BUENOS AIRES – Encantadores lectores, si me preguntan cómo definiría la presentación del nuevo River anoche. Diría: ¡Positivo, positivo, positivo! Evidentemente se cumplió con lo que se insinuaba.
Ya sé lo que van a decir los diarios, que River sufre de tragedia, que no remonta, que está meado por los sapos. El periodismo siempre tremendista. Por eso le digo a los hinchas de River una sola cosa: la paciencia es una virtud, no soplen nubes de tormenta, ni se asusten con la tapa del Diario Olé… River es River y está mucho más allá de un simple resultado en una noche fría y de rigor.
O, por lo menos, se insinúa mucho mejor que en la temporada pasada. Donde realmente no pasaba nada con el equipo. ¡Parecía Sacachispas y no el River que supo hacer historia en nuestro deporte!
Y si la vuelta del Burrito Ortega, acoplado con el gordo del Fitito, más Buonannote y el Muñeco Gallardo, no son motivo de alegría, entonces estamos liquidados.
Hay que ser objetivos: River jugó y perdió con un equipazo llamado Lanús. ¿Y qué? En qué cambia la realidad. Es el primer partido, no pasa nada, todavía queda mucho hilo en el carretel. ¿O acaso no se le puede hacer tres goles a Lanús en su propia cancha del frío al Sur de la Provincia de Buenos Aires? ¿Quién dice que no? ¡Cuántas veces se le habrá ganado a Lanús en Lanús!
¡Dejémonos de macanas, no seamos racinguistas trágicos! Este nuevo River recién comienza. De hecho, anoche, perdió de mala suerte más que de otra cosa. A Lanús lo salvó Salvio, ese mocoso carasucia que estuvo más que inspirado. ¿Habrá una posibilidad de que River compre en un futuro cercano a Salvio?
Y esa es la diferencia circunstancial que hay entre un equipo y otro. Mientras el visitante, anoche contaba con un nueve terrible, rápido, que definía en un solo toque, que pateaba bien a los palos del arco, ahí donde Vega por un extraño defecto de nacimiento, no podía llegar. Mientras Lanús tenía a Salvio que es ligero y no pesa más de 60 kilos, y hacía prácticamente todo bien y no dudaba. Simplificaba el gurí.
Y por el otro lado, el Nuevo River, lleno de viejos, tenía a un búfalo que se había morfado un fitito y apenas corría, apenas saltaba para cabecear. Demasiado lento en sus movimientos, haciendo de la lentitud una virtud inexorable. Confundiendo a sus propios compañeros que no sabían si tirarle un pase largo o un centro a la cabeza. ¡Si a los centros el tipo los quiere patear! ¡Y a las pelotas a ras del césped las quiere cabecear! ¿Querrá distraernos a todos?
¡Si se habrán cansado los atletas de Lanús de gambetearlo como a un poste, al peligroso delantero que tiene futuro de selección, según Gorosito!
No obstante, no puedo dejar de decir que Fabbiani, más allá de su mentalidad de clase media a la hora de jugar, es fascinante. No tengo reparos en decir que es el mejor 9 del fútbol argentino. Se sale de la regla, no importa que termine bien una jugada, lo que importa es ver correr a esos 92 kilos de masa muscular que tanto excita a las vedettes por todo el centro del campo. ¡Es como ver a La Tota Santillán pero entrenado al máximo!
No tengo dudas, me juego el puesto al afirmar que Fabbiani es uno de los jugadores más inexplicables del fútbol mundial y por eso mismo, por ser distinto, incierto y filosófico es que es un jugador fuera de serie. ¡Andaría tan bien en equipos ordenados como Lanús, como Tigre, como Huracán! Pero en medio del caos, del desorden absoluto, Fabbiani no brilla, es uno más pasa casi desapercibido hasta que toca la pelota.
Es la contracara del futbolista. A mí me encanta verlo correr, hacer casi todo mal; saltar y no cabecear; encarar y chocar al defensor. Manotear en el aire, golpear a medio mundo. Y cada tanto se manda un gol de esos, como él… también inexplicables.
No cambio a Salvio por Fabbiani, esa es mi preferencia estética y futbolera.
Me atrevería a maradonizarme y decir que River es Fabbiani y diez más. Lo fundamental es no ser agoreros ni pájaros de mal agüero. Hay que aprender de la prédica de Juan 0304, fino comentarista de este sitio. No hay que alimentar a la tragedia, ni ser profetas del desastre. Es un gran consejo que le daría a todos los argentinos en general. Tenemos que dejar de ver las cosas de forma negativa. River es más que un resultado y encima volvió Ortega y ojalá no se vaya nunca más. Volvió Gallardo, Buonnanote insinúa cada día más. ¡Y hasta al Pelado Almeida lo tendremos de nuevo en el centro del mediocampo riverplatense! ¡Aplaudan, che!
Hay ta, para los perezosos :twisted: :lol::lol::lol::lol:
No le importa al señor, que la grasa fabbiani NO termine 1 jugada bien, entonces para que carajos vino y supuestamente juega de delantero ???.. si no logra terminar 1 jugada bien, le pagarian al payaso este ?.. Quizas la grasa le pago con 1 vedette , vaya ud a saber :mrgreen:
Ah bue, ahora somos FABBIANI + 10 - y el lo recalca no puede terminar ni 1 jugaba bien, y es torpe en su desempeño jajajajajajajajajajajajajajajaa :lol::lol::lol::lol::lol::lol::lol::lol::lol: