Por mi experiencia, lo más importante para dejar de fumar es no colgarse el cartel de prohibido porque cuando aparecen las ganas, al menos en mi caso, el “prohibido” potencia las ganas. Cuando pensaba al primer o segundo día que no iba a volver a fumar nunca más, me terminaba venciendo las ganas y chau, a comprar un paquete.
Ahora me estoy haciendo una lista con los puchos que a mi entender más me costarían dejar. Los de la birra con amigos, los del después de comer/cojer, los del sábado a la noche cuando salís, los de los mates… A tildar durante 15 días cada “logro”. Lo bueno de haber intentado dejar de fumar varias veces es que ya se qué cosas se me van a venir por la cabeza en estos días, como decir “vale la pena?”, reeplantearme, empezar a crear trampas en la mente… Que vicio de mierda.