A Repsol todo, a los docentes nada

Las dos noticias que tienen en vilo al país en estos días tienen el valor de ilustrar, con una nitidez que sorprende, los intereses que representa el gobierno kirchnerista y, en especial, el giro que encarna el equipo económico encabezado por Axel Kicillof. Mientras se procede a indemnizar a los vaciadores de Repsol, saludada por toda la clase capitalista, se amenaza a los docentes con un decretazo que imponga una rebaja salarial, ya que en los planes oficiales debe servir para aleccionar a todo el movimiento obrero. Lo más importante, de todos modos, es que la “hoja de ruta” que el gobierno se ha trazado para querer superar su bancarrota económica y política lo pone al arbitrio del capital financiero internacional.
Rescatando a los vaciadores
El acuerdo sellado con Repsol equivale a una entregada nacional de proporciones inmensas. Es que la letra del convenio sorprende por la minuciosidad con la que se le asegura a Repsol el cobro de la indemnización acordada. Los 5.000 millones de dólares establecidos como indemnización entre el gobierno y Repsol por la expropiación del 51% de las acciones de YPF contarán con garantías especiales. Como los bonos que se emitirán cotizan aproximadamente al 80% del valor nominal, el gobierno se compromete a emitir un adicional de 1.000 millones de dólares más, hasta un máximo de 6.000 millones. En cualquier caso, Repsol no podrá recibir nunca menos de 4.760 millones de dólares, incluso aunque decida vender los bonos ni bien los reciba. Y la deuda se considerará cancelada no al momento de la entrega de los bonos, sino sólo cuando éstos hayan sido transformados en dólares. Así la operación adquiere todas las garantías de un pago en efectivo, dado que el cobro de los bonos no estará sometido a los vaivenes del mercado. El texto del acuerdo lo dice con todas las letras: “el acuerdo comprende las garantías para su pago efectivo”.
A los 6.000 millones de dólares de nueva deuda creada por el gobierno se le deberán añadir los intereses; estos serán superiores al 8% anual, una tasa usuraria que duplica, como mínimo, lo que pagan países de América Latina. Se estima que, hasta 2033, fecha de vencimiento de los bonos, los intereses serán equivalentes al capital, lo que totaliza pagos por 12.000 millones de dólares. Este beneficio se distribuirá entre Repsol y los bancos que se hagan de los bonos. Si Repsol resolviera mantener los bonos en su cartera, recibirá intereses anuales por entre 360 y 500 millones de dólares -más o menos lo que obtenía como dividendos cuando era propietaria de YPF. En el caso de los bonos 2024, que aún no tienen cotización, el Estado garantizará a través del Banco Nación las tres primeras cuotas de intereses. Las garantías a Repsol no terminan acá. El convenio establece que si surgen problemas de pago o embargos, el Estado deberá pagar de inmediato el saldo adeudado. De ocurrir diferendos, no serán los tribunales argentinos los que decidan, sino la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional. Para el gobierno “nacional y popular” se ha vuelto una moda renunciar a la soberanía de la Justicia argentina.
Aunque el gobierno presenta como positivo que Repsol renuncie a continuar los juicios contra el país, lo cierto es que se trata de una medida recíproca, que compromete a Argentina a renunciar también a los juicios contra la empresa. Los pasivos ambientales que el propio Kicillof había denunciado en el momento de la expropiación nunca fueron tasados y ahora no podrán ser llevados a la Justicia. Tampoco las investigaciones sobre vaciamiento empresario, que constaban en el Informe Mosconi elaborado por el gobierno. De amenazar con no pagar un peso, e incluso declarar que la investigación probaría que es Repsol la que debería indemnizar a la Argentina, Kicillof nos dice que la legislación vigente obliga a este pago oneroso a los vaciadores. El “relato” termina sepultado bajo la Ley Nacional de Expropiaciones dictada por Videla y Massera en 1977, hoy vigente.
La cola que sigue
El objetivo declarado de “volver a los mercados” que el gobierno se había trazado ha sido tercerizado a Repsol. Será el monopolio petrolero quien colocará los “bonos soberanos” de Argentina en el mercado, con la salvedad de que los dólares se los quedarán ellos y la factura la pagará el país. Es que por muy entreguista que sea el acto indemnizatorio, los “mercados” siguen reclamando más. En la cola de los que esperan un resarcimiento están el Club de París, los bonistas que no han entrado en el canje y las empresas que litigaron en el CIADI. Entre unos y otros se esconde el FMI. Los países que integran el Club de París ponen como condición para un acuerdo que el gobierno acceda a que el Fondo realice una auditoría de las cuentas nacionales. El nuevo índice de inflación dado a conocer el mes pasado es un primer paso del gobierno en esa dirección.
La “normalización económica” con el gran capital implicará la creación de una deuda inmensa. Si se suma a la ya comprometida con Repsol, estaríamos muy por encima de los 30.000 millones de dólares. Cristina Kirchner y Kicillof terminarían sus días como afiliados al “club de los endeudadores”, al costo de una cuota muy alta. Después de haber batido el parche del “desendeudamiento”, tendríamos una deuda pública de unos 300.000 millones de dólares. Por lejos, la más alta de la historia. Los elementos para una quiebra económica generalizada se van reuniendo a una velocidad inusitada.
A medida que el gobierno avanza en esta dirección, su capacidad de arbitraje se reduce a la mínima expresión. El factor decisivo pasa a ser el capital financiero internacional. Mientras en el pasado la cancelación de la deuda con el FMI era presentada como una medida de autonomía nacional para “independizarnos” del Fondo, ahora la indemnización a Repsol persigue el propósito declarado de una asociación con los monopolios petroleros internacionales como Chevron, y conseguir fuentes de financiamiento de los grandes bancos. Estas concesiones empujan a un cambio completo de la política económica, dándole completa libertad al capital para su acción.
A los docentes, nada
El acuerdo entre el Repsol y el gobierno contrasta con las negociaciones establecidas con los docentes. La propuesta oficial de un 22% en tres cuotas más 2.000 pesos de presentismo a pagar en dos veces equivale a una rebaja salarial hecha y derecha. Contra una inflación prevista por arriba del 40%, es claro que el gobierno quiere que los salarios se reduzcan en relación con la inflación y el índice de devaluación. Reducir el salario en dólares es el nuevo grito de la clase capitalista. En el caso concreto de los docentes, el gobierno ya anticipó que piensa recurrir a un decretazo para imponer este objetivo.
La oposición tradicional no sólo apoya el acuerdo con Repsol, y el acuerdo con el Club de París y el FMI. También es partidaria de un ataque al salario. De Mendiguren ha pedido la suspensión de las paritarias -aunque ahora quiere “apurarlas” en acuerdo con la CGT- y Felipe Solá auguró que los trabajadores están dispuestos a aceptar “una rebaja salarial”. La oposición, que ha saludado la devaluación de la moneda, pide bajo el eufemismo de la necesidad de “un plan integral” realizar un ajuste que incluya un tarifazo generalizado y una nueva devaluación.
Huelga general
La docencia combativa de todo el país se ha convocado para resolver un paro para el 5 y 6 de marzo, y exigió a la CTERA y al resto de los sindicatos la huelga general para defender un salario igual a la canasta familiar. La burocracia, sea oficialista u opositora, no quiere saber nada con ello. Por eso han puesto en el freezer el paro convocado por ellos mismos. Actúan como lo que son: agentes del ajuste al interior del movimiento obrero. Pero la burocracia no es el factor decisivo en la situación. Ante los despidos en Córdoba, ya se han ocupado tres empresas metalúrgicas, lo cual marca un curso a seguir para enfrentar los despidos y suspensiones.
Asistimos a los últimos capítulos de un gobierno en disgregación, que se juega la supervivencia en una ofensiva contra los trabajadores. En oposición a la intención de “blindar” a Repsol y al gran capital, llamamos a “blindar” a los trabajadores, prohibiendo despidos y suspensiones, con un aumento salarial de emergencia de 3.000 pesos y un salario mínimo igual a la canasta familiar. Está planteado impulsar la huelga general por este programa y estructurar una salida independiente de los trabajadores.

Gabriel Solano


Todo absolutamente dicho.

Las dos noticias que tienen en vilo al país en estos días tienen el valor de ilustrar, con una nitidez que sorprende, los intereses que representa el gobierno kirchnerista y, en especial, el giro que encarna el equipo económico encabezado por Axel Kicillof. Mientras se procede a indemnizar a los vaciadores de Repsol, saludada por toda la clase capitalista, se amenaza a los docentes con un decretazo que imponga una rebaja salarial, ya que en los planes oficiales debe servir para aleccionar a todo el movimiento obrero. Lo más importante, de todos modos, es que la “hoja de ruta” que el gobierno se ha trazado para querer superar su bancarrota económica y política lo pone al arbitrio del capital financiero internacional.
Rescatando a los vaciadores
El acuerdo sellado con Repsol equivale a una entregada nacional de proporciones inmensas. Es que la letra del convenio sorprende por la minuciosidad con la que se le asegura a Repsol el cobro de la indemnización acordada. Los 5.000 millones de dólares establecidos como indemnización entre el gobierno y Repsol por la expropiación del 51% de las acciones de YPF contarán con garantías especiales. Como los bonos que se emitirán cotizan aproximadamente al 80% del valor nominal, el gobierno se compromete a emitir un adicional de 1.000 millones de dólares más, hasta un máximo de 6.000 millones. En cualquier caso, Repsol no podrá recibir nunca menos de 4.760 millones de dólares, incluso aunque decida vender los bonos ni bien los reciba. Y la deuda se considerará cancelada no al momento de la entrega de los bonos, sino sólo cuando éstos hayan sido transformados en dólares. Así la operación adquiere todas las garantías de un pago en efectivo, dado que el cobro de los bonos no estará sometido a los vaivenes del mercado. El texto del acuerdo lo dice con todas las letras: “el acuerdo comprende las garantías para su pago efectivo”.
A los 6.000 millones de dólares de nueva deuda creada por el gobierno se le deberán añadir los intereses; estos serán superiores al 8% anual, una tasa usuraria que duplica, como mínimo, lo que pagan países de América Latina. Se estima que, hasta 2033, fecha de vencimiento de los bonos, los intereses serán equivalentes al capital, lo que totaliza pagos por 12.000 millones de dólares. Este beneficio se distribuirá entre Repsol y los bancos que se hagan de los bonos. Si Repsol resolviera mantener los bonos en su cartera, recibirá intereses anuales por entre 360 y 500 millones de dólares -más o menos lo que obtenía como dividendos cuando era propietaria de YPF. En el caso de los bonos 2024, que aún no tienen cotización, el Estado garantizará a través del Banco Nación las tres primeras cuotas de intereses. Las garantías a Repsol no terminan acá. El convenio establece que si surgen problemas de pago o embargos, el Estado deberá pagar de inmediato el saldo adeudado. De ocurrir diferendos, no serán los tribunales argentinos los que decidan, sino la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional. Para el gobierno “nacional y popular” se ha vuelto una moda renunciar a la soberanía de la Justicia argentina.
Aunque el gobierno presenta como positivo que Repsol renuncie a continuar los juicios contra el país, lo cierto es que se trata de una medida recíproca, que compromete a Argentina a renunciar también a los juicios contra la empresa. Los pasivos ambientales que el propio Kicillof había denunciado en el momento de la expropiación nunca fueron tasados y ahora no podrán ser llevados a la Justicia. Tampoco las investigaciones sobre vaciamiento empresario, que constaban en el Informe Mosconi elaborado por el gobierno. De amenazar con no pagar un peso, e incluso declarar que la investigación probaría que es Repsol la que debería indemnizar a la Argentina, Kicillof nos dice que la legislación vigente obliga a este pago oneroso a los vaciadores. El “relato” termina sepultado bajo la Ley Nacional de Expropiaciones dictada por Videla y Massera en 1977, hoy vigente.
La cola que sigue
El objetivo declarado de “volver a los mercados” que el gobierno se había trazado ha sido tercerizado a Repsol. Será el monopolio petrolero quien colocará los “bonos soberanos” de Argentina en el mercado, con la salvedad de que los dólares se los quedarán ellos y la factura la pagará el país. Es que por muy entreguista que sea el acto indemnizatorio, los “mercados” siguen reclamando más. En la cola de los que esperan un resarcimiento están el Club de París, los bonistas que no han entrado en el canje y las empresas que litigaron en el CIADI. Entre unos y otros se esconde el FMI. Los países que integran el Club de París ponen como condición para un acuerdo que el gobierno acceda a que el Fondo realice una auditoría de las cuentas nacionales. El nuevo índice de inflación dado a conocer el mes pasado es un primer paso del gobierno en esa dirección.
La “normalización económica” con el gran capital implicará la creación de una deuda inmensa. Si se suma a la ya comprometida con Repsol, estaríamos muy por encima de los 30.000 millones de dólares. Cristina Kirchner y Kicillof terminarían sus días como afiliados al “club de los endeudadores”, al costo de una cuota muy alta. Después de haber batido el parche del “desendeudamiento”, tendríamos una deuda pública de unos 300.000 millones de dólares. Por lejos, la más alta de la historia. Los elementos para una quiebra económica generalizada se van reuniendo a una velocidad inusitada.
A medida que el gobierno avanza en esta dirección, su capacidad de arbitraje se reduce a la mínima expresión. El factor decisivo pasa a ser el capital financiero internacional. Mientras en el pasado la cancelación de la deuda con el FMI era presentada como una medida de autonomía nacional para “independizarnos” del Fondo, ahora la indemnización a Repsol persigue el propósito declarado de una asociación con los monopolios petroleros internacionales como Chevron, y conseguir fuentes de financiamiento de los grandes bancos. Estas concesiones empujan a un cambio completo de la política económica, dándole completa libertad al capital para su acción.
A los docentes, nada
El acuerdo entre el Repsol y el gobierno contrasta con las negociaciones establecidas con los docentes. La propuesta oficial de un 22% en tres cuotas más 2.000 pesos de presentismo a pagar en dos veces equivale a una rebaja salarial hecha y derecha. Contra una inflación prevista por arriba del 40%, es claro que el gobierno quiere que los salarios se reduzcan en relación con la inflación y el índice de devaluación. Reducir el salario en dólares es el nuevo grito de la clase capitalista. En el caso concreto de los docentes, el gobierno ya anticipó que piensa recurrir a un decretazo para imponer este objetivo.
La oposición tradicional no sólo apoya el acuerdo con Repsol, y el acuerdo con el Club de París y el FMI. También es partidaria de un ataque al salario. De Mendiguren ha pedido la suspensión de las paritarias -aunque ahora quiere “apurarlas” en acuerdo con la CGT- y Felipe Solá auguró que los trabajadores están dispuestos a aceptar “una rebaja salarial”. La oposición, que ha saludado la devaluación de la moneda, pide bajo el eufemismo de la necesidad de “un plan integral” realizar un ajuste que incluya un tarifazo generalizado y una nueva devaluación.
Huelga general
La docencia combativa de todo el país se ha convocado para resolver un paro para el 5 y 6 de marzo, y exigió a la CTERA y al resto de los sindicatos la huelga general para defender un salario igual a la canasta familiar. La burocracia, sea oficialista u opositora, no quiere saber nada con ello. Por eso han puesto en el freezer el paro convocado por ellos mismos. Actúan como lo que son: agentes del ajuste al interior del movimiento obrero. Pero la burocracia no es el factor decisivo en la situación. Ante los despidos en Córdoba, ya se han ocupado tres empresas metalúrgicas, lo cual marca un curso a seguir para enfrentar los despidos y suspensiones.
Asistimos a los últimos capítulos de un gobierno en disgregación, que se juega la supervivencia en una ofensiva contra los trabajadores. En oposición a la intención de “blindar” a Repsol y al gran capital, llamamos a “blindar” a los trabajadores, prohibiendo despidos y suspensiones, con un aumento salarial de emergencia de 3.000 pesos y un salario mínimo igual a la canasta familiar. Está planteado impulsar la huelga general por este programa y estructurar una salida independiente de los trabajadores.

Gabriel Solano

http://opinion.infobae.com/gabriel-solano/2014/02/28/a-repsol-todo-a-los-docentes-nada/


Todo absolutamente dicho.

Que desagradecidos, no se dan cuenta que, en un futuro, van a disfrutar las regalias del petroleo?

las tasas usurarias de la que tanto hablan y usan de bandera,
son producto del default y la deuda desproporcionada que se tomo entre el 76 y el 01…

a Repsol se le paga menos de la mitad de lo que ellos exigían, es más, JAMAS hubiesen vendido YPF, su empresa capital del grupo; asi que ese razonamiento no tiene ni ton ni son.

El tema educación es complejo, si se lo ve con una perspectiva histórica, en estos años han gozado de grandes mejoras, y aplaudo el espiritu de lucha… pero no olvidemos que los gremios que representan a los docentes tampoco son altruistas, los mismos docentes lo dicen (mi vieja es profe de secundario publico en el conurbano, y profe universitaria).

Si loco!!! La culpa fue de los otros, en la decagada estamos restituyendo la patria!!!

Otro sí: 26 años de docencia - sueldo de bolsillo $5.360. Simplemente váyanse a la puta madre que los remilparió.

Por eso yo aplaudo las iniciativas del tipo “sueldo docente = sueldo diputado”. No solamente será plasmada la verdadera justicia social (no la del relato de estos corruptos), sino que vamos a tener docentes de jerarquía que puedan vivir de su laburo.

PD: qué caradurismo el del relato K aplaudiendo que a los gallegos se les pagó menos de lo que pedían, cuando al momento de la expropiación acá se la pasaban cacareando con que “ellos nos tendrían que indemnizar a nosotros por el daño ambiental” y cosas por el estilo para que la gilada ovacione.

Pero por favor, la educación es un tema fundamental para construcción de una sociedad sana, para eso tenés que brindar maestros y profesores de excelencia (que los hay, y muchos). De esta forma tenés que mantener todo el cuerpo docente del país con los sueldos necesarios para su subsistencia digna. No es posible que estén gastando lo poco que cobran para tener los elementos básicos para su trabajo. Eso es denigrante. Encima de estar tratando con un alumnado maleducado y poco propenso al estudio, donde en la mayor parte de su tiempo tienen que cumplir el rol de asistentes sociales, psicopedagogos e incluso de mozos de los gaznápidos que solo van al colegio a comer y cobrar planes, tienen que proveerse de material didáctico.
Este tipo de cosas me da asco, mucho.

Agreguemos que si el hijo es un canto a la ignorancia, los padres caen a cagarte a palos por no aprobarlos, aunque no sepan ni el 2+2

Esa oferta a los docentes es una falta de respeto… mas cuando los que la proponen gozan de aumentos a veces del doble de la inflacion y sobre sueldos exorbitantes, que asco.

A ver si alguno me sabe contestar estas preguntas:
¿Cómo cobran los maestros?¿cuanto cobran por hora?Porque hay maestros que trabajan 3 o 4 horas por semana en un grado, y no tienen más grados. Osea que al mes trabaja unas 16 horas. Al mismo tiempo hay otros que trabajan 3 o 4 horas pero tienen más grados.
¿Cómo hacen para llegar al mínimo de $2800?¿cuantas horas tienen que trabajar para llegar a eso?

Segun mi tia

Las horas catedra son 15. Estado 35 pesos la hora. Privado puede llegar a 75. Creo que cada uno administra esas horas como le quede mas comodo. Todo esto hasta el año pasado

PD: ¿El minimo no era 3600?

Osea que trabajan 3 horas por día, por $2100. Habiendo estudiado algo de 3 años si no me equivoco.

Creo que el mínimo varía por provincias

Lo difícil de medir cuánto cobran no es tanto saber lo que figura en el recibo, eso se averigua. El tema es que sí ó sí tienen que trabajar en su casa, para corregir lo que hicieron los alumnos y para preparar la clases que van a dar. Eso son horas laburadas (y muchas) que no aparecen en ningún recibo. Un laburo docente bien hecho como debe ser te lleva el doble del horario de clase.

Aca te sacas las dudas:

Simulador de Salario Docente

Manda las horas que quieras, y te va tirando el sueldo. El tope en Cba son 30 horas. Cuando tenes todas, te pagan 36. Al “incentivo docente” lo cobran todos.
La zona desfavorable depende si vas a colegios de la periferia o en zonas marginales…

La hora dura 40 minutos (en nivel medio). Pero sabemos que es muy dificil tener todas las horas de corrido, por lo cual en tiempo real terminas laburando mas que esas “6 horas” diarias…Por lo gral tenes algunas horas a la mañana, otras a la tarde, etc.

Con 30 horas y 25 años de antiguedad, en Cordoba, son 12.300 pesos de bolsillo.

Ponete a jugar…cambia las horas, la antiguedad y te va tirando el salario de bolsillo.

---------- Mensaje unificado a las 15:46 ---------- El mensaje anterior habia sido a las 15:42 ----------

Totalmente de acuerdo. Aunque muchos “colegas” (ya les podre decir asi? ja) no hacen un carajo…no planifican, no preparan ejercicios y no dan clases. Lo unico que hacen es tirarle una fotocopias a los pibes para que subrayen mientras ellos revisan evaluaciones…
Las dos cosas son un problema a resolver…

Igual el planteo es más político-moral que real. O sea, no tenemos 5000 palos verdes cash para gatillar en educación o en Repsol. Notese además que no se ha visto nunca a un político proponer el pago salarial a empleados estatales con la plata de las reservas.

Los docentes para simplificarlo es muy simple laburan con el sueldo mínimo y ganan 3 mil mangos (teniendo en cuenta el aumento de ahora) son 4 horas por semana, casi 1 hora por día, que en realidad son como dijeron arriba 40 minutos.
Ahora si el profesor supera las 30 horas por mes, que serían 8 horas por semana se le dan un incentivo y un plus, sumados ambos son 2 mil mangos mas en lo que le quedaría de bolsillo masomenos 5 mil mangos.
Osea que en el peor de los casos uno recién recibido gana 5 mil mangos por laburar 2 horas por día en cuatro días a la semana.
Otra cosa no me vengan con eso de que preparan las clases, yo me he saturado de ver profesoras en el colegio que mienstras comen galleta con una mano y dan dictados, con la otra se rascan la argolla.
Eso de preparar las clases no todos lo hacen a nivel secundario imaginense a nivel primario cuando todo es 2 + 2.
Sinceramente no creo que con un aumento de sueldo se mejore la educación ni notemos cambios, otro dato a tener en cuenta es que el aumento no es algo propicio a darse cuando las matriculas superan ampliamente la demanda. Con esto que quiero decir? hay mas maestras que aulas que enseñar y no tiene sentido lógico que cobren demasiado por que el estado no puede dar abasto, y es mucho mejor fomentar a que los jovenes se instruyan en otras disciplinas en la facultad como sucede con la ingenieria por ej promoviendo sueldos altos.

Linda ensalada. Las horas docente son SEMANALES, y no mensuales.

Al gobierno lo que menos le interesa es educar a la poblacion, partamos de ahi. Prefieren tener un pueblo ignorante para poner manejarlo a su antojo. Nada sorprende.

Ese es un estereotipo del profesor que se tiene hoy en dia. Que seguramente hay gente asi, la hay, como en todos lados y en todos los trabajos, pero en mi caso, sacando dos o tres casos MUY puntuales, en mi secundaria al menos, incluso teniendo problemas de infraestructura, no me puedo quejar del cuerpo docente. De una gran mayoria de mis profesores he aprendido algo, no solo curricular sino como profesionales y los admiro. Al menos de lo que yo he podido ver, ninguno de ellos se rasco la argolla o hizo las cosas al voleo, para robar horas catedra. Ademas, nadie en este pais, se arriesgaria a saturarse la cabeza con adolecentes para cobrar la jubilacion anticipada y tomar te, mientras se cagan a trompadas enfrente tuyo o te tiran bolas de papel mientras da clase, por un sueldo misero de dos mangos. Si se llega a ese caso, creo yo que debera ser por resignacion, por cumplir el rol de contenedor social al mismo tiempo que el de profesor por, nuevamente, nada o simplemente por locura

En cuanto a lo que marcas de la demanda, denuevo, por dichos de mi tia que esta haciendo el profesorado de matematica, eso es una falacia. En este pais faltan profesores, mas en materias que se van quedando como historia, quimica, fisica y hasta literatura. Y debe ser por eso que conscuentemente esta la posibilidad de trabajar en colegios estatales con el 50% de la carrera hecha

Todo esto se traduce en el nivel bajo que posee la secundaria, que cada vez desciende mas y mas para mentir con los indices de alfabetizacion y otros tambien educativos. Y hay que sumarle a que el gobierno no ha hecho un cambio profundo para cambiar esta realidad. Hay que invertir, e invertir en serio, no con netbooks espias. Mas aulas, mayor capacitacion, mayor proteccion a lo que son las aulas hoy en dia y con padres salvajes por casos como dije alla arriba, menor carga de tareas no escolares y todo eso complementado con un sueldo digno para el personal docente que le tiene que cambiar la mentalidad a una generacion que, ellos viven diciendo, esta perdida

Si fueran semanales las 30 horas no le alcanzaría el tiempo al 50% de los docentes que tienen doble empleo.
Maestros, con pocas horas de trabajo | La Voz del Interior lee

---------- Mensaje unificado a las 20:55 ---------- El mensaje anterior habia sido a las 20:41 ----------

Todos sabemos que los K degeneraron la cultura y la sociedad y que estamos por lejos en nuestro peor momento hasta humanamente hablando pero tampoco me va que se disfrace de ovejas a ciertas profesiones y que permanentemente tengamos que salir en defensa de ellas hasta inconscientemente cuando en los hechos si cabe la clasificación están catalogados como los peores profesionales teniendo en cuenta sus resultados que nos averguenzan internacionalmente y yo he estado en aulas donde eramos 10 o 15 y no había excusa para no dar una buena clase y ni siquiera puedo decir que hayan fracasado en cada intento por que sé que no lo intentaron.
Lo mio no es ningún estereotipo sino fruto de la experiencia, si evaluamos que en cada año hay como 15 profesores multiplicado por 6 sumado a los de la primaria que por año ponele que tenia 10 por seis años respectivamente tenemos masomenos la suma que sería 60 en primaria y 90 en secundaria, te parece que es necesario que me tengan que dibujar la realidad y marcar como estereotipo a una experiencia que se comprueba en 150 casos? si lo dividimos en porcentajes en cuanto a la totalidad de docentes en el país mi muestra es considerada aún mayor y mas fiable que cualquier clase de encuesta privada sobre cualquier tema en particular.
Y con respecto a lo otro, discúlpame pero no es objetivo fiarse de un familiar docente para evaluar si la cantidad de matricula está sobrecargada, lo que conté deriva en distintas fuentes informativas que cualquiera de ustedes lo puede comprobar investigando por su propia cuenta.
Coincido con que no es fácil dar clases a delincuentes en las aulas, pero toda profesión tiene sus riesgos y pobres sueldos pero no siempre hay que mirar de victimas a los mismos por que estamos todos en la misma al fin y al cabo, un abogado recién recibido gana menos de 2.500 y eso si es que tiene suerte de conseguir algún estudio jurídico que lo contrate, un albañil que labura 3 veces mas gana casi lo mismo trabajando como indio en el medio del rayo del sol y ni que hablar de los enfermeros que ganan peor miseria que los docentes trabajando bastante mas horas.
Hay que aclarar que el problema en este caso no fue lo que le presento el gobierno en cuanto a aumento sino el rechazo a una clausula de presentismo que tiene como objetivo premiar con dos mil pesos a los maestros que no falten a clases en el cuál es negada rotundamente por el gremio por que le restaría capacidad de movilización.