Nosotros queremos que el equipo intente salir jugando. Si yo a River le cedo el campo y la pelota, voy a perder. Si dejo que D’Alessandro juegue cerca de nuestra área, van a tener más chances de ganar que si trato de tenerlo más lejos del arco. No es una garantía, pero es la intención de defenderte con la pelota, de desgastarlos…
-¿Son formas de trabajo que trajiste del hockey?
-Es la metodología alemana, holandesa en general, no del hockey… La selección alemana no logra esa mecanización, armonía y fluidez haciendo fútbol nada más. No hay fútbol-tenis, no hay locos. Hay trabajos específicos con pelota, pero no por entretenimiento. No nos entretenemos, entrenamos.
-¿Cuánta gente trabaja en tu cuerpo técnico?
-Somos 12. Hay un grupo que se ocupa de la metodología de los ejercicios, definen cuáles son los ejercicios más convenientes para la manera que le pensamos jugar al próximo rival. Después hay tres que se encargan del videoanálisis, otros dos se ocupan de los GPS que usan los jugadores, dos que manejan los drones con los que grabamos todos los entrenamientos, dos preparadores físicos, el entrenador de arqueros y un encargado de prensa.
-¿Trabajar con tantos futbolistas jóvenes ayuda a que no te miren con desconfianza porque no fuiste jugador profesional?
-No, siempre han sido muy respetuosos conmigo. Elijo esos futbolistas porque provienen de clubes grandes y yo quiero que mi equipo juegue como un grande. Ellos vienen de formarse en un gran nivel de exigencia, sin temor a los desafíos. Además, por venir de esos clubes, en general tienen muy buena técnica, que sirve para la forma que sentimos el fútbol. Y al ser jóvenes, no tienen temores, Todos esos motivos pesan más que la falta de experiencia.
-¿Quiénes son tus referentes?
-Guardiola, Menotti, Bielsa. Admiro a otros que no tienen esa línea, como Simeone o Sampaoli, porque demuestran que sus equipos juegan como ellos se entrenan. Y también me encanta Klopp. Yo crecí viendo al Huracán de Menotti, me llenaba los ojos. El Independiente campeón del mundo… Me gustaba mucho ese fútbol. Me identificaba con el Ajax también. Después Griguol me pareció un adelantado. Me encantó el Estudiantes de Bilardo, con Trobbiani, Sabella, Russo… Y la Selección del 94 me pareció una de las que mejor jugó.
-¿Y con qué soñás?
-Yo quiero dirigir un equipo grande y me encantaría jugar en Europa. Hay que tener disciplina, convicción y pasión. Y ponerla todos los días.