Ronaldinhio y Davids a... ¿Boca?

En el entretiempo, ni lerdo ni perezoso, el dirigente xeneize se acercó al crack brasileño, se presentó y cruzó unas palabras en tono protocolar. Luego, claro, no quiso dejar pasar la oportunidad sin tirar un tirito al aire y después lamentarse. “A ver cuándo venís a jugar a Boca. Sería un gusto…”, le dijo Crespi, y le entregó su tarjeta personal. Dinho sonrió. Mostró sus famosos dientes.

Esto es lo unico real… el tipo lo vio, paso y como quiern tira un chiste ironico le dio su tarjeta. Eso es lo unico, el resto es un cuento de hadas.

Y además, el hijo de Roberto y sobrino de Dinho se llama Diego. Entonces, ¿por qué no?

En San Pablo conoci a muchos Diego`s y ninguno era por Maradona.

Cuando la charla, breve pero intensa, estaba finalizando, Davids le hizo un pedido muy especial:

“Llevame a Boca”.

Para entender esta frace, hay que mostrar el marco donde transcurrio: El tipo estaba totalmente en pedo, conocio una prostituta argentina en Japon y le dijo: llevame a Boca que me cojo a todas.

Como les gusta vender humo eh!. No ganan nada y para que los muchachos compren un diario o se ilusionen con algo… tiran frula!

Proxima noticia: Boca reviviria a Peron para que ataje. (tendrian que buscarle las manos despues de darle vida)

Nota completa:
Sueño en una noche de clásico

Miércoles 18. Belo Horizonte. Estadio Mineirao. Partido de Eliminatoria sudamericana. Brasil - Argentina. Entre la comitiva de dirigentes argentinos que viajaron hasta allá, en representación de Boca, estuvo Juan Carlos Crespi, vice 3º del club. Y en el palco aledaño, separados apenas por un vidrio, se ubicó Ronaldinho y su gente. En el entretiempo, ni lerdo ni perezoso, el dirigente xeneize se acercó al crack brasileño, se presentó y cruzó unas palabras en tono protocolar. Luego, claro, no quiso dejar pasar la oportunidad sin tirar un tirito al aire y después lamentarse. “A ver cuándo venís a jugar a Boca. Sería un gusto…”, le dijo Crespi, y le entregó su tarjeta personal. Dinho sonrió. Mostró sus famosos dientes.

La situación fue real. Existió. No se trata de producto de una ficción. La charla que empezó en Belo Horizonte siguió al día siguiente, telefónicamente, cuando el hermano y representante de Ronaldinho, Roberto de Assis, se comunicó con el mismo Crespi para agradecerle la cordialidad y para tantear si se trataba realmente de un dirigente xeneize. Y quedaron en buenos términos. “Ronaldinho está de vacaciones y por el momento no hay nada. Tiene contrato con el Barcelona hasta el 2010 y en estos momentos la idea es seguir allá”, le explicó De Assis a Olé, desde Porto Alegre.

A pesar de que el brasileño seguiría en Europa, la posibilidad de ponerse alguna vez la camiseta de Boca no le desagrada. Primero, por ser gaúcho, de la zona sur de Brasil, en su infancia vivió el fútbol argentino más de cerca. Y segundo, porque sabe que son los colores de su ídolo Diego Maradona. Incluso, de una visita que el Diez le hizo en el 2005 cuando vino con Brasil a jugar ante la Argentina se llevó una réplica de la camiseta boquense del Metro 81 y una azul de la Selección de 1987, ambas con la leyenda: “Para mi amigo Ronaldinho”. Y además, el hijo de Roberto y sobrino de Dinho se llama Diego. Entonces, ¿por qué no?

A pesar del llamado de De Assis a Crespi, no hubo un intento de la dirigencia de empezar realmente una negociación. Todo quedó ahí por obvias diferencias económicas. “Con Maradona tenemos una hermosa relación, es una persona que nos encanta, un amigo y sabemos que su equipo es Boca, pero en este momento no tenemos la idea de volver a Sudamérica”, agregó ayer De Assis.

Pero si bien el brasileño tiene contrato con el Barcelona y ya está dicho que en caso de irse de ahí, a los 28 años, pretende continuar en Europa, la historia tuvo un nacimiento sorpresivo durante el partido entre Brasil y Argentina, empezó a morir al día siguiente cuando no se intentó nada más serio y terminó de caerse con la confirmación del hermano de Ronaldinho. Pero, al parecer, no para siempre: “Si me preguntan de Boca, ahora no hay novedad, no sabemos nada. Pero esto es fútbol y nunca se debe cerrar una puerta…”.

Sueño holandés en Japón

Levantó los brazos y saludó a los miles de japoneses que habían llenado el Nissan Stadium. El aplauso espontáneo, general, lo premiaba como el mejor jugador del partido. La mejor jugada, a esa altura, había sido la de Nakata: el ídolo japonés había organizado el amistoso entre las estrellas de su país y las del mundo con el sólo motivo de recaudar fondos para las víctimas del ciclón que en mayo arrasó Myanmar. Ese sábado 7 de junio, Edgar Davids se sintió pleno, feliz, por la obra de bien realizada. Después de las duchas, de compartir anécdotas en distintos idiomas en ese multifacético vestuario, el holandés se encontró con un empresario italiano que suele venir a la Argentina. Se conocían, por supuesto. Cuando la charla, breve pero intensa, estaba finalizando, Davids le hizo un pedido muy especial:

“Llevame a Boca”. El italiano, acostumbrado a grandes batallas, se sintió helado mas no sorprendido: hace tiempo que el volante quiere cumplir su sueño de jugar en el fútbol argentino, especialmente con la camiseta de Boca y más especialmente pisando el césped de la Bombonera. Inmediatamente, entonces, comenzó el operativo. No hizo falta que el italiano, como tantas otras veces, viajara a Buenos Aires. Esta vez, el imponente teléfono celular alcanzó para dar el primer paso de la ingeniería que debía terminar con Davids en Boca. Gustavo Goñi, mientras negociaba la renovación del contrato de Palermo, le trasladó la inquietud al presidente Pedro Pompilio.

“Me encantaría jugar en Boca”, dijo el holandés en Japón. “Tiene ofertas para seguir en Ajax de Holanda y también para ir al fútbol de Estados Unidos y de Japón. Sin embargo, a él lo que le interesa es vivir la experiencia de jugar en la Argentina”, confirmó Goñi. Todo eso llegó a oídos de Pompilio, quien analizó dicha posibilidad, lo pensó y, finalmente, la desechó.

Si Boca quería, Davids cumplía su sueño. La prioridad del jugador, en este caso, era lo deportivo, no lo económico. Después de una larga carrera, de ser el actual líder del Ajax, a los 35 años, el hombre de los lentes buscaba darse un gusto. Por lo pronto, Pompilio no le abrió la puerta. En Boca no dejan de valorar las condiciones de un jugador con semejante jerarquía y una enorme trayectoria. Sin embargo, suponen que este tipo de jugadores (en este caso un volante todoterreno, fuerte), que cargan con el peso de tanto apellido y que están en el final de sus carreras, pueden no sentir un verdadero compromiso.

La historia nació ese 7 de junio en Yokohama y se derritió en las oficinas del club. Davids, con el pase en su poder, ya sabe que Boca no le hace un lugar. Dicen, los que lo frecuentan, que no pierde las esperanzas. Carlos Ischia, en principio, no habría formado parte de la decisión. “Fue una propuesta algo insólita, pero quedó en eso”, cerró Pompilio, quien dijo en las últimas horas que tiene guardada una sorpresa. De Holanda, por lo visto, no viene…
Boca es mundial

En el entretiempo, ni lerdo ni perezoso, el dirigente xeneize se acercó al crack brasileño, se presentó y cruzó unas palabras en tono protocolar. Luego, claro, no quiso dejar pasar la oportunidad sin tirar un tirito al aire y después lamentarse. “A ver cuándo venís a jugar a Boca. Sería un gusto…”, le dijo Crespi, y le entregó su tarjeta personal. Dinho sonrió. Mostró sus famosos dientes.

Esto es lo unico real… el tipo lo vio, paso y como quiern tira un chiste ironico le dio su tarjeta. Eso es lo unico, el resto es un cuento de hadas.

Y además, el hijo de Roberto y sobrino de Dinho se llama Diego. Entonces, ¿por qué no?

En San Pablo conoci a muchos Diego`s y ninguno era por Maradona.

Cuando la charla, breve pero intensa, estaba finalizando, Davids le hizo un pedido muy especial:

“Llevame a Boca”.

Para entender esta frace, hay que mostrar el marco donde transcurrio: El tipo estaba totalmente en pedo, conocio una prostituta argentina en Japon y le dijo: llevame a Boca que me cojo a todas.

Como les gusta vender humo eh!. No ganan nada y para que los muchachos compren un diario o se ilusionen con algo… tiran frula!

Proxima noticia: Boca reviviria a Peron para que ataje. (tendrian que buscarle las manos despues de darle vida)

Nota completa:
Sueño en una noche de clásico

Miércoles 18. Belo Horizonte. Estadio Mineirao. Partido de Eliminatoria sudamericana. Brasil - Argentina. Entre la comitiva de dirigentes argentinos que viajaron hasta allá, en representación de Boca, estuvo Juan Carlos Crespi, vice 3º del club. Y en el palco aledaño, separados apenas por un vidrio, se ubicó Ronaldinho y su gente. En el entretiempo, ni lerdo ni perezoso, el dirigente xeneize se acercó al crack brasileño, se presentó y cruzó unas palabras en tono protocolar. Luego, claro, no quiso dejar pasar la oportunidad sin tirar un tirito al aire y después lamentarse. “A ver cuándo venís a jugar a Boca. Sería un gusto…”, le dijo Crespi, y le entregó su tarjeta personal. Dinho sonrió. Mostró sus famosos dientes.

La situación fue real. Existió. No se trata de producto de una ficción. La charla que empezó en Belo Horizonte siguió al día siguiente, telefónicamente, cuando el hermano y representante de Ronaldinho, Roberto de Assis, se comunicó con el mismo Crespi para agradecerle la cordialidad y para tantear si se trataba realmente de un dirigente xeneize. Y quedaron en buenos términos. “Ronaldinho está de vacaciones y por el momento no hay nada. Tiene contrato con el Barcelona hasta el 2010 y en estos momentos la idea es seguir allá”, le explicó De Assis a Olé, desde Porto Alegre.

A pesar de que el brasileño seguiría en Europa, la posibilidad de ponerse alguna vez la camiseta de Boca no le desagrada. Primero, por ser gaúcho, de la zona sur de Brasil, en su infancia vivió el fútbol argentino más de cerca. Y segundo, porque sabe que son los colores de su ídolo Diego Maradona. Incluso, de una visita que el Diez le hizo en el 2005 cuando vino con Brasil a jugar ante la Argentina se llevó una réplica de la camiseta boquense del Metro 81 y una azul de la Selección de 1987, ambas con la leyenda: “Para mi amigo Ronaldinho”. Y además, el hijo de Roberto y sobrino de Dinho se llama Diego. Entonces, ¿por qué no?

A pesar del llamado de De Assis a Crespi, no hubo un intento de la dirigencia de empezar realmente una negociación. Todo quedó ahí por obvias diferencias económicas. “Con Maradona tenemos una hermosa relación, es una persona que nos encanta, un amigo y sabemos que su equipo es Boca, pero en este momento no tenemos la idea de volver a Sudamérica”, agregó ayer De Assis.

Pero si bien el brasileño tiene contrato con el Barcelona y ya está dicho que en caso de irse de ahí, a los 28 años, pretende continuar en Europa, la historia tuvo un nacimiento sorpresivo durante el partido entre Brasil y Argentina, empezó a morir al día siguiente cuando no se intentó nada más serio y terminó de caerse con la confirmación del hermano de Ronaldinho. Pero, al parecer, no para siempre: “Si me preguntan de Boca, ahora no hay novedad, no sabemos nada. Pero esto es fútbol y nunca se debe cerrar una puerta…”.

Sueño holandés en Japón

Levantó los brazos y saludó a los miles de japoneses que habían llenado el Nissan Stadium. El aplauso espontáneo, general, lo premiaba como el mejor jugador del partido. La mejor jugada, a esa altura, había sido la de Nakata: el ídolo japonés había organizado el amistoso entre las estrellas de su país y las del mundo con el sólo motivo de recaudar fondos para las víctimas del ciclón que en mayo arrasó Myanmar. Ese sábado 7 de junio, Edgar Davids se sintió pleno, feliz, por la obra de bien realizada. Después de las duchas, de compartir anécdotas en distintos idiomas en ese multifacético vestuario, el holandés se encontró con un empresario italiano que suele venir a la Argentina. Se conocían, por supuesto. Cuando la charla, breve pero intensa, estaba finalizando, Davids le hizo un pedido muy especial:

“Llevame a Boca”. El italiano, acostumbrado a grandes batallas, se sintió helado mas no sorprendido: hace tiempo que el volante quiere cumplir su sueño de jugar en el fútbol argentino, especialmente con la camiseta de Boca y más especialmente pisando el césped de la Bombonera. Inmediatamente, entonces, comenzó el operativo. No hizo falta que el italiano, como tantas otras veces, viajara a Buenos Aires. Esta vez, el imponente teléfono celular alcanzó para dar el primer paso de la ingeniería que debía terminar con Davids en Boca. Gustavo Goñi, mientras negociaba la renovación del contrato de Palermo, le trasladó la inquietud al presidente Pedro Pompilio.

“Me encantaría jugar en Boca”, dijo el holandés en Japón. “Tiene ofertas para seguir en Ajax de Holanda y también para ir al fútbol de Estados Unidos y de Japón. Sin embargo, a él lo que le interesa es vivir la experiencia de jugar en la Argentina”, confirmó Goñi. Todo eso llegó a oídos de Pompilio, quien analizó dicha posibilidad, lo pensó y, finalmente, la desechó.

Si Boca quería, Davids cumplía su sueño. La prioridad del jugador, en este caso, era lo deportivo, no lo económico. Después de una larga carrera, de ser el actual líder del Ajax, a los 35 años, el hombre de los lentes buscaba darse un gusto. Por lo pronto, Pompilio no le abrió la puerta. En Boca no dejan de valorar las condiciones de un jugador con semejante jerarquía y una enorme trayectoria. Sin embargo, suponen que este tipo de jugadores (en este caso un volante todoterreno, fuerte), que cargan con el peso de tanto apellido y que están en el final de sus carreras, pueden no sentir un verdadero compromiso.

La historia nació ese 7 de junio en Yokohama y se derritió en las oficinas del club. Davids, con el pase en su poder, ya sabe que Boca no le hace un lugar. Dicen, los que lo frecuentan, que no pierde las esperanzas. Carlos Ischia, en principio, no habría formado parte de la decisión. “Fue una propuesta algo insólita, pero quedó en eso”, cerró Pompilio, quien dijo en las últimas horas que tiene guardada una sorpresa. De Holanda, por lo visto, no viene…
Boca es mundial

[quote=“KiaX, post:2, topic:54532”]

Sueño holandés en Japón

Levantó los brazos y saludó a los miles de japoneses que habían llenado el Nissan Stadium. El aplauso espontáneo, general, lo premiaba como el mejor jugador del partido. La mejor jugada, a esa altura, había sido la de Nakata: el ídolo japonés había organizado el amistoso entre las estrellas de su país y las del mundo con el sólo motivo de recaudar fondos para las víctimas del ciclón que en mayo arrasó Myanmar. Ese sábado 7 de junio, Edgar Davids se sintió pleno, feliz, por la obra de bien realizada. Después de las duchas, de compartir anécdotas en distintos idiomas en ese multifacético vestuario, el holandés se encontró con un empresario italiano que suele venir a la Argentina. Se conocían, por supuesto. Cuando la charla, breve pero intensa, estaba finalizando, Davids le hizo un pedido muy especial:

“Llevame a Boca”. El italiano, acostumbrado a grandes batallas, se sintió helado mas no sorprendido: hace tiempo que el volante quiere cumplir su sueño de jugar en el fútbol argentino, especialmente con la camiseta de Boca y más especialmente pisando el césped de la Bombonera. Inmediatamente, entonces, comenzó el operativo. No hizo falta que el italiano, como tantas otras veces, viajara a Buenos Aires. Esta vez, el imponente teléfono celular alcanzó para dar el primer paso de la ingeniería que debía terminar con Davids en Boca. Gustavo Goñi, mientras negociaba la renovación del contrato de Palermo, le trasladó la inquietud al presidente Pedro Pompilio.

“Me encantaría jugar en Boca”, dijo el holandés en Japón. “Tiene ofertas para seguir en Ajax de Holanda y también para ir al fútbol de Estados Unidos y de Japón. Sin embargo, a él lo que le interesa es vivir la experiencia de jugar en la Argentina”, confirmó Goñi. Todo eso llegó a oídos de Pompilio, quien analizó dicha posibilidad, lo pensó y, finalmente, la desechó.

Si Boca quería, Davids cumplía su sueño. La prioridad del jugador, en este caso, era lo deportivo, no lo económico. Después de una larga carrera, de ser el actual líder del Ajax, a los 35 años, el hombre de los lentes buscaba darse un gusto. Por lo pronto, Pompilio no le abrió la puerta. En Boca no dejan de valorar las condiciones de un jugador con semejante jerarquía y una enorme trayectoria. Sin embargo, suponen que este tipo de jugadores (en este caso un volante todoterreno, fuerte), que cargan con el peso de tanto apellido y que están en el final de sus carreras, pueden no sentir un verdadero compromiso.
Boca es mundial
lo de Dinho si es un humo terrible, lo de Davids que groso:oops::oops:, porque no lees bien la nota antes de hablar de humo?

por ultimo dejo una perlita:
[SIZE=3]
[COLOR=Black]"Hoy a la noche en el programa de cqc pasaron una nota que clemente cancela entrevistaba al coloradito que trabajo en el señor de los anillos y en la serie Lost… no me acuerdo el nombre, entonces el muchacho estaba con una remera de San lorenzo, clemente le pregunta por la camiseta y le contesta que se la habia dado su amigo vigo… qe todos ya sabemos qe es de san lorenzo… entonces clemente le muestra la remera de independiente y el flaco se qeda mudo jajajaja y clemente le dice los diablos rojos pero no los diablos rojos que vos conoces… y salta y le dice yo conozco boca… "boca es como manchester united "

[/COLOR][/SIZE]Para que despues no vengan con lo de humo. Bueno ahora pueden banearme en paz, me da verguenza estar en este foro(se dicen se desdicen, hacen deshacen, proabreu, contraabreu, panqueque canelones), y no se preocupen uds tambien son conocidos y juzgados, digo jugados en todo el mundo a fin de cuenta son riBer

Puro humo…Dinho se queda en Europa, en algun medio pelo (Chelsea) Y Davids no creo que vaya…

se decia qe ronaldinho lo queria chelsea por scolari

[quote=“comosiempre, post:3, topic:54532”]

q pendejos pelotudos q estan al pedo por favor…
tantos nos idolatran q vienen aca?

bostero NUNCA te vas a poder poner a la altura de river…

volá de aca…

[quote=“comosiempre, post:3, topic:54532”]

El mas grande de inglaterra no es el manchester…

Es el Liverpool.

Lee historia navo.

jajajajaja

Boca quiere a Ronaldinho - Foro Monumental - River Plate