Vega 4 - A ver, Ok, no se “come” ninguno de los dos goles. Cierto. Pero no es menos cierto que cualquier remate medianamente esquinado termina siendo imposible para este inútil. Jamás va a sacar una bocha medianamente complicada.
Vella 3 - No tiene sentido su inclusión en el equipo titular. Como tampoco tiene sentido el cambio que hizo Almeyda en el entretiempo. Jamás se explico por qué no juega Abecasis
Maidana 4 - No tiene personalidad. Hoy perdió más de una vez con el 9 de BPM
Funes Mori 5 - El menos malo de una defensa calamitosa
Diaz 2 - Dos goles por su sector. Indolente y sin sentido de ubicación.
Sanchez 4 - Le subo nota por su participación en los dos goles.
Cirigliano 3 - Su actitud en el 1° gol es bochornosa. Es el primer 5 que vero que no tiene dinámica, no tiene quite, no pone huevos, no corre. La pisa de vez en cuando bien, tiene un buen primer pase y para mi debería jugar más adelantado
Ponzio 4 - Perdido en la cancha. Lo único medianamente rescatable es que es el único del mediocampo que parece comprometerse de veras con el partido
Ocampos 2 - Decide SIEMPRE mal. Siempre.
Cavenaghi 5 - Golazo. Un par de buenas intervenciones pivoteando. Se perdió un par.
Trezeguet 4 - Desconocido, desaprovechó tres chances clarísimas
Dominguez 5 - Buen ingreso, desaprovechado por un cambio táctico de Almeyda
Villalva 6 - El gol y la corrida del final intentando cubrir el descalabro defensivo del equipo. No me gusta pero pone ganas
Funes Mori 4 - Es un esperpento irrecuperable. Meterá algún gol cada tanto pero reúne dos características fatales: es malo y es tonto.
A ver me tienen repodrido Almeyda y la mayoría de los jugadores. Ya no los soporto más. Y para colmo ya estoy harto de intentar justificarlos o de leer justificaciones ajenas.
Ya lo dije y no lo digo más: es un hecho de mucha consideración estar en posición de ascenso habiendo afrontado este torneo sin técnico y sin arquero. Para decirlo sencillo: Almeyda no sabe. Quizás en un futuro no muy lejano aprenda pero de acá a que termine el torneo no va a mejorar. El equipo es un descalabro: defensivamente no tiene orden y ofensivamente carece de ideas. Ya hemos probado una diversidad de dibujos y muchísimos jugadores pero nada cambia simplemente porque no hay contenido. River es un hermoso paquete sin nada adentro. Y para colmo, la tozudez e ignorancia de nuestro técnico son como el universo: infinitas.
Por otro lado, tenemos a nuestros inefables guardametas. River hizo una pésima apuesta al despedir a Carrizo para quedarse con Vega y con Chichi: debió haber traído otra cosa (cualquier cosa con manos y reflejos hubiese sido superadora de estos dos muchachos). El pibe es malo y le falta experiencia. Y Vega debe ser, seguramente, el peor arquero con mayor cantidad de oportunidades que he visto en River. Entre la inoperancia de ambos bien puede estar la diferencia entre ascender directo o ir a promoción.
Más luego tenemos la defensa, que suele estar conformada por 4 grandes del buen humor que hacen las delicias de cualquier delantera, no importa que tan amateur e ignota sea porque nuestros muchachos serán idiotas e inútiles pero son generosos: reparten alegría a todos los rivales sin distinción. No tenemos voz de mando, no tenemos caudillo. Quien más presencia demuestra es un pibe que tiene un puñado de partidos en su haber. Maidana no tiene y nunca tendrá pasta de líder. Y es inadmisible que no se suplan ciertos errores muy básicos desde dentro de la cancha con un par de gritos: cada pelotazo frontal se transforma en una daga que atraviesa como si fuera manteca a nuestros heroicos defensas. Y después, claro, están nuestros laterales, que uno creería que no pasan al ataque para sostener cierto rigor defensivo pero no: defienden aún con menos intensidad que con la que cruzan la mitad de la cancha. Adorables.
El mediocampo suele ser caótico, sin presencia, imaginación, soltura. En fin, para ahorrar detalles: carecemos de ideas. Sánchez sostiene su titularidad porque… en realidad solo Dios y las voces que gobiernan el marulo de Almeyda sabrán. Ponzio es al menos el que muestra ciertas maneras acordes a un centrocampista con cierta noción: trata de distribuir, de marcar y pega patadas cada tanto. Sin ser demasiado, con poquito le alcanza para mostrar cierta valía. Cirigliano es un enigma. Es el cinco con menos sentido e idea de su posición que yo recuerde. Un producto propio de la cantera riverplatense. Sus mejores virtudes salen a relucir cuanto más cerca se para del área contraria, es por ello que Almeyda, fiel a su freestyle de dirección técnica, lo hace acreedor de funciones bien defensivas. Y por último tenemos a Ocampo que solo parece tener en mente una cosa: emular a CRonaldo sin tener su talento, su fama y su dinero. Por lo demás decide cada vez peor. La última joya de la corona era Maestrico González, al que Almeyda, viendo que el venezolano poseía ciertos fundamentos y técnica decidió postergar hasta el final del torneo, no sea cosa que el tipo pusiera algo de orden en ese manicomio de la aceleración y el no pensar que es el mediocampo de River. Claro está, cuando Maestrico comenzó a mostrar que valía su peso en oro, sufrió una lesión, hecho que no podía dejar de suceder de acuerdo a los cánones que rigen el mundo riverplatense.
Para el final nos queda lo único rescatable. La delantera es sin dudas el punto donde se sostienen las ilusiones de ascender. Tanto Cavegordo, Polémico Domínguez o Trezeguet han hecho, desde arrebatos individuales y yendo en contra de toda la fuerza autodestructiva del DT, posible que River se mantenga a flote. Siempre de manera desigual y esporádica, es cierto. Pero dentro del contexto en el que estamos inmersos, no podemos esperar una producción mejor. A ellos, al azar y a que nuestro competidores no den la talla, nos encomendamos con fervor, miedo y locura. Ya no habrá caminos elevados. River es su propio peor enemigo.
Pues en fin. Ya acabé. Ya me desahogué.
En resumen: en todo este presente futbolístico hay una cuota de responsabilidad vital de Almeyda pero no por ello podemos dejar de ver que ciertos errores individuales son inadmisibles.
adieu bye bye aufwiedersehen. Y que Dios, Ala y Buda se apiaden de nuestra penitente alma.