Sinceramente nucna fueron de mi agrado y menos la camada que se educaron con niembro.
nunca senti persecusion hacia RIVER, solo entendi su juego.
son veletas y van tras el negocio, pero alcanza solo en no consunirlo.
pero muchas veces encontras informacion, cada vez menos sobre el futbol como escencia.
pero ayer escuchando a closs, en un informe sobre boca, y hablando de las elecciones p/presidente, closs le pregunta al cronista si habia un vocal en una de las listas, que tenia el mismo apellido que un jugador de otro club, que tiene la caracteristicas p/jugar en boca, como el cronista le dice que no sabia, y que no tenia la lista en la mano, closs se hace le pelotudo, hasta que salta diciendo el vocal 2° se llama ahumada y es tio del jugador de RIVER.
igualmente si no era él algun otro periodista lo iba a decir, pero la remata con: “con los problemas que tiene, uno mas a ahumada” y esa es la mala leche, no la noticia en si, es querer que se arme quilombo.
Sinceramente nucna fueron de mi agrado y menos la camada que se educaron con niembro.
nunca senti persecusion hacia RIVER, solo entendi su juego.
son veletas y van tras el negocio, pero alcanza solo en no consunirlo.
pero muchas veces encontras informacion, cada vez menos sobre el futbol como escencia.
pero ayer escuchando a closs, en un informe sobre boca, y hablando de las elecciones p/presidente, closs le pregunta al cronista si habia un vocal en una de las listas, que tenia el mismo apellido que un jugador de otro club, que tiene la caracteristicas p/jugar en boca, como el cronista le dice que no sabia, y que no tenia la lista en la mano, closs se hace le pelotudo, hasta que salta diciendo el vocal 2° se llama ahumada y es tio del jugador de RIVER.
igualmente si no era él algun otro periodista lo iba a decir, pero la remata con: “con los problemas que tiene, uno mas a ahumada” y esa es la mala leche, no la noticia en si, es querer que se arme quilombo.
El periodismo deportivo, dejó de ser estrictamente deportivo para transformarse en deportivo/farandulesco/amarillista.
Eso significa que desde deportes, puterío, traiciones, cabarulos, internas, pelotudeces; todo vale para alimentar el morbo de los que consumen ese combo.
Es el nuevo target de los programas deportivos argentinos, por suerte todavía quedan algunos periodistas serios.