Le va a gritar el gol a la gente de Benfica, sin respetar ni siquiera la casa de los portugueses. Cuando sos visitante, respetá un poco. Inmediatamente baila en el banderín una danza sensual casi sexual, regresa y sigue gozando a la gente con sus gesticulaciones. En ese momento Prestianni va a increparlo para que deje de molestar a los hinchas. Se calma todo, llega a mitad de la cancha y hace otro gesto como poniéndose una visera fijando su mirada en alguien, quizá un compañero en el banco de suplentes. Pero lo hace frente a la tribuna local, y ríe de manera exagerada para continuar con la provocación. Prestianni seguramente lo vuelve a increpar (le habrá dicho algo así como vendehumo y mal tipo) y ahí Vinicius empieza a los insultos limpios, con la boca bien abierta, diciéndole de todo. En ese momento a Prestianni se le escapa decirle “mono”. Y Prestianni, por un instante desafortunado es el malo de la película. Ahora bien, ¿nadie se pregunta si Vinicius, además de sus provocaciones, dijo algo que a Prestianni le haya dolido también? Desde “enano”, “muerto”, “burro”, “hijo de puta” o lo que sea.
No contento con sus primeras provocaciones, fíjense lo que pasa , cuando se para el partido, con sus gestos: cómo se apoya contra el banco de suplentes haciéndose notar, quedándose siempre bien cerquita de la gente de Benfica, bebiendo agua de manera altanera, etc., exagerando victimización cuando él es el provocador. Él quiere eso, quiere que le digan negro, mono, quiere que lo insulten en todo momento. Ama ese papel. Es un grandísimo provocador, un irrespetuoso, un cobarde que busca pleitos pero jamás pelea, un hijo de puta que no deja de contemplarse en el espejo, un lameculos, canalla remilgado, que no es nada más que una mezcla de sinvergüenza, cobarde y alcahuete.
Respecto a las pruebas: “si se tapó la boca, es porque dijo algo muy malo”, dice algún jugador mediocre del Real Madrid, capitán derrota vs el peor Barcelona del siglo. Cuando Otamendi (dicho sea de paso, jugó un partidazo) discutía con él y le mostraba sus tatuajes con la Copa América y la Copa del Mundo, el brasilero también se tapó la boca durante un largo rato. ¿Ahí no pasa nada? ¿También existe taparse la boca para decir cosas dulces?
Vinicius es un mal hombre. Prestianni, por lo que puedo notar, es un pobre chico con problemas en su educación, y además muy joven. Tiene mucho que aprender, le salió -supuestamente- decir lo que dijo en un instante de absoluta calentura contra un hombre que no para de provocar desde el minuto cero. Pero un instante no te convierte en un hijo de puta, en un racista ni en nada. Para este caso, sin dudas que existe el perdón.