Un cacho de historia: a 35 años de la gloria.

  			 						[b]A 35 años de la gloria[/b]
  				 						 							15/08/10 						 							 						
  				 					 					  					 						No había abrigo que alcanzase aquella noche en Vélez. El frío [i] calaba[/i] los huesos aunque no podía con los corazones hirvientes de esa multitud ansiosa, tensa, ilusionada. El alarido coqueteaba en los labios y en las gargantas, pero no llegaba. Hasta que a uno de los chiquilines de Argentinos, que acababa de cortar un pelotazo largo, se le ocurrió tirarle un sombrero a Rubén Bruno. El intento del defensor falló; la pelota rebotó en la cabeza de Bruno y le quedó servida para su corrida solitaria e histórica. El pibe, que llevaba el 10 en la espalda, la tocó de zurda por debajo del cuerpo del arquero, un tal Díaz. Gol. El gol más gritado en 18 años. El gol que enterraba la negra serie sin vueltas olímpicas, desde aquel título del 57. El gol que permitía pronunciar una palabra que parecía maldita en Núñez, una palabra que alguna generación no conocía: campeón. Campeones. Ese gol, a los 69 minutos, desató una majestuosa fiesta popular en las tribunas del José Amalfitani y en las calles. Fue un jueves 14 de agosto de 1975. Treinta y cinco años atrás.

“Vengo a River para salir campeón”, dijo Angel Labruna, un ganador empedernido que no le tenía miedo al término impronunciable. Y tenía que ser él, Labruna, el hacedor del River que iba a renacer de sus cenizas. Su arribo al club produjo una revolución futbolística. Apeló a su ojo clínico para elegir a los intérpretes, mezcló juventud con experiencia, contagió su mística. Y armó un River que hizo del toque su religión y de la voracidad ofensiva, su forma de vivir y de sentir el fútbol. El equipo salía de memoria: Fillol; Comelles, Perfumo, Artico, Héctor López; Juan José López, Raimondo (o Merlo), Alonso; Pedro González, Morete y Mas. Ellos arrasaban con los rivales y tenían el respaldo incondicional de una muchedumbre que rompía todos los récords de recaudación. Ellos, paradójicamente, no jugaron la noche de la consagración por una huelga de profesionales. Por eso, River se coronó con juveniles de las Inferiores. Por eso, Bruno y su gol quedaron en los libros. El domingo siguiente, en el Monumental, regresaron los grandes, le ganaron 2 a 0 a Racing y dieron la vuelta que se merecían. Y llevaron en andas a Labruna. El padre de la criatura. El padre de todos.

Un dato: Bruno luego del gol volvio a su casa en colectivo, y se retiro a los 24 años. Un pequeño heroe que quedo en el olvido entre tanto monstruo que ese dia no salio a jugar por la camiseta, una lastima…


pd: no sabia donde compartir esto, si va en otro lado muevanlo:)

  			 						[b]A 35 años de la gloria[/b]
  				 						 							15/08/10 						 							 						
  				 					 					  					 						No había abrigo que alcanzase aquella noche en Vélez. El frío [i] calaba[/i] los huesos aunque no podía con los corazones hirvientes de esa multitud ansiosa, tensa, ilusionada. El alarido coqueteaba en los labios y en las gargantas, pero no llegaba. Hasta que a uno de los chiquilines de Argentinos, que acababa de cortar un pelotazo largo, se le ocurrió tirarle un sombrero a Rubén Bruno. El intento del defensor falló; la pelota rebotó en la cabeza de Bruno y le quedó servida para su corrida solitaria e histórica. El pibe, que llevaba el 10 en la espalda, la tocó de zurda por debajo del cuerpo del arquero, un tal Díaz. Gol. El gol más gritado en 18 años. El gol que enterraba la negra serie sin vueltas olímpicas, desde aquel título del 57. El gol que permitía pronunciar una palabra que parecía maldita en Núñez, una palabra que alguna generación no conocía: campeón. Campeones. Ese gol, a los 69 minutos, desató una majestuosa fiesta popular en las tribunas del José Amalfitani y en las calles. Fue un jueves 14 de agosto de 1975. Treinta y cinco años atrás.

“Vengo a River para salir campeón”, dijo Angel Labruna, un ganador empedernido que no le tenía miedo al término impronunciable. Y tenía que ser él, Labruna, el hacedor del River que iba a renacer de sus cenizas. Su arribo al club produjo una revolución futbolística. Apeló a su ojo clínico para elegir a los intérpretes, mezcló juventud con experiencia, contagió su mística. Y armó un River que hizo del toque su religión y de la voracidad ofensiva, su forma de vivir y de sentir el fútbol. El equipo salía de memoria: Fillol; Comelles, Perfumo, Artico, Héctor López; Juan José López, Raimondo (o Merlo), Alonso; Pedro González, Morete y Mas. Ellos arrasaban con los rivales y tenían el respaldo incondicional de una muchedumbre que rompía todos los récords de recaudación. Ellos, paradójicamente, no jugaron la noche de la consagración por una huelga de profesionales. Por eso, River se coronó con juveniles de las Inferiores. Por eso, Bruno y su gol quedaron en los libros. El domingo siguiente, en el Monumental, regresaron los grandes, le ganaron 2 a 0 a Racing y dieron la vuelta que se merecían. Y llevaron en andas a Labruna. El padre de la criatura. El padre de todos.

Un dato: Bruno luego del gol volvio a su casa en colectivo, y se retiro a los 24 años. Un pequeño heroe que quedo en el olvido entre tanto monstruo que ese dia no salio a jugar por la camiseta, una lastima…


pd: no sabia donde compartir esto, si va en otro lado muevanlo:)

Increible que el que hizo el gol del campeonato luego se vuelva a su casa en colectivo!

Que increible, no sabia esto

Que locura debio ser.
Mi viejo siempre me conto de aquel dia en Velez…
Contra Argentinos, por huelga de jugadores Profesionales, River formo con juveniles.
Aquella corrida de Bruno se grito con el alma…18 años de penas tenian un fin.

Mi viejo fue uno de los miles en saltar al campo, tomar un pedazo de cesped y atesorarlo en su patio de Haedo :mrgreen:.
Fue fiesta y carnaval para River que lo festejo a lo largo y ancho del pais como hacia muchisimo ningun otro club festejaba…fue impresionante.

Sorprendente la verdad.

Yo tengo un video de la historia de river y dice que el partido iba 0 a 0 y Angelito labruna desde el banco dijo que el hijo que se le habia muerto le dijo que lo ponga a un tal LA PEPONA(realemnte no se quien es) y ese hizo el gol.

Que loco no… me quedo con esto…

“Y armó un River que hizo del toque su religión y de la voracidad ofensiva, su forma de vivir y de sentir el fútbol.”

Que lindo seria volver a ver esto… no???

Eso pasó en el campeonato siguiente.

Mi viejo tb me cuenta, me dice donde estaba ubicado en la cancha y todo. Después tuvo la suerte de jugar con Bruno un partido en neuquen.

Rinaldi

la pepona reinaldi

pero ese gol creo que fue el campeonato siguiente (el del bicampeonato)

otra cosa: en que quedo eso de “comprarle” a velez el arco del gol de bruno?

Por quilombo con los profesionales ese partido hasta el mediodía estaba suspendido, pero Agremiados arregló y tuvimos que jugar con juveniles.
Un Torneo en el que llegamos a llevar 10 puntos y Boca se puso ahí nomás. Cuando parecía que River se caía el Beto nos salva contra SL y damos la vuelta en Liniers contra AAAJ.
Mas de 50 mil hinchas de River en el Amalfitani dicen las crónicas.