VEGA: 8: Si no hubiese sido por él, Banfield hubiera tenido un partido mucho más cómodo. La pelota que le saca a Ramírez es sencillamente impresionante. Estuvo seguro en todos los aspectos del juego. Federo: fijate que Fernández patea con Vega saliendo y la pelota va bastante esquinada. Para mi, no tiene responsabilidad.
FERRARI: 4: Se podrá decir que Ervitti lo desbordó en el gol, pero todo el equipo estaba mal parado. Fue atolondrado e instrascendente en ataque.
FERRERO: 4: De abajo, ganó bastante, sobre todo cortando gracias a su velocidad, pero con Ramírez perdió siempre. Más de una vez quedó desacomodado por querer cortar a espaldas de Almeyda cuando la jugada pedía paciencia. Se chocó mucho con Quiroga.
QUIROGA: 2: No puedo calificarlo con un puntaje más alto. Le fabricó dos jugadas de gol a Fernández y perdió siempre de arriba con Ramírez.
J.M.DÍAZ: 5,50: El mejor de la defensa, pese a que no logró evitar el gol de Fernández. Se bancó bien su zona, pese a que Abelairas jamás lo ayudó. Le falta ser más profundo en ataque, pero aporta criterio.
ROJAS: 5: Demasiado respetuoso con Ortega. Si él cree que puede ser eje desde cualquier posición del mediocampo, se debe cagar en los pergaminos, de lo contrario su aporte baja mucho. Fue de los pocos que buscó el arco. Creció en los últimos minutos, cuando jugó en una posición que le permitió tener más contacto con la pelota.
ALMEYDA: 4: Recuperó varias pelotas, pero entregó mal el triple. Posicionalmente, se desesperó y jamás encontró a Ervitti. Interpretó jugadas a destiempo y regaló las espaldas de una manera inconcebible (conté no menos de 10 en todo el partido), lo que provocó que Ramírez pivoteara como quisiera, al tener no menos de 15 metros para maniobrar. Muchas veces, sus determinaciones hicieron que toda la defensa quedara mal parada, con gran cantidad de terreno por cubrir. Si no lo considero aplazado, es sólo por su ganas.
ABELAIRAS: -: Ni siquiera un cero lo califica. Es el peor jugador con mayor cantidad de partidos como titular en la historia de River. Su pegada no es mérito suficiente para que juegue un sólo minuto más. River necesitaba sí o sí un refuerzo en su posición. Para ganar, con éste esquema, se necesita desborde por ambas puntas. En cuentagotas, y seguramente jugando mal varios partidos, el único que puede brindarlo es Pereyra.
ORTEGA: 2: Ante rivales que le quitan espacio y le muerden los talones, se ve la realidad de Ortega: los restos de un gran jugador, atravesados por el deterioro físico y el paso de los años. Lentificó cada ataque y desperdició varias pelotas paradas. Obviamente, algún día brindará un destello, pero, en partidos como el de hoy, es un jugador menos. El peso de la creación debe ser más compartido. Lo debe entender el DT, y también lo debe entender Ortega.
VILLALVA: 4: Jugó en una posición demasiado central y ante una defensa que impone el físico como fundamento. Eso es culpa del DT, que jamás identificó que las falencias defensivas de Banfield estaban en el mano a mano con los laterales. Las pocas veces que se tiró sobre las puntas, llevó algo de peligro. Le faltó inteligencia y velocidad para resolver.
FUNES MORI: 3: Sus primeros 25 minutos fueron interesantes desde la movilidad y la inteligencia para descargar de espaldas, pero se fue desgastando físicamente con el correr del partido. Su batalla contra los nervios propios y los murmullos ajenos, a la hora de manejar la pelota, será toda una prueba, porque quienes lo tenemos visto sabemos que no es tan torpe. Cuando intentó tirarse unos metros atrás, resolvió mal por propia impericia, pero también porque, salvo Villalva, no tenía opciones de descarga hacia adelante.
BARRADO: 5: Fue criterioso y pisó más el área que Abelairas en toda su carrera. Le faltó inteligencia para abrir la cancha o buscar de media distancia, ya que Ferrari se apoderaba de toda la banda y se chocaban, perdiendo margen de maniobra. Perder una pelota en campo rival no lo hace responsable directo del gol de Banfield.
CANALES: 5: Por lo menos entendió que su lugar estaba en el área y ganó más de las que perdió. Usó bien el cuerpo y no retrocedió innecesariamente.
BOU: Jugó poco tiempo y alternó buenas con malas.
ASTRADA: Un desastre de principio a fin: planteo, cambios, reacción durante el partido, etc. Solamente alguien con severos problemas de atención puede jugarle a un equipo de Falcioni con dos centrales en línea, sabiendo que los equipos del ex arquero evitan el mediocampo cuando se siente presionados y tiran pelotazos de 50 metros para que uno de sus delanteros choque con los centrales y el otro pique a la pelota. El margen de error se baja fácil: con uno de los laterales tomando a uno de los puntas y con uno de los centrales sobrando 10 metros. En realidad, la solución más sencilla es jugar con línea de 3, lo que más le favorece a este River, que va a sufrir con cada rival que tenga un delantero grandote, ya que ni Ferrero ni Quiroga son altos y, encima, no tienen gran juego aéreo. Marcando en ataque, sobre todo en los tiros de esquina a favor, el equipo estuvo pésimamente parado.
Le regaló demasiados minutos en cancha a Ortega y a Abelairas. Con el ingreso de Barrado por Villalva, se quedó sin jugadores que sientan el gol de mitad de cancha para arriba ¿Tan desequilibrado quedaba el equipo poniendo a Barrado o Bou por Abelairas? Cualquiera de los dos tiene más sacrificio que el zurdo. Si entendió que Ortega podía desequilibrar cerca del área, estaba viendo otro partido.
Me preocupa mucho que el cuerpo técnico y varios protagonistas del Mundo River no comprendan lo que se está jugando… La única tabla que hay que mirar con real atención es la de los promedios para la 2010/11. River tiene que salir a buscar los 3 puntos como sea, no a trabajar cada partido como si se tratara de una llave de Copa.
Los rivales saben las urgencias y la desesperación de River y no van a ir a cambiar golpe por golpe. Los espacios contra Boca aparecieron porque en el clásicos los dos tienen las mismas obligaciones. En el resto de los partidos -al menos en la mayoría- deberá ser River el que imponga sus necesidades, aún a riesgo de los cachetazos.
Hay que ganar, porque derrota y empate son lo mismo. Hoy, River, desde el DT, debió haber tenido otra actitud, sobre todo siendo local. Si algunos caprichos de siempre no cambian, no me extrañaría que la Promoción quede a pocos puntos durante el presente torneo y que el descenso sea algo muy difícil de esquivar en la próxima campaña.
Tácticamente, ya saben mi parecer. Este River necesita una línea de 3, un Rojas más libre, más minutos para los rendimientos y menos para los nombres.
Abrazos.-